
Situado en el lado norte de la carretera de Montauk, el último edificio de los arquitectos suizos Herzog y de Meuron, es una gran estructura horizontal ubicada discretamente en el paisaje. Para el visitante ocasional los dos nuevos edificios podrían pasar por sendos graneros o almacenes agrícolas que llevasen toda la vida perteneciendo a ese lugar.
En realidad estos nuevos edificios acogen la sede del Museo de Arte Parrish en Long Island.
La planta del edificio muestra dos alas paralelas unidas por un espacio de circulación central que recorre el lado largo del complejo. Esta disposición y la estudiada forma de situarlos en la parcela les permite aprovechar al máximo la luz natural de la orientación norte, la más interesante para iluminar salas de exposiciones ya que es constante y no produce deslumbramientos.
Herzog y de Meuron recuperan en este proyecto el arquetipo de la casa tradicional a dos aguas, para crear las dos estructuras que componen el edificio, una forma de operar que recuerda en cierta medida a la resolución de volúmenes apilados interpretada por estos mismos arquitectos para la galería muebles VitraHaus en Alemania.
Los arquitectos suizos defienden este diseño, precisamente a partir de esa tipología que ellos consideran aún hoy en día fundamental, ya que está abierta para ser reinterpretada en muchas funciones diferentes, lugares y culturas. Prácticamente cualquier niño dibuja ese icono de la casa tradicional cuando hace referencia al hogar, lo que Herzog y de Meuron valoran explicando que de forma simple, casi banal, se ha convertido esa imagen en algo muy concreto, preciso y fresco, pero también en algo reconocible como parte del lugar y del paisaje. De alguna manera podría pensarse que ese pictograma, esa representación arcaica de la casa tiene una relación innata y por lo tanto directa con el lugar y la naturaleza.
Las galerías y otras dependencias están dispuestas en dos filas paralelas bajo la protección de las dos grandes cubiertas, cuya poca pendiente amplía esa sensación de horizontalidad perseguida por los arquitectos y que redunda en la imagen perseguida de paraguas protector.

Los poderosos aleros que rematan las cubiertas crean terrazas protegidas de la lluvia y del sol en todo el perímetro del edificio, incluyendo un amplio espacio de cafetería que además pretende ser usado para realizar eventos, talleres o actuaciones en el exterior.
Una de las características más especiales del nuevo diseño es precisamente este porche que genera una sombra que rodea todo el edificio y que se expande al llegar a ese amplio espacio exterior, ya que mediante este leve recurso de la arquitectura tradicional el edificio parece perder masa, aligerando su presencia en el horizonte.Interiormente la planta podría explicarse como un extrusión o una traducción directa de la distribución funcional ideal. Un grupo de diez salas expositivas define el corazón del museo. El tamaño y la proporción de estas galerías puede ser fácilmente adaptado provocando múltiples combinaciones ya que las paredes de partición entre ellas son móviles, permitiendo reorganizar el núcleo del museo en función de las necesidades espaciales de las diferentes muestras.
Al este de la galería central se encuentra «la parte de atrás de la casa» donde se agrupan las funciones de administración, almacenes, y talleres, así como las zonas de carga y descarga. Al oeste en el área más próxima al acceso de público se encuentran las áreas dedicadas a los visitantes como el vestíbulo, la tienda, la cafetería o un espacio flexible y multifuncional.

La sencillez del sistema de construcción del edificio apoya también la idea de modelo tradicional adaptado a la contemporaneidad que el proyecto persigue. Una secuencia ordenada de correas y vigas definen el eje unificador del edificio. Su materialización es una expresión directa de los materiales de construcción lo que redunda en una imagen que habla de fácil montaje y métodos locales de construcción.
Las paredes exteriores se han realizado en hormigón armado y son además de la estructura portante principal del edificio, los elementos que definen la forma general del mismo. La gran escala de estas paredes elementales ha sido hábilmente controlado con la introducción de un banco corrido que recorre toda la base del muro como una base para sentarse y ver el paisaje circundante, bajo los aleros que antes hemos descrito.
Otro punto magistralmente resuelto es el de la posición del edificio en la parcela. Al igual que los templos griegos de la acrópolis de Atenas, el edificio se presenta en diagonal sobre el solar, lo que genera desde la llegada una imagen que cambia dramáticamente con el movimiento del sol, mientras presenta una imagen de postal del edificio, en la que por efecto de la perspectiva destacan sus extremas proporciones, recalcando de nuevo la simpleza del concepto que el edificio guarda.
El diseño paisajístico realizado por Reed Hilderbrand Asociados, evoca la herencia del East End. Y refuerza las características del lugar con un prado lleno de hierbas, gramíneas y flores silvestres autóctonas que suben por la leve ladera hacia un roble y los setos de hoja perenne que dibujan la frontera norte de la parcela.
Concebido como una obra única e integrada, la arquitectura y el paisaje ofrecen al público una experiencia unificada y coherente durante todo el año, que además parece llevar en el lugar toda una eternidad. Como si el edificio fuese un híbrido del pasado y del presente, sin duda se trata de un edificio que refleja las enseñanzas del pasado.
íñigo garcía odiaga. arquitecto
san sebastián. diciembre 2012
Texto para ZAZPIKA 12.12.30
Placed in the north side of Montauk’s road, the last building of the Swiss architects Herzog and of Meuron, it is a great horizontal structure located discreetly in the landscape. For the occasional visitor both new buildings might spend for sendos granaries or agricultural stores that were taking the whole life belonging to this place.
Actually these new buildings receive the headquarters of the Museum of Art Parrish in Long Island.
The plant of the building shows two parallel wings joined by a space of central traffic that crosses the long side of the complex. This disposition and the studied way of placing them in the plot allows them to take advantage to the maximum of the natural light of the north, most interesting orientation to illuminate rooms of exhibitions since it is constant and does not produce dazzles.
Herzog and of Meuron they recover in this project the archetype of the traditional house to two waters, to create both structures that compose the building, it forms a of producing that he remembers uo to a point to the resolution of piled up volumes interpreted by the same architects for the gallery furniture VitraHaus in Germany.
The Swiss architects defend this design, precisely from this typology that they consider to be still nowadays fundamental, since it is opened to be reinterpreted in many different functions, places and cultures. Practically any child draws this icon of the traditional house when it refers to the home, which Herzog and of Meuron they value explaining that of simple, almost banal form, has turned this image into very concrete, something precise and fresh, but also into something recognizable as local part and of the landscape. Somehow there might be thought that this pictogram, this archaic representation of the house has an innate relation and therefore direct with the place and the nature.
The galleries and other dependences are arranged in two parallel rows under the protection of both big covers, which few slope extends these sensation of horizontalidad chased by the architects and which redounds to the image chased of protective umbrella.

The powerful eaves that finish off the covers create terraces protected from the rain and from the Sun in the whole perimeter of the building, including a wide space of cafeteria that in addition tries to be used to realize events, workshops or actions in the exterior.
One of the most special characteristics of the new design is precisely this porch that generates a shade that surrounds the whole building and that expands on having come to this wide exterior space, since by means of this slight resource of the traditional architecture the building seems to lose mass, lightening his presence in the horizon. Internally the plant might explain as an extrusión or a direct translation of the functional ideal distribution. A group of ten explanatory rooms defines the heart of the museum. The size and the proportion of these galleries can be easily adapted provoking multiple combinations since the walls of partition between them are mobile, allowing to reorganize the core of the museum depending on the spatial needs of the different samples.
To the east of the central gallery he is «the part of behind of the house» where there are grouped the functions of administration, stores, and workshops, as well as the zones of load and unload. In the western part in the area most near the public’s access they find the areas dedicated to the visitors as the foyer, the shop, the cafeteria or a flexible and multifunctional space.

The simplicity of the system of construction of the building supports also the idea of traditional model adapted to the contemporaneousness that the project chases. A sequence been ordained as straps and girders they define the axis unifier of the building. His materialization is a direct expression of the materials of construction what redounds to an image that he speaks about easy assembly and local methods of construction.
The exterior walls have been realized in reinforced concrete and are besides the structure principal amble of the building, the elements that define the general form of the same one. The great scale of these elementary walls has been skilfully controlled by the introduction of a continuous bank that crosses the whole base of the wall as a base the surrounding landscape to sit and to be seen, under the eaves that before we have described.
Another point masterfully decisive is that of the position of the building in the plot. As the Greek temples of the acropolis of Athens, the building appears in diagonal on the lot, which generates from the arrival an image that changes dramatically with the movement of the Sun, while he presents an image of postcard of the building, in which for effect of the perspective his extreme proportions stand out, stressing again the simplicity of the concept that the building guards.
The landscape design realized by Associate Reed Hilderbrand, it evokes the inheritance of the East End. And it reinforces the local characteristics with a meadow full of grasses, gramíneas and wild autochthonous flowers that rise for the slight hillside towards an oak and the hedges of everlasting leaf that draw the north border of the plot.
Conceived as the only and integrated work, the architecture and the landscape offer to the public a unified and coherent experience all the year round, that in addition seems to take in the place the whole eternity. As if the building was a hybrid of the past and of the present, undoubtedly it is a question of a building that it reflects the educations of the past.
íñigo garcía odiaga. architect
san sebastián. december 2012
Article is published in ZAZPIKA 12.12.30

Situado no lado norte da estrada de Montauk, o último edificio dos arquitectos suizos Herzog e de Meuron, é unha gran estrutura horizontal situada discretamente na paisaxe. Para o visitante ocasional os dous novos edificios poderían pasar por senllos celeiros ou almacéns agrícolas que levasen toda a vida pertencendo a ese lugar.
En realidade estes novos edificios acollen a sé do Museo de Arte Parrish en Long Island.
A planta do edificio mostra dúas ás paralelas unidas por un espazo de circulación central que percorre o lado longo do complexo. Esta disposición e a estudada forma de situalos na parcela permítelles aproveitar ao máximo a luz natural da orientación norte, a máis interesante para iluminar salas de exposicións xa que é constante e non produce deslumbramientos.
Herzog e de Meuron recuperan neste proxecto o arquetipo da casa tradicional a dúas augas, para crear as dúas estruturas que compoñen o edificio, unha forma de operar que recorda en certa medida á resolución de volumes apilados interpretada por estes mesmos arquitectos para a galería mobles VitraHaus en Alemania.
Os arquitectos suízos defenden este deseño, precisamente a partir desa tipoloxía que eles consideran aínda hoxe en día fundamental, xa que está aberto para ser reinterpretada en moitas funcións diferentes, lugares e culturas. Practicamente calquera neno debuxa esa icona da casa tradicional cando fai referencia ao fogar, o que Herzog e de Meuron valoran explicando que de forma simple, case banal, se converteu esa imaxe en algo moi concreto, preciso e fresco, pero tamén en algo recoñecible como parte do lugar e da paisaxe. Dalgún xeito podería pensarse que ese pictograma, esa representación arcaica da casa ten unha relación innata e polo tanto directa co lugar e a natureza.
As galerías e outras dependencias están dispostas en dúas filas paralelas baixo a protección das dúas grandes cubertas, cuxa pouca pendente amplía esa sensación de horizontalidade perseguida polos arquitectos e que redunda na imaxe perseguida de paraugas protector.

Os poderosos aleiros que rematan as cubertas crean terrazas protexidas da chuvia e do sol en todo o perímetro do edificio, incluíndo un amplo espazo de cafetaría que ademais pretende ser usada para realizar eventos, talleres ou actuacións no exterior.
Unha das características máis especiais do novo deseño é precisamente este soportal que xera unha sombra que rodea todo o edificio e que se expande ao chegar a ese amplo espazo exterior, xa que mediante este leve recurso da arquitectura tradicional o edificio parece perder masa, alixeirando a súa presenza no horizonte.Interiormente a planta podería explicarse como un extrusión ou unha tradución directa da distribución funcional ideal. Un grupo de dez salas expositivas define o corazón do museo. O tamaño e a proporción destas galerías pode ser doadamente adaptado provocando múltiples combinacións xa que as paredes de partición entre elas son móbiles, permitindo reorganizar o núcleo do museo en función das necesidades espaciais das diferentes mostras.
Ao leste da galería central encóntrase «a parte de atrás da casa» onde se agrupan as funcións de administración, almacéns, e talleres, así como as zonas de carga e descarga. Ao oeste na área máis próxima ao acceso de público encóntranse as áreas dedicadas aos visitantes como o vestíbulo, a tenda, a cafetaría ou un espazo flexible e multifuncional.

A sinxeleza do sistema de construción do edificio apoia tamén a idea de modelo tradicional adaptado á contemporaneiade que o proxecto persegue. Unha secuencia ordenada de correas e vigas definen o eixe unificador do edificio. A súa materialización é unha expresión directa dos materiais de construción o que redunda nunha imaxe que fala de doada montaxe e métodos locais de construción.
As paredes exteriores realizáronse en formigón armado e son ademais da estrutura portante principal do edificio, os elementos que definen a forma xeral deste. A grande escala destas paredes elementais foi habilmente controlado coa introdución dun banco corrido que percorre toda a base do muro como unha base para sentarse e ver a paisaxe circundante, baixo os aleiros que antes describimos.
Outro punto maxistralmente resolto é o da posición do edificio na parcela. Ao igual que os templos gregos do acrópole de Atenas, o edificio preséntase en diagonal sobre o soar, o que xera dende a chegada unha imaxe que cambia dramaticamente co movemento do sol, mentres presenta unha imaxe de postal do edificio, na que por efecto da perspectiva destacan as súas extremas proporcións, recalcando de novo a simpleza do concepto que o edificio garda.
O deseño paisaxístico realizado por Reed Hilderbrand Asociados, evoca a herdanza do East End. E reforza as características do lugar cun prado cheo de herbas, gramíneas e flores silvestres autóctonas que soben pola leve aba cara a un carballo e as sebes de folla perenne que debuxan a fronteira norte da parcela.
Concibido como unha obra única e integrada, a arquitectura e a paisaxe ofrecen ao público unha experiencia unificada e coherente durante todo o ano, que ademais parece levar no lugar toda unha eternidade. Coma se o edificio fose un híbrido do pasado e do presente, sen dúbida trátase dun edificio que reflicte as ensinanzas do pasado.
íñigo garcía odiaga. arquitecto
san sebastián. decembro 2012
Texto para ZAZPIKA 12.12.30





