[:es]
Recuerdo una conversación con Louis I. Kahn (1902-1974) en su oficina, hace 45 años. Tomé notas en un cuaderno que conservo y en el cual el maestro trazó unos minúsculos croquis que atesoro.
¿Mencioné que Kahn tenía una forma de expresarse muy particular? Hacía en cierto modo filosofía lingüística, exploraba el significado de las palabras y hacía deducciones a partir de ellas. Lanzaba frases cortas, como aforísmos, y por eso se hacía difícil seguir el hilo de lo que decía, encontrar hacia donde iba. August Komendant, su ingeniero por muchos años, se desmarcaba de ese modo de expresarse y decía en clave un tanto dura (la amistad verdadera es así) que Kahn hacía “filosofía china”.
Y dentro de mi cuaderno había tres páginas fechadas Febrero 6 de 1962, firmadas por J. N. Kise, miembro del equipo Harvard-MIT que estuvo por esos años en Caracas ocupado en Ciudad Guayana. Se trata de James Nelson Kise, hoy Planificador Urbano en Filadelfia. Las páginas son un Memo precedido así:
“Siguiendo la sugerencia de Willo Von Moltke (el Jefe del grupo americano) he sacado lo siguiente de un cuaderno de notas: Charla de Luis Kahn, 6 de Marzo de 1961 para el estudio Peruvia (sic)”.
Deduzco que se refiere a Perú porque Harvard en esos años trabajó también en ese país.
El caso es que al leerlas me dí cuenta que las notas de Kise tienen el mismo carácter de las que yo había garabateado, una sucesión de aforismos relativamente inconexos algunos de difícil sentido. Eso me animó a seguir publicando las mías. Y también lo haré con las de él más adelante.
Como Kahn habla de su propuesta para el centro de Filadelfia, incluyo una imagen de ella, recordando que tuvo enorme repercusión, y si bien no fue acogida por autoridad alguna, se convirtió en una referencia ineludible. En ella destacan lo que él llamaba las “puertas” de acceso al centro, que eran los enormes edificios cilíndricos de estacionamiento (usaba la palabra garajes, no parkings), que contenían “shopping centers”, destinados a almacenar los vehículos ajenos al sector central y a servir de “cambio de modo” para los visitantes de la zona central convertida en analogía de un recinto fortificado.
Kahn sobre su plan para Filadelfia.
Estamos en una guerra contra el automóvil. En mi plan para Filadelfia propongo que los automóviles pertenezcan a una misma zona de la ciudad. Los estacionamientos son las puertas de esa zona, reciben a los vehículos que vienen de fuera.
Si en una ciudad se deja que cada vehículo no pertenezca al mismo sitio, no habrá sino confusión.
En mis planes quiero expresar el orden del movimiento como diferente del orden de la construcción. El orden del movimiento lleva a los sitios que contienen las instituciones. Es por eso que mis planes no tratan de esconder los garajes.
Lo ideal sería que el edificio del garajes no sea una pieza aislada sino que la calle sea una unidad conjunta con el estacionamiento, en oposición a la arquitectura de las instituciones.
La arquitectura del movimiento no tiene propiedades individuales. Es como lo que son los ríos. Las calles son los ríos.
El sistema de calles sigue un desarrollo lógico.
Si uno fuese en busca de un sitio como si estuviera en una alfombra voladora, se fijaría generalmente en los ríos porque ellos llevan algo y conducen hacia algún sitio. Y hoy en día si estuviésemos en busca de un sitio veríamos al mundo formado por calles y caminos de todo tipo.
El orden del movimiento debe decir lo que la zonificación debe ser.
Pero si se empieza por la zonificación, es como si se dijera que se va a delimitar la tierra para luego poner los ríos.
Las ciudades deben decir los sitios donde es necesario detenerse, así como los ríos tiene sitios para ello; remansos, lugares.
El nuevo orden de la ciudad es el reconocimiento del orden del agua, del movimiento. Esta comprensión de la importancia del valor precioso del agua, del movimiento, debe ser la base para la forma de la ciudad.
El orden del agua: luz, agua, movimiento, aire, origina una expresión arquitectónica que será a su vez el origen de la nueva expresión de la ciudad. Las calles deben ser capaces de expresar ese concepto.
La arquitectura de los contornos es muy fuerte y la arquitectura de las instituciones es ligera porque las necesidades son distintas. En las ciudades medievales se construían primero los muros y luego las iglesias.
Sobre el Diseño.
La diferencia entre diseño y cantidad es el orden.
El orden depende de muchos factores. El diseño es personal y el orden no lo es. Sin embargo el orden puede ser concebido por un hombre aún cuando no tenga una comprensión individual.
El hacha con sus partes separadas no significa nada. El hacha es el resultado de la comprensión de como se relacionan las diferentes partes. En eso interviene el diseño.
La forma no tiene contornos. (Hay aquí un juego intraducible con las palabras form y shape)
La forma está allí, siempre existe, pero es necesario que uno se dé cuenta de su complejidad. Hay diseño cuando se comprende el papel de las diferentes partes.
La forma círculo puede tener diferentes tamaños. Cuando digo cuál es su diámetro, eso es diseño.
Un comité no puede hacer un círculo, lo puede hacer una persona.
La manera como uno diseña dentro del orden puede ser realizado por millones de personas.
Arquitectura.
Cuando el primer monasterio fue construido el hombre se dio cuenta de todas las cosas que encerraba un monasterio.
La realización buena es la que une a todas las inspiraciones.
Los edificios aislados son ejercicios personales pero no la expresión de un modo de vida.
Es mejor hacer lo correcto en cualquier material que lo incorrecto en materiales muy buenos.
¿Mi influencia de Le Corbusier? Es la misma que habría entre un Haydn y un Mozart.
Óscar Tenreiro Degwitz, Arquitecto.
Venezuela, noviembre 2010,
Entre lo Cierto y lo Verdadero
[:gl]
Recordo unha conversa con Louis I. Kahn (1902-1974) na súa oficina, fai 45 anos. Tomei notas nun caderno que conservo e no cal o mestre trazou uns minúsculos esbozos que atesouro.
Mencionei que Kahn tiña unha forma de expresarse moi particular? Facía en certo xeito filosofía lingüística, exploraba o significado das palabras e facía deducións a partir delas. Lanzaba frases curtas, como aforísmos, e por iso facíase difícil seguir o fío do que dicía, atopar cara a onde ía. August Komendant, o seu enxeñeiro por moitos anos, desmarcábase dese modo de expresarse e dicía en clave un tanto dura (a amizade verdadeira é así) que Kahn facía “filosofía chinesa”.
E dentro do meu caderno había tres páxinas fechadas Febreiro 6 de 1962, asinadas por J. N. Kise, membro do equipo Harvard-MIT que estivo por eses anos en Caracas ocupado en Cidade Guayana. Trátase de James Nelson Kise, hoxe Planificador Urbano en Filadelfia. As páxinas son un Memo precedido así:
“Seguindo a suxestión de Willo Von Moltke (o Xefe do grupo americano) saquei o seguinte dun caderno de notas: Charla de Luís Kahn, 6 de Marzo de 1961 para o estudo Peruvia(sic)”.
Deduzo que se refire a Perú porque Harvard neses anos traballou tamén nese país.
O caso é que ao lelas me dí conta que as notas de Kise teñen o mesmo carácter das que eu había garabateado, unha sucesión de aforismos relativamente inconexos algúns de difícil sentido. Iso animoume a seguir publicando as miñas. E tamén o farei coas del máis adiante.
Como Kahn fala da súa proposta para o centro de Filadelfia, inclúo unha imaxe dela, recordando que tivo enorme repercusión, e aínda que non foi acollida por autoridade algunha, converteuse nunha referencia ineludible. Nela destacan o que el chamaba as “portas” de acceso ao centro, que eran os enormes edificios cilíndricos de estacionamiento (usaba a palabra garajes, non parkings), que contiñan “shopping centers”, destinados a almacenar os vehículos alleos ao sector central e a servir de “cambio de modo” para os visitantes da zona central convertida en analogía dun recinto fortificado.
Como Kahn habla de su propuesta para el centro de Filadelfia, incluyo una imagen de ella, recordando que tuvo enorme repercusión, y si bien no fue acogida por autoridad alguna, se convirtió en una referencia ineludible. En ella destacan lo que él llamaba las “puertas” de acceso al centro, que eran los enormes edificios cilíndricos de estacionamiento (usaba la palabra garajes, no parkings), que contenían “shopping centers”, destinados a almacenar los vehículos ajenos al sector central y a servir de “cambio de modo” para los visitantes de la zona central convertida en analogía de un recinto fortificado.
Kahn sobre o seu plan para Filadelfia.
Estamos nunha guerra contra o automóbil. No meu plan para Filadelfia propoño que os automóbiles pertenzan a unha mesma zona da cidade. Os estacionamientos son as portas desa zona, reciben aos vehículos que veñen de fóra.
Si nunha cidade déixase que cada vehículo non pertenza ao mesmo sitio, non haberá senón confusión.
Nos meus plans quero expresar a orde do movemento como diferente da orde da construción. A orde do movemento leva aos sitios que conteñen as institucións. É por iso que os meus plans non tratan de esconder os garaxes.
O ideal sería que o edificio do garajes non sexa unha peza illada senón que a rúa sexa unha unidade conxunta co estacionamiento, en oposición á arquitectura das institucións.
A arquitectura do movemento non ten propiedades individuais. É como o que son os ríos. As rúas son os ríos.
O sistema de rúas segue un desenvolvemento lóxico.
Si uno fose en busca dun sitio coma se estivese nunha alfombra voladora, fixaríase generalmente nos ríos porque eles levan algo e conducen cara a algún sitio. E hoxe en día si estivésemos en busca dun sitio veriamos ao mundo formado por rúas e camiños de todo tipo.
A orde do movemento debe dicir o que a zonificación debe ser.
Pero si empézase pola zonificación, é coma se dixésese que se vai a delimitar a terra para logo poñer os ríos.
As cidades deben dicir os sitios onde é necesario deterse, así como os ríos ten sitios para iso; remansos, lugares.
A nova orde da cidade é o recoñecemento da orde do auga, do movemento. Esta comprensión da importancia do valor precioso do auga, do movemento, debe ser a base para a forma da cidade.
A orde do auga: luz, auga, movemento, aire, orixina unha expresión arquitectónica que será á súa vez a orixe da nova expresión da cidade. As rúas deben ser capaces de expresar ese concepto.
A arquitectura dos contornos é moi forte e a arquitectura das institucións é lixeira porque as necesidades son distintas. Nas cidades medievais construíanse primeiro os muros e logo as igrexas.
Sobre o Deseño.
A diferenza entre deseño e cantidade é a orde.
A orde depende de moitos factores. O deseño é persoal e a orde non o é. Con todo a orde pode ser concibido por un home aínda cando non teña unha comprensión individual.
O hacha coas súas partes separadas non significa nada. O hacha é o resultado da comprensión de como se relacionan as diferentes partes. Niso intervén o deseño.
A forma non ten contornos. (Hai aquí un xogo intraducible coas palabras form e shape)
A forma está alí, sempre existe, pero é necesario que un se dea conta da súa complejidad. Hai deseño cando se comprende o papel das diferentes partes.
Fórmaa círculo pode ter diferentes tamaños. Cando digo cal é o seu diámetro, iso é deseño.
Un comité non pode facer un círculo, pódeo facer unha persoa.
O xeito como un deseña dentro da orde pode ser realizado por millóns de persoas.
Arquitectura.
Cando o primeiro monasterio foi construído o home deuse conta de todas as cousas que encerraba un monasterio.
A realización boa é a que une a todas as inspiracións.
Os edificios illados son exercicios persoais pero non a expresión dun modo de vida.
É mellor facer o correcto en calquera material que o incorrecto en materiais moi bos.
A miña influencia de Le Corbusier? É a mesma que habería entre un Haydn e un Mozart.
Óscar Tenreiro Degwitz, Arquitecto.
Venezuela, novembro 2010,
Entre lo Cierto y lo Verdadero
[:en]
I remember a conversation with Louis I. Kahn (1902-1974) in his office, 45 years ago. I took notes in a notebook that I preserve and in which the teacher planned a few minuscule sketches that I hoard.
Did I mention that Kahn had a way of expressing very particularly? It was doing in certain way linguistic philosophy, was exploring the meaning of the words and was doing deductions from them. It was throwing short phrases, since aforísmos, and because of it it was becoming difficult to follow the thread of what he was saying, to find where it was going. August Komendant, his engineer for many years, was unmarked thereby of expressing and was saying in rather hard key (the real friendship is like that) that Kahn was doing “Chinese philosophy”.
And inside my notebook there were three pages dated February 6 of 1962, signed by J. N. Kise, member of the equipment Harvard-MIT who was these years in Caracas occupied in Guayana City. It is a question of James Nelson Kise, today Urban Planner in Philadelphia. The pages are a preceded Memo like that:
“Following Willo Von Moltke’s suggestion (the Chief of the American group) I have extracted the following of a notebook of notes: He chats Luis Kahn’s, On March 6, 1961 for the study Peruvia (sic)”.
I deduce that it refers to Peru because Harvard in these years was employed also at this country.
The case is that on having read them me dí it tells that Kise’s notes have the same character of that I had scrawled, a succession of relatively unconnected some aphorisms of difficult sense. It encouraged me to continue publishing it mine. And also I will do it with them of him hereinafter.
As Kahn he speaks about his offer for the center of Philadelphia, I include an image of her, remembering that it had enormous repercussion, and though it was not received by any authority, it turned into an unavoidable reference. In her they emphasize what it was calling the “doors” of access to the center, that they were the enormous cylindrical buildings of parking (the word was using garages, not parkings), that they were containing “shopping centers”, destined to store the vehicles foreign to the central sector and to serve of “change way” for the visitors of the central zone turned into analogy of a strengthened enclosure.
Kahn on his plan for Philadelphia.
We are in a war against the car. In my plan for Philadelphia I propose that the cars should belong to the same zone of the city. The parkings are the doors of this zone, receive to the vehicles that come of out.
If in a city there is allowed that every vehicle should not belong to the same site, it will not have but confusion.
In my plans I want to express the order of the movement as differently from the order of the construction. The order of the movement leads to the sites that contain the institutions. It is because of it that my plans do not try to hide the garages.
The ideal thing would be that the building of the garajes is not an isolated piece but the street is a joint unit with the parking, in opposition to the architecture of the institutions.
The architecture of the movement does not have individual properties. It is as what they are the rivers. The streets are the rivers.
The system of streets follows a logical development.
If one was in search of a site as if it was in a flying carpet, it would be fixed generally in the rivers because they take something and drive towards some site. And nowadays if we were in search of a site we would see to the world formed by streets and ways of all kinds.
The order of the movement must say what the zoning must be.
But if it is begun by the zoning, it is as if it was said that the land is going to be delimited to then put the rivers.
The cities must say the sites where it is necessary to stop, as well as the rivers it has sites for it; backwaters, places.
The new order of the city is the recognition of the order of the water, of the movement. This comprehension of the importance of the precious value of the water, of the movement, it is necessary to to be the base for the form of the city.
The order of the water: light, water, movement, air, originates an architectural expression that will be in turn the origin of the new expression of the city. The streets must be capable of expressing this concept.
The architecture of the contours is very strong and the architecture of the institutions is light because the needs are different. In the medieval cities the walls were constructed first and then the churches.
About the Design.
The difference between design and quantity is the order.
The order depends on many factors. The design is personal and the order it is not. Nevertheless the order can be conceived by a man still when it does not have an individual comprehension.
The axe with his separated parts does not mean anything. The axe is the result of the comprehension of since the different parts relate. In it the design intervenes.
The form does not have contours. (There is here an untranslatable game with the words form and shape)
The form is there, always it exists, but it is necessary that one realizes his complexity. There is design when there is understood the paper of the different parts.
The form circle can have different sizes. When I say which is his diameter, it is a design.
A committee cannot do a circle, a person can do it.
The way like one designs inside the order can be realized by million persons.
Architecture.
When the first monastery was constructed the man realized all the things that a monastery was enclosing.
The good accomplishment is the one that joins to all the inspirations.
The isolated buildings are personal exercises but not the expression of a way of life.
It is better the correct thing does in any material that the incorrect thing in very good materials.
My influence of Le Corbusier? It is the same that would exist between a Haydn and a Mozart.
Óscar Tenreiro Degwitz, Architect.
Venezuela, november 2010,
Entre lo Cierto y lo Verdadero
[:]





EL PROGRAMA INTANGIBLE. Miguel Ángel Díaz Camacho
Decía Louis I. Kahn: «Programa es una palabra demasiado aburrida. Se
trata de comprender la naturaleza de un conjunto de espacios donde es
bueno hacer algo en concreto. Ahora bien, decís que algunos espacios
deberían ser flexibles, pero también los hay que deberían ser
completamente inflexibles. Deberían ser pura inspiración […] Es algo
parecido a una especie de cielo, una especie de entorno espacial,
terriblemente importante para mí. Un edificio es un mundo dentro de otro
mundo» (1). En otra ocasión Kahn va incluso un poco más allá: «El
programa no es nada. El programa es un estorbo. Hay que rebelarse contra
el programa» (2).
http://madc-texts.blogspot.com.es/2015/04/el-programa-intangible.html
Muy interesante, gracias por compartirlo. ¡Pena la escasez de alfombras voladoras!