InicioartículosEl mejor escribano... | José Ramón Hernández CorreaO millor escribán... | José...

El mejor escribano… | José Ramón Hernández CorreaO millor escribán… | José Ramón Hernández CorreaThe best notary … | José Ramón Hernández Correa

Finlandia, ese país que nos sugiere eficiencia, solvencia, educación, alto nivel de vida y un montón de cosas buenas, tiene un altísimo «nivel general» en su población, pero no tiene demasiados personajes geniales en su historia. (Tampoco son muchos habitantes ni tienen mucho tiempo). Así, a bote pronto, los dos más altos que se me vienen a la mente son el arquitecto Alvar Aalto y el músico Jean Sibelius.

Y, naturalmente, el país está orgullosísimo de ellos.
A Aalto le dedicaron un sello de ochenta céntimos de marco en 1976, el año de su muerte,

Sello de ochenta céntimos de marco en 1976

y diez años después, en 1986, el billete de 50 marcos.

1986, billete de 50 marcos

Curiosamente, en ambos homenajes aparece el mismo edificio. Entre toda la obra de Aalto, extensa y magnífica, se eligió en las dos ocasiones el Finlandia Talo (que, por lo que veo en los libros, se debe de traducir al castellano como Finlandia Hall), en Helsinki. Es un fantástico palacio de congresos con sala de conciertos, que se ubica a las orillas del Lago Töölö y forma parte de un ambicioso plan urbanístico del propio Aalto para un nuevo centro urbano de la capital.

Alvar Aalto es un arquitecto que se caracteriza por su atención constante y sabia a los materiales, por el respeto con que los trataba y por la adecuación de éstos a la idea del proyecto y, sobre todo, al clima.

Tanto le preocupaba al arquitecto cómo se comportarían los distintos materiales ante el feroz clima finlandés, que en su refugio-casita de campo en Muuratsalo tenía un amplio muestrario de todos ellos, para estudiar su comportamiento y, llegado el caso, sufrir sus consecuencias en carne propia antes de usarlos para otros.

La casa experimental en la isla de Muuratsalo (Finlandia) construida entre 1952 y 1953 es el mejor ejemplo de arquitectura residencial de Alvar Aalto

Ladrillos de distintas clases, piezas de arcilla cocida, vitrificada, esmaltada, maderas tratadas de esta o aquella manera… Estudiaba en su propia casa los comportamientos de los distintos materiales y los problemas que daban. Probaba entonces nuevas soluciones y los volvía a ensayar.

A esto yo lo llamo honradez. (Y más ahora, que hay tanta idea genialoide y tanta ocurrencia irresponsable de los estrellitas vanidosos).

Pero, mirad por dónde, en el Finlandia Talo el honrado arquitecto, el hombre responsable, tuvo un momento de debilidad y sucumbió. Aquel edificio tan grande, tan importante, tan plástico, tenía que tener una imagen pura, luminosa… ¡Blanca! ¡Resplandeciente!

Finlandia Talo

Contra la idea que tenemos todos de una Finlandia oscura, este edificio es la luz.
Alvar Aalto lo chapó completamente de mármol blanco de Carrara, que le impresionó mucho cuando visitó Italia.
(Si ya decía él, con razón, que no debía mirar edificios de otros lugares y épocas, porque le influían mucho. Pero qué le vamos a hacer. Hasta el mejor escribano echa un borrón).

Efectivamente, ese mármol le da al edificio una calidad extraordinaria, y un color y una textura que merecen la pena… Que merecen la pena de que el chapado se vaya a la porra periódicamente.

El mármol de Carrara no puede soportar las temperaturas de Helsinki, que oscilan entre 22º en verano (llegando ocasionalmente a 30º) y -10º en invierno (llegando ocasionalmente a -30º). El mármol es poroso y deja entrar la humedad, que se congela en su interior y lo revienta.

Cuando lo visité, la guía nos explicaba que cada cinco años había que rechaparlo completamente. No sé qué quiso decir exactamente, porque no admito que cada cinco años se le de un repaso. (En ese caso a los cuatro años y diez meses estaría cochambroso). Quizá quiso decir que continuamente se repasan y sustituyen las piezas rotas, y que se estima que en cinco años se han sustituido todas.

Sea como sea, a nadie se le ha ocurrido cambiar ese material que tanta guerra da y tantos gastos ocasiona.

Es más: Lo que sí se les ha ocurrido es hacerle un homenaje (al edificio y a Aalto), que consiste en una especie de «paseo de la memoria».

Creo recordar (y pido, por favor, que si algún lector lo sabe lo comente) que se convocó un concurso para homenajear a Alvar Aalto con alguna escultura, o para «completar» el Finlandia Talo con algún tratamiento en el parque de enfrente, y que a un escultor (yo diría que japonés, y lamento mucho no encontrarlo por google) se le ocurrió hacer una serie de cilindros de ferralla que se iban llenando con los trozos de mármol que se quitaban del edificio.

Homenajear a Alvar Aalto en el parque de enfrente al Finlandia Talo

Vemos una línea de cilindros marcando un camino, un paseo. Justo enfrente de la fachada del Finlandia, recordándole por una parte, al propio Alvar Aalto, como a los emperadores romanos: «que eres mortal», y, recordándonos por otra, a todos nosotros, que el tiempo todo lo destruye y lo mata, y que la línea de jaulas de ferralla con los trozos de mármol marca un paseo de la memoria, una línea de la muerte, del fracaso y de la derrota. Pero también nos señala que al otro lado, justo enfrente, los finlandeses siguen y seguirán rechapando el Finlandia Hall porque lo aman, porque lo ponen en sellos y billetes, porque están orgullosos de él y de su autor, porque la contrata con las canteras de Carrara es un precio que el orgullo finlandés se puede permitir, porque exhibir el error sirve para aprender de él, porque el edificio está más bello cada día y porque, aunque la muerte es una certeza ineluctable, la resurrección es siempre una cuestión de amor y de voluntad.

José Ramón Hernández Correa
Doctor Arquitecto y autor de Arquitectamos locos?
Toledo · agosto 2013

Finland, this country that suggests us efficiency, solvency, education, high standard of living and a heap of good things, has the the highest «general level» in his population, but it does not have too many brilliant prominent figures in his history. (They are not many inhabitants either they do not even have a lot of time). This way, to prompt boat, two more high places that me they come to the mind are the architect Alvar Aalto and the musician Jean Sibelius.

And, naturally, the country is the proudest of them.

To Aalto they dedicated a stamp of eighty cents of frame in 1976, the year of his death,

Stamp of eighty cents of frame in 1976

and ten years later, in 1986, the ticket of 50 frames.

1986, billete de 50 marcos

Curiously, in both honorings the same building appears. Between the whole Aalto’s, extensive and magnificent work, it was chosen in both occasions the Finland Talo (that, for what I see in all the books, knows itself that it is necessary to to translate the Spanish as Finland Hall), in Helsinki. It is a fantastic conference hall with room of concerts, which is located to the shores of the Lake T öö lö and forms a part of an ambitious urban development plan of the own Aalto for a new urban center of the capital.

Alvar Aalto is an architect who is characterized by his constant and wise attention to the materials, for the respect with which it was treating them and for the adequacy of these to the idea of the project and, especially, to the climate.

So much it was worrying the architect how they would endure the different materials before the fierce Finnish climate, which in his refuge – little house of field in Muuratsalo had a wide sample of all of them, to study his behavior and, come the case, to suffer his consequences in own meat before using them for others.

The experimental house in Muuratsalo’s island (Finland) constructed between 1952 and 1953 is the best example of Alvar Aalto’s residential architecture

Bricks of different classes, pieces of cooked, vitrified clay, enameled, wood treated about this one or that way… He was Studying in his own house the behaviors of the different materials and the problems that were giving. It was proving new solutions at the time and was turning them to testing.

To this I am called it an honesty. (And more now, that there is so many idea genialoide and so many irresponsible occurrence of the conceited star).

But, look where, in the Finland Talo the honest architect, the responsible man, it had a moment of weakness and succumbed. That so big, so important, so plastic building, it had to have a pure, luminous image … white! Shining!

Finlandia Talo

Against the idea that we we all have of a dark Finland, this building is the light. Alvar Aalto plated it completely of Carrara’s white marble, which impressed him very much when he visited Italy. (If already he was saying, deservedly, that did not have to look at buildings of other places and epochs, because they were influencing him very much. But what we are going to do to him. Up to the best notary he throws a blot).

Really, this marble gives him to the building an extraordinary quality, and a color and a texture that they are worth it… That are worth it of that the rosy-cheeked one goes away to the bludgeon from time to time.

El mármol de Carrara no puede soportar las temperaturas de Helsinki, que oscilan entre 22º en verano (llegando ocasionalmente a 30º) y -10º en invierno (llegando ocasionalmente a -30º). El mármol es poroso y deja entrar la humedad, que se congela en su interior y lo revienta.

When I visited it, the guide was making clear to us that every five years there was that rechaparlo completely. Do not be what wanted to say exactly, because I do not admit that every five years him of a revision. (In this case at the age of four and ten months it would be filthy). Probably it wanted to say that constant the torn pieces are revised and replace, and that it thinks that in five years they all have been replaced.

In any case, to nobody it has happened to change this material that so many war gives and so many expenses it causes.

It is more: what yes it has happened to them it is does to him an honoring (to the building and to Aalto), that consists of a species of «walk of the memory».

I am thinking about remembering (and I ask, please, if some reader knows it to comment) that summoned a contest to honour Alvar Aalto with some sculpture, or «to «complete» the Finland Talo with some treatment in the park of face, and that to a sculptor (I would say that Japanese, and great lament not to find it for google) happened to him to do a series of cylinders of ferralla that were filling with the chunks of marble that they were taking from themselves of the building.

To honour Alvar Aalto in the park of faces to Finland Talo

We see a line of cylinders marking a way, a walk. I joust opposite the front of the Finland, remembering him on one hand, to the own Alvar Aalto, since to the Roman emperors: «that you are mortal», and, remembering us for other one, to all of us, that the time everything destroys it and kills it, and that the line of cages of ferralla with the chunks of marble marks a walk of the memory, a line of the death, of the failure and of the defeat. But also it indicates to us that to another side, just person should face, the Finns continue and they will continue re-plating the Finland Hall because they love it, because they put it in stamps and tickets, because they are proud of him and of his author, because the contract with Carrara’s quarries is a price that the Finnish pride can allow him, because to exhibit the mistake serves to learn of him, because the building is more beautiful every day and because, though the death is a certainty ineluctable, the resurrection is always a question of love and of will.

José Ramón Hernández Correa
Doctor Architect and author of Arquitectamos locos?
Toledo · august 2013

Finlandia, ese país que nos suxire eficiencia, solvencia, educación, alto nivel de vida e unha chea de cousas boas, ten un altísimo «nivel xeral» na súa poboación, pero non ten demasiados personaxes xeniais na súa historia. (Tampouco son moitos habitantes nin teñen moito tempo). Así, ás toas, os dous máis altos que se me veñen á mente son o arquitecto Alvar Aalto e o músico Jean Sibelius.

E, naturalmente, o país está orgullosísimo deles.

A Aalto dedicáronlle un selo de oitenta céntimos de marco en 1976, o ano da súa morte,

Selo de oitenta céntimos de marco en 1976

e dez anos despois, en 1986, o billete de 50 marcos.

1986, billete de 50 marcos

Curiosamente, en ambas as dúas homenaxes aparece o mesmo edificio. Entre toda a obra de Aalto, extensa e magnífica, elixiuse nas dúas ocasións a Finlandia Talo (que, polo que vexo en todos os libros, se coñece que se debe de traducir ao castelán como Finlandia Vestíbulo), en Helsinki. É un fantástico pazo de congresos con sala de concertos, que se sitúa ás beiras do Lago Töölö e forma parte dun ambicioso plan urbanístico do propio Aalto para un novo centro urbano da capital.

Alvar Aalto é un arquitecto que se caracteriza pola súa atención constante e sabia aos materiais, polo respecto con que os trataba e pola adecuación destes á idea do proxecto e, sobre todo, ao clima.

Tanto preocupáballe ao arquitecto como se comportarían os distintos materiais ante o feroz clima finlandés, que no seu refuxio-casiña de campo en Muuratsalo tiña unha ampla mostraxe de todos eles, para estudar o seu comportamento e, chegado o caso, sufrir as súas consecuencias en carne propia antes de usalos para outros.

A casa experimental na illa de Muuratsalo (Finlandia) construída entre 1952 e 1953 é o mellor exemplo de arquitectura residencial de Alvar Aalto

Ladrillos de distintas clases, pezas de arxila cocida, vitrificada, esmaltada, madeiras tratadas desta ou aquel xeito… Estudaba na súa propia casa os comportamentos dos distintos materiais e os problemas que daban. Probaba entón novas solucións e volvíaos ensaiar.

A isto eu chámoo honradez. (E máis agora, que hai tanta idea genialoide e tanta ocorrencia irresponsable dos estrellitas vaidosos).

Pero, mirade por onde, na Finlandia Talo o honrado arquitecto, o home responsable, tivo un momento de debilidade e sucumbiu. Aquel edificio tan grande, tan importante, tan plástico, tiña que ter unha imaxe pura, luminosa… Branca! Resplandecente!

Finlandia Talo

Contra a idea que temos todos dunha Finlandia escura, este edificio é a luz.
Alvar Aalto chapouno completamente de mármore branco de Carrara, que lle impresionou moito cando visitou Italia.
(Se xa dicía el, con razón, que non debía mirar edificios doutros lugares e épocas, porque o influían moito. Pero que lle imos facer. Ata o mellor escribán bota un borrón).

Efectivamente, ese mármore dálle ao edificio unha calidade extraordinaria, e unha cor e unha textura que pagan a pena… Que pagan a pena de que o chapado se vaia á porra periodicamente.

O mármore de Carrara non pode soportar as temperaturas de Helsinki, que oscilan entre 22º en verán (chegando ocasionalmente a 30º) e -10 º en inverno (chegando ocasionalmente a -30 º). O mármore é poroso e deixa entrar a humidade, que se conxela no seu interior e o rebenta.

Cando o visitei, a guía explicábanos que cada cinco anos había que rechapalo completamente. Non sei que quixo dicir exactamente, porque non admito que cada cinco anos se lle dun repaso. (Nese caso aos catro anos e dez meses estaría cochambroso). Quizais quixo dicir que continuamente se repasan e substitúen as pezas rotas, e que se estima que en cinco anos se substituíron todas.

Sexa como sexa, a ninguén se lle ocorreu cambiar ese material que tanta guerra dá e tantos gastos ocasiona.

É máis: O que si se lles ocorreu é facerlle unha homenaxe (ao edificio e a Aalto), que consiste nunha especie de «paseo da memoria».

Creo recordar (e pido, por favor, que se algún lector o sabe o comente) que se convocou un concurso para homenaxear a Alvar Aalto con algunha escultura, ou para «completar» a Finlandia Talo con algún tratamento no parque de en fronte, e que a un escultor (eu diría que xaponés, e lamento moito non encontralo por google) ocorréuselle facer unha serie de cilindros de ferralla que se ía enchendo cos anacos de mármore que se quitaba do edificio.

Homenajear a Alvar Aalto en el parque de enfrente al Finlandia Talo

Vemos unha liña de cilindros marcando un camiño, un paseo. Xusto en fronte da fachada da Finlandia, recordándoo por unha parte, ao propio Alvar Aalto, como aos emperadores romanos: «que es mortal», e, recordándonos por outra, a todos nós, que o tempo todo o destrúe e mátao, e que a liña de gaiolas de ferralla cos anacos de mármore marca un paseo da memoria, unha liña da morte, do fracaso e da derrota. Pero tamén nos sinala que ao outro lado, xusto en fronte, os finlandeses seguen e seguirán rechapando a Finlandia Vestíbulo porque o aman, porque o poñen en selos e billetes, porque están orgullosos del e do seu autor, porque a contrata coas canteiras de Carrara é un prezo que o orgullo finlandés se pode permitir, porque exhibir o erro serve para aprender del, porque o edificio está máis belo cada día e porque, aínda que a morte é unha certeza inelutable, a resurrección é sempre unha cuestión de amor e de vontade.

José Ramón Hernández Correa
Doutor Arquitecto e autor de Arquitectamos locos?
Toledo · agosto 2013

José Ramón Hernández Correa
José Ramón Hernández Correahttp://arquitectamoslocos.blogspot.com.es/
Nací en 1960. Arquitecto por la ETSAM, 1985. Doctor Arquitecto por la Universidad Politécnica de Madrid, 1992. Soy, en el buen sentido de la palabra, bueno. Ahora estoy algo cansado, pero sigo atento y curioso. Arquitecto, bloguero, saxofonero, escritor... pero todo mal.
ARTÍCULOS RELACIONADOS
ARTÍCULOS DEL AUTOR

1 COMENTARIO

0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme
guest
1 Comment
Los más recientes
Los más viejos Los más votados
Alberto Alonso Oro
Alberto Alonso Oro
10 years ago

Escamas. Ramón Pico
A los pocos años de su construcción, las
placas de mármol de Carrara del Finlandiatalo, incapaces de resistir los
rigores del clima nórdico, comenzaron a rebelarse contra sus
fijaciones, a convertirse en escamas. El tiempo y el lugar habían
conducido al edificio hacia un aspecto que Aalto probablemente nunca
esperó, pero en el que algunos autores encontrarían «el desamparo
técnico y la justicia poética» perfectos para culminar una de las
mejores trayectorias de la arquitectura del siglo pasado. El edificio
parecía estar revestido de cortezas, mutando su aspecto de la solemnidad
monumental del mármol clásico al naturalismo romántico y escandinavo
del autor.
http://ow.ly/SnfJe

Espónsor

Síguenos

23,683FansMe gusta
5,321SeguidoresSeguir
1,844SeguidoresSeguir
23,782SeguidoresSeguir

Promoción

También:

feedly

Columnistas destacados

Íñigo García Odiaga
87 Publicaciones0 COMENTARIOS
Antonio S. Río Vázquez
57 Publicaciones0 COMENTARIOS
José del Carmen Palacios Aguilar
54 Publicaciones0 COMENTARIOS
Aldo G. Facho Dede
50 Publicaciones0 COMENTARIOS