IniciofaroPor la causa de la Arquitectura | José Ramón Hernández CorreaPola causa...

Por la causa de la Arquitectura | José Ramón Hernández CorreaPola causa da Arquitectura | José Ramón Hernández CorreaFor the reason of the Architecture | Jose Ramon Hernández Correa

Iglesia de San Antonio, en Aranjuez (Madrid) | Fotografía: José Ramón Hernández Correa

Creo que hoy, más que nunca, es necesario recuperar el título de aquella serie de dieciséis artículos que escribió Frank Lloyd Wright desde marzo de 1908 hasta diciembre de 1928 en la revista The Architectural Record: “In The Cause of Architecture”.

En ellos habla de su forma de entender la Arquitectura, pero, por encima de eso, hace una declaración de amor hacia ella. La Arquitectura es espacio organizado y configurado para que en él suceda la vida. El arquitecto español Miguel Fisac decía que el espacio es aire humanizado. Y eso es la Arquitectura: Espacio. Espacio creado por el ser humano. A menudo ocurre en edificios.

En estos momentos todos los arquitectos, que ya hemos hecho por otra parte muchos ejercicios de autocrítica (y los que nos quedan), debemos hacer una declaración de amor parecida. No quiero hacer hoy una defensa corporativa de la profesión de arquitecto (que también podría, ¿por qué no? ¿No tengo derecho?). No quiero hablar de intrusismo. No. Quiero hablar de Arquitectura.

Creo que para amar la Arquitectura hay que intentar comprender varias cosas sutiles y resbaladizas, pero al mismo tiempo obvias: La principal, a mi juicio, es que Arquitectura es Espacio, y Espacio no es sinónimo de Volumen. Si alguien necesita que le explique eso vamos mal. Pensad por un momento en aquel cuarto de la casa de vuestros abuelos, en el que dormíais unos días, durante las vacaciones de Navidad. La casa sigue construida, pero hace ya muchos años que no pertenece a la familia. Por algún motivo casual os es dado visitarla de nuevo. Han quitado aquel papel pintado de girasoles verdes y amarillos y las paredes están pintadas de color crema. El espejo ya no está, y las cortinas de rayas han sido cambiadas por estores. No es la misma habitación ni es la misma casa. Lo veis todo ahora con nostalgia y con una triste felicidad remota… Pero el volumen es el mismo que antes. Y los puntos cartesianos x,y,z siguen estando donde estaban. (¿De qué narices estamos hablando? El DRAE da quince acepciones de la palabra “espacio”. Quince nada menos; y ninguna se refiere a lo que trato de expresar aquí).

Como corolario de todo eso, Arquitectura no es sinónimo de edificación ni de construcción. Es otra cosa. A menudo muy parecida, seguramente, pero otra cosa. Importan muchos detalles, muchas circunstancias, muchos temas, muchos elementos. Es experiencia vital, es sueño, es amor, es rabia. Es el escenario de nuestra vida.

Los arquitectos tenemos fama de ponernos estupendos en todo momento, pero yo (que no soy especialmente sensible) os puedo decir que en un delicioso viaje a Finlandia me impresionaron las obras de Alvar Aalto, que ya me sabía de memoria y que, como arquitecto habituado a interpretar planos y todo eso, me había reconstruido en mi mente y tal, y blablabla. ¡Una porra! Cuando visité el Ayuntamiento de Säynätsalo paseé por una galería que había visto mil veces en fotos, pero era otra cosa. La luz delicada del verano finés, el calorcito, el tacto de la madera y del ladrillo… y el olor. Olía a barniz, a café, a paz, a trabajo. No lo sé explicar. El espacio es inefable. ¿Me pongo cursi? Seguramente. Lo siento. Es que no lo sé comunicar. Tal vez nadie pueda. Tal vez radique ahí la rara magia de la Arquitectura.

La Arquitectura no es estructura+construcción+belleza. Si pensamos eso ya estamos disecando partes de un cadáver; ya se nos ha cortado la mahonesa.

La Arquitectura es todo eso integrado para configurar un Espacio. Y Espacio es “eso” donde estamos. Donde vivimos y odiamos las personas.

José Ramón Hernández Correa · Doctor Arquitecto
Toledo · enero 2013

San Antonio Church, in Aranjuez (Madrid) | Photography: José Ramón Hernández Correa

I believe that today, more that, it is never necessary to recover the title of that series of sixteen articles that Frank Lloyd Wright wrote from March, 1908 until December, 1928 in the magazine The Architectural Record: “In The Cause of Architecture”.

With them the Architecture speaks about his form of dealing, but, over it, does a declaration of love towards her. The Architecture is a space organized and formed in order that in him the life happens. The Spanish architect Michael Fisac was saying that the space is a humanized air. And it is the Architecture: I spread. Space created by the human being. Often it happens in buildings.

In these moments all the architects, that already we have done on the other hand many exercises of self-criticism (and those that we still have), we must do a similar declaration of love. I do not want to do today a corporate defense of the architect’s profession (that also might, why not? Do not I have right?). I do not want to speak about practising professionally without qualifications. Not. I want to speak about Architecture.

I believe that to love the Architecture it is necessary to try to understand several subtle and slippery things, but at the same time obvious: The principal one, in my opinion, is that Architecture is A Space, and Space is not synonymous of Volume. If someone needs that it explains it to him we go badly. Think for a moment about that quarter of the house of your grandparents, about that you were sleeping a few days, during the vacations of Christmas. The house remains constructed, but already for many years it does not belong to the family. For some chance motive it is given you to visit her again. They have removed that paper identical with green and yellow sunflowers and the walls are identical with color it cremates. The mirror already is not, and the curtains of stripes have been changed for estores. It neither is the same room nor is the same house. You see everything now with nostalgia and with a sad remote happiness… But the volume is the same that before. And the Cartesian points x, and, z continue being where they were. (About what noses are we speaking? The DRAE gives fifteen meanings of the word «I» «spread». Fifteen nothing less; and none refers what I try to express here).

As corollary of all that, Architecture is synonymous neither of building nor of construction. It is another thing. Often very similar, surely, but another thing. They import many details, many circumstances, many topics, many elements. It is a vital experience, is a dream, is a love, is an anger. It is the scene of our life.

The architects we have reputation of becoming marvellous at all time, but I (that I am not specially sensitive) I can say to you that in a delicious trip to Finland I was impressed by Alvar Aalto’s works, which already it me knew of memory and which, as architect accustomed to interpreting planes and all that, it me had reconstructed in my mind and such, and blablabla. A bludgeon! When I visited Säynätsalo’s Town hall I walked along a gallery that had seen thousand times in photos, but it was another thing. The delicate light of the Finnish summer, the calorcito, the tact of the wood and of the brick … and the smell. It was smelling to glaze, to coffee, to peace, to work. I do not know it explain. The space is indescribable. Do I become vulgar? Surely. I am sorry. It is that I do not know to report. Maybe nobody could. Maybe take root there in the rare magic of the Architecture.

The Architecture is not estructura+construcción+belleza. If we think it already we are dissecting parts of a corpse; already us the mayonnaise has been cut.

The Architecture is all that integrated to form a Space. And Space is «it» where we are. Where we live and hate the persons.

José Ramón Hernández Correa · Doctor Architect
Toledo · January 2013

Igrexa de San Antonio, en Aranjuez (Madrid) | Fotografía: José Ramón Hernández Correa

Creo que hoxe, máis que nunca, é necesario recuperar o título daquela serie de dezaseis artigos que escribiu Frank Lloyd Wright desde marzo de 1908 ata decembro de 1928 na revista The Architectural Record: “In The Cause of Architecture”.

Neles fala da súa forma de entender a Arquitectura, pero, por encima diso, fai unha declaración de amor cara a ela. A Arquitectura é espazo organizado e configurado para que nel suceda a vida. O arquitecto español Miguel Fisac dicía que o espazo é aire humanizado. E iso é a Arquitectura: Espazo. Espazo creado polo ser humano. A miúdo ocorre en edificios.

Nestes momentos todos os arquitectos, que xa fixemos por outra banda moitos exercicios de autocrítica (e os que nos quedan), debemos facer unha declaración de amor parecida. Non quero facer hoxe unha defensa corporativa da profesión de arquitecto (que tamén podería, por que non? Non teño dereito?). Non quero falar de intrusismo. Non. Quero falar de Arquitectura.

Creo que para amar a Arquitectura hai que intentar comprender varias cousas sutís e resbaladizas, pero ao mesmo tempo obvias: A principal, ao meu xuízo, é que Arquitectura é Espazo, e Espazo non é sinónimo de Volume. Si alguén necesita que lle explique iso imos mal. Pensade por un momento naquel cuarto da casa dos vosos avós, no que durmiades uns días, durante as vacacións de Nadal. A casa segue construída, pero fai xa moitos anos que non pertence á familia. Por algún motivo casual évos dado visitala de novo. quitaron aquel papel pintado de girasoles verdes e amarelos e as paredes están pintadas de cor crema. O espello xa non está, e as cortinas de raias foron cambiadas por estores. Non é a mesma habitación nin é a mesma casa. Védelo todo agora con nostalxia e cunha triste felicidade remota… Pero o volume é o mesmo que antes. E os puntos cartesianos x,e,z seguen estando onde estaban. (De que narices estamos falando? O DRAE dá quince acepciones da palabra “espazo”. Quince nada menos; e ningunha refírese ao que trato de expresar aquí).

Como corolario de todo iso, Arquitectura non é sinónimo de edificación nin de construción. É outra cousa. A miúdo moi parecida, seguramente, pero outra cousa. Importan moitos detalles, moitas circunstancias, moitos temas, moitos elementos. É experiencia vital, é soño, é amor, é rabia. É o escenario da nosa vida.

Os arquitectos temos fama de poñernos estupendos en todo momento, pero eu (que non son especialmente sensible) pódovos dicir que nunha deliciosa viaxe a Finlandia impresionáronme as obras de Alvar Aalto, que xa me sabía de memoria e que, como arquitecto habituado a interpretar planos e todo iso, reconstruír na miña mente e tal, e blablabla. ¡Unha porra! Cando visitei o Concello de Säynätsalo paseei por unha galería que vira mil veces en fotos, pero era outra cousa. A luz delicada do verán finés, o calorcito, o tacto da madeira e do ladrillo… e o cheiro. Cheiraba a verniz, a café, a paz, a traballo. Non o sei explicar. O espazo é inefable. ¿Póñome cursi? Seguramente. Séntoo. É que non o sei comunicar. Talvez ninguén poida. Talvez radique aí a rara maxia da Arquitectura.

A Arquitectura non é estrutura+construción+beleza. Si pensamos iso xa estamos disecando partes dun cadáver; xa se nos cortou a mahonesa.

A Arquitectura é todo iso integrado para configurar un Espazo. E Espazo é “iso” onde estamos. Onde vivimos e odiamos as persoas.

José Ramón Hernández Correa · Doutor Arquitecto
Toledo · xaneiro 2013

José Ramón Hernández Correa
José Ramón Hernández Correahttp://arquitectamoslocos.blogspot.com.es/
Nací en 1960. Arquitecto por la ETSAM, 1985. Doctor Arquitecto por la Universidad Politécnica de Madrid, 1992. Soy, en el buen sentido de la palabra, bueno. Ahora estoy algo cansado, pero sigo atento y curioso. Arquitecto, bloguero, saxofonero, escritor... pero todo mal.
ARTÍCULOS RELACIONADOS
ARTÍCULOS DEL AUTOR

5 COMENTARIOS

0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme
guest
5 Comments
Los más recientes
Los más viejos Los más votados
Pedro
Pedro
12 years ago

Donde puedo encontrar estos artículos (en concreto el primero) Gracias

Juan Carlos Lagares
Juan Carlos Lagares
13 years ago
Reply to  LuisMo

Atmósferas

Luis Jurado
Luis Jurado
13 years ago

Suscribo todo lo que dices.

Y me pregunto: ¿El oficio de arquitecto es tan dificil de entender? o ¿somos nosotros los que no nos sabemos explicar?

LuisMo
LuisMo
13 years ago

Totalmente de acuerdo contigo José Ramón. Hay espacios que tienen ese «nosequé» que te hace sentir cosas…

Espónsor

Síguenos

23,683FansMe gusta
5,321SeguidoresSeguir
1,844SeguidoresSeguir
23,782SeguidoresSeguir

Promoción

También:

feedly

Columnistas destacados

Íñigo García Odiaga
87 Publicaciones0 COMENTARIOS
Antonio S. Río Vázquez
57 Publicaciones0 COMENTARIOS
José del Carmen Palacios Aguilar
54 Publicaciones0 COMENTARIOS
Aldo G. Facho Dede
50 Publicaciones0 COMENTARIOS