[:es]
Jean Michel Frodon en su artículo «Venecia: del cine a la Bienal… de arquitectura», publicado en el último número de Caimán Cuadernos de Cine, escribe sobre la exposición Monditalia, incluida en la Bienal de Arquitectura de este año y su asombro ante «la revelación de la Cupola, la extraordinaria villa construida en secreto a mediados de los años sesenta por el arquitecto visionario Dante Bini para Antonioni y Monica Vitti en la Costa Paraíso de Cerdeña».
La verdad es que no conocía este edificio, ni sus circunstancias. Bini proyectó el edificio, según la Wikipedia en los años setenta, aunque hay otras fuentes donde lo datan en 1969 y también afirman que Bini construyó dos casas con forma de cúpula, lo que puede constatarse gracias al Google Maps, una más grande para el director y la otra para la actriz, que también vivieron separados en Roma, en dos pisos comunicados por una escalera que en el momento de su separación fue cerrada y sobre cuya huella la siguiente esposa de Antonioni colocó una alfombra que levantaba para enseñarle a los visitantes los rastros del anterior amor de su marido.
Volviendo a Cerdeña, la cúpula se construyó con hormigón armado, usando aire comprimido para levantarla, un sistema constructivo inventado por Bini, para hacer lo que denominó Binishells, y con el que ha hecho otras mil seiscientas de estos objetos en veinte países, alguna con un diámetro de cuarenta metros. Respecto a ésta, según cuenta Bini,
«Antonioni estaba obsesionado con el olor del mar, la materialidad de las rocas y con el aroma de la vegetación local».
En otro lugar se amplían los recuerdos de Bini, al parecer Antonioni le dijo:
«No quiero una casa, sino un espacio tridimensional»
añadiendo
«odio los apartamentos, quiero vivir en una escultura que esté escavada en la roca, que huela a la naturaleza circundante. La arquitectura no es sólo sombra y luz, debe ser también olor ¿Has probado a sentir el olor de una piedra?»
entonces tomó un trozo de granito rojo y lo acercó a la nariz del arquitecto, ya bastante confundido por su pregunta .
«Quiero una casa con olor a piedra. Con una cama que huela a enebro y quiero que haya un sonido» «¿Un sonido?»
preguntó Bini.
«Nunca había oído nada igual».
Antonionii le dijo entonces:
«Venga, escuche el sonido de las olas marinas. Mi casa debe tener dentro ese sonido. Quiero escuchar el viento que viene del mar».
Sería interesante saber si además de estas indicaciones «sensoriales». Antonioni influyó en algo más en el diseño del edificio y si estas influencias tuvieron alguna relación con sus películas y con su extraordinaria capacidad e inventiva para mostrar los espacios arquitectónicos y urbanos.
En la Cupola más grande se celebraron bastantes fiestas memorables, y es una lástima no haber podido asistir a alguna de ellas con un vermú seco en la mano y rodeado de gente interesante, pero cuando el director y la actriz se separaron fue abandonada, ahora está casi en ruinas y seguramente desaparecerá. Los edificios, aunque inanimados también tienen alma y han de sufrir los embates y desamores de sus animados propietarios.
Jorge Gorostiza, arquitecto. Autor del blog Arquitectura+Cine+Ciudad
Santa Cruz de Tenerife, octubre 2014
[:gl]
Jean Michel Frodon en su artículo «Venecia: del cine a la Bienal… de arquitectura», publicado en el último número de Caimán Cuadernos de Cine, escribe sobre la exposición Monditalia, incluida en la Bienal de Arquitectura de este año y su asombro ante «la revelación de la Cupola, la extraordinaria villa construida en secreto a mediados de los años sesenta por el arquitecto visionario Dante Bini para Antonioni y Monica Vitti en la Costa Paraíso de Cerdeña».
A verdade é que non coñecía este edificio, nin as súas circunstancias. Bini proxectou o edificio, segundo a Wikipedia nos anos setenta, aínda que hai outras fontes onde o datan en 1969 e tamén afirman que Bini construíu dúas casas con forma de cúpula, o que pode constatarse grazas ao Google Maps, unha máis grande para o director e a outra para a actriz, que tamén viviron separados en Roma, en dous pisos comunicados por unha escaleira que no momento da súa separación foi pechada e sobre cuxa pegada a seguinte esposa de Antonioni colocou unha alfombra que levantaba para ensinalo aos visitantes os rastros do anterior amor do seu marido.
Volvendo a Cerardeña, a cúpula construíuse con formigón armado, usando aire comprimido para levantala, un sistema constructivo inventado por Bini, para facer o que denominou Binishells, e co que fixo outras mil seiscentas destes obxectos en vinte países, algunha cun diámetro de corenta metros. Respecto a esta, segundo conta Bini,
«Antonioni estaba obsesionado co olor do mar, a materialidade das rochas e co aroma da vexetación local».
Noutro lugar amplíanse os recordos de Bini, ao parecer Antonioni díxolle:mplían los recuerdos de Bini, al parecer Antonioni le dijo:
«»Non quero unha casa, senón un espazo tridimensional»»
engadindo
«odio os apartamentos, quero vivir nunha escultura que estea escavada na rocha, que cheire á natureza circundante. A arquitectura non é só sombra e luz, debe ser tamén olor ¿Probaches a sentir ou ulir dunha pedra?»
entón tomou un anaco de granito vermello e achegouno ao nariz do arquitecto, xa bastante confundido pola súa pregunta.
«Quero unha casa con olor a pedra. Cunha cama que ula a xenebreiro e quero que haxa un son»» ¿Un son?»
preguntou Bini.
«Nunca oíra nada igual».
Antonionii díxolle entón:
«Venga, escoite o son das ondas mariñas. A miña casa debe ter dentro ese son. Quero escoitar o vento que vén do mar».
Sería interesante saber se ademais destas indicacións «sensoriais». Antonioni influíu en algo máis no deseño do edificio e se estas influencias tiveron algunha relación coas súas películas e coa súa extraordinaria capacidade e inventiva para mostrar os espazos arquitectónicos e urbanos.
Na Cupola máis grande celebráronse bastantes festas memorables, e é unha pena non ter podido asistir a algunha delas cun vermú seco na man e rodeado de xente interesante, pero cando o director e a actriz se separaron foi abandonada, agora está case en ruínas e seguramente desaparecerá. Os edificios, aínda que inanimados tamén teñen alma e han de sufrir os embates e desamores dos seus animados propietarios.
Jorge Gorostiza, arquitecto. Autor do blogue Arquitectura+Cine+Ciudad
Santa Cruz de Tenerife, outobro 2014
[:en]
Jean Michel Frodon in his article » Venice: of the cinema to the Biennial one … of architecture «, published in the last number of Caimán Cuadernos de Cine, he writes on the exhibition Monditalia, included in the Biennial of Architecture of this year and his amazement before «the revelation of the Cupola, the extraordinary villa constructed privately in the middle of the sixties by the visionary architect Dante Bini for Antonioni and Monica Vitti on the Coast Paradise of Sardinia».
The truth is that it did not know this building, not his circumstances. Bini projected the building, according to the Wikipedia in the seventies, though there are other sources where they date it in 1969 and also they affirm that Bini constructed two houses with form of dome, which can be stated thanks to the Google Maps, bigger for the director and other one for the actress, that also they lived separated in Rome, in two floors communicated by a stairs that in the moment of his separation was closed and on whose fingerprint the following wife of Antonioni placed a carpet that it was raising he to be taught to the visitors by the tracks of the previous love of his husband.
Returning to Sardinia, the dome was constructed by armed concrete, using air compressed to raise it, a constructive system invented by Bini, to do what Binishells named, and with the one that has made other thousand six hundred of these objects in twenty countries, someone with a diameter of forty meters. With regard to this one, according to account Bini,
«Antonioni was obsessed by the smell of the sea, the materiality of the rocks and by the aroma of the local vegetation».
In another place Bini’s recollections are extended, apparently Antonioni said to him:
«I do not want a house, but a three-dimensional space»
adding
«I hate the apartments, want to live in a sculpture that is escavada in the rock, that huela to the surrounding nature. The architecture is not only shade and light, must be also a smell have you tried to feel the smell of a stone?»
then it took a chunk of red granite and brought it over to the nose of the architect, already enough confused by his question.
«I want a house with smell of stone. With a bed that huela to juniper and I want that there is a sound» «a sound?»
he asked Bini.
«It had never heard not equally at all».
Antonionii said to him then:
«Come, listen to the sound of the marine waves. My house must have inside this sound. I want to listen to the wind that comes from the sea».
It would be interesting to know if besides these «sensory» indications. Antonioni influenced something more the design of the building and if these influences had some relation with his movies and with his extraordinary capacity and inventiveness to show the architectural and urban spaces.
In the biggest Cupola enough memorable holidays were celebrated, and it is a shame not be able to have attended anyone of them with a dry vermú in the hand and surrounded with interesting people, but when the director and the actress separated it was left, now it is almost in ruins and surely it will disappear. The buildings, though inanimate also they have soul and have to suffer the embates and dislikes of his animated owners.
Jorge Gorostiza, architect. Author of the blog Arquitectura+Cine+Ciudad
Santa Cruz de Tenerife, october 2014
[:]





Cinecittà Occupata · Jorge Gorostiza
Hace unas semanas publiqué una entrada en este blog sobre una casa creada por Dante Bini para Michelangelo Antonioni, que había descubierto porque han expuesto sus planos y fotografías en la Bienal de Venecia, en concreto en la exposición Monditalia que, por cierto, permanecerá abierta hasta el 23 de noviembre. Navegando por la página web de esa exposición encontré una instalación llamada Cinecittà Occupata, con la sorpresa que su autor es español: el arquitecto Ignacio G. Galán.
Cuando leí el titulo enseguida recordé las fotografías de los trabajadores de Cinecittà reivindicando sus derechos y «okupando» los estudios en 2012, de hecho, Ignacio parte de esta situación, como explica en su página y añade: «Más allá de esta polémica, Cinecittá Occupata exhibe diferentes tipos de estudios, diferentes
clases de ocupaciones —considerando los espacios ficcionales que nos
rodean y los espacios de producción de ficción— y reflexiona sobre
Cinecittà como un laboratorio para el escrutinio de las sociedades
posindustriales que ha sido negociado y controvertido continuamente». La instalación, una superficie plana colgada con una estructura de tubos transparentes, también tiene fotografías de Begoña Zubero, dibujos de Thomas Kelley y un vídeo de Hugo Kenzo. Sólo con las fotografías y un vídeo,
que se pueden ver en Internet, es difícil hacerse una idea exacta de
cómo es la instalación, pero viendo esos materiales, hay que decir
que tiene muy buen aspecto y, sobre todo, es una reflexión interesante
sobre los temas que se abordan en este blog. http://goo.gl/G4aXHE