Guimerà. Reconversión de almacén agrícola a Cohousing Senior | Arqbag

1. REPROGRAMAR

El proyecto plantea la rehabilitación de un almacén agrícola, reprogramado como cohabitatge “senior”. El fin de meter dos unidades familiares en un mismo edificio se estudió el estilo de vida de cada individuo, identificando sus rutinas, inquietudes, y voluntades de proyecto. Esto permitió plantear y reordenar los espacios del hogar en función de cada uso, atendiendo al grado de colectivización que requiere cada momento. Surgieron espacios individuales, de pareja, colectivos, e incluso de vecindario.

El proyecto se encuentra en el núcleo urbano de Guimerà, en la comarca del Urgell (Cataluña), un pueblo de origen medieval. Callejones, porches, vueltas, y escaleras dibujan una morfología urbana característica de interés patrimonial. A lo largo de su historia, Guimerà ha basado su economía en la agricultura, diseminando por el territorio próximo una serie de construcciones que daban apoyo a esta actividad. El proyecto plantea rehabilitar uno de estos edificios en desuso.

2. REESCALAR

La preexistencia estaba formada por un gran volumen diáfano de dos plantas que funcionaba como almacén (P1) y garaje de maquinaria agrícola (PB). Por lo tanto, además de un cambio de uso, el proyecto debe resolver un cambio de escala. Mediante un núcleo central de tierra, constituido por tres volúmenes de gran altura, se reordena el programa generando espacios de escala doméstica.

3. RECOL.LECTIVITZAR

En planta baja, en contacto con la calle y el huerto, se prevén los usos más colectivos: cocina, sala, comedor, baño común, y un gran espacio libre polivalente. Por otra parte, en la planta primera se sitúan los espacios más íntimos: dormitorios y baños individuales. El programa sigue un “gradiente de privacidad en altura”, donde los dos altillos de madera pueden albergar usos complementarios en función de cada momento.

4. REEQUIPAR

El núcleo central incorpora las circulaciones verticales, servicios, e instalaciones de la casa: chimenea, escaleras, baños, cocina, lavadero, o espacio de máquinas. Todas las instalaciones se derivan a partir de este núcleo central, equipando cada uno de los espacios.

5. RECONFORTAR

El proyecto apuesta por la tierra como material regulador de la habitabilidad interior. La gran superficie de los muros interiores regula la humedad ambiental, aporta una gran inercia y equilibrio térmico, y contribuye al confort acústico entre los diferentes espacios.

Por otra parte, el proyecto plantea estrategias bioclimáticas como la captación solar, la ventilación natural, o la estratificación del aire con el fin de reducir el consumo energético y mejorar las condiciones de confort pasivo.

APROXIMACIÓN ECOLOGICA

Guimerà está condicionado por un clima de fuerte contraste entre el verano y el invierno. Desde esta perspectiva, nos parece muy importante que la arquitectura propuesta responda a estrategias bioclimáticas que favorezcan el equilibrio térmico, reduciendo las oscilaciones.

El núcleo central constituido por Bloques de Tierra Compactada (BTC), aporta inercia térmica a la vivienda y regula los saltos de temperatura día-noche. Para reforzar esta inercia se sitúa una chimenea en la base del núcleo central, que transmite su calor a los muros de tierra que la confinan.

Durante los meses de verano, la estrategia de doble flujo de ventilación, a partir de reducir la altura del nuevo volumen respecto a la cota de la planta baja existente, facilita la refrigeración de la inercia del núcleo central. Dotando al espacio de una sensación de confort constante a lo largo del año.

Con la intención de reducir las pérdidas energéticas, la envolvente de la vivienda queda aislada con un trasdosado térmico. En planta baja, los muros conformados por el sistema constructivo tradicional de muro de piedra, ya aseguran “para espesor” unas prestaciones térmicas suficientes.

Para aquellos momentos donde no se puede garantizar el confort pasivo, se dispone de un sistema activo de suelo radiante en los dos forjados principales de hormigón. Este sistema funciona mediante un equipo de aerotermia conectado a las placas fotovoltaicas de la cubierta. El depósito acumulador de inercia funciona como batería de calor, acumulando el agua caliente a lo largo del día.

La utilización de la tierra del lugar (BTC), así como la utilización de aislamientos de fibra de madera, y otros sistemas de base orgánica para la rehabilitación, contribuyen a reducir el impacto ambiental de las soluciones constructivas ejecutadas.

TERRITORIO

La identificación del enclave geográfico como un parámetro más del proyecto ha sido desde el principio uno de los pilares de la intervención. Entender la situación de despoblamiento y abandono rural que vive Guimerà es fundamental para entender la esencia del proyecto. Devolver al pueblo original donde creció, es el proyecto de “final de vida” de las personas usuarias que vivirán en esta vivienda colectiva.

Volver a los orígenes para vivir de manera colectiva en la última etapa de vida representa un cierre de ciclo vital. Es por este motivo que la intervención tenía que estar estrechamente vinculada al lugar, tanto desde un punto de vista estético como sobre todo emocional.

La voluntad del proyecto es transformar la preexistencia industrial sin perder su carácter original. De ahí que el proyecto aprovecha y potencia al máximo, también desde un punto de vista estético, los sistemas estructurales existentes, poniendo en valor los rastros de la preexistencia como elementos reminiscentes.

El patrimonio más preciado de Guimerà es la vista del pueblo desde el otro lado del río Corb, donde se ve como las diferentes arquitecturas locales suben desde el cauce del río hasta el punto más alto de la montaña, siempre con la misma materialidad de la piedra, tan característica del lugar. En este sentido, el proyecto se sitúa en primera línea de esta imagen.

Es por este motivo que la única ampliación de la preexistencia se sitúa únicamente en planta baja. Esta ampliación, donde se identifica el núcleo central de BTC, tiene un carácter ligero con un sistema estructural de madera y una fachada, a excepción de la franja central de tierra, completamente permeable que contrasta con la preexistencia. Esta ampliación incorpora una cubierta ajardinada con plantas aromáticas autóctonas.

La utilización de los bloques de tierra compactada no sólo responde a una estrategia de confort, sino que pretende reforzar el cierre del ciclo material, potenciando la imagen “de lugar” desde un punto de vista tectónico.

Promoción de la economía del know-how local

La voluntad de las usuarias de esta nueva vivienda de cerrar el ciclo vital, volver a los orígenes y revertir la situación de despoblación rural en Guimerà, no pasa por adoptar una actitud pasiva y contemplativa. Las usuarias adoptan una actitud activa y combativa hacia el despoblamiento rural. Las habilidades manuales de los diferentes miembros que conforman la vivienda colectiva se consideran como un reclamo para el resto de vecinos del pueblo. Por este motivo, la vivienda colectiva, aparte de responder a diferentes gradientes de privacidad, definido espacios privados e íntimos, espacios colectivos y comunitarios, también debía integrar la posibilidad de albergar espacios de carácter más público donde la vida de las usuarias de esta vivienda brindaran un ejemplo de vida sostenible e integrada con el pueblo.

La propuesta pretende dar respuesta a esta demanda mediante la diferenciación espacial que conforma el núcleo central en planta baja. Por un lado, se sitúa la parte más comunitaria de la vivienda donde se accede desde un entrada acotada y se abre hacia el paisaje gracias a la forma triangular de la pre-existencia, generando una posicionamiento de mucha más presencia sobre el patio posterior de la vivienda donde se sitúa el huerto comunitario respecto a la calle.

El espacio que queda al otro lado de la franja central, de forma completamente rectangular, pretende ser una secuencia de espacios con un uso de taller y de manufacturación de producto. Este espacio interconecta la calle con el huerto comunitario. En este sentido, las aperturas de este espacio se pueden desmaterializar completamente, generando una calle interior semi-público. Esta estrategia brinda la oportunidad a la gente del pueblo y visitantes a adentrarse en este proyecto sin alterar ni condicionar el resto de espacios de la vivienda y sus grados de intimidad.

METODOLOGÍA CONSTRUCTIVA

Con el fin de resolver el cambio de escala de nave agrícola a vivienda, la multiplicidad de espacios de uso, y los gradientes de privacidad, el proyecto plantea insertar una pieza central equipada. Este nuevo elemento permite reconfigurar el gran espacio diáfano preexistente en múltiples subespacios, que quedan repartidos tanto en planta como en sección. Esta pieza central representa al mismo tiempo un punto intermedio de apoyo estructural para los forjados, reduciendo las luces de las vigas preexistentes a la mitad, y habilitando la posibilidad de plantear nuevos forjados intermedios de madera apoyados en un lado u otro de este nuevo núcleo.

El núcleo se resuelve mediante un muro de fábrica de bloques de tierra compactada (BTC). La elección de este sistema constructivo viene motivada por la dificultad de meter un programa extenso en una preexistencia geométricamente complicada. El núcleo se despliega a través de 3 grandes elementos que retranqueado y adaptándose al programa; se generan espacios abiertos de almacenamiento o instalación, espacios cerrados con programa propio, y espacios de paso que interconectan o separan ambientes. Por otra parte, y con el objetivo de no alterar los muros de piedra originales, el núcleo concentra el trazado de todas las instalaciones de la vivienda.

A nivel de confort, este gran núcleo de tierra aporta una alta capacidad higroscópica, que compensa la baja capacidad de los muros de piedra existentes para regular la humedad ambiental. Por otra parte reequilibra parte de la inercia térmica perdida al aislar térmicamente las fachadas existentes por su cara interior.

Los núcleos se plantean como “estructura vista”. El diseño y ejecución de los muros se basa en un replanteo del trazado modulado “pieza entera” de 29x14x9cm.

Para la fabricación de los bloques de tierra compactada han realizado muestras con áridos de diferente granulometría del lugar, hasta llegar a la formulación adecuada a las demandas planteadas. La composición final está constituida por gravas (12-20mm), árido natural con alto contenido de finos (0-5mm), arcilla, y cal hidráulica NHL-5 como estabilizante. Los muros de fábrica de tierra se han resuelto mediante mortero de cal como material aglomerante.

Obra: Reconversión de almacén agrícola a Cohousing Senior
Emplazamiento: Carretera de Tàrrega no13, Guimerà 25341 Lleida, España
Fecha de finalización de la obra: 18 de diciembre de 2020
Autor: arqbag (cooperativa de arquitectura, formada por Bernat Colomé Franco, Marc Díaz Gallego, Jordi Mitjans, Simona Cerri, Adrià Vilajoana, Alfonso Godoy)
Colaboradores de proyecto: Esther Orús Alcalde, Carmen Bodelón De Frutos, Toni Quirant Garrido Consultor estructural: Sergi Díaz Valdivia, Quim Escoda Llorenç
Promotor: privado
Empresa constructora: COECO Cooperativa
Arquitecto técnico, Director de ejecución obra: Rafel Casanovas i Peñalver
Presupuesto: 266.000€ + autoconstrucción
Coste/m2: 880€/m2
Superficie: 302m2
Fotografía: Marc Díaz Gallego
+ arqbag.coop

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