[:es]
Fachada delantera 1930
Hace años tuve la oportunidad de visitar el recinto de lo que había sido la exposición universal de Sevilla de aquel glorioso 1992 que pareció que iba a poner a España en el lugar que se merecía (quizá, visto lo visto, sí que lo hizo). Aquella visita fue organizada por un profesor de la Escuela de Arquitectura de Madrid, autor de uno de los pabellones. Habían pasado unos años desde la clausura de tan magno acontecimiento y el recinto estaba prácticamente abandonado, a excepción de los tres o cuatro pabellones que ya en aquel momento habían sido reconvertidos en sedes corporativas y edificios de oficinas.
Aquel profesor nos llevó con aire apesadumbrado a ver su pabellón, que nos definió como “arquitectura en deconstrucción”. Acostumbrados a estudiar hasta la saciedad (o quizá no tanto) el proceso constructivo de un edificio, y su período de uso, resultaba chocante, y algo desesperanzador, contemplar aquel montón de ladrillos sin ventanas, con el techo medio derrumbado y aspecto de haber sufrido un vendaval. Sólo habían pasado unos años sin uso ni mantenimiento.
Viene esto a cuenta del estado que presentan algunos de esos edificios emblemáticos “de los que salen en los libros” y que terminamos por olvidar, como a abuelitos adorables pero algo pesados y que, un día, descubrimos decrépitos o directamente fallecidos. Esos abuelitos tuvieron una infancia prometedora, una lozana juventud y, en algunos casos una madurez interesante. Vemos sus fotos en blanco y negro, admiramos su aspecto, pulcro y preciso -“ya no se hacen cosas como las de antes”- y a veces, hasta nos sorprendemos de lo modernos que resultaron para su tiempo. Y a algún valiente le da por rastrear su historia y su estado actual. Y algunas sorpresas son descorazonadoras. Veamos un ejemplo:
El edificio Narkomfin fue construido en Moscú, entre 1928 y 1932, como prototipo de la nueva vivienda colectivista rusa, por la asociación de arquitectos contemporáneos (OSA), dirigidos por Moisei Ginzburg. Este edificio supuso, en su momento, un auténtico laboratorio de soluciones residenciales para el nuevo tipo de colectividad que promovía el estado soviético. Muy alejado de la imagen impersonal y deshumanizadora asociada a este tipo de proyectos, en el Narkomfin se desarrolló un estudio concienzudo de las tipologías de viviendas adaptadas a la composición familiar y de la distribución de los servicios comunes, a modo de cooperativa social.

Fachada posterior 1930
La distribución de las viviendas, en sección contrapeada, permitía optimizar la superficie dedicada al pasillo de circulación, que solo aparece cada tres niveles, y dotar a todas las viviendas de luz, vistas y ventilaciones.

Departamentos Tipo K
Sección plantas
Las referencias implícitas en la unidad de habitación de marsella, son evidentes. Durante estos años, Le Corbusier pasó largas temporadas en la U.R.S.S. trabajando en el encargo del centrosoyuz y el concurso del palacio de los soviets, así que no es descabellado imaginar que la influencia mutua entre ambos fue importante. En cualquier caso, esta influencia dejó dos piezas de gran valor arquitectónico a las que el tiempo ha tratado con desigual fortuna.

Respecto al estado actual de conservación del edificio, es interesante este documental de la BBC.
Alberto Ruiz. Arquitecto, docente e investigador
Madrid. Octubre 2012[:gl]
Fachada dianteira 1930
Hai anos tiven a oportunidade de visitar o recinto do que fora a exposición universal de Sevilla daquel glorioso 1992 que pareceu que ía poñer a España no lugar que se merecía (quizais, visto o visto, si que o fixo). Aquela visita foi organizada por un profesor da Escola de Arquitectura de Madrid, autor dun dos pavillóns. Pasaran uns anos dende a clausura de tan magno acontecemento e o recinto estaba practicamente abandonado, a excepción dos tres ou catro pavillóns que xa naquel momento foran reconvertidos en sedes corporativas e edificios de oficinas.
Aquel profesor levounos con aire apesadumbrado a ver o seu pavillón, que nos definiu como “arquitectura en deconstrucción”. Afeitos a estudar ata a saciedade (ou quizais non tanto) o proceso construtivo dun edificio, e o seu período de uso, resultaba chocante, e algo desesperanzador, contemplar aquel montón de ladrillos sen ventás, co teito medio derrubado e aspecto de ter sufrido un vendaval. Só pasaran uns anos sen uso nin mantemento.
Vén isto a conta do estado que presentan algúns deses edificios emblemáticos “dos que saen nos libros” e que rematamos por esquecer, como a abuelitos adorables pero algo pesados e que, un día, descubrimos decrépitos ou directamente falecidos. Eses abuelitos tiveron unha infancia prometedora, unha louzá xuventude e, nalgúns casos unha madureza interesante. vemos as súas fotos en branco e negro, admiramos o seu aspecto, pulcro e preciso – “xa non se fan cousas como as de antes” – e ás veces, ata nos sorprendemos do modernos que resultaron para o seu tempo. e a algún valente dálle por rastrexar a súa historia e o seu estado actual. e algunhas sorpresas son desalentadoras. Vexamos un exemplo:
El edificio Narkomfin fue construido en Moscú, entre 1928 y 1932, como prototipo de la nueva vivienda colectivista rusa, por la asociación de arquitectos contemporáneos (OSA), dirigidos por Moisei Ginzburg. Este edificio supuso, en su momento, un auténtico laboratorio de soluciones residenciales para el nuevo tipo de colectividad que promovía el estado soviético. Muy alejado de la imagen impersonal y deshumanizadora asociada a este tipo de proyectos, en el Narkomfin se desarrolló un estudio concienzudo de las tipologías de viviendas adaptadas a la composición familiar y de la distribución de los servicios comunes, a modo de cooperativa social.

Fachada posterior 1930
A distribución das vivendas, en sección contraapeada, permitía optimizar a superficie dedicada ao corredor de circulación, que só aparece cada tres niveis, e dotar a todas as vivendas de luz, vistas e ventilacións.

Departamentos Tipo K
Sección plantas
As referencias implícitas na unidade de cuarto de marsella, son evidentes. Durante estes anos, Le Corbusier pasou longas tempadas na U.R.S.S. traballando no encargo do centrosoyuz e o concurso do pazo dos soviets, así que non é desatinado imaxinar que a influencia mutua entre ambos os dous foi importante. En calquera caso, esta influencia deixou dúas pezas de gran valor arquitectónico ás que o tempo tratou con desigual fortuna.

Respecto ao estado actual de conservación do edificio, é interesante este documental da BBC.
Alberto Ruiz. Arquitecto, docente e investigador
Madrid. Outubro 2012[:en]
Font front 1930
Years ago I had the opportunity to visit the enclosure of what had been the universal exhibition of Seville of that glorious 1992 that seemed that it was going to put Spain in the place that was deserved (probably, I dress the seen, yes that did it). That visit was organized by a teacher of the School of Architecture of Madrid, author of one of the pavilions. A few years had happened from the closing of so great event and the enclosure it was practically left, with the exception of three or four pavilions that already in that moment had been re-turned into corporate headquarters and office blocks.
That teacher took us with air grieved to seeing his pavilion, which defined us as “architecture in deconstruction”. Accustomed to studying up to the satiety (or probably not so much) the constructive process of a building, and his period of use, was turning out to be shoking, and some kind of desesperanzador, to contemplate that heap of bricks without windows, with the average demolished ceiling and aspect of having suffered a gale. Only a few years had happened without use or maintenance.
This comes to account of the condition that there present some of these emblematic buildings “of those who go out in the books” and that we finish for forgetting, since to adorable but slightly heavy granddads and that, one day, we discover decrepit or directly deceased. We see his photos in black and white, admire his aspect, neat and precise – “already things are not done as them of before” – and sometimes, even we are surprised of it modern that they proved for his time. And it gives some brave one to for tracing his history and his current condition. And some surprises are disheartening. Let’s see an example:
The Narkomfin building was constructed in Moscow, between 1928 and 1932, as prototype of the new collectivist Russian housing, for the association of contemporary architects (OSA Group), directed by Moisei Ginzburg this building supposed, in his moment, an authentic laboratory of residential solutions for the new type of collectivity that was promoting the Soviet condition. Very removed from the impersonal and dehumanizing image associated with this type of projects, in the Narkomfin there developed a conscientious study of the typologys of housings adapted to the familiar composition and of the distribution of the common services, like social cooperative.

Later front 1930
The distribution of the housings, in section contrapeada, was allowing to optimize the surface dedicated to the corridor of traffic, which alone appears every three levels, and to provide to all the housings of light, conference and ventilations.

Departments Type K
Section floors
The implicit references in the unit of room of marsella, are evident. During these years, Le Corbusier spent long seasons in the U.R.S.S. being employed at the order of the centrosoyuz and the contest of the palace of the soviets, so it is not disheveled to imagine that the mutual influence between both was important. In any case, this influence left two pieces of great architectural value to which the time has treated with unequal fortune.

With regard to the current condition of conservation of the building, this documentary of the BBC is interesting.
Alberto Ruiz. Architect, teacher and investigator
Madrid. Octobere 2012[:]




