IniciocapturasarquitectosCorpus Barga, la decoración cinematográfica | Jorge GorostizaCorpus Barga, a decoración cinematográfica...

[:es]Corpus Barga, la decoración cinematográfica | Jorge Gorostiza[:gl]Corpus Barga, a decoración cinematográfica | Jorge Gorostiza[:en]Corpus Barga, the cinematographic decoration | Jorge Gorostiza[:]

[:es]

 Corpus Barga en Lima. [Archivo Beatriz Suárez]
Corpus Barga en Lima | Archivo Beatriz Suárez

Buscando una noticia en la prensa, he encontrado en El Sol una crónica escrita por su corresponsal en París, Corpus Barga, en enero de 1925, publicada en la sección «Teatros» y titulada «La decoración cinematográfica».

No esperaba que este notable escritor, hoy desgraciadamente un tanto olvidado, fuese a aportar algo nuevo a los debates sobre la escenografía, pero me equivoqué y creo que vale la pena reproducir su texto íntegramente:

«PARÍS Y ENERO. (De nuestro redactor-corresponsal.)—

En un zarzuelón que se ha estrenado en la Opera, de París: «La tour de feu», drama lírico en tres actos, del Sr. Sylvio Lazzard [sic], trajes y decoraciones según los bocetos del Sr. Máxime Dethomas, ejecutadas las decoraciones por el Sr. G. Mouveau, ha habido una curiosa novedad. «La tour de feu», la torre de fuego, es, claro está, un faro. Es un faro de Bretaña que el torrero incendia en el último acto, en una noche tempestuosa.

No pregunten ustedes por qué. La cosa no puede ser más natural. La novedad de la obra no está en la decisión que se ve obligado a tomar el torrero después de ver a su esposa tirarse de cabeza a las olas, decidida a seguir en el otro mundo al caballero portugués don Jacinto, naufragado cuando venía a raptarla. La innovación no está en las decisiones dramáticas ni en las tribulaciones líricas de los personajes. Tampoco está en las decoraciones teatrales del conocido pintor señor Dethomas. La innovación está en la decoración cinematográfica de la tempestad del último acto.

En medio de la escena se levanta el faro, partido de abajo arriba, medio faro, de modo que se halla a la vista por dentro y por fuera A los dos lados del faro dos cinematógrafos proyectan películas de tempestad. Las nubes pasan por encima del faro, las olas azotan en la base, una luz al fondo se ahoga en la niebla. La primera ilusión está lograda. Se ve el interior abrigado del faro, la lumbre, los muebles de verdad, en medio de una verdadera tempestad nocturna.

Se ha encontrado realmente un punto de vista irreal. Sólo el drama de los personajes resulta falso. No interesa, se prolonga, y la atención prolongada sobre la decoración mixta, acaba por despegar el bulto practicable, el faro, de la pantalla cinematográfica. Si se mira a la pantalla, el faro de madera y papel rompe el encanto: es de una realidad grosera. Si se mira al faro, rompe el encanto la realidad cinematográfica de las nubes y las olas.

Teatro y cinematógrafo son dos irrealidades, inconfundibles la una con la otra. Pero ¿toda irrealidad no es lo contrario de toda realidad, no es pura y sin mezcla?».

Antes de continuar creo que es necesario dar unos cuantos datos, La tour de feu es un drama lírico de tres actos, con música y texto de Sylvio Lazzari, estrenado en 1925. Tres años después de que lo viese Corpus Barga, se montó en la Ópera de París con decorados del arquitecto Pierre Chareau. El pintor y escenógrafo Maxime Dethomas fue director artístico de la Ópera de París entre 1915 y 1929, conocía a Toulouse-Lautrec, que lo retrató de espaldas viendo un espectáculo, y además fue muy amigo y luego cuñado de Ignacio Zuloaga.

Al final añado una fotografías de la maqueta de trabajo que hizo Dethomas para La tour de feu, que está en el Bibliothèque nationale de France, departamento Bibliothèque-musée de l’opéra, fotografía que, junto con otras once desde distintos puntos de vista, está en la imprescindible Gallica.

En cuanto a lo más importante, a la crónica, además de dejar constancia de la inclusión de imágenes cinematográficas en el teatro, algo que ya se había realizado en varias ocasiones como recurso escenográfico, es interesante la imagen del faro seccionado en medio de su tempestuoso entorno, sin embargo, Corpus Barga tiene mucha razón en lo que escribe respecto a la difícil interacción entre el decorado real -aunque «de madera y papel» según él- y las imágenes en movimiento de la tormenta, y es notable su último párrafo:

«¿toda irrealidad no es lo contrario de toda realidad, no es pura y sin mezcla?».

Maqueta de trabajo de Dethomas para La tour de feu.
Maqueta de trabajo de Dethomas para La tour de feu.

Jorge Gorostiza, Doctor arquitecto.
Santa Cruz de Tenerife, agosto 2016
Autor del blog Arquitectura+Cine+Ciudad[:gl]

 Corpus Barga en Lima. [Archivo Beatriz Suárez]
Corpus Barga en Lima | Arquivo Beatriz Suárez

Buscando unha noticia na prensa, atopei en O Sol unha crónica escrita polo seu correspondente en París, Corpus Barga, en xaneiro de 1925, publicada na sección «Teatros» e titulada «A decoración cinematográfica».

Non esperaba que este notable escritor, hoxe desgraciadamente un tanto esquecido, fose achegar algo novo aos debates sobre a escenografía, pero equivoqueime e creo que vale a pena reproducir o seu texto integramente:

No esperaba que este notable escritor, hoy desgraciadamente un tanto olvidado, fuese a aportar algo nuevo a los debates sobre la escenografía, pero me equivoqué y creo que vale la pena reproducir su texto íntegramente:

«PARÍS E XANEIRO. (Do noso redactor-correspondente.)—

Nun zarzuelón que se estreou en Opéraa, de París: «A tour de feu», drama lírico en tres actos, do Sr. Sylvio Lazzard [sic], traxes e decoracións segundo os bosquexos do Sr. Máxime Dethomas, executadas as decoracións polo Sr. G. Mouveau, houbo unha curiosa novidade. «A tour de feu», a torre de lume, é, está claro, un faro. É un faro de Bretaña que o torrero incendia no último acto, nunha noite tempestuosa.

Non pregunten vostedes por que. A cousa non pode ser máis natural. A novidade da obra non está na decisión que se ve obrigado a tomar o torrero despois de ver á súa esposa tirarse de cabeza ás ondas, decidida a seguir no outro mundo ao cabaleiro portugués don Jacinto, naufragado cando viña raptala. A innovación non está nas decisións dramáticas nin nas tribulacións líricas dos personaxes. Tampouco está nas decoracións teatrais do coñecido pintor señor Dethomas. A innovación está na decoración cinematográfica da tempestade do último acto.

No medio da escena levántase o faro, partido de abaixo arriba, medio faro, de modo que se acha á vista por dentro e por fóra Aos dous lados do faro dous cinematógrafos proxectan películas de tempestade. As nubes pasan por encima do faro, as ondas azoutan na base, unha luz ao fondo afógase na néboa. A primeira ilusión está lograda. Vese o interior abrigado do faro, o lume, os mobles de verdade, no medio dunha verdadeira tempestade nocturna.

Atopouse realmente un punto de vista irreal. Só o drama dos personaxes resulta falso. Non interesa, prolóngase, e a atención prolongada sobre a decoración mixta, acaba por despegar o vulto practicable, o faro, da pantalla cinematográfica. Se se mira á pantalla, o faro de madeira e papel rompe o encanto: é dunha realidade groseira. Se se mira ao faro, rompe o encanto a realidade cinematográfica das nubes e as ondas.

Teatro e cinematógrafo son dous irrealidades, inconfundibles únaa coa outra. Pero, toda irrealidad non é o contrario de toda realidade, non é pura e sen mestura?».

Antes de continuar creo que é necesario dar uns cuantos datos, La tour de feu é un drama lírico de tres actos, con música e texto de Sylvio Lazzari, estreado en 1925. Tres anos despois de que o vise Corpus Barga, montouse na Ópera de París con decorados do arquitecto Pierre Chareau. O pintor e escenógrafo Maxime Dethomas foi director artístico da Ópera de París entre 1915 e 1929, coñecía a Toulouse-Lautrec, que o retratou de costas vendo un espectáculo, e ademais foi moi amigo e logo cuñado de Ignacio Zuloaga.

Ao final engado unha fotografías da maqueta de traballo que fixo Dethomas para La tour de feu, que está no Bibliothèque nationale de France, departamento Bibliothèque-musée de l’opéra, fotografía que, xunto con outras once desde distintos puntos de vista, está na imprescindible Gallica.

En canto ao máis importante, á crónica, ademais de deixar constancia da inclusión de imaxes cinematográficas no teatro, algo que xa se realizou en varias ocasións como recurso escenográfico, é interesante a imaxe do faro seccionado no medio da súa tempestuosa contorna, con todo, Corpus Barga ten moita razón no que escribe respecto da difícil interacción entre o decorado real -aínda que «de madeira e papel» segundo el- e as imaxes en movemento da tormenta, e é notable o seu último parágrafo:

«toda irrealidad non é o contrario de toda realidade, non é pura e sen mestura?».

Maqueta de trabajo de Dethomas para La tour de feu.
Maqueta de traballo de Dethomas para La tour de feu.

Jorge Gorostiza, Doutor arquitecto.
Santa Cruz de Tenerife, agosto 2016
Autor do blogue Arquitectura+Cine+Ciudad[:en]

 Corpus Barga en Lima. [Archivo Beatriz Suárez]
Corpus Barga in Lima | Beatriz Suárez Archive

Looking for a news in the press, I have found in El Sol  a chronicle written by his correspondent in Paris, Corpus Barga, in January, 1925, published in the section «Theatres» and titled «The cinematographic decoration».

It was not hoping that this notable writer, today unfortunately rather forgotten, went to contribute anything new to the debates on the scenery, but I was wrong and I think that it costs a sorrow to reproduce his text entirely:

No esperaba que este notable escritor, hoy desgraciadamente un tanto olvidado, fuese a aportar algo nuevo a los debates sobre la escenografía, pero me equivoqué y creo que vale la pena reproducir su texto íntegramente:

«PARÍS AND IN JANUARY. (Of our editor – correspondent.)—

In a zarzuelón that has had the premiere in the Opera, of Paris: «The tour of feu», lyric drama in three acts, of Mr Sylvio Lazzard [sic], suits and decorations according to the sketches of Mr Máxime Dethomas, executed the decorations for Mr. G. Mouveau, there has been a curious innovation. «The tour of feu», the tower of fire, it is, clear it is, a beacon. It is a beacon of Brittany that the tower-guard inflames in the last act, during a stormy night.

You do not ask why. The thing cannot be more natural. The innovation of the work is not in the decision that meets obliged to take the tower-guard after seeing his wife to throw itself of head to the waves, determined to follow in another world the Portuguese gentleman don Jacinto, sunk when it was coming to kidnap her. The innovation is neither in the dramatic decisions nor in the lyric tribulations of the prominent figures. Neither it is in the theatrical decorations of the acquaintance painter gentleman Dethomas. The innovation is in the cinematographic decoration of the tempest of the last act.

In the middle of the scene the beacon gets up, party of below above, I happen beacon, so that one finds at sight within and externally To both sides of the beacon two cinematographs they project movies of tempest. The clouds happen over the beacon, the waves flog in the base, a light to the bottom suffocates in the fog. The first illusion is successful. One sees the interior sheltered of the beacon, the fire, the furniture indeed, in the middle of a real night tempest.

One has found really an unreal point of view. Only the drama of the prominent figures turns out to be false. It is not interested, extends, and the attention prolonged on the mixed decoration, finishes for detaching the practicable bundle, the beacon, of the cinematographic screen. If it looks at the screen, the beacon of wood and paper breaks the captivation: it is of a rude reality. If it looks at the beacon, the captivation breaks the cinematographic reality of the clouds and the waves.

Theatre and cinematograph are two unrealities, unmistakable the one with other one. But any unreality is not the opposite of any reality, is not pure and without mixture?».

Before continuing I think that it is necessary to give a few information, La tour de feu is a lyric drama of three acts, with music and Sylvio Lazzari‘s text, released in 1925. Three years after it was seen By Corpus Barga, it was mounted in the Opera of Paris by sets of the architect Pierre Chareau. The painter and set designer Maxime Dethomas was an art director of the Opera of Paris between 1915 and 1929, it knew Toulouse-Lautrec, which portrayed it of backs seeing a spectacle, and in addition he was very a friend and then brother-in-law of Ignacio Zuloaga.

Ultimately I add photographies of the model of work that Dethomas did for The tour of feu, that is in France’s Bibliothèque nationale, department Bibliothèque-musée of l’opéra, photographs that, together with other eleven from different points of view, it is in the indispensable Gallica.

As for the most important thing, to the chronicle, beside leaving witness of the incorporation of cinematographic images in the theatre, something that already had been realized in several occasions as resource escenográfico, there is interesting the image of the beacon cut in the middle of his stormy environment, nevertheless, Corpus Barga has reason great in what he writes with regard to the difficult interaction between the royal set – though «of wood and paper» according to him – and the images in movement of the storm, and his last paragraph is notable:

«Any unreality is not the opposite of any reality, is not pure and without mixture?».

Maqueta de trabajo de Dethomas para La tour de feu.
Model of Dethomas’s work for La tour de feu.

Jorge Gorostiza, PhD architect.
Santa Cruz de Tenerife, august 2016
Author of the blog Arquitectura+Cine+Ciudad[:]

Jorge Gorostiza
Jorge Gorostizahttp://cinearquitecturaciudad.blogspot.com.es/
Doctor arquitecto por la UPM, 2015. He publicado bastantes libros y muchos artículos, he impartido conferencias, he sido comisario de exposiciones y jurado en muchísmos festivales. Si quieren saber más no duden en consultar mi blog ARQUITECTURA + CINE + CIUDAD. En este blog se irán recogiendo artículos y textos dispersos por la Web, así como otros publicados y libres de derechos, que traten sobre Cine, Arquitectura y Ciudad. Así quienes estén interesados por las relaciones entre la ficción y la realidad, podrán tener más argumentos para profundizar en esas relaciones. No es un blog en el que se vayan a hacer comentarios sobre las vivencias personales de su responsable, que además a nadie interesan. Por supuesto que está abierto a cualquiera que le gusten estos temas, sirviendo como foro de debate y como lugar donde todos podamos aprender con las ideas de los demás.
ARTÍCULOS RELACIONADOS
ARTÍCULOS DEL AUTOR
0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme
guest
0 Comments
Los más recientes
Los más viejos Los más votados

Espónsor

Síguenos

23,683FansMe gusta
5,321SeguidoresSeguir
1,844SeguidoresSeguir
23,782SeguidoresSeguir

Promoción

También:

feedly

Columnistas destacados

Íñigo García Odiaga
87 Publicaciones0 COMENTARIOS
Antonio S. Río Vázquez
57 Publicaciones0 COMENTARIOS
José del Carmen Palacios Aguilar
54 Publicaciones0 COMENTARIOS
Aldo G. Facho Dede
50 Publicaciones0 COMENTARIOS