InicioobrasarquitecturaCasa 3x3 | Crux Arquitectos - MCP ArquitecturaCasa 3x3 | Crux Arquitectos...

[:es]Casa 3×3 | Crux Arquitectos – MCP Arquitectura[:gl]Casa 3×3 | Crux Arquitectos – MCP Arquitectura[:en]3×3 House | Crux Arquitectos – MCP Arquitectura[:]

[:es]

Casa 3x3 | Crux Arquitectos - MCP Arquitectura ©Milena Villalba
Casa 3×3 | Crux Arquitectos – MCP Arquitectura ©Milena Villalba

El hogar y el habitar; dos incógnitas de una misma ecuación planteada ante cada proyecto de futura casa, a la que la arquitectura debe dar respuesta. Cada nueva casa es un ejercicio antropológico de repensar  la psicología primitiva del ser, al tiempo que se buscan nuevas formas de ocupar y convivir con el espacio. Origen y futuro se funden en una escenografía donde el ser humano se mueve reconociendo rincones y haciéndose con ese trozo de lugar durante el periodo de tiempo que el argumento de nuestras vidas permita. Tiempo y espacio como límites difusos que acotan usos y sentimientos, y que también los hacen posibles. Cómo puede un sólo hogar dar respuesta a todo ello. Cuál es la esencia máxima, el denominador común.

Adolf Loos rechazaba el ornamento como una necesidad del formalismo de la arquitectura, alejándose de personalismos perpetuos más allá de la mera composición arquitectónica, un esencialismo racionalista para un nuevo habitar funcional; una democratización de la arquitectura, de un modo u otro, un folio en blanco. Según la mirada moderna de Le Corbusier, la arquitectura debía dejar a un lado la producción artesanal de la vivienda para iniciar una industrialización, asemejando ésta a un objeto útil y esencial, una máquina, fabricada por unión de elementos, bella en sí misma.

Casi un siglo después de la machine à habiter, seguimos preguntándonos qué es habitar, y cómo deben ser los engranajes de esa máquina: cómo es esa apropiación del espacio, y a quién debemos considerar como su protagonista; cuándo se comienza y se termina de habitar la arquitectura, y si ésta sobrevivirá a todas esas actualizaciones y reparaciones, o si la obsolescencia la alcanzará primero. Recordando a Loos me pregunto, ¿y si la desnudez no fuese solo formal sino también funcional? Imaginemos un hogar que fuera pura composición arquitectónica, pura concatenación de habitáculos y relaciones espaciales, conexiones visuales, y la belleza que surge de la coherencia constructiva… pero sin uso establecido. Un esencialismo afuncional. Una máquina universal.

¿Y si pudiésemos habitar la arquitectura como buscando espacios y usos en abrigos de la montaña (el hecho más primitivo de la búsqueda de cobijo desde que el ser humano existe), pero desde premisas contemporáneas? Esta idea ya la planteaba Sou Fujimoto en Futuro Primitivo, y, junto con reminiscencias modernas llevadas al extremo, se palpa en la obra de Alejandro García y Raquel Sola (Crux Arquitectos), junto con Manuel Cerdá (MCP arquitectura): la Casa 3×3.

La vivienda 3×3, situada en la población de Requena (Valencia), se configura como un encabalgamiendo de cajas opacas y aristas que cierran volúmenes vacíos. Esta dualidad espacial se compone dando respuesta a distintos criterios, como son las necesidades de cobijo, o de conexión, comunicación y relación.

Pero la vivienda también responde a una dualidad temporal. Según la mirada de los autores, si Robert Stewart establecía cinco capas de tiempo diferentes (Estructura > Fachada > Instalaciones > Particiones > Mobiliario), ellos aplican dos: la perenne y la caduca. La primera capa acota el espacio a través de estancias y límites, componiéndose según condicionantes establecidos a lo largo del tiempo, como orientación, gradación de privacidad, soleamiento, vistas, etc. Esta capa temporal conformará un cascarón donde actuará la segunda, lo caduco. Éste habilita los espacios, los subdivide y los equipa para poder habitar. Las cajas opacas son así inicialmente afuncionales, respondiendo a necesidades atemporales, para dejar después al usuario «habilitar para habitar» los espacios con intervenciones menos duraderas, más ligeras, dotándolos de función y de instalaciones. En este caso, la función sigue a la forma, pero de manera sólo temporal.

«El propietario fue eligiendo qué espacios conformaría como cocina, baños, estar, salas y la relación espacial entre ellos. Como si estuviéramos conquistando hoy, nosotros, un edificio preexistente, intemporal […]»,

cuentan los arquitectos, continuando con la referencia al escrito de Fujimoto,

«Al entrar en una cueva, la gente redescubre cómo habitar estos accidentes geográficos […] una cueva no es funcional, sino heurística. En lugar de un funcionalismo coercitivo, consiste en un lugar estimulante que permite una gran variedad de actividades. Cada día sus habitantes descubrirán nuevos usos para un mismo lugar. […] Creo que la arquitectura del futuro debería consistir en espacios parecidos a cuevas. Sería más enriquecedor»

La casa 3×3 se conforma así como una gran máquina-cueva, de una riqueza de posibilidades interiores infinita. Sus recorridos internos intrigan. Como ese gran artefacto del film “Cube” de Vicenzo Natali, igualmente la vivienda trabaja las 3 dimensiones a través de las cajas conectadas por las que los usuarios transitan en una secuencia espacial. La descomposición de su volumen, generando lugares intermedios, completa esta infinidad espacial. Los juegos de huecos y llenos enmarcan el entorno, o miran hacia el propio interior como una invitación. En ocasiones, parece levitar, como el castillo ambulante de la cinta de Miyazaki, esa gran máquina-hogar que en su movimiento habitaba el territorio; en este caso, la casa 3×3 es la autentica «máquina de habitar», decantando pensamientos modernos y contemporáneos y liberando el tiempo y a sus usuarios.

En cuanto a lo constructivo, se erige empleando tecnología Ytong de bloque de hormigón celular, que ofrece una gran eficiencia energética al trabajar por inercia térmica, otra referencia al concepto masivo de «cueva». Los volúmenes vacíos marcados por aristas metálicas funcionan por contraste con esta configuración tectónica.

El equilibrio entre dualidades es constante. Esta sencilla construcción de la neutralidad se posiciona paradójicamente con personalidad y entidad, con ligera firmeza en el paisaje y con sorpresa en el interior. Cada elemento de la casa 3×3 se sitúa en un limbo a salvo que permite burlar la obsolescencia, y habitar libremente ese engranaje personalizable.

Obra: Casa 3×3
Objeto: Vivienda unifamiliar entre medianeras
Tipo: Obra nueva
Localización: Requena, Valencia, España
Superficie construida: 310 m2
Año: 2017
Arquitectos: Raquel Sola y Alejandro García (CRUX), Manuel Cerdá Pérez (MCP Arquitectura)
Constructora: MAREVAL
Arquitecto Técnico: Luis Ros Serrano
Fotografía: Milena Villalba
Redacción: Ana Asensio
Proveedores
Hormigón celular: Bloques Ytong
Persianas: GRADHERMETIC
Carpinterías: SALAMANDER
+ cruxarquitectos.com
+ mcparquitectura.com [:gl]

Casa 3x3 | Crux Arquitectos - MCP Arquitectura ©Milena Villalba
Casa 3×3 | Crux Arquitectos – MCP Arquitectura ©Milena Villalba

O fogar e o habitar; dúas incógnitas dunha mesma ecuación exposta ante cada proxecto de futura casa, á que a arquitectura debe dar resposta. Cada nova casa é un exercicio antropolóxico de repensar a psicoloxía primitiva do ser, á vez que se buscan novas formas de ocupar e convivir co espazo. Orixe e futuro fúndense nunha escenografía onde o ser humano móvese recoñecendo recunchos e facéndose con ese anaco de lugar durante o período de tempo que o argumento das nosas vidas permita. Tempo e espazo como límites difusos que acoutan usos e sentimentos, e que tamén os fan posibles. Como pode un só fogar dar resposta a todo iso. Cal é a esencia máxima, o denominador común.

Adolf Loos rexeitaba o ornamento como unha necesidade do formalismo da arquitectura, afastándose de personalismos perpetuos máis aló da mera composición arquitectónica, un esencialismo racionalista para un novo habitar funcional; unha democratización da arquitectura, dun modo ou outro, un folio en branco. Segundo a mirada moderna de Le Corbusier, a arquitectura debía deixar ao carón a produción artesanal da vivenda para iniciar unha industrialización, asemellando esta a un obxecto útil e esencial, unha máquina, fabricada por unión de elementos, bela en si mesma.

Case un século despois da machine à habiter, seguimos preguntándonos que é habitar, e como deben ser as engrenaxes desa máquina: como é esa apropiación do espazo, e a quen debemos considerar como o seu protagonista; cando se comeza e termínase de habitar a arquitectura, e se esta sobrevivirá a todas esas actualizacións e reparacións, ou se a obsolescencia alcanzaraa primeiro. Lembrando a Loos pregúntome, e se a nudez non fose só formal senón tamén funcional? Imaxinemos un fogar que fose pura composición arquitectónica, pura concatenación de habitáculos e relacións espaciais, conexións visuais, e a beleza que xorde da coherencia construtiva… pero sen uso establecido. Un esencialismo afuncional. Unha máquina universal.

E se puidésemos habitar a arquitectura como buscando espazos e usos en abrigos da montaña (o feito máis primitivo da procura de acubillo desde que o ser humano existe), pero desde premisas contemporáneas? Esta idea xa a expuña Sou Fujimoto en Futuro Primitivo, e, xunto con reminiscencias modernas levadas ao extremo, pálpase na obra de Alejandro García e Raquel Soa (Crux Arquitectos), xunto con Manuel Cerdá (MCP arquitectura): a Casa 3×3.

A vivenda 3×3, situada na poboación de Requena (Valencia), configúrase como un encabalgamiendo de caixas opacas e arestas que pechan volumes baleiros. Esta dualidade espacial componse dando resposta a distintos criterios, como son as necesidades de acubillo, ou de conexión, comunicación e relación.

Pero a vivenda tamén responde a unha dualidade temporal. Segundo a mirada dos autores, se Robert Stewart establecía cinco capas de tempo diferentes (Estrutura > Fachada > Instalacións > Particións > Mobiliario), eles aplican dúas: a perenne e a caduca. A primeira capa acouta o espazo a través de estancias e límites, compoñéndose segundo condicionantes establecidos ao longo do tempo, como orientación, gradación de privacidade, soleamiento, vistas, etc. Esta capa temporal conformará un cascarón onde actuará a segunda, o caduco. Este habilita os espazos, os subdivide e equípaos para poder habitar. As caixas opacas son así inicialmente afuncionales, respondendo a necesidades atemporales, para deixar despois ao usuario «habilitar para habitar» os espazos con intervencións menos duradeiras, máis lixeiras, dotándoos de función e de instalacións. Neste caso, a función segue á forma, pero de maneira só temporal.

«O propietario foi elixindo que espazos conformaría como cociña, baños, estar, salas e a relación espacial entre eles. Coma se estivésemos a conquistar hoxe, nós, un edificio preexistente, intemporal […]»,

contan os arquitectos, continuando coa referencia ao escrito de Fujimoto,

«Ao entrar nunha cova, a xente redescubre como habitar estes accidentes xeográficos […] unha cova non é funcional, senón heurística. En lugar dun funcionalismo coercitivo, consiste nun lugar estimulante que permite unha gran variedade de actividades. Cada día os seus habitantes descubrirán novos usos para un mesmo lugar. […] Creo que a arquitectura do futuro debería consistir en espazos parecidos a covas. Sería máis enriquecedor»

A casa 3×3 confórmase así como unha gran máquina-cova, dunha riqueza de posibilidades interiores infinita. Os seus percorridos internos intrigan. Como ese gran artefacto do filme “Cube” de Vicenzo Natali, igualmente a vivenda traballa as 3 dimensións a través das caixas conectadas polas que os usuarios transitan nunha secuencia espacial. A descomposición do seu volume, xerando lugares intermedios, completa esta infinidade espacial. Os xogos de ocos e cheos enmarcan a contorna, ou miran cara ao propio interior como unha invitación. En ocasións, parece levitar, como o castelo ambulante da cinta de Miyazaki, esa gran máquina-fogar que no seu movemento habitaba o territorio; neste caso, a casa 3×3 é autentícaa «máquina de habitar», decantando pensamentos modernos e contemporáneos e liberando o tempo e aos seus usuarios.

En canto ao construtivo, eríxese empregando tecnoloxía Ytong de bloque de formigón celular, que ofrece unha gran eficiencia enerxética ao traballar por inercia térmica, outra referencia ao concepto masivo de «cova». Os volumes baleiros marcados por arestas metálicas funcionan por contraste con esta configuración tectónica.

O equilibrio entre dualidades é constante. Esta sinxela construción da neutralidade posiciónase paradoxalmente con personalidade e entidade, con lixeira firmeza na paisaxe e con sorpresa no interior. Cada elemento da casa 3×3 sitúase nun limbo a salvo que permite burlar a obsolescencia, e habitar libremente esa engrenaxe personalizable.

Obra: Casa 3×3
Objeto: Vivenda unifamiliar entre medianeras
Tipo: Obra nova
Localización: Requena, Valencia, España
Superficie construida: 310 m2
Ano: 2017
Arquitectos: Raquel Sola e Alejandro García (CRUX), Manuel Cerdá Pérez (MCP Arquitectura)
Constructora: MAREVAL
Arquitecto Técnico: Luis Ros Serrano
Fotografía: Milena Villalba
Redacción: Ana Asensio
Proveedores
Formigón celular: Bloques Ytong
Persianas: GRADHERMETIC
Carpinterías: SALAMANDER
+ cruxarquitectos.com
+ mcparquitectura.com [:en]

Casa 3x3 | Crux Arquitectos - MCP Arquitectura ©Milena Villalba
Casa 3×3 | Crux Arquitectos – MCP Arquitectura ©Milena Villalba

The home and to live; two mysteries of the same equation raised before every project of future house, to which the architecture must give response. Every new house is an anthropologic exercise of rethinking the primitive psychology of the being, at the time that there are looked new ways of occupying and coexisting with the space. Origin and future are founded on a scenery where the human being moves recognizing corners and being done by this chunk of place during the period of time that the argument of our lives allows. Time and space like diffuse limits that annotate uses and feelings, and that also make them possible. How one can home give only response to all this. Which is the maximum essence, the common denominator.

Adolf Loos was rejecting the ornament as a need of the formalism of the architecture, moving away of perpetual personalisms beyond the mere architectural composition, a racionalist esencialismo for the new one to live functionally; a democratization of the architecture, of a way or other one, a sheet of paper in white. According to the modern look of Le Corbusier, the architecture had to leave aside the handcrafted production of the housing to initiate an industrialization, making alike this one to a useful and essential object, a machine made by union of elements, beautiful in yes same.

Almost one century after the machine à habiter, we are still asking us what is to live, and how they must be the gears of this machine: how it is this appropriation of the space, and whom we must consider to be his protagonist; when it is begun and one stops living the architecture, and if this one will survive all these updates and repairs, or if the obsolescence will reach her first. Resembling Loos I wonder, and if the nudity was not alone formally but also functionally? Let’s imagine a home that was pure architectural composition, pure concatenation of cockpits and spatial relations, visual connections, and the beauty that arises from the constructive coherence … but without established use. An esencialismo afuncional. A universal machine.

And if we could live the architecture as looking for spaces and uses in coats of the mountain (the most primitive fact of the search of cover since the human being exists), but from contemporary premises? This idea already was raising Sou Fujimoto in Primitive Future, and, together with modern reminiscences led to the end, it is felt in the work of Alejandro García and Raquel Sola (Crux Arquitectos), together with Manuel Cerdá (MCP architecture): the 3×3 House.

The 3×3 house, placed in the population of Requena (Valencia), is formed as an encabalgamiendo of opaque boxes and edges that close empty volumes. This spatial duality consists giving response to different criteria, since they are the needs of cover, or of connection, communication and relation.

But the housing also answers to a temporary duality. According to the look of the authors, if Robert Stewart was establishing five different caps from time (Front Structures>> Facilities> Partitions> Furniture), they apply two: the everlasting one and the expired one. The first cap annotates the space across stays and limits, consisting as determining established throughout the time, as orientation, gradation of privacy, soleamiento, dress, etc. This temporary cap will shape a shell where it will operate the second one, the expired thing. This one enables the spaces, subdivides them and equips them to be able to live. The opaque boxes are like that initially unfuntionals, answering to needs atemporals, to leave later the user «to enable to live» the spaces with less lasting, more light interventions, providing them with function and with facilities. In this case, the function continues to the form, but of way only temporary.

«The owner was choosing what spaces it would shape as kitchen, baths, to be, rooms and the spatial relation between them. As if we were conquering today, we, a preexisting, timeless building […]»,

the architects count, continuing with the reference to Fujimoto’s writing,

«On having entered a cave, the people re-discover how to live these geographical accidents […] a cave is not functional, but heuristic. Instead of a coercive funcionalismo, it consists of a stimulant place that allows a great variety of activities. Every day his inhabitants will discover new uses for the same place. […] I think that the architecture of the future should consist of spaces similar to caves. It would be more wealth-producing.»

The 3×3 house conforms as well as a great machine – cave, of an infinite wealth of interior possibilities. His internal tours scheme. As this great appliance of the film “Cube” by Vicenzo Natali, equally the housing works 3 dimensions across the boxes connected along that the users pass in a spatial sequence.

As for the constructive thing, it is raised using technology Ytong of block of cellular concrete, which offers a great energy efficiency on having worked for thermal inertia, it indexes other one to the massive concept of «cave». The empty volumes marked by metallic edges work for contrast with this tectonic configuration.

The balance between dualities is constant. This simple construction of the neutrality is positioned paradoxically by personality and entity, by light firmness in the landscape and by surprise in the interior. Every element of the house 3×3 places in a limbo to except that it allows to deceive the obsolescence, and to live freely this customizable gear.

Work: 3×3 House
Object: one-family Housing between dividing
Type: New work
Location: Requena, Valencia, Spain
Built area: 310 m2
Year: 2017
Architects: Raquel Sola and Alejandro García (CRUX), Manuel Cerdá Pérez (MCP Arquitectura)
Building company: MAREVAL
Technical architect: Luis Ros Serrano
Photography: Milena Villalba
Wording: Ana Asensio
Suppliers
Celular concreto: Bloques Ytong
Blinds: GRADHERMETIC
Carpintery: SALAMANDER
+ cruxarquitectos.com
+ mcparquitectura.com [:]

veredes
veredeshttps://veredes.es/
Surge enero de 2009 como búsqueda de satisfacer el conocimiento de la actividad arquitectónica y tangentes que se generan. La idea es crear un espacio para divulgar los diversos proyectos en busca de nueva inspiración y de intercambio.
ARTÍCULOS RELACIONADOS
ARTÍCULOS DEL AUTOR
0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme
guest
0 Comments
Los más recientes
Los más viejos Los más votados

Espónsor

Síguenos

23,683FansMe gusta
5,321SeguidoresSeguir
1,844SeguidoresSeguir
23,782SeguidoresSeguir

Promoción

También:

feedly

Columnistas destacados

Íñigo García Odiaga
87 Publicaciones0 COMENTARIOS
Antonio S. Río Vázquez
57 Publicaciones0 COMENTARIOS
José del Carmen Palacios Aguilar
54 Publicaciones0 COMENTARIOS
Aldo G. Facho Dede
50 Publicaciones0 COMENTARIOS