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“Creo que cuando la arquitectura se plantea el objetivo de poder ser trasmitida, de poder interpretar las situaciones de la realidad y se sitúa dentro del proceso histórico racional, está en condiciones de tener carácter progresivo”.
Aldo Rossi1
A partir de los años 60, los textos de Aldo Rossi expresan una manera de ver la arquitectura que contradice el criterio unidireccional del movimiento moderno. Su preocupación por una construcción lógica, aunque revela en algún sentido una visión cándida de la arquitectura, vertió un repertorio de nociones que reabrieron un debate arquitectónico estancado.

El carácter progresivo, en la idea de Rossi, está ligado a la búsqueda de una arquitectura intemporal construida con pocos elementos que proceden de arquetipos de la memoria colectiva. Rossi entiende cada proyecto como una parte de la ciudad, y como tal, debe ser resultado del carácter histórico y técnico de la arquitectura que la constituye. Esa atención crítica a los hechos de la ciudad concluye en una arquitectura que es consecuencia de tamizar las formas de la historia local:
“el continuo rediseño de los elementos fijos: el pórtico, la galería, el cubo, el cono, las columnas que se componen y se sobreponen hasta formar los elementos reales y cotidianos, en el momento que descienden o escogen “il locus” en el que deben realizarse e incluso para el que no han sido pensados, es cuando se transforma en arquitectura”.2

En 1971, cuando se formalizó el llamado a concurso para la ampliación del Cementerio de San Cataldo en Módena, Rossi se encontraba convaleciente de un accidente automovilístico. Esta circunstancia resultó determinante en la estructuración del proyecto:
“estaba en la planta baja, en una pequeña habitación, junto a una ventana a través de la cual veía el cielo y un pequeño jardín. Casi inmóvil, pensaba en el pasado, pero también contemplaba el árbol y el cielo sin pensar en nada. Esa presencia y, al mismo tiempo, esa lejanía de las cosas —unida, además, a la dolorosa conciencia de mis propios huesos— me transportaba a la infancia. Al verano siguiente, durante el estudio del proyecto, tan solo conservaba esa imagen y el recuerdo del dolor de huesos: veía la conformación osteológica del cuerpo como una serie de fracturas a recomponer. En el hospital Slawonski Brod identifique la muerte con la morfología del esqueleto y las alteraciones de que puede ser objeto.”

Rossi junto a Braghieri presentaron el proyecto bajo el lema “L’azurro del cielo” inspirados en la novela del escritor francés Georges Bataille “Le bleu du ciel”. Un relato que habla sobre el aprendizaje de la muerte y la profundidad absorbente del cielo azul, escrito en 1935 y publicado en 1957.
El terreno donde se construirá la obra se emplaza a uno de los lados de un antiguo cementerio construido por Cesare Costa en 1880, un edificio perimetral que encerraba un gran espacio abierto en su interior. En medio de las dos parcelas se encuentra el Cementerio judío. El proyecto repite las características del Cementerio Costa pero la planta se establece a la manera de las históricas ciudades romanas, a través de dos ejes perpendiculares.

Imbuido del recuerdo de su estadía en el hospital, Rossi piensa un sistema similar al de un cuerpo depositado. Establece el límite con la ciudad mediante una construcción perimetral en forma de “U”. El eje central del proyecto ordena las geometrías elementales empleadas en la planta: cuadrado, triangulo y circulo. También ordena el recorrido. Un pórtico señala el lugar de acceso; la secuencia continua con el osario en forma de cubo; los columbarios con forma de paralelepípedos, ubicados de manera perpendicular al eje en una secuencia de orden decreciente en tamaño y creciente en altura, de modo que las construcciones más largas son las más bajas y por el contrario, las más pequeñas son las más altas; y la fosa central, un enorme cono que corona el recorrido. El cubo y el cono trascienden la composición para transformarse en referencias urbanas.
Ese eje central es la columna vertebral de la estructura osificada que traza en planta. Una sucesión de elementos tipológicos que no tienen escala ni tiempo, ajenos a un contexto. Los vanos cuadrados realzados en los muros son elementos de escala variable. Revelan figuras que tienen semejanza con las composiciones pictóricas urbanas que Mario Sironi realizó en la década del 20.

El pórtico de acceso tiene carácter monumental. Está alineado en planta y altura a los tres niveles de la construcción perimetral. Es la analogía de un pórtico clásico: dos cuerpos macizos a cada lado soportan un techo a dos aguas colocado en sentido inverso al clásico y una serie de planos de hormigón dispuestos de manera transversal reemplazan las columnas cilíndricas tradicionales.
El osario es el elemento destacado de la composición. Fue concebido como un cubo vacío, sin techo, con vanos sin ventanas. Una construcción inacabada que ejemplifica la ausencia de vida. El tratamiento de la luz filtrada en los vanos, Rossi lo relaciona con las pinturas de Angelo Morbelli:
“siempre me habían impresionado los cuadros como il natale dei rimasti y Pio Albergo Trivulzo, de Angelo Morbelli: los observaba fascinados sin poder juzgarlos. Ahora me servía de ellos como medios plásticos y figurativos, útiles para este proyecto. El estudio de las luces, los grandes rayos que caen sobre los bancos, las precisas sombras de las figuras geométricas de esos mismos bancos y de la estufa, todo parecía extraído de un manual de teoría de las sombras… Siempre tuve presente este hospicio durante la redacción del proyecto de Módena, y la luz que penetra por sus vidrieras es la misma que en aquél atraviesa, con precisos rayos la sección del cubo. Era en fin una construcción abandonada en la que se detenía la vida, quedaba en suspenso el trabajo, se volvía incierta la propia institución”.3
Los bloques de columbarios personalizan la conformación osteológica. Ubicados a cada lado de la espina dorsal, su altura progresiva proporciona una tensión creciente, recreando la disposición tipológica de otros cementerios históricos.

El cono tiene carácter monumental. Representa un memorial a los muertos abandonados en la guerra. En los subsuelos se propuso una fosa común que nunca fue construida.
“Rossi hace uso de formas icónicas, pero vaciándolas de su iconicidad mediante la repetición, una técnica que mina el aura y la singularidad de los elementos arquitectónicos. Cuando se saca a estos elementos de su contexto estético y funcional, pueden emplearse potencialmente como elementos textuales. Su importancia visual se ve minada mediante la repetición de elementos arquetípicos que no tienen una escala fija o determinada. Rossi consigue cambios de escala de varios modos, tanto en los dibujos como en los edificios”.4
Entre 1971 –año que se premió el concurso- y el comienzo de su construcción en 1978, el proyecto sufrió varias alteraciones, aunque siempre preservó la calle central, que invoca la solemnidad de un espacio dramático según el ritual de la tradición italiana. El proyecto de Rossi y Braghieri sólo fue construido parcialmente – los pabellones perimetrales, el pórtico y el osario- pero manifiesta indicios de la enorme fuerza expresiva de la composición global.
Rossi se nutre de la realidad urbana para recrear la monumentalidad clásica mediando su visión analógica. Sus obras asumen el desafío de recuperar la identidad de la ciudad mediante una semántica que surge de la lectura racional de sus hechos urbanos. Sin embargo, el proyecto para el cementerio de Módena trasciende por la expresividad de sus dibujos, en los que Rossi, más que representar un edificio, expone la fuerza de una idea.

Marcelo Gardinetti . arquitecto
La Plata. Abril 2018
Notas:
1 Conversación con Aldo Rossi. 2C Construcción de la ciudad, 1972 N° 2/5, pag. 9
2 Braghieri, Gianni. Aldo Rossi, Editorial Gustavo Gilli, 1981, pág. 13
3 Rossi, Aldo. Autobiografía científica, Editorial Gustavo Gilli, Barcelona, pag. 22
4 Eisenman, Peter. Diez edificios canónicos, Editorial Gustavo Gilli, Barcelona, 2011, pag.184[:gl]
“Creo que cando a arquitectura exponse o obxectivo de poder ser transmitida, de poder interpretar as situacións da realidade e sitúase dentro do proceso histórico racional, está en condicións de ter carácter progresivo”.
Aldo Rossi1
A partir dos anos 60, os textos de Aldo Rossi expresan unha maneira de ver a arquitectura que contradi o criterio unidireccional do movemento moderno. A súa preocupación por unha construción lóxica, aínda que revela nalgún sentido unha visión cándida da arquitectura, vertió un repertorio de nocións que reabriron un debate arquitectónico estancado.

O carácter progresivo, na idea de Rossi, está ligado á procura dunha arquitectura intemporal construída con poucos elementos que proceden de arquetipos da memoria colectiva. Rossi entende cada proxecto como unha parte da cidade, e como tal, debe ser resultado do carácter histórico e técnico da arquitectura que a constitúe. Esa atención crítica aos feitos da cidade conclúe nunha arquitectura que é consecuencia de tamizar as formas da historia local:
“o continuo redeseño dos elementos fixos: o pórtico, a galería, o cubo, o cono, as columnas que se compoñen e sobrepóñense ata formar os elementos reais e cotiáns, no momento que descenden ou escollen “ il locus” no que deben realizarse e mesmo para o que non foron pensados, é cando se transforma en arquitectura”.2

En 1971, cando se formalizou o chamado a concurso para a ampliación do Cemiterio de San Cataldo en Módena, Rossi atopábase convalecente dun accidente automobilístico. Esta circunstancia resultou determinante na estruturación do proxecto:
“estaba na planta baixa, nunha pequena habitación, xunto a unha xanela a través da cal vía o ceo e un pequeno xardín. Case inmóbil, pensaba no pasado, pero tamén contemplaba a árbore e o ceo sen pensar en nada. Esa presenza e, ao mesmo tempo, esa distancia das cousas —unida, ademais, á dolorosa conciencia dos meus propios ósos— transportábame á infancia. Ao verán seguinte, durante o estudo do proxecto, tan só conservaba esa imaxe e o recordo da dor de ósos: vía a conformación osteolóxica do corpo como unha serie de fracturas a recompoñer. No hospital Slawonski Brod identifique a morte coa morfoloxía do esqueleto e as alteracións de que pode ser obxecto.”

Rossi xunto a Braghieri presentaron o proxecto baixo o lema “L’azurro del cielo” inspirados na novela do escritor francés Georges Bataille “Le bleu du ciel”. Un relato que fala sobre a aprendizaxe da morte e a profundidade absorbente do ceo azul, escrito en 1935 e publicado en 1957.
O terreo onde se construirá a obra emprázase a un dos lados dun antigo cemiterio construído por Cesare Costa en 1880, un edificio perimetral que encerraba un gran espazo aberto no seu interior. No medio das dúas parcelas atópase o Cemiterio xudeu. O proxecto repite as características do Cemiterio Costa pero a planta establécese á maneira das históricas cidades romanas, a través de dous eixos perpendiculares.

Imbuído do recordo da súa estadía no hospital, Rossi pensa un sistema similar ao dun corpo depositado. Establece o límite coa cidade mediante unha construción perimetral en forma de “U”. O eixo central do proxecto ordena as xeometrías elementais empregadas na planta: cadrado, triangulo e circulo. Tamén ordena o percorrido. Un pórtico sinala o lugar de acceso; a secuencia continua co osario en forma de cubo; os columbarios con forma de paralelepípedos, situados de maneira perpendicular ao eixo nunha secuencia de orde decreciente en tamaño e crecente en altura, de modo que as construcións máis longas son as máis baixas e pola contra, as máis pequenas son as máis altas; e a fosa central, un enorme cono que coroa o percorrido. O cubo e o cono transcenden a composición para transformarse en referencias urbanas.
Ese eixo central é a columna vertebral da estrutura osificada que traza en planta. Unha sucesión de elementos tipológicos que non teñen escala nin tempo, alleos a un contexto. Os vans cadrados realzados nos muros son elementos de escala variable. Revelan figuras que teñen semellanza coas composicións pictóricas urbanas que Mario Sironi realizou na década do 20.

O pórtico de acceso ten carácter monumental. Está aliñado en planta e altura aos tres niveles da construción perimetral. É a analogía dun pórtico clásico: dous corpos macizos a cada lado soportan un teito a dúas augas colocado en sentido inverso ao clásico e unha serie de planos de formigón dispostos de maneira transversal substitúen as columnas cilíndricas tradicionais.
O osario é o elemento destacado da composición. Foi concibido como un cubo baleiro, sen teito, con vans sen xanelas. Unha construción inacabada que ejemplifica a ausencia de vida. O tratamento da luz filtrada nos vans, Rossi relaciónao coas pinturas de Angelo Morbelli:
“sempre me impresionaban os cadros como il natale dei rimasti e Pio Albergo Trivulzo, de Angelo Morbelli: observábaos fascinados sen poder xulgalos. Agora servíame deles como medios plásticos e figurativos, útiles para este proxecto. O estudo das luces, os grandes raios que caen sobre os bancos, as precisas sombras das figuras xeométricas deses mesmos bancos e da estufa, todo parecía extraído dun manual de teoría das sombras… Sempre tiven presente este hospicio durante a redacción do proxecto de Módena, e a luz que penetra polas súas vidreiras é a mesma que naquel atravesa, con precisos raios a sección do cubo. Era en fin unha construción abandonada na que se detiña a vida, quedaba en suspenso o traballo, volvíase incerta a propia institución”.3
Os bloques de columbarios personalizan a conformación osteológica. Situados a cada lado da espiña dorsal, a súa altura progresiva proporciona unha tensión crecente, recreando a disposición tipológica doutros cemiterios históricos.

O cono ten carácter monumental. Representa un memorial aos mortos abandonados na guerra. Nos subsolos propúxose unha fosa común que nunca foi construída.
“Rossi fai uso de formas icónicas, pero baleirándoas do seu iconicidad mediante a repetición, unha técnica que mina o aura e a singularidade dos elementos arquitectónicos. Cando se saca a estes elementos do seu contexto estético e funcional, poden empregarse potencialmente como elementos textuais. A súa importancia visual vese minada mediante a repetición de elementos arquetípicos que non teñen unha escala fixa ou determinada. Rossi consegue cambios de escala de varios modos, tanto nos debuxos como nos edificios”.4
Entre 1971 –ano que se premiou o concurso- e o comezo da súa construción en 1978, o proxecto sufriu varias alteracións, aínda que sempre preservou a rúa central, que invoca a solemnidade dun espazo dramático segundo o ritual da tradición italiana. O proxecto de Rossi e Braghieri só foi construído parcialmente – os pavillóns perimetrais, o pórtico e o osario- pero manifesta indicios da enorme forza expresiva da composición global.
Rossi nútrese da realidade urbana para recrear a monumentalidad clásica mediando a súa visión analóxica. As súas obras asumen o desafío de recuperar a identidade da cidade mediante unha semántica que xorde da lectura racional dos seus feitos urbanos. Con todo, o proxecto para o cemiterio de Módena transcende pola expresividade dos seus debuxos, nos que Rossi, máis que representar un edificio, expón a forza dunha idea.

Marcelo Gardinetti . arquitecto
La Plata. Abril 2018
Notas:
1 Conversa con Aldo Rossi. 2C Construción da cidade, 1972 N° 2/5, pag. 9
2 Braghieri, Gianni. Aldo Rossi, Editorial Gustavo Gilli, 1981, pág. 13
3 Rossi, Aldo. Autobiografía científica, Editorial Gustavo Gilli, Barcelona, pag. 22
4 Eisenman, Peter. Dez edificios canónicos, Editorial Gustavo Gilli, Barcelona, 2011, pag.184[:en]
“I believe that when the architecture appears the aim to be able to be trasmitida, of being able to interpret the situations of the reality and places inside the historical rational process, it is in conditions to have progressive character”.
Aldo Rossi1
From the 60s, Aldo Rossi‘s texts express a way of seeing the architecture that contradicts the unidirectional criterion of the modern movement. His worry for a logical construction, though it reveals in some sense a candid vision of the architecture, spilt a digest of notions that re-opened an architectural stagnant debate.

The progressive character, in Rossi’s idea, is tied to the search of a timeless architecture constructed with few elements that come from archetypes of the collective memory. Rossi understands every project as a part of the city, and as such, must be a result of the historical and technical character of the architecture that constitutes it. This critical attention to the facts of the city concludes in an architecture that it is a consequence of sifting the forms of the local history:
“the continuous redesign of the fixed elements: the portico, the gallery, the bucket, the cone, the columns that consist and get over up to forming the royal and daily elements, in the moment that they get down or choose «“il locus” in that they must be realized and even for the one that they have not been thought, is when it transforms in architecture”.2

In 1971, when it was formalized called contest for the extension of San Cataldo’s Cemetery in Módena, Rossi was convalescent of a car accident. This circumstance turned out to be determinant in the structure of the project:
“it was in the ground floor, in a small room, close to a window across which it saw the sky and a small garden. Almost immobile, he was thinking about the past, but also he was contemplating the tree and the sky without thinking about anything. This presence and, at the same time, this distance of the things – close, in addition, to the painful conscience of my own bones – was transporting me to the infancy. To the following summer, during the study of the project, just there was preserving this image and the recollection of the aching bones: it saw the conformation osteológica of the body as a series of fractures to re-composing. In the hospital Slawonski Brod identifies the death with the morphology of the skeleton and the alterations of which it can be an object.”

Rossi together with Braghieri presented the project under the motto “L’azurro del cielo” inspired by the novel of the french writer Georges Bataille “Le bleu du ciel”. A statement that he speaks on the learning of the death and the absorbent depth of the blue sky, written in 1935 and published in 1957.
The area where the work will be constructed locates to one of the sides of a former cemetery constructed by Cesare Costa in 1880, one building perimetral that was enclosing a great space opened in his interior. In the middle of both plots one finds the Jewish Cemetery. The project repeats the characteristics of the Cemetery Coast but the plant is established like the historical Roman cities, across two perpendicular axes.

Imbued with the recollection of his demurrage in the hospital, Rossi thinks a system similar to that of a deposited body. It establishes the limit with the city by means of a construction perimetral in the shape of “U”. The backbone of the project arranges the elementary geometries used in the plant: square, triangle and I circulate. Also it arranges the tour. A portico indicates the place of access; the sequence continues with the ossuary in the shape of bucket; the columbarios with form of paralelepípedos, located in a way perpendicular to the axis in a sequence of diminishing order in size and increasing in height, so that the longest constructions are the lowest and on the contrary, the smallest are the highest; and the central pit, an enormous cone that crowns the tour. A portico indicates the place of access; the sequence continues with the ossuary in the shape of bucket; the columbarios with form of paralelepípedos, located in a way perpendicular to the axis in a sequence of diminishing order in size and increasing in height, so that the longest constructions are the lowest and on the contrary, the smallest are the highest; and the central pit, an enormous cone that crowns the tour. The bucket and the cone come out the composition to transform in urban references.
This backbone is the vertebral column of the ossified structure that it plans in plant. A succession of elements tipológicos that have neither scale nor time, foreign to a context. The vain squares heightened in the walls are elements on a large scale variable. They reveal figures that have similarity with the pictorial urban compositions that Mario Sironi realized in the decade of 20.

The portico of access has monumental character. It is aligned in plant and height to three levels of the construction perimetral. It is the analogy of a classic portico: two massive bodies to every side support a ceiling to two waters placed in inverse sense to the classic one and a series of planes of concrete arranged in a transverse way replace the cylindrical traditional columns.
The ossuary is the element distinguished from the composition. It was conceived as an empty bucket, without ceiling, with vain without windows. An unfinished construction that exemplifies the absence of life. The treatment of the light leaked in the vain ones, Rossi relates it to Angelo Morbelli‘s paintings:
“Always the pictures had impressed me as il natale dei rimasti and Pio Albergo Trivulzo, of Angelo Morbelli: it was observing them fascinated without being able to judge them. Now I was served them as plastic and figurative, useful means for this project.The study of the lights, the big beams that fall down on the banks, the precise shades of the geometric figures of the same banks and of the stove, everything seemed to be extracted from a manual of theory of the shades … Always I bore in mind this hospice during the draft of Módena’s project, and the light that penetrates for his windows is the same that in that one it crosses, with precise beams the section of the bucket. It was in end a construction left in that the life was stopped, the work was staying in suspense, the own institution was becoming uncertain”.3
The blocks of columbarios personalize the conformation osteológica. Located to every side of the backbone, his progressive height provides an increasing tension, recreating the typologyc disposition of other historical cemeteries.

El cono tiene carácter monumental. Representa un memorial a los muertos abandonados en la guerra. En los subsuelos se propuso una fosa común que nunca fue construida.
“Rossi uses forms icónicas, but emptying them of his iconicidad by means of the repetition, a technology that mines the aura and the singularity of the architectural elements. When it is extracted to these elements of his aesthetic and functional context, they can use potentially as textual elements. His visual importance meets mined by means of the repetition of archetypal elements that do not have a fixed or certain scale. Rossi obtains changes on a large scale of several manners, both in the drawings and in the buildings”.4
Between 1971 – year that rewarded the contest – and the beginning of his construction in 1978, the project suffered several alterations, though always it preserved the central street, which invokes the solemnity of a dramatic space according to the ritual of the Italian tradition. The project of Rossi and Braghieri only was constructed partially – the pavilions perimetrales, the portico and the ossuary – but it demonstrates indications of the enormous expressive force of the global composition.
Rossi is nourished of the urban reality to recreate the classic monumentalidad happening his analogical vision. His works assume the challenge of recovering the identity of the city by means of a semantics that arises from the rational reading of his urban facts. Nevertheless, the project for Módena’s cemetery comes out for the expressiveness of his drawings, in which Rossi, more that to represent a building, exposes the force of an idea.

Marcelo Gardinetti . architect
La Plata. April 2018
Notas:
1 Conversación con Aldo Rossi. 2C Construcción de la ciudad, 1972 N° 2/5, pag. 9
2 Braghieri, Gianni. Aldo Rossi, Editorial Gustavo Gilli, 1981, pág. 13
3 Rossi, Aldo. Autobiografía científica, Editorial Gustavo Gilli, Barcelona, pag. 22
4 Eisenman, Peter. Diez edificios canónicos, Editorial Gustavo Gilli, Barcelona, 2011, pag.184[:]




