[:es]
Asisto aburrido, cansado, hastiado, a otra nueva «genialidad» de Zaha Hadid, y me pregunto: «¿Por qué?» «¿Para qué?».
Zaha Hadid, como todos los arquitectos divinos, arquitectos-marca, arquitectos-estrella, ya no es una arquitecta. Ni siquiera es una persona. No es hombre ni mujer. Es un ente, una corporación. Su estudio se llama Zaha Hadid Architects. Son muchos arquitectos Zahas Hadides. O ninguno. Allí ya no hay arquitecto. No hay arquitectura.

Veo esta foto y me canso. No sé si son viviendas, oficinas, un hotel, un centro comercial… y me da lo mismo. Me da igual. Lo peor es que sospecho que a ella (o a ellos, o a ello) también le da igual. Ya le da igual todo.
Me aburro. Y me apeno. Hay trucos de photoshop que hacen esto con una foto, la espiralizan y la licúan, y parece que se está yendo por un desagüe. ¿Y? Creo que no es esta la función de la arquitectura. La arquitectura no es esta tontería, esta patochada zafia y sin ninguna gracia.
La forma es una de las armas más poderosas de la arquitectura, por supuesto, pero aqui veo un despliegue de armas que no tienen ninguna batalla que librar. Veo un desfile pomposo, no una batalla. Veo una procesión, no una victoria. En definitiva, son solo armas de fogueo.
Este tipo de obras pornográficas y groseras arramblan con todo. Todo está a su servicio. Ellas no están al servicio de nada ni de nadie. No sirven a nadie; no sirven para nada. ¿Que hay una antigua construcción en el entorno? Pues solo sirve si enmarca la obra de las Zahas Hadides. Si no es asi se tira. Importa un pito el lugar, la gente, las preexistencias, la historia del sitio… Todo. Solo importa la nueva obra vanidosa y autobombástica de las Zahas Hadides.

Hasta eso lo puedo entender: Hay obras tan maravillosas que crean una nueva realidad, y que son mejores que toda preexistencia, y que incluso hacen que la gente mejore. Muy bien. Hay obras señeras que marcan caminos y cambian incluso la historia. De acuerdo: Que todo se incline ante ellas. Gloria a ellas.
Pero es que esto es otra vez lo de siempre; más de lo mismo; pan con pan (por mucho que se empeñen en hacernos ver que es chocolate con chocolate).
Uno diría que el proceso es tan tonto como introducir variables más o menos aleatorias en un programa informático ad hoc que deforme el diseño original y que entregue un render distorsionado. (Ya puestos, daría igual que el ordenador sufriera un error fatal o un ataque de pánico y chafara y distorsionara todo el modelado. Nadie se daría cuenta, y se ejecutaría ese error informático).
El resultado es que ninguno de los Zaha Hadid Architects sabe cómo narices construir eso, y precisamente el único mérito de todo ello sería saberlo construir.
Por eso los ingenieros (benditos ingenieros) se sienten orgullosos de construir lo que parecía inconstruible. Tanto en el Pabellón Puente de Zaragoza como en el Centro Acuático de Londres, los ingenieros constructores -que han despotricado durante meses del endiosado y disparatado estudio de arquitectura- acaban orgullosos de haber podido construirlos, y terminan siendo los mayores apóstoles de ese estudio que no se dignó darles no ya unos planos de estructuras detallados, sino ni siquiera una apreciación de cuántos apoyos -y sobre qué- tenían aquellos monstruos.
Todos, sobre todo los ingenieros, acaban creyendo que ser un brillante arquitecto consiste en suministrar un diseño suficientemente retorcido. En cuanto a ellos, se limitan a digitalizar la geometría (lo que no es moco de pavo) y a confiar en que su programa informático -esta vez el de los ingenieros- triangule todo en tres dimensiones y mida cada barrita de cada triángulo. Con tetraedros irregulares se puede construir cualquier cosa.

¿Qué mérito tiene eso? Muchos, pero ninguno arquitectónico. Unas máquinas poderosas que rompen en facetas triangulares cualquier superficie alabeada, y que calculan cremonas a lo bestia. Nada menos, vale, pero tampoco nada más.
Y miles y miles de barras metálicas, todas diferentes, provocando úlceras e insomnios a jefes de obra, encargados y capataces de grupo.
Al final aquello se construye, cueste lo que cueste, y los propios constructores están encantados, sin acabárselo de creer. Y las certificaciones tienen que ser de órdago. No me gustaría ser yo quien tuviera que revisarlas y aprobarlas. Para morirse. (Claro que también esto, esto sobre todo, les trae sin cuidado a las Zahas Hadides. Si se decuplica el gasto, que se decuplique. Y encima pasarán minuta de honorarios sobre ese décuplo).
Y todo esto, en definitiva, ¿para qué? Para el pasmo infantil de un público que ni sabe ni quiere apreciar la arquitectura, pero sí las megaconstruciones, las monstruosidades, el más difícil todavía, y el desafío de formas que se retuercen porque sí, por nada, porque yo lo valgo.
Y terminado un puente en Zaragoza se van a hacer un estadio a Londres, y luego una ópera a Zanzíbar y un rascacielos a Chiquitistán. Y siempre es lo mismo.
Me aburro, Zahas. Me aburro mucho.
José Ramón Hernández Correa · Doctor Arquitecto
Toledo · junio 2013
Nota.- Que conste que no me quiero cebar de forma machista con una mujer. Este texto ha surgido a la vista de las imágenes que he colgado, que han resultado ser del estudio Zaha Hadid Architects, pero podrían haber sido de otros estudios. Hay muchas Zahas Hadides, y todas son parecidas: calatravas, fósteres, nouveles, gehrys, koolhaas, etc, etc. Todas ellas un día fueron personas reales y demostraron un talento excepcional. Todas ellas tienen obras notables, algunas magníficas. Pero la propia estructura del star system las obligó a diluirse en corporaciones abstractas, en entes intangibles, en fábricas de delicada y perfumada mierda que corrompe el mundo y nos denigra a todos.
[:en]
I represent boring, tired, bored, to another Zaha Hadid´s new «genius», and wonder: «why?» «Why?»
Zaha Hadid, as all the divine architects, architects – brands, architects – stars, already is not an arquitecta. She is not even a person. She is neither a man nor woman. It is an entity, a corporation. His study is called Zaha Hadid Architects. They are many architects Zahas Hadides. Or none. There already there is no architect. There is no architecture.

I see this photo and get tired. Do not be if it are housings, offices, a hotel, a mall … and it gives me the same thing. It is all the same to me. The worse thing is that I suspect that to her (or to them, or to it) also it him is all the same. Already it is all the same to him quite.
I get bored. And I sorrow. There are tricks of photoshop that do this with a photo, the spiral and the liquefy, and seem that it is going away for an outlet. And? I believe that the function of the architecture is not this. The architecture is not this bilge, this coarse blunder and without any grace.
The form is one of the most powerful weapon of the architecture, certainly, but here I see a deployment of weapon that do not have any battle that to free. I see a pompous parade, not a battle. I see a procession, not a victory. Definitively, it is only weapon of I fire on.
This type of pornographic and rude works make off with everything. Everything is to his service. They are to the service neither of anything nor of anybody. They do not serve anybody; they do not serve for anything. That there is a former construction in the environment? Since only it serves if it frames the work of the Zahas Hadides. If it is not like that it throws itself. A woodpecker imports the place, the people, the preexistences, the history of the site… Everything. Only it imports the new conceited and autobombastic work of the Zahas Hadides.

Up to it I can understand it: There are works so wonderful that create a new reality, and that are better than any preexistence, and that enclosed do that the people improve. Very well. There are solitary works that mark ways and change even the history. In agreement: That everything inclines before them. Glory to them.
But it is that this is again it of always; more of the same thing; bread with bread (for much that they pledge in making ourselves see that it is a chocolate with chocolate).
One would say that the process is so silly as to introduce more or less random variables in an it ad hoc program that deforms the original design and that a distorted render delivers. (Already put, it would be all the same that the computer was suffering a fatal mistake or an assault of panic and was flattening and distorting the whole shaped one. Nobody would realize, and this IT mistake would be executed).
The result is that none of the Zaha Hadid Architects knows how noses to construct it, and precisely the only merit of all this would be to be able to construct it.
Because of it the engineers (blessed engineers) feel proud to construct what seemed inconstruible. So much in the Pavilion Bridge of Saragossa as in the Aquatic Center of London, the construction engineers – who have carried on during months of the deified and ludicrous study of architecture – finish proud to be able to have constructed them, and end up by being the major apostles of this study that deigned to give them not already a few planes of structures detailed, but not even an appraisal of how many supports – and on what – they had those monsters.
They all, especially the engineers, end up by believing that to be a brilliant architect consists of supplying a sufficiently involved design. As for them, they limit themselves to digitizing the geometry (what is not a snot of turkey) and to trusting that his IT program – this time that of the engineers – triangule everything in three dimensions and there measures every barrita of every triangle. With irregular tetrahedrons it is possible to construct any thing.

What merit has it it? Many, but architectural none. A few powerful machines that break in triangular facets any become warped surface, and that calculate cremonas to beast. Nothing less, it costs, but at all any more either.
And thousands and thousands of metallic bars, all different ones, provoking sores and insomnias chiefs of work, managers and foremen of group.
Ultimately that one is constructed, cost what costs, and the own builders are delighted, without having just believed itself it. And the certifications have to be of órdago. I would not like to be I who had to check and approve them them. To die. (It is clear that also this, this especially, brings carelessly the Zahas Hadides. If there is increased the expense, which is increased. And above they will spend minute of fees on this tenfold one).
And all that, definitively, why? For the infantile astonishment of a public that it neither knows it does not even want to estimate the architecture, but yes the megaconstructions, the monstrosities, the most difficult still, and the challenge of forms that are twisted because yes, for nothing, because I cost it.
And finished a bridge in Saragossa a stadium is going to be done to London, and then an opera to Zanzibar and a skyscraper to Chiquitistán. And always it is the same thing.
I get bored, Zahas. I get bored very much.
José Ramón Hernández Correa · Doctor Architect
Toledo · juny 2013
Note. – That is clear that I do not want to feed myself of form machist with a woman. This text has arisen in view of the images that I have hung, that have turned out to be of the study Zaha Hadid Architects, but they might have been of other studies. There is many Zahas Hadides, and they all are similar: calatravas, fósteres, nouveles, gehrys, koolhaas, etc, etc. All of them one day were royal persons and demonstrated an exceptional talent. All of them have notable works, magnificent some. But the own structure of star system forced them to dilute in abstract corporations, in intangible entities, in factories of delicate and perfumed shit that corrompe the world and it denigrates his all.
[:gl]
Asisto aburrido, canso, enfastiado, a outra nova «xenialidade» de Zaha Hadid, e pregúntome: «¿Por que?» «¿Para que?».
Zaha Hadid, como todos os arquitectos divinos, arquitectos-marca, arquitectos-estrela, xa non é unha arquitecta. Nin sequera é unha persoa. Non é home nin muller. É un ente, unha corporación. O seu estudo chámase Zaha Hadid Architects. on moitos arquitectos Zahas Hadides. O ningún. Alí xa non hai arquitecto. Non hai arquitectura.

Vexo esta foto e cánsome. Non sei se son vivendas, oficinas, un hotel, un centro comercial… e dáme o mesmo. Dáme igual. O peor é que sospeito que a ela (ou a eles, ou a iso) tamén lle dá igual. Xa lle dá igual todo.
Abúrrome. E apesárome. Hai trucos de photoshop que fai isto cunha foto, a espiralizan e a licúan, e parece que se está a ir por un desaugadoiro. ¿E? Creo que non é esta a función da arquitectura. A arquitectura non é esta parvada, esta patochada zafia e sen ningunha graza.
A forma é unha das armas máis poderosas da arquitectura, por suposto, pero aqui vexo un despregamento de armas que non ten que librar ningunha batalla. Vexo un desfile pomposo, non unha batalla. Vexo unha procesión, non unha vitoria. En definitiva, son só armas de fogueo.
Este tipo de obras pornográficas e groseiras arramblan con todo. Todo está ao seu servizo. Elas non están ao servizo de nada nin de ninguén. Non serven a ninguén; non serven para nada. ¿Que hai unha antiga construción no ámbito? Pois só serve se enmarca a obra das Zahas Hadides. Se non é asi tírase. Importa un pito o lugar, a xente, as preexistencias, a historia do sitio… Todo. Só importa a nova obra vaidosa e autobombástica das Zahas Hadides.

Ata iso pódoo entender: Hai obras tan marabillosas que crean unha nova realidade, e que son mellores que toda preexistencia, e que mesmo fan que a xente mellore. Moi ben. Hai obras señeras que marcan camiños e cambian mesmo a historia. De acordo: Que todo se incline ante elas. Gloria a elas.
Pero é que isto é outra vez o de sempre; máis do mesmo; pan con pan (por moito que se empeñen en facernos ver que é chocolate con chocolate).
Un diría que o proceso é tan parvo como introducir variables máis ou menos aleatorias nun programa informático ad hoc que deforme o deseño orixinal e que entregue un render distorsionado. (Xa postos, daría igual que o ordenador sufrise un erro fatal ou un ataque de pánico e chafase e distorsionase todo o modelado. Ninguén se decataría, e executaríase ese erro informático).
O resultado é que ningún dos Zaha Hadid Architects sabe como narices construír iso, e precisamente o único mérito de todo iso sería sabelo construír.
Por iso os enxeñeiros (benditos enxeñeiros) séntense orgullosos de construír o que parecía inconstruíble. Tanto no Pavillón Ponte de Zaragoza como no Centro Acuático de Londres, os enxeñeiros construtores -que baduaron durante meses do endeusado e disparatado estudo de arquitectura- rematan orgullosos de ter podido construílos, e rematan sendo os maiores apóstolos dese estudo que non se dignou darlles non xa uns planos de estruturas detallados, senón nin sequera unha apreciación de cantos apoios -e sobre que- tiñan aqueles monstros.
Todos, sobre todo os enxeñeiros, acaban crendo que ser un brillante arquitecto consiste en subministrar un deseño suficientemente retorcido. En canto a eles, limítanse a dixitalizar a xeometría (o que non é moco de pavo) e a confiar en que o seu programa informático -esta vez o dos enxeñeiros- triangule todo en tres dimensións e mida cada barriña de cada triángulo. Con tetraedros irregulares pódese construír calquera cousa.

¿Que mérito ten iso? Moitos, pero ningún arquitectónico. Unhas máquinas poderosas que rompen en facetas triangulares calquera superficie alabeada, e que calculan cremonas ao besta. Nada menos, vale, pero tampouco nada máis.
E miles e miles de barras metálicas, todas diferentes, provocando úlceras e insomnios a xefes de obra, encargados e capataces de grupo.
Ao final aquilo constrúese, custe o que custe, e os propios construtores están encantados, sen acabar de crelo. E as certificacións teñen que ser de órdago. Non me gustaría ser eu quen tivese que revisalas e aprobalas. Para morrerse. (Claro que tamén isto, isto sobre todo, os trae sen coidado ás Zahas Hadides. Se se decuplica o gasto, que se decuplique. E enriba pasarán minuta de honorarios sobre ese décuplo).
E todo isto, en definitiva, ¿para que? Para o pasmo infantil dun público que nin sabe nin quere apreciar a arquitectura, pero si as megaconstrucións, as monstruosidades, o máis difícil aínda, e o desafío de formas que se retorcen porque si, por nada, porque eu o vallo.
E rematado unha ponte en Zaragoza vanse facer un estadio a Londres, e logo unha ópera a Zanzíbar e un rañaceos a Chiquitistán. E sempre é o mesmo.
Abúrrome, Zahas. Abúrrome moito.
José Ramón Hernández Correa · Doutor Arquitecto
Toledo · xuño 2013
Nota. – Que conste que non me quero cebar de forma machista cunha muller. Este texto xurdiu á vista das imaxes que colguei, que resultaron ser do estudo Zaha Hadid Architects, pero poderían ter sido doutros estudos. Hai moitas Zahas Hadides, e todas son parecidas: calatravas, fósteres, nouveles, gehrys, koolhaas, etc, etc. Todas elas un día foron persoas reais e demostraron un talento excepcional. Todas elas teñen obras notables, algunhas magníficas. Pero a propia estrutura do star system obrigounas a diluírse en corporacións abstractas, en entes intanxibles, en fábricas de delicada e perfumada merda que corrompe o mundo e nos denigra a todos.
[:]





No podría estar más de acuerdo contigo. Excelente texto!
Realmente lo felicito, mi área no es la Arquitectura sino el Diseño Visual pero su texto es totalmente reflexivo y encantador!
Es que ya no se valora la obra de los alvaros sizas o barraganes? Tenemos que conformarnos con estas monstruosidades amorfas de los zahas hadides? Y es que a los municipios les importa más tener una obra de un mainstream que conservar el entorno de sus localidades?
concuerdo. no obstante son las obras arquitectónicas mas importantes que han perdurado a lo largo de la historia y las mas apreciadas por las personas comunes. excelente critica.
andaaaaaaa, de envidia nada, por ultimo busca alguna entrevista a Saha Hadid sobre sus proyectos
excelente critica, precisa y al punto, todo el texto en general en un grandioso ensayo critico a la arquitectura actual, y si, exisiten muchas «Zahas», en lo que ahora llamamos arquitectura de vanguardia, nada mas que una combinación y distorsión de diferentes estilos y corrientes, que adaptamos a un sitio, no con el afan principal arquitectónico si no con un valor meramente estetico y resaltante, la ruptura de un contexto y una historia, marcado por un edificio que realmente no nos interesa que es, ni para que o para quien es, simplemente se guian por la causa formal y la aparencia aislada dentro del entorno, quizas en algun momento las creaciones vanguardistas contemporaneas fueron muy novedosas y excelsas, mas sin encambio se han ido transformando en algo metodico, aburrido y poco productivo, incluso, dejamos de pensar en el usuario y la necesidad y nos concentramos en nuestro beneficio y prestigio, simplemente al ver la placa en cada edificio con el nombre de algun despacho de algun ente productivo y reconocido, sin mirar la obra y analizarla decimos que es magnifica sin dudarlo ni pensarlo un minuto. En fin, soy un arquitecto joven aun, quizas no alcanzo a comprender la magnificiencia de estos entes productivos y monotonos que llamamos arquitectos de renombre. lo felicito desde México, con tal critica que como pocos se atreven a escribir y publicar, espero este texto les sirva a todos aquellos arquitectos jovenes y veteranos que alaban «arquitectura» que no tiene razon de ser, que carece de valor conceptual y sobre todo carece de un caracter, una función y un respeto por un entorno ya existente.
Excelente texto. Que difícil es encontrar una crítica y no una alabanza en nuestro sistema cultural arquitectónico. La ‘prostitución’ arquitectónica, la de una imagen que se gesta con el afán de sorprender a la primera, de no ser sometido a la realidad consistente de la existencia. El valor del texto, es justo al ser antitético desde la natural postura de autor. Bien redactado, ameno. Felicitación desde México José Ramón.
Nada mas certero, Legorreta + Legorreta, Renzo Piano, etc, etc. Su genialidad se les esfumó y como buenos empresarios contratan mentes maestras. Envidia? no. Simplemente hay que verlos con la suficiente objetividad
no seas idiota
ENVIDIA?…
envidia? :v
Nos hemos maravillado al saber que las antiguas construcciones fueron elevadas con materiales extraídos desde lugares remotos, utilizando recursos humanos a costos mortales (esclavos) y en tiempos eternos para satisfacer el egocentrismo de algún emperador, construcciones que en estos tiempos serían imposibles de concebir.
Ahora nos corresponde este tipo de obras, las cuales muy seguramente no llegaran a ser eternas, pero que de igual manera comportan infinitos recursos, para satisfacer el ego del creador (arquitecto).
Menudo repaso!! Y nada más acertado.
En este desaguisado, nadie se acuerda de los aparejadores o arquitectos técnicos, que también tienen (tenemos) que sufrir los desvaríos de estas mega-super-estrellas de lo que ellos llaman Arquitectura.
Suscribo punto a punto este artículo. Genial reflexión sobre lo desvirtuada que se encuentra la arquitectura hoy en día gracias a los arquitectos-estrella de proyectos millonarios que construyen entes amorfos de un uso indeterminado y evitan mirar más allá de su propio ego.
Bravo por estas valientes palabras Jose Ramón.
Coincido completamente con lo escrito y (a)firmado…!!!. Hace años que esos «productos» son cualquier cosa…, como modas de ropas, de pelo, de carteras, de comidas.., son proyectos en absoluto irrespetuosos con el entorno, con la economía, con los lugares y sus gentes…; pocos, muy pocos constituyen algún logro. Y lo más patético es que siempre terminan siendo un super mal gasto, un derroche y como hoy se va popularizando…: una pornografía arquitectónica.
Entevista Juan José Arenas de Pablo | jotdown
Juan José Arenas de Pablo es un nombre que a la mayoría de personas tal vez no les diga nada. No es de extrañar este desconocimiento, fruto de la discreción de un ingeniero entregado con devoción a su trabajo: el cálculo y diseño de estructuras singulares y, sobre todo, puentes, que hablan por sí mismos: el puente de La Barqueta en Sevilla, el puente móvil del puerto de Barcelona, el Puerta de las Rozas en Madrid, el del Tercer Milenio en Zaragoza… todos ellos convertidos en auténticos iconos de sus respectivas ciudades. Esperamos a que nos reciban en la entrada
del estudio de Arenas & Asociados de la capital cántabra, entre un modelo a escala del citado puente de Zaragoza y una fotografía de gran formato recién desembalada del viaducto de Las Llamas de Santander, obra inaugurada hace unos meses. Poco dura la espera, porque al minuto escaso de nuestra llegada, Juan José nos recibe. Tras las presentaciones de rigor y algún que otro guiño cómplice (“he visto vuestra revista en internet, ¡es muy divertida!”), rápidamente la conversación se centra en
su pasión: los puentes. Hablamos sobre el viaducto de de Las Llamas, obra de la que se muestra muy orgulloso y que comenta en contraste con una estructura en ejecución a la entrada de Santander, que califica de “desastrosa”.
[…]
Octavio Domosti
http://goo.gl/EH4Kn3
Papelera Mantua Burgo [Nervi] | vaumm
Fue un gesto rotundo. Construir un puente atirantado sobre ningún río.
En 1960, la fábrica Papelera Mantua Burgo decidió la producción de
diseños de papel especialmente largos que requerían máquinas de casi
160 metros para su fabricación. Los propietarios de la fábrica
solicitaron a Nervi un diseño libre de pilares que permitiese una gran
versatilidad para el uso de esta maquinaria o incluso una mayor en el
futuro. PierLuigi Nervi, responsable del proyecto dibujo un arco
atirantado de 200 metros, para encontrar la estructura colgante más
barata que resolviese las necesidades funcionales de la fábrica. El
resultante obtenido con la papelera de Mantua coloca el proyecto entre
los más modernos y avanzados de su época en Italia.
[…]
http://goo.gl/Z83cDy
¿Se acerca el final de la gran arquitectura? ·
Anatxu Zabalbeascoa
El profesor de la Escuela de Arquitectura de A Coruña Carlos Quintáns
opina que “aunque las catedrales y los palacios no siempre tuvieron un
coste aceptable económica y humanamente, en los últimos años la
voracidad económica ha llenado territorios inútilmente para conseguir
más dinero en menos tiempo con el mínimo esfuerzo”. Así, a veces por el
riesgo que implican los experimentos, otras por impericia y casi siempre
por anteponer los intereses económicos a cualquier otro factor,
arquitectos y sociedad perdieron la oportunidad de aportar cultura con
la construcción de viviendas. Eso ocurrió en el siglo XX. En el XXI la
oportunidad es otra.
http://goo.gl/aLv8BJ
La Niña de la Curva | n+1
De los productores de “Si marcas el teléfono de Dios es posible que descuelgue en Nueva York la secretaria de Santiago Calatrava” nos llega un nuevo hito reportero-periodístico, que deja a Edward Murrow a la altura de becario portacafeses, en forma de entrevista –ojo, con mensaje y con recado- a Zaha Hadid.
http://nmas1.wordpress.com/2012/11/30/la-nina-de-la-curva/
«Que conste que no me quiero cebar de forma machista con una mujer. Este
texto ha surgido a la vista de las imágenes que he colgado, que han
resultado ser del estudio Zaha Hadid Architects, pero podrían haber sido
de otros estudios. Hay
muchas Zahas Hadides, y todas son parecidas: calatravas, fósteres,
nouveles, gehrys, koolhaas, etc, etc. Todas ellas un día fueron personas
reales y demostraron un talento excepcional. Todas ellas tienen obras
notables, algunas magníficas. Pero la propia estructura del star system
las obligó a diluirse en corporaciones abstractas, en entes
intangibles, en fábricas de delicada y perfumada mierda que corrompe el
mundo y nos denigra a todos»
José Ramón Hernández Corre