Arquitectura en deconstrucción | Alberto Ruiz

Edificio Narkomfinn en el Novinsky boulevard 25 (korpus B), Moscú, Rusia (ex Unión Soviética)
Fachada delantera 1930

Hace años tuve la oportunidad de visitar el recinto de lo que había sido la exposición universal de Sevilla de aquel glorioso 1992 que pareció que iba a poner a España en el lugar que se merecía (quizá, visto lo visto, sí que lo hizo). Aquella visita fue organizada por un profesor de la Escuela de Arquitectura de Madrid, autor de uno de los pabellones. Habían pasado unos años desde la clausura de tan magno acontecimiento y el recinto estaba prácticamente abandonado, a excepción de los tres o cuatro pabellones que ya en aquel momento habían sido reconvertidos en sedes corporativas y edificios de oficinas.

Aquel profesor nos llevó con aire apesadumbrado a ver su pabellón, que nos definió como “arquitectura en deconstrucción”. Acostumbrados a estudiar hasta la saciedad (o quizá no tanto) el proceso constructivo de un edificio, y su período de uso, resultaba chocante, y algo desesperanzador, contemplar aquel montón de ladrillos sin ventanas, con el techo medio derrumbado y aspecto de haber sufrido un vendaval. Sólo habían pasado unos años sin uso ni mantenimiento.

Viene esto a cuenta del estado que presentan algunos de esos edificios emblemáticos “de los que salen en los libros” y que terminamos por olvidar, como a abuelitos adorables pero algo pesados y que, un día, descubrimos decrépitos o directamente fallecidos. Esos abuelitos tuvieron una infancia prometedora, una lozana juventud y, en algunos casos una madurez interesante. Vemos sus fotos en blanco y negro, admiramos su aspecto, pulcro y preciso -“ya no se hacen cosas como las de antes”- y a veces, hasta nos sorprendemos de lo modernos que resultaron para su tiempo. Y a algún valiente le da por rastrear su historia y su estado actual. Y algunas sorpresas son descorazonadoras. Veamos un ejemplo:

El edificio Narkomfin fue construido en Moscú, entre 1928 y 1932, como prototipo de la nueva vivienda colectivista rusa, por la asociación de arquitectos contemporáneos (OSA), dirigidos por Moisei Ginzburg. Este edificio supuso, en su momento, un auténtico laboratorio de soluciones residenciales para el nuevo tipo de colectividad que promovía el estado soviético. Muy alejado de la imagen impersonal y deshumanizadora asociada a este tipo de proyectos, en el Narkomfin se desarrolló un estudio concienzudo de las tipologías de viviendas adaptadas a la composición familiar y de la distribución de los servicios comunes, a modo de cooperativa social.

Edificio Narkomfinn en el Novinsky boulevard 25 (korpus B), Moscú, Rusia (ex Unión Soviética)
Fachada posterior 1930

La distribución de las viviendas, en sección contrapeada, permitía optimizar la superficie dedicada al pasillo de circulación, que solo aparece cada tres niveles, y dotar a todas las viviendas de luz, vistas y ventilaciones.

Departamentos Tipo F
Departamentos Tipo K
Sección plantas

Las referencias implícitas en la unidad de habitación de marsella, son evidentes. Durante estos años, Le Corbusier pasó largas temporadas en la U.R.S.S. trabajando en el encargo del centrosoyuz y el concurso del palacio de los soviets, así que no es descabellado imaginar que la influencia mutua entre ambos fue importante. En cualquier caso, esta influencia dejó dos piezas de gran valor arquitectónico a las que el tiempo ha tratado con desigual fortuna.

Estado actual del edificio Narkomfin | Fuente: wikiarquitectura.com

Respecto al estado actual de conservación del edificio, es interesante este documental de la BBC.

Alberto Ruiz. Arquitecto, docente e investigador
Madrid. Octubre 2012

Es Doctor Arquitecto por la ETSAM, compaginando su actividad profesional con la docencia y la investigación en la URJC. Los artículos son un reflejo de la inquietud, reflexión y pensamiento acerca de la arquitectura.

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