IniciofaroTras el umbral | Miguel Ángel Díaz CamachoTralo limiar | Miguel Ángel...

[:es]Tras el umbral | Miguel Ángel Díaz Camacho[:gl]Tralo limiar | Miguel Ángel Díaz Camacho[:en]After the threshold | Miguel Ángel Díaz Camacho[:]

[:es]

Ampliación del cementerio de Camarma de Esteruelas, a escasa distancia de Alcalá de Henares, España
Ampliación del cementerio de Camarma de Esteruelas, a escasa distancia de Alcalá de Henares, Madrid, España

Un cementerio es una balsa de tiempo, un hueco en el mundo que se llena y se vacía con nosotros. La metáfora de nuestras vidas como ríos «que van a dar a la mar»1 transformaría ese vacío en un vasto océano figurado en cuyas profundidades abisales descansa la historia del Ser: el tiempo como un discurrir progresivo, con un principio y una hora final. Sin embargo, interesa aquí la idea de un tiempo cíclico, sucesivo, un tiempo en el que el futuro remoto y el pasado inmemorial terminan por reconciliarse. En palabras de Octavio Paz:

«el hombre no es un animal de progreso, sino de regreso».2

A finales de los años 90 Carlos Puente proyecta la ampliación del cementerio de Camarma de Esteruelas en Madrid. El recinto está delimitado por la tapia existente y su reanudación hacia el Sur, hermanadas por una cobertura tradicional como la miga de pan blanco: el revoco.

«Un atrio en la entrada sirve como lugar de encuentro y espera y, a pesar de su sencillez, no rehúsa mostrar una cierta solemnidad en su composición».3

El interior simétrico del umbral presenta una fachada desnuda, habitada tan solo por las ranuras en forma de cruz sobre la puerta, las sombras de una cornisa sin frontón o un reloj sin manillas.

Entre el tiempo detenido del cementerio, atávico e invasivo como la madreselva, y el presuroso tiempo exterior de las alarmas o los semáforos, nos ocupa la densidad del umbral: su sombra nos acoge en un espacio entre tiempos, entre lo sagrado y lo secular. Advertidos por el reloj sin manillas, en el espacio umbralado parece resonar el mensaje del poeta:

«somos el tiempo que nos queda».4

El tiempo circular de El Inmortal de Borges en El Aleph. El tiempo espiral de Robert Smithson en el Gran Lago Salado del desierto de Utah. El tiempo tras el umbral.

Miguel Ángel Díaz Camacho. Doctor Arquitecto
Madrid. Enero 2015.
Autor de Parráfos de arquitectura. #arquiParrafos

Notas:

1. Coplas a la muerte de su padre, Jorge Manrique 1440-1479.

2. Octavio Paz, El País, Babelia 1166, 29 de marzo de 2014. Publicado originalmente en Octavio Paz, Itinerario Poético, editorial Atalanta.

3. Carlos Puente, Forma y Memoria, DPA 18, Barcelona, Edicions UPC, 2002, pág. 35.

4. José Manuel Caballero Bonald, Somos el tiempo que nos queda, en Marcas y Soliloquios, Valencia, Pre-Textos 2013. Publicado originalmente en Memorias de Poco Tiempo, 1954.

[:gl]

Ampliación del cementerio de Camarma de Esteruelas, a escasa distancia de Alcalá de Henares, España
Ampliación do ceminterio de Camarma de Esteruelas, a escasa distancia de Alcalá de Henares, Madrid, España

Un cemiterio é unha balsa de tempo, un oco no mundo que se enche e baléirase connosco. A metáfora das nosas vidas como ríos «que van dar á mar»1 transformaría ese baleiro nun vasto océano figurado en cuxas profundidades abisais descansa a historia do Ser: o tempo como un discorrer progresivo, cun principio e unha hora final. Con todo, interesa aquí a idea dun tempo cíclico, sucesivo, un tempo no que o futuro remoto e o pasado inmemorial terminan por reconciliarse. En palabras de Octavio Paz:

«o home non é un animal de progreso, senón de regreso».2

A finais dos anos 90 Carlos Ponte proxecta a ampliación do ceminterio de Camarma de Esteruelas en Madrid. O recinto está delimitado pola tapia existente e a súa continuación cara ao Sur, hermanadas por unha cobertura tradicional como a faragulla de pan branco: o revogo.

«Un atrio na entrada serve como lugar de encontro e espera e, a pesar da súa sinxeleza, non rehúsa mostrar unha certa solemnidade na súa composición».3

O interior simétrico do limiar presenta unha fachada espida, habitada tan só polas ranuras en forma de cruz sobre a porta, as sombras dunha cornixa sen frontón ou un reloxo sen manillas.

Entre o tempo detido do cemiterio, atávico e invasivo como a madreselva, e o presuroso tempo exterior das alarmas ou os semáforos, ocúpanos a densidade do limiar: a súa sombra acóllenos nun espazo entre tempos, entre o sacro e o secular. Advertidos polo reloxo sen manillas, no espazo umbralado parece resoar a mensaxe do poeta:

«somos o tempo que nos queda».4

O tempo circular do Inmortal de Borges no Aleph. O tempo espiral de Robert Smithson no Gran Lago Salgado do deserto de Utah. O tempo tralo limiar.

Miguel Ángel Díaz Camacho. Doutor Arquitecto
Madrid. Xaneiro 2015.
Autor de Parráfos de arquitectura. #arquiParrafos

Notas:

1. Coplas a morte do seu pai, Jorge Manrique 1440-1479.

2. Octavio Paz, El País, Babelia 1166, 29 de marzo de 2014. Publicado orixinalmente en Octavio Paz, Itinerario Poético, editorial Atalanta.

3. Carlos Puente, Forma e Memoria, DPA 18, Barcelona, Edicions UPC, 2002, pág. 35.

4. José Manuel Caballero Bonald, Somos o tempo que nos queda, en Marcas e Soliloquios, Valencia, Pre-Textos 2013. Publicado orixinalmente en Memorias de Poco Tiempo, 1954.

[:en]

Ampliación del cementerio de Camarma de Esteruelas, a escasa distancia de Alcalá de Henares, España
Extension of Camarma de Esteruelas’s cemetery, to scanty distance of Alcalá de Henares, Madrid, Spain

A cemetery is a raft of time, a hollow in the world that fills and empties with us. The metaphor of our lives like rivers «that are going to give to the sea»1 would transform this emptiness into a vast figurative ocean into whose abysmal depths it rests the history of the Being: the time like one to pass progressively, with a beginning and a final hour. Nevertheless, it interests here the idea of a cyclical, successive time, a time in which the remote future and the immemorial past end for be reconciling. In Octavio Paz‘s words:

«the man is not an animal of progress, but of return».2

At the end of the 90s Carlos Puente projects the extension of Camarma de Esteruelas’s cemetery in Madrid. The enclosure is delimited by the existing wall and his resumption towards the South, related by a traditional coverage as the crumb of white bread: the revoke.

«A porch in the entry serves as place of meeting and wait and, in spite of his simplicity, not refuses to show a certain solemnity in his composition».3

The symmetrical interior of the threshold presents a nake front, lived only by the grooves in the shape of cross on the door, the shades of a cornice without fronton or a clock without manacles.

Between the arrested time of the cemetery, atavistic and invasive as the honeysuckle, and the hasty exterior time of the alarms or the semaphores, us occupies the density of the threshold: his shade receives us in a space between times, between the sacred thing and the secular thing. Warned by the clock without manacles, in the space umbralado the message of the poet seems to resound:

«We are the time that we still have».4

The circular time of The Inmortal one of Borges in El Aleph. The time Robert Smithson‘s spiral in the Great Salty Lake of the desert of Utah. The time after the threshold

Miguel Ángel Díaz Camacho. PhD Architect
Madrid. January 2015.
Author of architecture paragrahs. #arquiParrafos

Notes:

1. Coplas a la muerte de su padre, Jorge Manrique 1440-1479.

2. Octavio Paz, El País, Babelia 1166, on March 29, 2014. Published originally in Octavio Paz, Itinerario Poético, editorial Atalanta.

3. Carlos Puente, Forma y Memoria, DPA 18, Barcelona, Edicions UPC, 2002, pág. 35.

4. José Manuel Caballero Bonald, We are the time that we still have, in Marcas y Soliloquios, Valencia, Pre-Textos 2013. Published originally in Memorias de Poco Tiempo, 1954.

[:]

Miguel Ángel Díaz Camacho
Miguel Ángel Díaz Camachohttps://madc.xyz/
Es doctor arquitecto y actual presidente de la Asociación Sostenibilidad y Arquitectura. Delegado del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España (CSCAE) en el Consejo Europeo de Arquitectos, Architects Council of Europe (ACE). Socio fundador en MADC Arquitectos, compañía establecida en Madrid que ha recibido numerosos premios en concursos nacionales e internacionales. Investigador y profesor universitario, su filosofía de trabajo y pensamiento teórico han sido ampliamente desarrollados en publicaciones como “Párrafos de Arquitectura. Core(oh)grafías” (Ediciones Asimétricas, 2016) o “Arquitectura y Cambio Climático” (Fundación Arquia, 2018). En la actualidad desarrolla proyectos de arquitectura y urbanismo en España y Noruega.
ARTÍCULOS RELACIONADOS
ARTÍCULOS DEL AUTOR
0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme
guest
0 Comments
Los más recientes
Los más viejos Los más votados

Espónsor

Síguenos

23,683FansMe gusta
5,321SeguidoresSeguir
1,844SeguidoresSeguir
23,782SeguidoresSeguir

Promoción

También:

feedly

Columnistas destacados

Íñigo García Odiaga
87 Publicaciones0 COMENTARIOS
Antonio S. Río Vázquez
57 Publicaciones0 COMENTARIOS
José del Carmen Palacios Aguilar
54 Publicaciones0 COMENTARIOS
Aldo G. Facho Dede
50 Publicaciones0 COMENTARIOS