InicioartículosOmotesando; camino al templo | Ana Bastero

Omotesando; camino al templo | Ana Bastero

Omotesando es el nombre de una de las calles comerciales más importantes de Tokio, así mismo se está convirtiendo en una de la más interesantes para los amantes de la arquitectura y de la moda.

En Japón hace tiempo que han demostrando que son grandes consumidores de lujo, por lo que importantes marcas de moda han decidido construir en Tokio, sus templos. Odas al consumismo vestidas con los diseños de los arquitectos más vanguardistas.

Si hacemos un breve repaso a las tradiciones y estructura de la sociedad nipona nos vamos haciendo una idea de las necesidades que los objetos de lujo cubren para ellos.

Los jóvenes japones son educados en el orden y el rigor desde su tierna infancia. Y hasta llegar al periodo universitario estas exigencias no bajan; por ello este constituye el periodo más independiente de sus vidas, aprovechan para vivir fuera de la casa de los padres y desarrollar inquietudes más artísticas. Una vez graduados, entran a formar parte del mundo laboral. A las empresas no les importa que estos recién titulados tengan o no conocimientos específicos elevados, ya que ellas mismas se encargaran de seguir formándolos. Y así es como los japoneses se ven, otra vez, inmersos en una estructura rígida donde no hay mucha cabida para la diferenciación y la creatividad. Algunos cubren esta necesidad de diferenciación con los artículos de lujo y con todo lo vintage llegado de occidente. Muchas jóvenes japonesas se vuelven locas por los bolsos de marca, y por ser las más «cool» adquiriendo el último modelo. Como nadie quiere renunciar a los objetos de alta gama, en Japón existen boutiques de segunda mano que se dedican a los productos de marca, que dan satisfacción al público menos pudiente. Desde las estudiantes a las mujeres trabajadoras, forman un nutrido y creciente grupo de entusiastas compradoras de marcas de lujo.

Con este panorama, que apunta un crecimiento incesante del consumo de las marcas de alta gama, es obvio que las empresas decidan instalar en Japón sus puntos de venta y oficinas más representativos.

Los edificios corporativos, forman parte de la imagen que la empresa desea proyectar. Así las empresas buscan tener edificios emblemáticos que trasmitan mensajes claros sobre ellas mismas. Cada uno de estos espacios está estudiado en todos los sentidos para fortalecer su distinción y reflejar cada uno de los principales valores de la marca.

fig01. louis vuitton Omotesando store
fig02. Tod’s Omotesando store
fig03. ChristianDior Omotesando store

Dior, Tod’s y Louis Vuitton son algunas de las marcas que han elegido en Tokio, el distrito de Omotesando como emplazamiento de una de sus tiendas, más destacadas.

La firma Louis Vuitton confió en Jun Aoki para diseñar su boutique inaugurada en 2002. Su fachada simula baúles de diferentes tamaños apilados, evocando las raíces de LV como fabricante de maletas y baúles. Una tradición que en la casa LV han sabido combinar muy bien con la modernidad, buena muestra de ello es la colaboración constante con el artista nipón Takashi Murakami, que ha revolucionado su monograma y en este caso ha sido el encargado de la decoración interior de la tienda, dándole un toque muy colorista y más cercana a la estética japonesa.

Muy cerca nos encontramos con Tod’s Omotesando Building, un proyecto vanguardista tanto en concepto como en técnica, inaugurado en 2004. En las siete plantas de este edificio convive la tienda con oficinas, espacios para eventos y una azotea ajardinada. La división de plantas se aprecia por la transparencia de la estructura y no por la delineación de la fachada. La cual ha sido diseñada siguiendo el dibujo que genera la superposición de nueve árboles, construida en hormigón y cristal. Toyo Ito, el arquitecto, compara la naturaleza cambiante del edificio a medida que avanzas en alturas con la forma de los árboles de la base a la copa.

Siguiendo nuestro paseo por Omotesando, nos encontramos con Dior, que nos presenta un edificio proyectado por SANAA, en el cual a parte de la tienda también hay cabida para salas de eventos y jardines. En este caso la cantidad exacta de plantas no se aprecia desde el exterior, lo que potencia la impresión de ambigüedad que genera el edificio. Esta estética deliberadamente voluble y enigmática guarda coherencia con la obra de uno de los diseñadores más coloristas y dinámicos del momento, John Galiano.

Otro de los edificios que nos llaman la atención es el de Prada, la tienda diseñada por los suizos Jacques Herzog y Pierre de Meuron, en 2003, aparece como una elemento escultórico en medio de la trama compacta de la zona. La forma de Prada, con su vidrio verdoso, parece una especie de esmeralda, un edificio más bien tallado que construido. Se trata de un volumen irregular, sus seis pisos han sido trabajados de manera que el volumen no parezca tan alto. El armazón formado por rombos de tubos metálicos, rellenados con paneles de vidrio cóncavos, convexos y planos, algunos transparentes y otros translúcidos, le dan textura y variedad a la superficie.

fig04 prada Omotesando store
fig05 burberry Omotesando store

Burberry para unirse a esta tendencia, reabrió a finales de 2009 su tienda, de 550 metros cuadrados, con un aspecto innovador y vanguardista. La boutique de Omotesando es la expresión más lujosa de la firma en Japón y alberga las colecciones de la línea Burberry Prorsum tanto de hombre como de mujer así como la colección de accesorios. El suelo está realizado en madera oscura espigada mientras que la pared recoge el color trench en la zona dedicada a la línea Outerwear. Los materiales británicos y guiños a los iconos de la firma son protagonistas en el espacio.

Pero de todos, el proyecto más controvertido ha sido Omotesando Hill, conjunto mixto de 130 tiendas y 38 viviendas. Su diseño lo inició Tadao Ando en 1996, en el 2003 se empezó su construcción que acabaría en 2006. Esta obra causó controversia al reemplazar una obra en estilo Bauhaus, los Dōjunkai Aoyama Apartments, uno de los espacios urbanos más ricos e históricamente significativos de Tokio, un conjunto habitacional social construido en 1927 tras el terremoto de Kanto y superviviente a la segunda guerra mundial.

La propuesta de Ando convive con la arboleda de zelkova, una especie japonesa de frondosa copa, que se encuentra en frente del edificio, controlando su altura para que no sobrepase la altura de dicha arboleda. La fachada del edificio se comporta como un anuncio electrónico gigante de 250 metros, compuesta por una serie de pantallas LED que van cambiando continuamente. Para sacar provecho al enorme costo del terreno sin perturbar demasiado el perfil de la calle, Ando optó por construir el mayor número de niveles subterráneos, donde situó las tiendas y algún espacio para el desarrollo cultural. Las viviendas se encuentran en el volumen superior, ya que la idea es aislarlas lo más posible del frenético mundo que se vive bajo ellas, tratando de resolverlas en un mundo aparte, a pesar de encontrarse en el corazón comercial de la ciudad.

fig06.  omotesando hill
fig07.  omotesando hill project

Fuera de los intentos de integración y respeto por el entorno siempre habrá quién simplifiquen este edificio al calificativo de mall, muy sofisticado y algo culturoso, pero al fin y al cabo un mall.

La arquitectura de todas estas boutiques viene determinada por aquellos valores que las marcas pretenden comunicar, como transparencia, eficiencia, sostenibilidad, modernidad. La creatividad de cada uno de estos edificios ayuda a conseguir la implantación de esos valores y su diferenciación con el resto de las compañías. En Omotesando estos conviven con idénticos mensajes transmitidos por la sociedad japonesa, a través de sus nuevos centros comerciales.

Al final del paseo queda claro que Omotesando es una de las calles más interesantes del mundo para los amantes de la arquitectura y tiendas de lujo. Además hace honor a su ancestral nombre «camino al templo», en esta ocasión a los templos del consumismo.

ana bastero
vigo. marzo 2010

imagenes obtenidas de http://moleskinearquitectonico.blogspot.com

+ articulo

Omotesando is the name of one of the most important shopping streets of Tokyo; also it is emerging as one of the most interesting street for lovers of architecture and fashion.

Long time ago Japan has been showing that they are large consumers of luxury, so known fashion brands have decided to build in Tokyo, its temples. Odes to consumerism dressed in the designs of the more avant-garde architects.

If we take a brief look at the traditions and structure of Japan’s society, it is easy for us getting an idea, of the needs that luxury items are covering. Young Japanese are educated in the order and strictness since childhood. And until the university period, these requirements do not fall, so this is the period of their lives more independent, taking the opportunity to live outside the parental home and developing more artistic concerns. Upon graduation, they become part of the working class. The companies do not care that these new graduates have or not high specific knowledge , since they themselves are responsible for further training. And this is how the Japanese are once again immersed in a rigid structure, where there is not much room for differentiation and creativity. Some look for cover this differentiation need with luxury items and everything «vintage» objects that come from the West. Many Japanese girls go crazy for branded handbags, and for being the coolest kid in acquiring the latest model. Since nobody wants to give up high-class items in Japan are second-hand boutiques dedicated to branded products, that give satisfaction to the less affluent consumers. From students to working women, form a large and growing group of enthusiastic buyers of luxury brands.

Against this background, that point to a constant growth in consumption of high-end brands, it is obvious that companies decide to install, in Japan, their shops and offices more representative.

The company buildings are part of the image the company wants to project. So companies are looking to have emblematic buildings that convey clear messages about themselves. Each of these spaces is studied in every way, to strengthen their distinction and reflect the main values of the brand.

fig01. louis vuitton Omotesando store
fig02. Tod’s Omotesando store
fig03. ChristianDior Omotesando store

Dior, Tod’s and Louis Vuitton are among the brands that have chosen in Tokyo, the Omotesando district as the location of one of its stores, more prominent.

Louis Vuitton trusted Jun Aoki to design their boutique, opened in 2002. The facade is simulating different sizes chests stacked, evoking LV roots as a manufacturer of suitcases and trunks. Tradition and modernity that LV has combined very well. Proof of this is the ongoing collaboration with the japanese artist Takashi Murakami, which has revolutionized the monogram and in this case has been entrusted with the interior decoration of the shop, giving a touch very colorful and closer to the Japanese style.

Nearby we find Tod’s Omotesando Building, an avant-garde project, in concept and in technique, opened in 2004. In the seven floors of this building coexists the store with offices, event spaces and a rooftop garden. The plants division is reflected by the transparent structure and not by the delineation of the facade. Which has been designed following the pattern generated by the superposition of nine trees, and it was built in concrete and glass. Toyo Ito, architect, compared the changing nature of the building, from bottom to top, with the shape of the tree from base to crown.

Following our tour of Omotesando, we find Dior, which presents a building designed by SANAA, in which apart of the shop there is space for conference rooms and gardens. In this case the amount of plants is not apparent from the outside, which enhances the impression of ambiguity that generates the building. This deliberately fickle and enigmatic aesthetic, is consistent with the work of one of the most colorful and dynamic designers of the moment, John Galiano.

Another of the buildings that catch our attention is the Prada store, designed by Swiss architects Jacques Herzog and Pierre de Meuron, in 2003, appears in the middle of the compact area, as a sculptural element. Prada’s shape, with its green glass, like a emerald, looks a building carved rather than built. It is an irregular volume, its six stories have been worked so that the volume does not seem as high. The diamond-shaped formed by metal tubes filled with glass panels concave, convex and flat, some transparent and translucent, give texture and variety to the surface.

fig04 prada Omotesando store
fig05 burberry Omotesando store

Burberry it joins this trend, in late 2009, reopened his shop, 550 square meters, with an innovative and avant-garde look. The Omotesando boutique is the most luxurious expression of the firm in Japan, houses collections of online Burberry Prorsum both male and female, as well as the collection of accessories. The floor is made of dark wood while the «color trench» reflects the wall in the online area dedicated to Outerwear. British materials and a nod to the icons of the firm are key players in the space.

But of all, the project most controversial has been Omotesando Hill, set mixed of 130 shops and 38 homes. Tadao Ando started the design in 1996, in 2003 construction began that would end in 2006. This caused controversy was by replacing a building in Bauhaus style, the Dōjunkai Aoyama Apartments, one of the richest urban areas and historically significant in Tokyo. A social housing complex built in 1927 after Kanto earthquake and survived the Second World War.

The Ando proposed living with zelkova Grove, a Japanese species of leafy crown, located in front of the building, so in the design has controlled the height to not exceed the height of the trees. The facade of the building behaves like a giant electronic posting, of 250 meters, consisting of a series of LED displays that change continuously. To exploit the enormous cost of land, without unduly disrupting the street beauty, Ando chose to build many underground levels, where he located the shops and some space for cultural development. The houses are in the higher volume, because the idea is to isolate as much as possible of the frenetic world that there are under them, trying to keep this homes in a world apart, despite being in the commercial heart of the city.

fig06.  omotesando hill
fig07.  omotesando hill project

Outside attempts to integrate respect for the environment and some will always simplify this building to the name of mall, very sophisticated and some cultures, but after all a mall.

The architecture of these boutiques is determined by those values which are communicated from the brands, such as transparency, efficiency, sustainability, modernity. The creativity of each of these buildings helps to achieve the implementation of those values and differentiation with other companies. In Omotesando these coexist with identical messages transmitted by the Japanese society, through its new shopping centers.

At the end of the walkway is clear that Omotesando Street is one of the world’s most interesting for lovers of architecture and luxury shops. In addition lives up to its ancestral name «way to the temple, this time to the temples of consumerism.

ana bastero
vigo. march 2010

pictures obtained to http://moleskinearquitectonico.blogspot.com

+ article

Omotesando é o nome dunha das rúas comerciais máis importantes de Tokio, así mesmo tamén está emerxendo como unha das máis interesantes para os amantes da arquitectura e da moda.

En Xapón levan moito tempo demostrando que son grandes consumidores de luxo, polo que é normal que importantes marcas de moda decidirán construír en Tokio, os seus templos. Odas ao consumismo vestidas cos deseños dos arquitectos máis vangardistas.

Se votamos unha breve ollada sobre as tradicións e estrutura da sociedade xaponesa, empezamos a facernos unha idea das necesidades que cobren os elementos de luxo para eles. Os xoves xaponeses son educados na orde e rigor, dende a infancia. E ata o período universitario estes requisitos non baixan, por iso este é o período da súa vida máis independente, teñen a oportunidade de vivir fóra da casa dos pais e aproveitan a desenrolar facetas máis artísticas. Unha vez graduados, entran a formar parte do mundo laboral. As empresas non lle importa que eses novos graduados teñen ou non coñecementos específicos elevados, xa que elas mesmas serán responsables da formación continua. Así é como os xaponeses vense unha vez máis inmerso nunha estrutura ríxida onde non hai moito espazo para a diferenciación e creatividade. Algúns cobren esta necesidade de diferenciación, con elementos de luxo e todo o «vintage» que vén dende Occidente. Moitas xaponesas vólvense tolas para bolsas de marca, e por ser as máis «cool» adquirindo as últimas novidades. Como ninguén quere quedan ser artigos de alta gama en Xapón hai boutiques de segunda man dedicado a produtos de marca, que dan satisfacción o público menos podente. Tanto as estudantes como as mulleres traballadoras, conforman un grande e crecente grupo de compradores entusiastas polas marcas de luxo.

Neste contexto, onde o consumo de obxectos de alta gama mostrase constante e crecente, é obvio que as empresas decidan instalar en Xapón, os seus establecementos e oficinas máis representativos.

Os edificios corporativos forman parte da imaxe que a empresa desexa proxectar. Polo que as empresas buscan edificios emblemáticos que transmitan mensaxes claras sobre si mesmas. Cada un destes espazos son estudados minuciosamente para reforzar a súa distinción e reflectir cada un dos valores principais da marca.

fig01. louis vuitton Omotesando store
fig02. Tod’s Omotesando store
fig03. ChristianDior Omotesando store

Dior, Tod’s e Louis Vuitton están entre as marcas que escolleron en Tokio, o distrito de Omotesando como o emprazamento dalgunha das súas tendas, máis destacadas.

Louis Vuitton confianza Jun Aoki para proxectar a súa boutique inaugurado en 2002. A fachada simulando baúis apiñados de diferentes tamaños, evocando as raíces de LV como fabricante de maletas e baúis. Unha tradición que na casa LV saben combinar moi ben coa modernidade. Proba disto é a colaboración constante co artista xaponés, Takashi Murakami, que revolucionou o monograma e neste caso foi o encargado da decoración interior da tenda, dando un toque moi colorido e máis preto do estilo xaponés.

Moi próximo atopamos Tod’s Omotesando Building, un proxecto de vangarda no concepto e na técnica, inaugurado en 2004. Nos sete andares coexiste a tenda con oficinas, espazos de eventos e un xardín no último piso. A división das plantas é reflectida pola estrutura transparente e non polo trazado da fachada. A cal foi deseñada seguindo o debuxo xerado pola superposición de nove árbores, e foi construída en formigón e vidro. Toyo Ito, arquitecto, compara a natureza mutábel do edificio no seu medrar coa forma das árbores dende a base a copa.

Seguindo co noso por Omotesando, atopamos con Dior, que presenta un edificio deseñado por SANAA, no que a tenda comparte espazo con salas de conferencias e xardíns. Neste caso o número de plantas non é aparente dende o exterior, o que reforza a impresión de ambigüidade que xera o edificio. Esta estética deliberadamente enigmático e voluble é coréente coa obra dun dos deseñadores máis corista e dinámicos do momento, John Galiano.

Outro dos edificios que chaman nosa atención é a tenda de Prada, deseñado polos suízos Jacques Herzog e Meuron, en 2003, aparece como un elemento escultórico no medio da trama compacta da área. A forma de Prada, co seu vidro verde, parece unha esmeralda, un edificio máis esculpido que construído. Tratase dun volume irregular, os seus seis pisos foron traballados de tal xeito para que o volume non parece tan alta. O armazón conformado por rombos, construídos con tubos metálicos recheos de con paneis de vidros cóncavos, convexos e lisos, algúns transparentes ou translúcidos dan textura e variedade á superficie.

fig04 prada Omotesando store
fig05 burberry Omotesando store

Burberry para unirse a esta tendencia, reabre a finais de 2009 a súa tenda, 550 metros cadrados, cun concepto innovador e vangardista. A boutique de Omotesando é expresión máis luxosos da firma en Xapón e alberga as coleccións da liña Burberry Prorsum tanto masculina coma feminina, así como a colección de accesorios. O chan está feito de madeira escura, mentres a cor trench recorre as parede da área dedicada á liña Outerwear. Materiais británico e un aceno o máis simbólico da compañía son os protagonistas do espazo.

Pero de todos, o proxecto con máis controversia foi Omotesando Hill, un conxunto mixto de 130 tendas e 38 vivendas. Tadao Ando iniciou o deseño en 1996, a construción comezou en 2003 para rematarse en 2006. A polémica viu suscitada pola substitución dunha obra de estilo Bauhaus, os apartamentos Aoyama Dōjunkai, un dos espazos urbano máis ricos e historicamente máis importantes de Tokio, un complexo de vivenda sociais construído en 1927 despois de terremoto de Kanto e que sobreviviu á Segunda Guerra Mundial.

A proposta de Ando convive coa arboredo de zelkova, unha especie xaponés de frondosa copa, situada en fronte ao edificio, controlando a altura para non superar a altura das árbores. A fachada do edificio comportase como un xigante anuncio electrónico de 250 metros, constituída por unha serie de pantallas LED que cambian continuamente. Para sacar o mellor proveito o enorme custo da terra, sen prexudicar demasiado o perfil da rúa, Ando optou por construír o maior número de niveis soterrados, onde situou as tendas e algún espazo para o desenvolvemento cultural. As vivendas encóntranse nos volumes superiores, onde inténtanse illar do frenético mundo que hai baixo elas, intentando crear un mundo aparte, a pesar de estar no corazón comercial da cidade.

fig06.  omotesando hill
fig07.  omotesando hill project

Fóra dos intentos de integración e respecto ao medio ambiente sempre haberá quen simplifique este edificio có nome de mall, moi sofisticado e algo cultural, pero despois de todo un mall.

A arquitectura destas tendas está determinado por aqueles valores que se as marcas queren comunicar, tales como transparencia, eficiencia, sostibilidade, modernidade. A creatividade de cada un destes edificios axuda a obter a implantación deses valores e a diferenciación con outras empresas. En Omotesando estes mestúranse con mensaxes idénticas transmitida pola sociedade xaponesa, a través dos seus novos centros comerciais.

Ao final do paseo queda claro que Omotesando é unha das rúas do mundo máis interesantes para os amantes da arquitectura e tendas de luxo. Ademais, fai honra o seu nome ancestral «camiño ó templo», esta vez, camiño ós templos do consumismo.

ana bastero
vigo. marzo 2010

imaxes obtidas de http://moleskinearquitectonico.blogspot.com

+ artigo

Artículo anterior
Artículo siguiente
ARTÍCULOS RELACIONADOS
ARTÍCULOS DEL AUTOR

20 COMENTARIOS

0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme
guest
20 Comments
Los más recientes
Los más viejos Los más votados

Espónsor

Síguenos

23,683FansMe gusta
5,321SeguidoresSeguir
1,844SeguidoresSeguir
23,782SeguidoresSeguir

Promoción

También:

feedly

Columnistas destacados

Íñigo García Odiaga
87 Publicaciones0 COMENTARIOS
Antonio S. Río Vázquez
57 Publicaciones0 COMENTARIOS
José del Carmen Palacios Aguilar
54 Publicaciones0 COMENTARIOS
Aldo G. Facho Dede
50 Publicaciones0 COMENTARIOS