
Un pequeño bar instalado dentro de los muros de piedra de un antiguo molino de aceite en ruinas, junto a la playa fluvial de Almaceda (Castelo Branco, Portugal). La rueda hidráulica vuelve a girar y un único módulo de cubos de hormigón resuelve el descenso accesible hasta el agua.

En la orilla oeste de la playa fluvial de Almaceda, una aldea del municipio de Castelo Branco, en el interior de Portugal, solo quedaba la ruina de un antiguo molino de aceite movido por agua. El encargo pedía un pequeño bar de apoyo con terraza. El proyecto lo aprovechó para devolver al lugar su memoria productiva y convertirla en espacio público.
En lugar de demoler la ruina, el nuevo bar se instala dentro de los muros de piedra del molino. Es un volumen ligero, abiertamente contemporáneo, que contrasta con la masa mineral que lo rodea. Hacia el pueblo, una sustracción de color oscuro abre el volumen y una ventana circular enmarca la vista del caserío. En la parte trasera, un acceso de servicio discreto abastece el bar sin interferir en la vida de la playa fluvial.

En el interior, la mampostería antigua queda a la vista. Las piedras de moler, las prensas y la maquinaria hidráulica permanecen en su sitio como huellas legibles del trabajo que allí se hacía.
La rueda hidráulica que movía el molino, prácticamente desaparecida, fue recuperada y vuelve a girar junto a la terraza. Su depósito se reconstruyó en hormigón, el canal de granito fue restaurado y unas barandillas de vidrio laminado la protegen sin ocultarla.

La nueva construcción se apoya en una estructura metálica ligera, con revestimiento exterior de aislamiento térmico (ETICS) en tono claro. Es una solución económica y rápida de ejecutar, que no compite con la piedra existente.

En el exterior, el desnivel entre la carretera y el río se resuelve con un único módulo: cubos de hormigón de 80 cm apilados en escalones de 15 cm. Esta modulación da forma a las rampas accesibles hacia el bar y el embarcadero, que acercan el agua a las personas con movilidad reducida, y a gradas para un uso informal, plantadas con sauces, festuca azul y pradera de secano autóctona.

El cuidado puesto en el interior, en la piedra existente y en el encuadre del pueblo hace que el bar no dependa solo de la temporada de baño.

Sigue siendo un lugar de encuentro durante todo el año, donde un nuevo uso público da continuidad a la historia del lugar.

Obra: Bar de apoyo a la playa fluvial de Almaceda
Autor: dbA arquitectura (Alexandra Paisana Belo, Vítor Mingacho)
Colaboradores: Maria Marques, arquitecta
Promotor: Câmara Municipal de Castelo Branco
Año: 2026
Emplazamiento: Largo Prof. José Lopes Machaz, Almaceda, Castelo Branco, Portugal
Superficie: 815 m² (intervención) · 129 m² (construida)
Fotografías: João Lopes Cardoso
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