InicioartículosUna mañana en Can Lis | José Antonio Sumay ReyUnha mañá en...

[:es]Una mañana en Can Lis | José Antonio Sumay Rey[:gl]Unha mañá en Can Lis | José Antonio Sumay Rey[:en]One morning in Can Lis | José Antonio Sumay Rey[:]

[:es]

Can-Lis-01 ©-José-Antonio-Sumay-Rey
Can Lis | José Antonio Sumay Rey

Se trate de una casa, de las estrellas o del desierto, lo que constituye su belleza es invisible.”

El principito

Antoine de Saint-Exupéry

El pasado verano, acompañado de mi familia, pude visitar Can Lis, la casa que Jørn Utzon se construyó en las inmediaciones de Porto Petro, Mallorca. Can Lis es una de las cuatro casas proyectadas para él y su familia y que componen una maravillosa serie que expresa el sentido del habitar utzoniano en épocas y lugares bien diferentes: desde su primera casa en Hellebæk (Dinamarca, 1952) pasando por su proyecto de Bayview (Australia, 1964) hasta las dos casa de Mallorca Can Lis (1972) y Can Feliz (1994).

Situada en un espectacular emplazamiento al borde del mar, Can Lis es la más poética y radical de todas ellas y su razón de ser hay que buscarla necesariamente en tierras muy lejanas. En 1957 a los 38 años de edad, Utzon se convierte en un arquitecto de fama mundial al ganar el concurso internacional de la Ópera de Sídney. Pero la construcción de su hermosa propuesta para la bahía de Sídney distó mucho de ser un camino de rosas. Las formas de la Ópera nacieron de su sensibilidad, imaginación y su gran intuición constructiva; eran un desafío a la convención y a la tecnología del momento. Utzon tuvo que desarrollar una geometría y una construcción para hacer realidad esta arquitectura que estaba concebida como un gran desafío arquitectónico.1 Pero una campaña política populista, sustentada en la crítica al carácter experimental de esta arquitectura y al meticuloso proceso de investigación de Utzon, fuerza la amarga renuncia del arquitecto danés que abandonaría Australia en la primavera de 1966 para no volver jamás.

En Sídney, Utzon refuerza la idea de la arquitectura como una experiencia sensible y humana surgida del ámbito de la imaginación y la fantasía. Para él la misión del arquitecto debe ser encontrar la liberación de esas fuerzas creativas interiores; dominar la tecnología para construir los sueños. El resultado es la “arquitectura aditiva” que pretende dar respuesta a las necesidades humanas agrupando los elementos constructivos proporcionados por la industria en patrones de crecimiento orgánico. La idea es alejarse de la casa como una caja de tamaño predeterminado y compartimentada convencionalmente, por el contrario se busca una combinación de elementos o piezas que respondan a las necesidades humanas. Basada en este principio aditivo Utzon proyecta su vivienda en Bayview, cerca de Sídney, que finalmente no llegará a ser construida.

Can-Lis-02-©-José-Antonio-Sumay-Rey
Can Lis | José Antonio Sumay Rey

A su regreso de Australia, Utzon y su mujer Lis, escultora, encuentran una magnífica parcela sobre los acantilados de la costa este de Mallorca. Encajada entre el borde del mar y el camino posterior Can Lis es una casa que se disgrega en cuatro volúmenes articulados por medio de muros y patios. La primera pieza es un gran patio porticado abierto al mar para la vida al aire libre, el segundo volumen es un espacio para estar en torno al fuego y a las vistas que penetran por unas troneras acristaladas. Los volúmenes tercero y cuarto son los dormitorios que cuentan con unos pequeños porches vinculados a las estancias. Estos cuatro elementos apenas tienen como unión el muro posterior que limita con el camino y sirve de guía al corredor al aire libre que conecta todas las piezas. En continuidad con los proyectos precedentes, la idea del muro como elemento generador de la casa ya había sido estudiado por Utzon en su primera casa en Hellebæk (Dinamarca, 1952) mientras que la fragmentación volumétrica por usos y la modularidad constructiva se había desarrollado en el proyecto de Bayview (Australia, 1964).

Can Lis se proyecta con el paisaje y la luz como elemento esencial. La presencia del mar es tan rotunda que Utzon estima que no es necesario añadirle a la casa decoración alguna y, como mobiliario, sólo dispone unos sencillos bancos construidos con piedra de marés y revestidos con azulejos locales. Al visitar la casa uno es consciente de la voluntad de Utzon de hacer una arquitectura que sea la justa expresión de las necesidades esenciales del hombre, tanto materiales como espirituales.

Can Lis pertenece a la escala humana, su monumentalidad responde más a la pureza de sus espacios que a sus proporciones y dimensiones. Can Lis es la respuesta a un sentido del habitar que entiende la vida como un conjunto de pequeños actos: andar, estar de pie, sentarse, tumbarse, disfrutar del sol y del agua. Al visitarla se aprecia lo poco que se necesita para habitarla, apenas unos libros y algún objeto personal.

Can-Lis-03-©-José-Antonio-Sumay-Rey
Can Lis | José Antonio Sumay Rey

Es en esta renuncia a lo accesorio donde reside la atemporalidad de Can Lis; a cada paso uno tiene la sensación de pertenecer a un espacio difícilmente asimilable a una época. Esta atemporalidad no se puede definir, según Norberg Schulz, como una abstracta sensación de no pertenecer a ningún periodo histórico sino como algo eterno que forma parte del lugar. Es Can Lis un magnífico ejemplo de arquitectura clásica, entendiendo el clasicismo no como una mera cuestión formal o de estilo sino como una voluntad de permanencia, de eternidad y que, en este caso, no proviene del natural viaje por las orillas del Mediterráneo, entre el oriente de Grecia y la isla de Mallorca, sino que recorre Europa desde el renacimiento italiano y las villas de Palladio hasta la obra de sus maestros Erik Gunnar Asplund y Alvar Aalto.

Can Lis surge como síntesis entre el paisaje y el modesto pero esencial sentido del habitar utzoniano, cuya voluntad de sincera sencillez se traslada al proceso constructivo. Al contrario que en la Ópera de Sídney y su laborioso proceso de proyecto y ejecución de obra, en Mallorca Utzon acorta el tránsito entre la idea y su materialización, entre el pensamiento y la obra. Se construye con lo justo y lo necesario desarrollándose simultáneamente proyecto y obra con un reducido número de planos iniciales y maquetas a escala real. El arquitecto, con su familia, decidía en el lugar la disposición y altura de los muros, la forma de los huecos o el sitio apropiado para sentarse; todo esto se materializaba gracias a la estrecha colaboración con un constructor local a quién Utzon explicaba en un bar, con terrones de azúcar, la forma del proyecto.

Como había visto en sus viajes por México o Marruecos, Utzon recupera en Can Lis una tradición constructiva en armonía con el lugar y sus materiales. Los muros y columnas de la casa son de una fábrica toscamente rejuntada de piedra de marés; con esta arenisca se ha construido en la isla de Mallorca desde la catedral de Palma hasta los característicos marges, muros de mampostería seca que se utilizan en toda las isla tanto para delimitar propiedades como muros de contención y abancalamientos. Los pavimentos y muros interiores son de piedra de Santanyí, también una arenisca local pero más dura y oscura. La piedra se coloca sin tratamientos superficiales, según sale del proceso de corte: se pueden apreciar con claridad en toda la casa las marcas del aserrado en los sillares. Los forjados se realizan con viguetas prefabricadas sobre las que apoyan unas bovedillas cerámicas. Las cubiertas son planas y la teja árabe se utiliza como remate de los muros, detalle que Utzon había incorporado de la arquitectura tradicional china.2 Las carpinterías exteriores son de pino norte mallorquín. En resumen, la procedencia de los materiales se puede rastrear en un radio de unos pocos kilómetros.

Can-Lis-04-©-José-Antonio-Sumay-Rey
Can Lis | José Antonio Sumay Rey

Gracias a Can Lis y su construcción tradicional Utzon regresa de la odisea de Sídney determinada por las polémicas y las complejidades técnicas y económicas a esta Ítaca mallorquina que con los años se convertiría en su hogar. Desde 1973 Can Lis fue la casa de vacaciones de Jørn Utzon y su familia y allí siguieron viviendo cuando aumentaron los períodos de estancia en la isla. Pero en 1983, al convertirse en residentes permanentes en Mallorca, reconsideran su idea inicial de construir una casa en el interior de la isla; será su cuarta casa, Can Feliz.

Can Feliz se localiza en una parcela que los Utzon habían adquirido en Felanitx a su regreso de Australia. Las primeras propuestas son de 1972, pero problemas legales impiden finalmente su ejecución y es entonces cuando se deciden a construir Can Lis. Finalizada en 1994, esta es una vivienda más grande con mayores servicios y comodidades pero también con una luminosidad y unas vistas más matizadas. A pesar de ser 20 años más moderna Utzon utiliza los mismos sistemas constructivos que en Can Lis con la excepción de la cubierta en la que opta por una solución más tradicional de planos inclinados con teja árabe.

De las razones para el abandono de Can Lis quizás la más difundida es que debido a su fácil acceso se veía invadida con frecuencia por amantes de la arquitectura impidiendo de esta manera la debida privacidad del arquitecto y su familia. Pero, como reconocería el propio Utzon, la arquitectura y el paisaje fueron las verdaderas causas de este abandono:

La dejamos por la luz. La intensidad luminosa por el mar era demasiado fuerte”.3

Can-Lis-05-©-José-Antonio-Sumay-Rey
Can Lis | José Antonio Sumay Rey

La presencia del mar y la luz es tan rotunda en Can Lis que uno entiende esta necesidad de buscar, con Can Feliz, la suavidad de los paisajes interiores de la isla y una menor exposición al sol del Mediterráneo.

Al construirse la nueva casa, Can Lis queda como residencia de verano para sus hijos y nietos. En la actualidad, la Fundación Utzon es la propietaria de la vivienda y gestiona un programa de estancias y visitas que permiten, en determinados días, su apertura al público. La restauración de la casa realizada en el 2011 buscó recuperar la idea original de Utzon en todos los espacios de la vivienda.

Can Lis, en su modesta construcción, permanece sobre los acantilados de la isla de Mallorca como un canto a una arquitectura exacta y poética bajo el intenso sol del Mediterráneo. Una visita a la obra de Utzon que, en estos tiempos de cambio y excesos, es más imprescindible que nunca.

Can-Lis-06-©-José-Antonio-Sumay-Rey
Can Lis | José Antonio Sumay Rey

José Antonio Sumay Rey. Doctor Arquitecto
Julio de 2016, A Coruña

Notas:

1. “Me gusta ser absolutamente moderno y trabajar en el límite de lo posible”. Declaraciones de Jorn Utzon en el programa Omnibus de la televisión australiana ABC.

2. Norberg Schulz, Christian. «Jorn Utzon and the primordial». En Utzon Mallorca de Dirckimck-Holmfeld, Kim (ed.). Copenhagen: The danish architectural press, 1996

3. Entrevista El País

BIBLIOGRAFÍA.

Fromonot, Françoise. Utzon Jorn, The Sydney Opera House. Milan: Electa, 2000

Ferrer Forés, Jaime J. Jorn utzon. Obras y proyectos. Barcelona: Gustavo Gili, 2006

Puente, Moisés (ed.). Jorn utzon. Conversaciones y otros escritos. Barcelona: Gustavo Gili, 2010

Keding, Martin (ed.). Utzon’s own houses. Copenhagen: The danish architectural press, 2004

Dirckimck-Holmfeld, Kim (ed.). Utzon Mallorca. Copenhagen: The danish architectural press, 1996

Norberg Schulz, Christian. «Jorn Utzon and the primordial». En Utzon Mallorca de Dirckimck-Holmfeld, Kim (ed.). Copenhagen: The danish architectural press, 1996

 [:gl]

Can-Lis-01 ©-José-Antonio-Sumay-Rey

Trátese dunha casa, das estrelas ou do deserto, o que constitúe a súa beleza é invisible.

O principito

Antoine de Saint-Exupéry

O verán pasado, acompañado da miña familia, puiden visitar Can Lis, a casa que Jørn Utzon construíu nos arredores  de Porto Petro, Mallorca. Can Lis é una das catro casas proxectadas para el e a sua familia e que compoñen una marabillosa serie que expresa o sentido do habitar utzoniano en épocas e lugares ben diferentes: desde a súa primeira casa en Hellebæk (Dinamarca, 1952) pasando polo seu proyecto de Bayview (Australia, 1964) ata as duas casas Mallorca,  Can Lis (1972) e Can Feliz (1994).

Situada nun espectacular emprazamiento na beira do mar, Can Lis é a mais poética e radical de todas elas e a súa razón de ser hai que buscala necesariamente en terras moi lonxanas. En 1957 aos 38 años de idade, Utzon convértese nun arquitecto de fama mundial ao gañar o concurso internacional da Ópera de Sídney. Pero a construción da súa fermosa proposta para a baía de Sídney distou moito de ser un camiño de rosas. As formas da Ópera naceron da sua sensibilidade, imaxinación e a sua grande intuición contrutiva; eran un desafío á convención e a tecnoloxía do seu momento. Utzon tivo que desenvolver unha xeometría e una construción para facer realidade esta arquitectura que estaba concibida como un gran desafío arquitectónico.1 Pero unha campaña política populista, sustentada na crítica ao carácter experimental desta arquitectura e ao meticuloso proceso de investigación de Utzon, forza a amarga renuncia do arquitecto danés que abandonaría Australia na primavera de 1966 para no volver nunca mais.

En Sídney, Utzon reforza a idea da arquitectura como una experiencia sensible e humana xurdida do ámbito da imaxinación e a fantasía. Para el a misión do arquitecto debe ser encontrar a liberación desas forzas creativas interiores; dominar a tecnoloxía para construír os seus soños. O resultado é a “arquitectura aditiva” que pretende dar respostas ás necesidades humanas agrupando os elementos construtivos proporcionados pola industria en patróns de crecemento orgánico. A idea é afastarse da casa como una caixa de tamaño predeterminado e compartimentada convencionalmente, ao contrario búscase unha combinación de elementos ou pezas que respondan ás necesidades humanas. Baseada neste principio aditivo Utzon proxecta a súa vivenda en Bayview, preto de Sídney, que finalmente no chegará a ser construída.

Can-Lis-02-©-José-Antonio-Sumay-Rey

Ao seu regreso de Australia, Utzon e a súa dona Lis, escultora, encontran unha magnífica parcela sobre os cantís da costa este de Mallorca. Encaixada entre o borde do mar e o camiño posterior Can Lis é unha casa que se disgrega en catro volumes articulados por medio de muros e patios. A primeira peza é un gran patio porticado aberto ao mar para a vida o aire libre, o segundo volume é un espazo para estar ao redor do lume e as vistas que penetran por unhas troneiras acristaladas. Os volumes terceiro e cuarto son os dormitorios que contan cuns pequenos soportais vinculados ás estancias. Estes catro elementos apenas teñen como unión o muro posterior que limita co camiño e serve de guía ao corredor ao aire libre que conecta todas as pezas. En continuidade cos proxectos precedentes, a idea do muro como elemento xerador da casa xa fora estudado por Utzon na súa primera casa en Hellebæk (Dinamarca, 1952) mentres que a fragmentación volumétrica por usos e a modularidade construtiva desenvolverase no proxecto de Bayview (Australia, 1964).

Can Lis proxectase coa paisaxe e a luz como elemento esencial. A presenza do mar é tan rotunda que Utzon estima que non é necesario engadirlle á casa decoración algunha e, como mobiliario, só dispon duns sinxelos bancos construídos con pedra de marés e revestidos con azulexos locais. Ao visitar a casa un é consciente da vontade de Utzon de facer unha arquitectura que sexa a xusta expresión das necesidades esenciais do home, tanto materiais como espirituais.

Can Lis pertence á escala humana, a súa monumentalidade responde mais á pureza dos seus espazos que as súas proporcións e dimensións. Can Lis é a resposta a un sentido de habitar que entende a vida como un conxunto de pequenos actos: andar, estar de pe, sentarse, deitarse, desfrutar do sol e mais da auga. Ao visitala entendese o pouco que se necesita para habitala, apenas uns libros e algún obxecto persoal.

Can-Lis-03-©-José-Antonio-Sumay-Rey

É nesta renuncia ao accesorio onde reside a atemporalidade de Can Lis; a cada paso uno ten a sensación de pertencer a un espazo dificilmente asimilable a unha época. Esta atemporalidade non se pode definir, segundo Norberg Schulz, como unha abstracta sensación de non pertencer a ningún período histórico senón como algo eterno que forma parte do lugar. É Can Lis un magnífico exemplo de arquitectura clásica, entendendo o clasicismo non como unha mera cuestión formal ou de estilo senón como unha vontade de permanencia, de eternidade e que, neste caso, non provene da natural viaxe polas beiras do Mediterráneo, entre o oriente de Grecia e a illa de Mallorca, senón que recorre Europa desde o renacemento italiano e as villas de Palladio ata a obra dos seus mestres Erik Gunnar Asplund e Alvar Aalto.

Can Lis xurde como síntese entre a paisaxe e o modesto mais esencial sentido de habitar utzoniano, cuxa vontade de sincera simplicidade trasladase ao proceso construtivo. Ao contrario que na Ópera de Sídney,e o seu laborioso proceso de proxecto e execución de obra, en Mallorca Utzon acorta o tránsito entre a idea e a súa materialización, entre o pensamento e a obra. Constrúese co xusto e o necesario desenvolvéndose simultaneamente proxecto e obra cun reducido número de planos iniciais e modelos a escala real. O arquitecto, coa súa  familia, decidía no lugar a disposición e altura dos muros, a forma dos ocos ou o sitio axeitado para sentarse; todo isto materializábase grazas á estreita colaboración cun construtor local a quen Utzon explicaba nun bar, con terróns de azucre, a forma do proxecto.

Como vira nas súas viaxes por México o Marrocos, Utzon recupera en Can Lis unha tradición construtiva en harmonía co lugar e os seus materiais. Os muros e columnas da casa son dunha fábrica bastamente rexuntada de pedra do marés; con esta arenisca construíse na illa de Mallorca desde a catedral de Palma ata os característicos marges, muros de cachotería seca que se utilizan en toda a illa tanto para delimitar propiedades como muros de contención e socalcos. Os pavimentos e muros interiores son de pedra de Santanyí, tamén unha arenisca local pero mais dura e escura. A pedra colocase sen tratamentos superficiais, segundo sae do proceso de corte: pódense apreciar con claridade en toda a casa as marcas do aserrado nos perpiaños. As placas realízanse con viguetas prefabricadas sobre as que apoian unhas bovedillas cerámicas. As cubertas son planas e a tella árabe utilizase como remate dos muros, detalle que Utzon incorporara da arquitectura tradicional chinesa.2 As carpinterías exteriores son de piñeiro norte mallorquino. En resumo, a procedencia dos materiais pódese atopar nun radio duns poucos quilómetros.

Can-Lis-04-©-José-Antonio-Sumay-Rey

Grazs a Can Lis e a sua construción tradicional Utzon regresa da odisea de Sídney determinada polas polémicas e as complexidades técnicas y económicas a esta Ítaca mallorquina que cos anos converteríase no seu fogar. Desde 1973 Can Lis foi a casa de vacacións de Jørn Utzon e a súa familia y alí seguiron vivindo cando aumentaron os períodos de estancia na illa. Pero en 1983, ao convertérense en residentes permanentes en Mallorca, reconsideran a súa idea inicial de construír unha casa no interior da illa; será a súa cuarta casa, Can Feliz.

Can Feliz localizase en una parcela que os Utzon adquiriran en Felanitx ao seu regreso de Australia. As primeiras propostas son de 1972, pero problemas legais impiden finalmente a súa execución e é entón cando se deciden a construír Can Lis. Finalizada en 1994, esta é unha vivenda mais grande con maiores servizos e comodidades pero tamén cunha luminosidade e unhas vistas más matizadas. A pesar de ser 20 anos mais moderna, Utzon utiliza os mesmos sistemas construtivos que en Can Lis coa excepción da cuberta na que opta por una solución mais tradicional de planos inclinados con tella árabe.

Das razóns para o abandono de Can Lis quizás a mais difundida é que debido a súa fácil acceso se vía invadida con frecuencia por amantes da arquitectura impedindo deste xeito a debida privacidade do arquitecto e a súa familia. Pero, como recoñecería o propio Utzon, a arquitectura e a paisaxe foron as verdadeiras causas deste abandono:

Deixamola polla luz. A intensidade luminosa polo mar era demasiado forte.3

Can-Lis-05-©-José-Antonio-Sumay-Rey

A presenza do mar e a luz é tan rotunda en Can Lis que un entende esta necesidade de buscar, con Can Feliz, a suavidade das paisaxes interiores da illa e unha menor exposición ao sol do Mediterráneo.

Ao construírse a nova casa, Can Lis queda como residencia de verano para os seus fillos e netos.  Na actualidade, a Fundación Utzon é a propietaria da vivenda e xestiona un programa de estancias e visitas que permiten, en determinados días, a súa apertura ao público. A restauración da casa realizada no 2011 buscou recuperar, con éxito ao meu parecer, a idea orixinal de Utzon en todos os espazos da vivenda.

Can Lis, na súa modesta construción, permanece sobre os cantís da illa de Mallorca como un canto a unha arquitectura exacta e poética baixo o intenso sol do Mediterráneo. Unha visita a obra de Utzon que, nestes tempos de mudanzas e excesos, é mais imprescindible que nunca.

Can-Lis-06-©-José-Antonio-Sumay-Rey

José Antonio Sumay Rey. Doutor Arquitecto
Xullo de 2016, A Coruña

Notas:

1 .“Gústame ser absolutamente moderno e traballar no límite do posible”. Declaracións de Jorn Utzon n programao Omnibus da televisión australiana ABC.

2. Norberg Schulz, Christian. «Jorn Utzon and the primordial». En Utzon Mallorca de Dirckimck-Holmfeld, Kim (ed.). Copenhagen: The danish architectural press, 1996

3 . Entrevista El País

BIBLIOGRAFÍA.

Fromonot, Françoise. Utzon Jorn, The Sydney Opera House. Milan: Electa, 2000

Ferrer Forés, Jaime J. Jorn utzon. Obras y proyectos. Barcelona: Gustavo Gili, 2006

Puente, Moisés (ed.). Jorn utzon. Conversaciones y otros escritos. Barcelona: Gustavo Gili, 2010

Keding, Martin (ed.). Utzon’s own houses. Copenhagen: The danish architectural press, 2004

Dirckimck-Holmfeld, Kim (ed.). Utzon Mallorca. Copenhagen: The danish architectural press, 1996

Norberg Schulz, Christian. «Jorn Utzon and the primordial». En Utzon Mallorca de Dirckimck-Holmfeld, Kim (ed.). Copenhagen: The danish architectural press, 1996

[:en]

Can-Lis-01 ©-José-Antonio-Sumay-Rey

It is a question of a house, of the stars or of the desert, which constitutes his beauty is invisible.

The little prince

Antoine de Saint-Exupéry

Last summer accompanied of my family, I could visit Can Lis, the house that Jørn Utzon constructed himself in the surrounding areas of I Carry Petro, Majorca. Khan Lis is one of four houses projected for him and his family and that compose a wonderful series that expresses the sense of to live utzoniano in epochs and different well places: from his first house in Hellebæk (Denmark, 1952) happening for his Bayview’s project (Australia, 1964) up to two there marries of Majorca Can Lis (1972) and Can Feliz (1994).

Placed in a spectacular emplacement at the edge of the sea, Can Lis is the most poetical and radical of all of them and his raison d’être it is necessary to look for her necessarily in very distant lands. Placed in a spectacular emplacement at the edge of the sea, Can Lis is the most poetical and radical of all of them and his raison d’être it is necessary to look for her necessarily in very distant lands. The forms of the Opera were born of his sensibility, imagination and his great constructive intuition; they were a challenge to the convention and to the technology of the moment. Utzon had to develop a geometry and a construction to make real this architecture that was conceive as a great challenge architectonic.1 But a political populist campaign sustained in the critique to the experimental character of this architecture and to the meticulous process of Utzon’s investigation, it forces the bitter resignation of the Danish architect who would leave Australia in the spring of 1966 to never return.

In Sídney, Utzon reinforces the idea of the architecture as a sensitive and human experience arisen from the area of the imagination and the fantasy. For him the mission of the architect must be find the liberation of these creative interior forces; to dominate the technology to construct the dreams. The result is the «architecture aditiva» that tries to give response to the human needs grouping the constructive elements provided by the industry in bosses of organic growth. The idea is to move away from the house as a box of predetermined size and compartimentada conventional, on the contrary there is looked a combination of elements or pieces that answer to the human needs. Stocks on this beginning additive Utzon projects his housing in Bayview, near Sídney, who finally will not manage to be constructed.

Can-Lis-02-©-José-Antonio-Sumay-Rey

To his return of Australia, Utzon and his wife Lis, sculptress, they find a magnificent plot on the cliffs of the east coast of Majorca. Fitted between the edge of the sea and the later way Can Lis is a house that is disintegrated in four volumes articulated by means of walls and courts. The first piece is a great court porticado opened the sea for the life outdoors, the second volume is a space to be concerning the fire and the sights that penetrate for a few glazed loopholes. The volumes third and fourth are the bedrooms that possess a few small porches linked to the stays. These four elements scarcely take as an union the later wall that borders on the way and uses as guide to the corridor outdoors that connects all the pieces. In continuity with the previous projects, the idea of the wall like generating element of the house already had been studied by Utzon in his first house in Hellebæk (Denmark, 1952) whereas the volumetric fragmentation for uses and the constructive modularidad had developed in Bayview’s project (Australia, 1964).

Can Lis is projected by the landscape and the light as essential element. The presence of the sea is so round that Utzon thinks that it is not necessary to add to the house any decoration and, as furniture, only he arranges a few simple banks constructed with stone of marés and redresses in local blue rollers. On having visited the house one is conscious of Utzon’s will to do an architecture that is the just expression of the essential needs of the man, both material and spiritual.

Can Lis belongs to the human scale, his monumentalidad answers more to the purity of his spaces than to his proportions and dimensions. Khan Lis is the response to a sense of to live that he understands the life as a set of small acts: to walk, be standing up, to sit down, to lie down, to enjoy the Sun and the water. On having visited her it appreciates the little that it is necessary to live it, you upset a few books and some personal object.

Can-Lis-03-©-José-Antonio-Sumay-Rey

It is in this resignation to the incidental thing where there resides the timelessness Can Lis; to every step one has the sensation of belonging to a difficultly assimilable space to an epoch. This atemporalidad cannot be defined, according to Norberg Schulz, as an abstract sensation of not belonging to any historical period but as anything eternal that forms a part of the place. He is A Khan Lis a magnificent example of classic architecture, understanding the classicism not as a mere formal question or of style but as a will of permanency, of eternity and that, in this case, does not come from the natural trip for the shores of the Mediterranean, between the east of Greece and the island of Majorca, but it crosses Europe from the Italian renaissance and Palladio’s villas up to the work of his teachers Erik Gunnar Asplund and Alvar Aalto.

Can Lis arises as synthesis between the landscape and the modest but essential sense of to live utzoniano, whose will of sincere simplicity moves to the constructive process. Unlike in Sídney’s Opera and his laborious process of project and execution of work, in Majorca Utzon it shortens the traffic between the idea and his materialization, between the thought and the work. It is constructed by the just thing and the necessary thing developing simultaneously I project and work with a limited number of initial planes and models to royal scale. The architect, with his family, was deciding about the place the disposition and height of the walls, the form of the hollows or the site adapted to sit down; all that was materializing thanks to the narrow collaboration with a local builder to whom Utzon was explaining in a bar, with lumps of sugar, the form of the project.

Since it had seen in his trips for Mexico or Morocco, Utzon recovers in Khan Lis a constructive tradition in harmony with the place and his materials. The walls and columns of the house are of a factory coarsely re-joined of stone of marés; with this sandstone it has been constructed in the island of Majorca from the cathedral of Palm up to the characteristic marges, walls of masonry it dries that the isla are in use in everything so much for delimiting properties as walls of containment and abancalamientos. The pavements and interior walls are of Santanyí’s stone, also a local but harder and dark sandstone. The stone is placed without superficial treatments, as it goes out of the process of court: they can appreciate with clarity in the whole house the brands of sawed in the ashlars. The wrought ones carry out with prefabricated joists on those who support a few ceramic roof spaces. The covers are flat and the Arabic tile is in use as auction of the walls, detail that Utzon had incorporated of the traditional architecture small stone.2 The exterior carpentries they are of north Majorcan pine. In short, the origin of the materials can be traced in a radius of a few kilometres.

Can-Lis-04-©-José-Antonio-Sumay-Rey

Thanks to Can Lis and his traditional construction Utzon it returns from Sídney’s odyssey determined by the polemics and the technical and economic complexities to this Majorcan Ítaca that with the years would turn into his home. From 1973 Can Lis was the house of Jørn Utzon’s vacations and his family and there they continued living when they increased the periods of stay in the island. But in 1983, on having turned into permanent residents into Majorca, they reconsider his initial idea of constructing a house inside the island; it will be his fourth house, Can Lis.

Can Feliz is located in a plot that the Utzon had acquired in Felanitx to his return of Australia. The first offers are of 1972, but legal problems prevent finally his execution and there is at the time when they decide to construct Can Lis. Finished in 1994, this one is a bigger housing with major services and comforts but also with a luminosity and a few more variegated sights. In spite of being 20 years more modern Utzon it uses the same constructive systems that in Can Lis with the exception of the cover in the one that he chooses for a more traditional solution of planes inclined with Arabic tile.

Of the reasons for the Khan’s abandon Lis probably the most spread it is that due to his easy access one saw invaded often for lovers of the architecture preventing hereby the due privacy of the architect and his family. But, as the own Utzon would recognize, the architecture and the landscape were the real reasons of this abandon:

“We leave her for the light. The luminous intensity for the sea was too strong”.3

Can-Lis-05-©-José-Antonio-Sumay-Rey

The presence of the sea and the light is so round in Can Lis that one understands this need to search, with Can Feliz, the smoothness of the interior landscapes of the island and a minor exhibition to the Sun of the Mediterranean.

On the new house having be constructed, Can Lis stays as summer residence for his children and grandsons. At present, the Utzon Foundation is the owner of the housing and manages a program of stays and visits that allow, in the certain days, his opening to the public. The restoration of the house realized in 2011 sought to recover Utzon’s original idea in all the spaces of the housing.

Can Lis, in his modest construction, it remains on the cliffs of the island of Majorca as a singing to an exact and poetical architecture under the intense Sun of the Mediterranean. A visit to Utzon’s work that, in these times of change and excesses, is more indispensable than never.

Can-Lis-06-©-José-Antonio-Sumay-Rey

José Antonio Sumay Rey. PhD Architect
July 2016, A Coruña

Notes:

1 .“I like to be absolutely modern and to be employed at the limit of the possible thing”. Jorn Utzon’s declarations in the program Bus of the Australian television ABC.

2. Norberg Schulz, Christian. «Jorn Utzon and the primordial». In Utzon Mallorca de Dirckimck-Holmfeld, Kim (ed.). Copenhagen: The danish architectural press, 1996

3 . Interview El País

BIBLIOGRAPHY.

Fromonot, Françoise. Utzon Jorn, The Sydney Opera House. Milan: Electa, 2000

Ferrer Forés, Jaime J. Jorn utzon. Obras y proyectos. Barcelona: Gustavo Gili, 2006

Puente, Moisés (ed.). Jorn utzon. Conversaciones y otros escritos. Barcelona: Gustavo Gili, 2010

Keding, Martin (ed.). Utzon’s own houses. Copenhagen: The danish architectural press, 2004

Dirckimck-Holmfeld, Kim (ed.). Utzon Mallorca. Copenhagen: The danish architectural press, 1996

Norberg Schulz, Christian. «Jorn Utzon and the primordial». En Utzon Mallorca de Dirckimck-Holmfeld, Kim (ed.). Copenhagen: The danish architectural press, 1996

[:]

José Antonio Sumay Rey
José Antonio Sumay Rey
Arquitecto, profesor y padre que lee más que escribe.
ARTÍCULOS RELACIONADOS
ARTÍCULOS DEL AUTOR
0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme
guest
0 Comments
Los más recientes
Los más viejos Los más votados

Espónsor

Síguenos

23,683FansMe gusta
5,321SeguidoresSeguir
1,844SeguidoresSeguir
23,782SeguidoresSeguir

Promoción

También:

feedly

Columnistas destacados

Íñigo García Odiaga
87 Publicaciones0 COMENTARIOS
Antonio S. Río Vázquez
57 Publicaciones0 COMENTARIOS
José del Carmen Palacios Aguilar
54 Publicaciones0 COMENTARIOS
Aldo G. Facho Dede
50 Publicaciones0 COMENTARIOS