La geometría del hueco incide simultáneamente tanto en la variable perceptiva interior – exterior, como en la iluminación de una estancia o la propia solución constructiva de la envolvente. El tradicional hueco vertical, asociado a la construcción de muros portantes, define un umbral espacial y emocional entre la naturaleza exterior y el espacio interior en penumbra; el hueco horizontal propuesto por Le Corbusier durante los primeros años 20, habilita una iluminación homogénea y brillante al tiempo que representa ‘la fachada libre’, el triunfo de la técnica que habilita la independencia entre cerramiento y estructura1.
La ‘secularización’ del espacio interior propuesta por Le Corbusier es motivo de graves y públicas controversias, como la muy conocida entre el propio arquitecto suizo y el que fuera su maestro en el uso del hormigón, Auguste Perret2. El intercambio de ataques viscerales tiene lugar en las páginas del Paris Journal durante el mes de diciembre de 19233: mientras Perret defiende la dimensión atávica del hueco llegando incluso a la identificación antropomórfica de la proporción vertical, “A window is a man”4, Le Corbusier responde con un proyecto paradigmático cuyo único hueco corresponde a una gran ventana horizontal: la Petit Maison a orillas del lago Leman, publicada por primera vez en el propio Paris Journal junto a una caricatura de Perret sentado ante el interminable hueco, evidentemente horizontal, del Palais de Bois. Se podría decir entonces
“A window is a land”
la ventana es el hombre versus la ventana es el territorio.
Merece la pena detenerse en esta identificación entre hombre y ventana propuesta por Perret hace ahora casi 100 años. La condición erguida del cuerpo humano, nuestra conquista milenaria de la verticalidad, se reconocería entonces en (al menos) dos elementos arquitectónicos fundamentales: el hueco y la columna, habitantes bien definidos en la arquitectura de ambos maestros5. ¿Pero acaso la ventana horizontal de la ‘Petit Maison’ no supone la mejor de las compañías? ¿No debería ser la ventana un compañero, un aliado siempre, un confidente del mundo? El proyecto de arquitectura consiste así en la configuración de una imaginaria lista de invitados, la convocatoria de presencias irrenunciables en la celebración del espacio, la luz y la vida. Proyectar una ventana supone siempre elegir a un amigo.
Miguel Ángel Díaz Camacho. Doctor Arquitecto
Madrid. Agosto 2014. Autor de Parráfos de arquitectura. #arquiParrafos
Notas:
1 La propuesta del hueco horizontal moderno establece, más allá de cuestiones constructivas, lumínicas o paisajísticas, una profunda alteración de la tradicional cultura del habitar, en el sentido antropológico del término.
2 Ver Blanca Lleó, “Dos esquinas y una polémica”, Circo 41, 1997.
3 Ver Bruno Reichlin, “Une petite maison sul lago. La controversia Perret-Le Corbusier”, Lotus Internacional nº60, 1988, p. 58-83.
4 Auguste Perret. Ibídem, pág. 63.
5 Si la ventana vertical supone la aparición de un habitante en la obra de Perret, la columna interior (el piloti) supone la asistencia de un compañero silente y perdurable en la obra de Le Corbusier.
The geometry of the hollow affects simultaneously so much in the perceptive interior variable – exterior, since in the lighting of a stay or the own constructive solution of the surrounding one. The traditional vertical hollow associated with the construction of walls ambles, defines a spatial and emotional threshold between the exterior nature and the interior space in semidarkness; the horizontal hollow proposed for Le Corbusier during the first years 20, enables a homogeneous and brilliant lighting at the time that it represents ‘the free front’, the victory of the technology that enables the independence between closing and structures1.
The ‘secularization’ of the interior space proposed by Le Corbusier is a motive of serious and public controversies, as the very known one between the own Swiss architect and the one that was his teacher in the use of the concrete, Auguste Perret2. The exchange of visceral assaults takes place in the pages of the Paris Journal during December of 19233: while Perret defends the atavistic dimension of the hollow coming even to the anthropomorphic identification of the vertical proportion, “A window is a man”4, Le Corbusier answers with a paradigmatic project which hollow only one corresponds to a great horizontal window: the Petit Maison on the banks of the Leman Lake, published by the first time in the own Paris Journal close to Perret’s cartoon sat before the endless hollow, evidently horizontal, of the Palais de Bois.
La ‘secularización’ del espacio interior propuesta por Le Corbusier es motivo de graves y públicas controversias, como la muy conocida entre el propio arquitecto suizo y el que fuera su maestro en el uso del hormigón, Auguste Perret2. El intercambio de ataques viscerales tiene lugar en las páginas del Paris Journal durante el mes de diciembre de 19233: mientras Perret defiende la dimensión atávica del hueco llegando incluso a la identificación antropomórfica de la proporción vertical, “A window is a man”4, Le Corbusier responde con un proyecto paradigmático cuyo único hueco corresponde a una gran ventana horizontal: la Petit Maison a orillas del lago Leman, publicada por primera vez en el propio Paris Journal junto a una caricatura de Perret sentado ante el interminable hueco, evidentemente horizontal, del Palais de Bois. It might say then
“A window is a land”
the window is the man versus the window is the territory.
It is worth stopping in this identification between man and window proposed by Perret does now almost 100 years. The condition raised of the human body, our thousand-year-old conquest of the uprightness, would be recognized then in (at least) two architectural fundamental elements: the hollow and the column, inhabitants well defined in the architecture of both teachers5. But perhaps does not the horizontal window of the ‘Petit Maison’ suppose the best of the companies? Should not it be the window a companion, an ally always, a confidant of the world? The project of architecture consists this way of the configuration of a guests’ ready reserve guard, the summons of those cannot be waived presences of the celebration of the space, the light and the life. To project a window supposes always choosing a friend.
Miguel Ángel Díaz Camacho. Doctor Architect
Madrid. August 2014. Author of Parráfos de arquitectura. #arquiParrafos
Notes:
1 The offer of the horizontal modern hollow establishes, beyond constructive, light or landscape questions, a deep alteration of the traditional culture of to live, in the anthropologic sense of the term.
2 See Blanca Lleó, “Dos esquinas y una polémica”, Circo 41, 1997.
3 See Bruno Reichlin, “Une petite maison sul lago. La controversia Perret-Le Corbusier”, Lotus Internacional nº60, 1988, p. 58-83.
4 Auguste Perret. Ibidem, pag. 63.
5 If the vertical window supposes the appearance of an inhabitant in Perret’s work, the interior column (the piloti) supposes the assistance of a companion silente and lasting in the Le Corbusier´s work.
A geometría do oco incide simultáneamente tanto na variable perceptiva interior–exterior, como na iluminación dunha estancia ou a propia solución constructiva da envolvente. O tradicional oco vertical, asociado á construción de muros portantes, define un limiar espacial e emocional entre a natureza exterior e o espazo interior en penumbra; o oco horizontal proposto por Le Corbusier durante os primeiros anos 20, habilita unha iluminación homogénea e brillante á vez que representa ‘a fachada libre’, o triunfo da técnica que habilita a independencia entre cerramiento e estrutura1.
A ‘secularización’ do espazo interior proposta por Le Corbusier é motivo de graves e públicas controversias, como a moi coñecida entre o propio arquitecto suizo e o que fose o seu mestre no uso do hormigón, Auguste Perret2. O intercambio de ataques viscerales ten lugar nas páxinas do Paris Journal durante o mes de decembro de 19233: mentres Perret defende a dimensión atávica do oco chegando ata á identificación antropomórfica da proporción vertical, “A window is a man”4, Le Corbusier responde cun proxecto paradigmático cuxo único oco corresponde a unha gran fiestra horizontal: a Petit Maison a beiras do lago Leman, publicada por primeira vez no propio Paris Journal xunto a unha caricatura de Perret sentado ante o interminable oco, evidentemente horizontal, do Palais de Bois. Poderíase dicir entón
“A window is a land”
a fiestra é o home versus a fiestra é o territorio.
Merece a pena deterse nesta identificación entre home e fiestra proposta por Perret fai agora case 100 anos. A condición ergueita do corpo humano, a nosa conquista milenaria da verticalidad, recoñeceríase entón en (polo menos) dous elementos arquitectónicos fundamentais: o oco e a columna, habitantes ben definidos na arquitectura de ambos mestres5. ¿Pero seica a fiestra horizontal da ‘Petit Maison’ non supón a mellor das compañías? ¿Non debería ser a fiestra un compañeiro, un aliado sempre, un confidente do mundo? O proxecto de arquitectura consiste así na configuración dunha imaxinaria lista de invitados, a convocatoria de presenzas irrenunciables na celebración do espazo, a luz e a vida. Proxectar unha fiestra supón sempre elixir a un amigo.
Miguel Ángel Díaz Camacho. Doutor Arquitecto
Madrid. Agosto 2014. Autor de Parráfos de arquitectura. #arquiParrafos
Notas:
1 A proposta do oco horizontal moderno establece, máis aló de cuestións constructivas, lumínicas ou paisajísticas, unha profunda alteración da tradicional cultura do habitar, no sentido antropológico do término.
2 Ver Blanca Lleó, “Dos esquinas y una polémica”, Circo 41, 1997.
3 Ver Bruno Reichlin, “Une petite maison sul lago. La controversia Perret-Le Corbusier”, Lotus Internacional nº60, 1988, p. 58-83.
4 Auguste Perret. Ibídem, pág. 63.
5 Si a fiestra vertical supón a aparición dun habitante na obra de Perret, a columna interior (o piloti) supón a asistencia dun compañeiro silente e perdurable na obra de Le Corbusier.
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CONVIVIR CON LO IMPERFECTO
Aprender arquitectura puede resultar
una actividad fascinante y a la par extenuante. El ejercicio de
proyecto, diseño o crítica, supone una de las pruebas más difíciles de
abordar para cualquiera, más aún cuando nos encontramos aún en la etapa
formativa: necesitamos conocer para ir haciendo. Las
sucesivas correcciones y revisiones del profesorado se establecen sobre
la idea de la imperfección del material presentado por el alumno, un
trabajo reiterativo sobre algo que aspira siempre a ser mejor, en
ocasiones algo que aspira incluso a ser perfecto.
http://madc-texts.blogspot.com.es/2015/12/convivir-con-lo-imperfecto.html
Lo mejor que le puede pasar a una ventana -sea hombre o territorio- es convertirse en lo que Christopher Alexander llama «un lugar ventana» (http://tinyurl.com/mcadq4v)