InicioartículosEl uso cívico del espacio público o la ciudad entendida como instrumento...

[:es]El uso cívico del espacio público o la ciudad entendida como instrumento de cambio | Cristina García-Rosales[:gl]O uso cívico do espazo público ou a cidade entendida como instrumento de cambio | Cristina García-Rosales[:en]The civic use of the public space or the city understood as instrument of change | Cristina García-Rosales[:]

[:es]

La Herradura, Julia Molina arquitecta

«…El lugar sólo se puede construir desde el fluir de la vida.»

La arquitectura, tal como cada día la entendemos más y más personas y colectivos, es el conjunto de modificaciones introducidas en la superficie terrestre con objeto de satisfacer las necesidades humanas cotidianas.

El texto de Heidegger “Poéticamente habita el ser humano sobre la tierra” -a partir de un poema de Hölderlin-, acaba diciendo: “el poetizar es la capacidad fundamental del habitar humano”. Esta concepción también la recoge Gaston Bachelard en su hermoso ensayo La poética del espacio.

A donde quiero llegar con todo esto, es a la indispensable conversión del espacio público de la ciudad en un lugar para que el ser humano habite. Y para que pueda hacerlo poéticamente con todas sus contradicciones.

Esta cuestión es fundamental para rescatarlo del  llamado urbanismo global descontrolado, propio de los últimos tiempos de inconsistente bonanza económica. Un urbanismo al servicio del disfrute de unos pocos privilegiados, en el que no se  ha tenido en cuenta a  todas las personas a las que va destinado. Un urbanismo de recintos vallados, de plazas duras, de centros comerciales, de división de funciones que llevan a grandes desplazamientos privados en automóvil discurriendo por las autopistas de la nada.

Y en las que las redes de intereses económicos se han encarnado en figuras como el dueño del suelo o el promotor, así como arquitectos y políticos que les han acompañado en su delirio, verdaderos destructores de la ciudad actual. Han conseguido enormes beneficios, eso sí, a cambio de una deshumanización sistematizada y  un crecimiento incontrolado de las urbes, causa principal del aumento de la contaminación y del impacto medioambiental.

Afortunadamente cada vez se entienden más los conceptos como el urbanismo de los afectos o la sostenibilidad afectiva, la planificación flexible o el urbanismo emergente.

Una nueva generación de jóvenes arquitectos y arquitectas está abandonando su tradicional servicio al poder económico y a su ego particular y se está acercando a una  sociedad civil comprometida. La ciudadanía comienza a integrar este nuevo concepto de arquitectura y de espacio público en sus lugares comunes, como la igualdad en lo cotidiano, las relaciones, la cultura o la reivindicación social. 

Proponemos, por tanto, como instrumento para el cambio, un entendimiento poético -y por lo tanto lúdico y afectivo- del espacio público. Por el que recibamos el cobijo necesario e indispensable como referencia para nuestra vida diaria. Deseamos crear espacios que nos alberguen, donde nos sintamos bien e identificados. 

Porque la verdadera arquitectura da forma al ambiente y aposenta dentro de sí a los seres que lo habitan. Y les da sentido. De nuevo surge el termino habitar ligado al del lugar que lo sustenta, como universo compartido de reconocimiento. Entendiendo el espacio público de la ciudad como un lugar para el encuentro y la participación. Como un bien público por definición, lo que significa que pertenece a  toda ciudadanía que puede hacer uso de él sin exclusiones. Con el respeto debido, eso sí, hacia los demás y al medio ambiente.

El espacio público se puede entender, entonces, como un espacio democrático y político, cuyo protagonista es ese ser (nosotros) al que llamamos ciudadano. 

Para que así sea, se hace necesario repensarlo, reinventarlo y humanizarlo, involucrando a los habitantes de manera colaborativa. Utilizando las nuevas tecnologías y las redes como plataformas sociales. Con una planificación que vaya desde abajo a arriba (y no al revés), que sea flexible, ágil y, sobre todo, transparente. Educando, asimismo, en el espacio, a la infancia para que el concepto de ciudad, asimilado como la “casa de todos”, se integre y se extienda.

Este espacio público habitable es el instrumento para el cambio que proponemos para una sociedad nueva, humanista y solidaria.

Cristina García-Rosales. arquitecta
madrid. septiembre 2011

[:en]

La Herradura, Julia Molina arquitecta

«…Only it is possible to construct the place from to flow of the life

The architecture, as every day we understand it more and more persons and groups, it is the set of modifications got in the terrestrial surface in order to satisfy the human daily needs.

The text of Heidegger «Poetically the human being lives on the land» – from departing from Hölderlin’s poem-, he ends up by saying: «writing poetry is the fundamental capacity of human being lives». This conception also Gaston Bachelard gathers in his beautiful test The poetics of the space.

To where I want to come with all that, it is to the indispensable conversion of the public space of the city in a place in order that the human being lives. And in order that it could do it poetically with all his contradictions.

This question is fundamental to rescue it of the so called global over-excited, own urbanism of last times of weak economic prosperity. An urbanism to the service of the enjoyment of some privileged few ones, in that it has not been had in counts all the persons whom it is destined. An urbanism of enclosures fences, of hard squares, of malls, of division of functions that lead to big displacements deprived in car thinking up for the highways of nothing.

And in that the nets of economic interests have been personified in figures as the owner of the soil or the promoter, as well as architects and politicians who have accompanied them in his delirium, real destroyers of the current city. They have obtained enormous benefits, it yes, in exchange for a systematized deshumanización and an uncontrolled growth of the cities, mainspring of the increase of the pollution and of the environmental impact.

Lucky every time the concepts are understood more as the urbanism of the affections or the affective sostenibilidad, the flexible planning or the emergent urbanism.

A new generation of young architects and arquitectas is leaving his traditional service the economic power and his particular ego and is approaching a civil awkward society. The citizenship begins to integrate this new concept of architecture and of public space in his common places, as the equality in the daily thing, the relations, the culture or the social recovery.

We propose, therefore, as instrument for the change, a poetical understanding – and therefore playfully and affectively – of the public space. For that we get the necessary and indispensable cover as reference to our daily life. We want to create spaces that shelter us, where us sintamos well and identified.

Because the real architecture gives form to the environment and aposenta inside yes to the beings who live it. And it gives them sense. Again the term arises to live tied that of the place that sustains it, as shared universe of recognition. Understanding the public space of the city as a place for the meeting and the participation. As a common good for definition, which means that it belongs to any citizenship that can use him without exclusions. With the due respect, it yes, towards the others and to the environment.

The public space can be understood, then, as a democratic and political space, which protagonist is this being (we) whom we are called a citizen.

In order that this way it is, it becomes necessary to rethink it, to reinvent it and to humanize it, involving the inhabitants of way colaborativa. Using the new technologies and the nets as social platforms. With a planning that goes from below to above (and not upside-down), that is flexible, agile and, especially, transparently. Educating, likewise, in the space, to the infancy in order that the concept of city, assimilated as the house of all, it joins and spreads.

This public inhabitable space is the instrument for the change that we propose for a new, humanist and solidary society.

Cristina García-Rosales. architect
madrid. september 2011

[:gl]

La Herradura, Julia Molina arquitecta

«…O lugar só se pode construír desde o fluír da vida

A arquitectura, tal como cada día entendémola máis e máis persoas e colectivos, é o conxunto de modificacións introducidas na superficie terrestre con obxecto de satisfacer as necesidades humanas cotiás.

O texto de Heidegger “Poéticamente habita o ser humano sobre a terra” -a partir dun poema de Hölderlin-, acaba dicindo: “o poetizar é a capacidade fundamental do habitar humano”. Esta concepción tamén a recolle Gaston Bachelard no seu fermoso ensaio A poética do espazo.

Onde quero chegar con todo isto, é á indispensable conversión do espazo público da cidade nun lugar para que o ser humano habite. E para que poida facelo poéticamente con todas as súas contradicións.

Esta cuestión é fundamental para rescatalo do chamado urbanismo global descontrolado, propio dos últimos tempos de inconsistente bonanza económica. Un urbanismo ao servizo do desfrute duns poucos privilexiados, no que non se tivo en conta a todas as persoas ás que vai destinado. Un urbanismo de recintos valados, de prazas duras, de centros comerciais, de división de funcións que levan a grandes desprazamentos privados en automóbil discorrendo polas autoestradas da nada.

E nas que as redes de intereses económicos se encarnaron en figuras como o dono do chan ou o promotor, así como arquitectos e políticos que os acompañaron no seu delirio, verdadeiros destrutores da cidade actual. Conseguiron enormes beneficios, iso si, a cambio dunha deshumanización sistematizada e un crecemento incontrolado das urbes, causa principal do aumento da contaminación e do impacto ambiental.

Afortunadamente cada vez enténdense máis os conceptos como o urbanismo dos afectos ou a sostibilidade afectiva, a planificación flexible ou o urbanismo emerxente.

Unha nova xeración de novos arquitectos e arquitectas está a abandonar o seu tradicional servizo ao poder económico e ao seu ego particular e estase a achegar a unha sociedade civil comprometida. A cidadanía comeza a integrar este novo concepto de arquitectura e de espazo público nos seus lugares comúns, como a igualdade no cotián, as relacións, a cultura ou a reivindicación social.

Propoñemos, polo tanto, como instrumento para o cambio, un entendemento poético -e polo tanto lúdico e afectivo- do espazo público. Polo que recibamos o acubillo necesario e indispensable como referencia para a nosa vida diaria. Desexamos crear espazos que nos alberguen, onde nos sintamos ben e identificados.

Porque a verdadeira arquitectura dá forma ao ambiente e aposenta dentro de si aos seres que o habitan. E dálles sentido. De novo xorde o remato habitar ligado ao do lugar que o sustenta, como universo compartido de recoñecemento. Entendendo o espazo público da cidade como un lugar para o encontro e a participación. Como un ben público por definición, o que significa que pertence a toda cidadanía que pode facer uso del sen exclusións. Co respecto debido, iso si, cara aos demais e ao medio.

O espazo público pódese entender, entón, como un espazo democrático e político, cuxo protagonista é ese ser (nós) ao que chamamos cidadán.

Para que así sexa, se fai necesario repensalo, reinventalo e humanizalo, involucrando os habitantes de xeito colaborador. Utilizando as novas tecnoloxías e as redes como plataformas sociais. Cunha planificación que vaia dende abaixo a arriba (e non ao revés), que sexa flexible, áxil e, sobre todo, transparente. Educando, así mesmo, no espazo, á infancia para que o concepto de cidade, asimilado como a «casa de todos», se integre e se estenda.

Este espazo público habitable é o instrumento para o cambio que propoñemos para unha sociedade nova, humanista e solidaria.

Cristina García-Rosales. arquitecta
madrid. setembro 2011

[:]

Cristina García-Rosales
Cristina García-Rosaleshttps://arquiplaneo.wixsite.com/arquiplaneo
Soy arquitecta (1980). Mis proyectos son muy diversos. En 1995 fundo el grupo La Mujer Construye, en el que ocupo la Presidencia. Con LMC he realizado diversas actividades, entre ellas la coordinación de Encuentros en Alcalá y Madrid y la edición de libros y catálogos de las exposiciones. He participado en más de 250 conferencias, debates, seminarios y congresos, tanto nacionales como internacionales y he comisariado y diseñado la exposición "Construir desde el Interior”, 75 obras realizadas por mujeres. Estoy escribiendo mi tesis doctoral "Aino Marsio Aalto, arquitecta finlandesa".
ARTÍCULOS RELACIONADOS
ARTÍCULOS DEL AUTOR

31 COMENTARIOS

0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme
guest
31 Comments
Los más recientes
Los más viejos Los más votados

Espónsor

Síguenos

23,683FansMe gusta
5,321SeguidoresSeguir
1,844SeguidoresSeguir
23,782SeguidoresSeguir

Promoción

También:

feedly

Columnistas destacados

Íñigo García Odiaga
87 Publicaciones0 COMENTARIOS
Antonio S. Río Vázquez
57 Publicaciones0 COMENTARIOS
José del Carmen Palacios Aguilar
54 Publicaciones0 COMENTARIOS
Aldo G. Facho Dede
50 Publicaciones0 COMENTARIOS