[:es]
Hace tiempo que quería soltar alguna filípica contra el arte, contra este concepto de arte que nos tiene a todos encorsetados y estériles. Ya está bien de arte. Hagamos las cosas bien, hagámoslas con precisión, con atención, con inteligencia, y dejémosnos de chorradas. El arte, en general, es un concepto más que discutible, pero incluir a la arquitectura en ese concepto es ya delirante. (Esto merece una entrada aparte).
![Cartas a Aldo Buzzi, 1949-1999 [Saul Steinberg] arquitectamoslocos.blogspot.com.es](http://veredes.es/blog/wp-content/uploads/2013/02/Cartas-a-Aldo-Buzzi-1949-1999-Saul-Steinberg-arquitectamoslocos.blogspot.com_.es_.jpg)
Siempre se ha entendido como arte lo artificial (de hecho, son palabras que vienen de la misma raíz). El arte vendría a ser eso: artificio (hecho con arte) realizado con inteligencia y habilidad. Siempre se ha hablado de «artes mecánicas» y de «artes liberales». En ese sentido sí quiero ser artista, como lo es un médico, un abogado o un fontanero: Alguien que ante un problema tiene que estudiar, pensar, calcular, inventar y actuar con eficacia y utilidad.
Lo malo es cuando el arte se sublimó, cuando la gente puso los ojos en blanco y cara de bobo, empezaron a sonar violines celestiales y todos se derritieron de emoción. Así nos va.
Me ha llamado mucho la atención cómo se fustiga Steinberg cada vez que intuye que está haciendo arte, cada vez que descubre en su obra ramalazos artísticos. Eso, para él, es desviarse de su oficio, caer en el error, en la autocomplacencia y en la inutilidad.
Cito algunos fragmentos de sus cartas:
Una falta completa de juicio causada por el grosero deseo de ser Artístico. […]
Vidas arruinadas por el Arte.
[…] Hablo también un poco de mí. (21-8-1989)Se hace arte para evitar trabajar. (31-8-1987)
Quien trabaja para el Arte es pronto olvidado. (16-10-1985)
Considero el arte el enemigo Nº 1 del artista. El arte como intención, se entiende. (31-5-1982)
Igualmente, odia la personalidad del artista, la atención que se le presta y la importancia que se le da:
Le he encargado al fotógrafo una foto de pasaporte -tamaño un poco mayor del natural. He recortado la cara y se la he endosado a un modelo, de modo que he sido fotografiado para las revistas sin rastro de mí mismo. (23-10-1966)
Son también frecuentes sus apariciones al contrario: Él realmente, pero cubierto con una máscara o con una bolsa de papel en la que a su vez hay dibujada una cara.

Una critica feroz a la fama del artista, a la veneración que se le da a quien es un profesional con un trabajo duro, como cualquier otro.
Pero también le descubrimos en estas cartas como bastante pesetero, bastante satisfecho del dineral que le pagan por sus obras, y también muy interesado por las buenas opiniones y críticas que suscita en la gente que le interesa. No veo contradicción; entiendo perfectamente ese sentimiento. Dije que el artista es exactamente igual que un médico, un abogado o un fontanero. Mejor dicho: Lo que dije es que el médico, el abogado y el fontanero son artistas. Una cosa es que ellos mismos se abochornarían si se celebrase su trabajo como sublime, estético, divino, etc, y otra es que no quieran ser reconocidos y tan bien pagados como merecen.
El trabajo debe ser bien valorado, y se tiene que realizar tan estupendamente bien como se pueda. Otra cosa bien distinta es esa actitud estólida de «amante del arte», de groupie de los artistas, etc. Y lo afirmo en la medida en que me siento bastante groupie de vez en cuando.
En ese sentido, el concepto de arte nos hace mucho daño a todos.
Hay una cita que se atribuye a varios poetas, que dice más o menos que
«poesía es el arte de juntar dos palabras que nunca estuvieron juntas antes».
Esto, dicho así, es una mera parida, una chorrada que limita el arte a la mera novedad.
¿Han estado antes juntas alguna vez las palabras «salchichón» y «barandilla»?
Igual sí; hay ya demasiado escrito sobre cualquier cosa; seguro que incluso sobre barandillas salchichoneadas y sobre salchichones barandilleros. Pero, si por casualidad no fuera así y esa relación estuviera libre todavía, me proclamo poeta al escribir:
(lo de politécnica va de regalo).
Leo una variante de esa cita (no sé cuánto de fiable: es de google) atribuida a García Lorca:
«Poesía es la unión de dos palabras que uno nunca supuso que pudieran juntarse, y que forman algo así como un misterio».
Ah, amigo: Así sí:
«Que forman algo así como un misterio».
Porque formar ese misterio es el oficio de poeta (que diría Pavese). Un oficio, sí. Y para desempeñar ese oficio hace falta tener una técnica y unos conocimientos, y una inteligencia. Y trabajar mucho.
(«Se hace arte para evitar trabajar»).
Si no, todo queda como una mera originalidad: mostrar como obra artística los excrementos enlatados del autor, o una ampolla con su sangre, o cualquier otra chorrada.
Siempre me meto en temas muy ambiciosos, y siempre me quedo corto, incapaz de desarrollarlos. Espero tan sólo hacer oír mi protesta y mi perplejidad: Arte como investigación sí. Arte como trabajo sí. Arte como habilidad sí, naturalmente; claro que sí. Y todo ello significa Arte como servicio a la sociedad, como utilidad, como aprendizaje, etc. Pero Arte como cosa sublime, como exquisitez, como maravilla… Psché psché (porque luego nunca es maravilla, y acaba decepcionando bastante). Y Arte como originalidad y chisporroteo no. Para nada.
Si vamos así, de eso que se llama «artes y oficios» me quedo sólo con los segundos.
José Ramón Hernández Correa
Doctor Arquitecto y autor de Arquitectamos locos?
Toledo · febrero 2013
[:gl]
Fai tempo que quería soltar algunha filípica contra a arte, contra este concepto de arte que nos ten a todos encorsetados e estériles. Xa está ben de arte. Fagamos as cousas ben, hagámoslas con precisión, con atención, con intelixencia, e dejémosnos de chorradas. A arte, en xeral, é un concepto máis que discutible, pero incluír á arquitectura nese concepto é xa delirante. (Isto merece unha entrada separadamente).
![Cartas a Aldo Buzzi, 1949-1999 [Saul Steinberg] arquitectamoslocos.blogspot.com.es](http://veredes.es/blog/wp-content/uploads/2013/02/Cartas-a-Aldo-Buzzi-1949-1999-Saul-Steinberg-arquitectamoslocos.blogspot.com_.es_.jpg)
Sempre se entendeu como arte o artificial (de feito, son palabras que veñen da mesma raíz). A arte viría ser iso: artificio (feito con arte) realizado con intelixencia e habilidade. Sempre se falou de «artes mecánicas» e de «artes liberais». Nese sentido si quero ser artista, como o é un médico, un avogado ou un fontaneiro: Alguén que ante un problema ten que estudar, pensar, calcular, inventar e actuar con eficacia e utilidade.
O malo é cando a arte se sublimó, cando a xente puxo os ollos en branco e cara de bobo, empezaron a soar violines celestiales e todos se derritieron de emoción. Así nos vai.
Chamoume moito a atención como se fustiga Steinberg cada vez que intúe que está a facer arte, cada vez que descobre na súa obra ramallazos artísticos. Iso, para el, é desviarse do seu oficio, caer no erro, na autocompracencia e na inutilidade.
Cito algúns fragmentos das súas cartas:
Unha falta completa de xuízo causada polo groseiro desexo de ser Artístico. […]
Vidas arruinadas pola arte.
[…] Falo tamén un pouco de min. (21-8-1989)Faise arte para evitar traballar. (31-8-1987)
Quen traballa para a arte é pronto esquecido. (16-10-1985)
Considero a arte o inimigo Nº 1 do artista. A arte como intención, enténdese. (31-5-1982)
Igualmente, odia a personalidade do artista, a atención que se lle presta e a importancia que se lle dá:
Encargueille ao fotógrafo unha foto de pasaporte -tamaño un pouco maior do natural. Recortei a cara e endoseilla a un modelo, de modo que fun fotografado para as revistas sen rastro de min mesmo. (23-10-1966)
Son tamén frecuentes as súas aparicións ao contrario: El realmente, pero cuberto cunha máscara ou cunha bolsa de papel na que á súa vez hai debuxada unha cara.

Unha critica feroz á fama do artista, á veneración que se lle dá a quen é un profesional cun traballo duro, como calquera outro.
Pero tamén lle descubrimos nestas cartas como bastante pesetero, bastante satisfeito do dineral que lle pagan polas súas obras, e tamén moi interesado polas boas opinións e críticas que suscita na xente que lle interesa. Non vexo contradición; entendo perfectamente ese sentimento. Dixen que o artista é exactamente igual que un médico, un avogado ou un fontaneiro. Mellor devandito: O que dixen é que o médico, o avogado e o fontaneiro son artistas. Unha cousa é que eles mesmos avergonzaríanse se se celebrase o seu traballo como sublime, estético, divino, etc, e outra é que non queiran ser recoñecidos e tan ben pagos como merecen.
O traballo debe ser ben valorado, e tense que realizar tan estupendamente ben como póidase. Outra cousa ben distinta é esa actitude estólida de «amante da arte», de groupie dos artistas, etc. E afírmoo na medida en que sinto bastante groupie de cando en vez.
Nese sentido, o concepto de arte fainos moito dano a todos.
Hai unha cita que se atribúe a varios poetas, que di máis ou menos que
«poesía é a arte de xuntar dúas palabras que nunca estiveron xuntas antes».
Isto, dito así, é unha mera parida, unha parvada que limita a arte á mera novidade.
Estiveron antes xuntas algunha vez as palabras » salchichón» e «varanda»?
Igual si; hai xa demasiado escrito sobre calquera cousa; seguro que mesmo sobre varandas salchichoneadas e sobre salchichones barandilleros. Pero, se por casualidade non fóra así e esa relación estivese libre aínda, proclámome poeta ao escribir:
(o de politécnica vai de agasallo).
Leo unha variante desa cita (non se canto de fiable: é de google) atribuída a García Lorca:
«Poesía é a unión de dúas palabras que uno nunca supuxo que puidesen xuntarse, e que forman algo así como un misterio«.
Ah, amigo: Así si:
«Que forman algo así como un misterio».
Porque formar ese misterio é o oficio de poeta (que diría Pavese). Un oficio, si. E para desempeñar ese oficio fai falta ter unha técnica e uns coñecementos, e unha intelixencia. E traballar moito.
(«Faise arte para evitar traballar»).
Se non, todo queda como unha mera orixinalidade: mostrar como obra artística os excrementos enlatados do autor, ou unha bocha co seu sangue, ou calquera outra parvada.
Sempre me meto en temas moi ambiciosos, e sempre quedo curto, incapaz de desenvolvelos. Espero tan só facer oír a miña protesta e a miña perplexidade: Arte como investigación si. Arte como traballo si. Arte como habilidade si, naturalmente; claro que si. E todo iso significa Arte como servizo á sociedade, como utilidade, como aprendizaxe, etc. Pero Arte como cousa sublime, como exquisitez, como marabilla… Psché psché (porque logo nunca é marabilla, e acaba decepcionando bastante). E Arte como orixinalidade e chisporroteo non. Para nada.
Se imos así, diso que se chama «artes e oficios» quedo só cos segundos.
José Ramón Hernández Correa
Doutor Arquitecto e autor de Arquitectamos locos?
Toledo · febreiro 2013
[:en]
Some time ago that wanted to give up some philippic against the art, against this concept of art that us has to all encorsetados and sterile. Already it is nice of art. Let’s do the things well, hagámoslas accurately, with attention, with intelligence, and dejémosnos of foolishness. The art, in general, is a concept more that debatable, but to include to the architecture in this concept is already delirious. (This deserves one entered apart).
![Cartas a Aldo Buzzi, 1949-1999 [Saul Steinberg] arquitectamoslocos.blogspot.com.es](http://veredes.es/blog/wp-content/uploads/2013/02/Cartas-a-Aldo-Buzzi-1949-1999-Saul-Steinberg-arquitectamoslocos.blogspot.com_.es_.jpg)
Always there has been understood as art the artificial thing (of fact, they are words that come from the same root). The art would come to be it: artifice (fact with art) realized with intelligence and skill. Always one has spoken about » mechanical arts » and about » liberal arts «. In this sense yes I want to be an artist, since he it is a doctor, an attorney or a plumber: Someone who before a problem has to study, think, calculate, invent and act with efficiency and usefulness.
The bad thing is when the art was sublimated, when the people put the eyes in white and fool’s face, celestial violins started sounding and they all were melted of emotion. This way it us goes.
It has struck me a lot of attention how Steinberg lashes out whenever he senses that he is making art, every time he discovers in his work artistic streaks. That, for him, is to deviate from his job, to fall into error, into complacency and into uselessness.
I quote some fragments of his letters:
A complete lack of judgment caused by the rude desire to be Artistic. […]
Lives ruined by Art.
[…] I also speak a little about myself. (21-8-1989)Art is made to avoid working. (August 31, 1987)
Whoever works for Art is soon forgotten. (October 16, 1985)
I consider art the enemy No. 1 of the artist. Art as intention, is understood. (May 31, 1982)
Likewise, he hates the personality of the artist, the attention paid to him and the importance he is given:
I have entrusted the photographer with a passport photo-a little larger than life size. I have cut my face and I have endorsed it to a model, so I have been photographed for magazines without a trace of myself. (October 23, 1966)
His appearances are also frequent on the contrary: He really, but covered with a mask or with a paper bag in which in turn a face is drawn.

A fierce criticism of the artist’s fame, to the veneration that is given to who is a professional with hard work, like any other.
But we also discovered him in these letters as quite a pesetero, quite satisfied with the money he is paid for his works, and also very interested in the good opinions and criticisms he arouses in the people he is interested in. I do not see contradiction; I fully understand that feeling. I said that the artist is exactly like a doctor, a lawyer or a plumber. Better said: What I said is that the doctor, the lawyer and the plumber are artists. One thing is that they themselves would be embarrassed if their work were celebrated as sublime, aesthetic, divine, etc, and another is that they do not want to be recognized and as well paid as they deserve.
The work must be well valued, and it must be done as well as possible. Another quite different thing is that stolid attitude of «art lover», groupie of artists, etc. And I affirm it to the extent that I feel quite groupie from time to time.
In that sense, the concept of art hurts us all.
There is an appointment that is attributed to several poets, which says more or less than
«Poetry is the art of putting together two words that were never together before».
This, said like that, is a mere birth, a bullshit that limits art to mere novelty.
Have the words «salchichón» and «railing» ever been together before?
Same yes; there is already too much written about anything; Surely even on salchichoneadas handrails and on salami sausages. But, if by chance it were not like that and that relationship was still free, I proclaim myself poet when writing:
(the polytechnic goes as a gift).
I read a variant of that quote (I do not know how reliable it is: it’s from Google) attributed to García Lorca:
«Poetry is the union of two words that one never supposed could come together, and that form something like a mystery«.
Ah, friend: So yes:
«That form something like a mystery».
Because forming that mystery is the job of a poet (what Pavese would say). A trade, yes. And to perform that job you need to have a technique and some knowledge, and an intelligence. And work hard.
(«Art is made to avoid working»).
If not, everything remains as a mere originality: to show as an artistic work the canned excrement of the author, or a blister with his blood, or any other bullshit.
I always get into very ambitious topics, and I always fall short, unable to develop them. I just hope to make my protest and my perplexity heard: Art as research yes. Art as work yes. Art as skill yes, naturally; of course. And all this means Art as a service to society, as utility, as learning, etc. But Art as a sublime thing, as exquisiteness, as a wonder … Psché psché (because then it’s never a wonder, and ends up disappointing enough). And Art as originality and sizzle no. Not at all.
If we go like that, what is called «arts and crafts» I only stay with the seconds.
José Ramón Hernández Correa
PhD Architect and autor de Arquitectamos locos?
Toledo · february 2013
[:]





De arte, artistas, artesanos y artefactos | ccad
Leo con atención a entrada de José Ramón Correa – Arquitectamos locos? y
me dispongo a intentar elaborar una respuesta a una tesis que creo que
tiene puntos acertados y otros no tanto. Será complejo y será denso. Es
una reflexión llena de idas y vueltas…espero que me acompañéis.
[…]
Daniel Moyano
+ artículo publicado en Comentarios y Conversaciones de Arquitectura y Diseño
http://veredes.es/blog/de-arte-artistas-artesanos-y-artefactos-ccad/