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[:es]Lo Bello y lo Siniestro | Miquel Lacasta[:gl]O Belo e o Sinistro | Miquel Lacasta[:en]The beautiful thing and the Sinister thing | Miquel Lacasta[:]

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La imagen del post proviene de la tesis de Ernest Ferré, Text i Tectònica
La imagen del post proviene de la tesis de Ernest Ferré, Text i Tectònica

En zonas de confort, es decir, en entornos conocidos, parametrizados de antemano o estructurados previamente en la mente de los individuos, las dualidades opuestas pueden llegar a tener sentido. Me refiero a dualidades del tipo lleno o vacío, negro o blanco, abierto o cerrado, etc. Estas dualidades opuestas o excluyentes, funcionan porque el receptor de la información conoce previamente los matices y las singularidades escondidas en una descripción tan primaria y sencilla. Es decir, todo el mundo asume esa dualidad como una simplificación necesaria para entenderse de forma directa y rápida. Esto vale para la arquitectura, para el arte, el ensayo, pero también para múltiples situaciones de la vida, tanto la profesional, como la privada. En pocas palabras, sin necesidad de matices ni explicaciones específicas, el emisor y receptor de ese código binario, o una cosa o la otra, pueden entenderse gracias a un conocimiento compartido más profundo de lo que un mensaje de este tipo encierra.

Obviamente cuando salimos de esa zona de confort, esta característica del mensaje es totalmente insuficiente. Si el entorno es desconocido, la necesidad de contextualizar y mostrar la paleta de colores intermedios entre dos situaciones es necesaria. Una de esas zonas de dis-confort por excelencia es el límite de lo conocido, el campo del conocimiento fronterizo. Curiosamente, si bien no siempre ocurre así, es posible seguir hablando en el territorio de lo ignoto y desconocido de dualidades, pero la diferencia radical es que allí la oposición de categorías no es creíble. Es más, es casi necesario el matiz de la conjunción “y” para mostrar la capacidad de cualquier espacio basado en la indeterminación, de que las categorías se agrupen, se complementen e incluso se contradigan.

Este tipo de recursos es magistral en la obra de Eugenio Trías, recientemente fallecido. Sus innumerables escritos acerca de la estética, como es Lógica del límite1, se anuncia un espacio relacional entre centro y periferia, entre dentro y frontera, que el filósofo desarrolla incluso como espacio topológico.2 En el espacio entre el cerco Hermético y el cerco del Aparecer, Trías sitúa el cerco Fronterizo, allí donde el cerco fronterizo, lugar de mediación, es también el lugar fundacional… En él se aloja el ser del límite.3

En ese espacio eminentemente fronterizo, en esa condición de límite a la que asigna un carácter de demarcación, y al que llega a invocar como el lugar contemporáneo por excelencia en tanto que somos seres del límite, habitantes entre el ser y la nada, una frontera que nos conforma a su imagen y semejanza, imprimiendo su propia lógica, Trías sitúa la dualidad de lo bello y lo siniestro. En lo bello y lo siniestro (refiriéndose a su conocido libro del mismo nombre),4 se me impone, por vez primera, casi sin darme cuenta, la idea de límite.

Y sigue:

“afirmo allí que lo siniestro es la condición y el límite de lo bello. La inmediatez y patencia de lo siniestro destruye todo posible efecto estético. Pero la pura y simple represión de ese fondo oscuro hace a su vez imposible que el efecto estético se produzca. Luego, lo siniestro es a la vez condición y límite. Sin referencia indirecta a lo siniestro el objeto estético carece de fuerza y vitalidad (es decir de belleza)… El misterio debe mantenerse como tal”.5

En palabras más mundanas, lo bello y lo siniestro es indisociable del hecho estético y por tanto de la arquitectura, el arte, la literatura, el cine, etc. Aún me atrevería a decir más, lo bello y lo siniestro es como categoría, una dualidad no opuesta, indiscernible de toda aspiración vital. Algo consustancial al ser humano.

En el ámbito de reflexiones que aquí se dan, un marco ampliado de la noción de la arquitectura con relaciones directas con la filosofía, la geografía, la sociología, y un largo etc., diría que lo bello y lo siniestro como categoría estética es consustancial del hecho urbano. El modo de producción de lo urbano, en sentido amplio y generoso, debe mediarse entre lo siniestro como límite y lo bello como reificador, como cosificador de la realidad.

Una de las imágenes más impactantes que se sitúan en el límite, valga la redundancia, de lo siniestro y lo bello, como algo más allá de lo arquitectónico, como un inmenso y a la vez brutal acto de amor, lo aprendí de la tesis doctoral de Ernest Ferré Text i Tectònica,6 defendida el año pasado, y de la que tuve el placer de formar parte del tribunal.

En la tesis se relata cómo Le Corbusier poseía un ejemplar del Quijote que durante largos periodos de su vida leía diariamente, hasta considerar Ferré que la relación con ese ejemplar se llega a convertir no tanto en un objeto de reacción poética, sino más bien de culto poético. A su vez, también se relata en la tesis el amor de Le Corbusier por su perro Pinceau, su fiel escudero a modo de su Sancho Panza particular.

A la muerte de Pinceau, el 6 de noviembre de 1945, en una reacción emocional básica e instintiva, por encima de cualquier consideración, reacción o emoción intelectual, el arquitecto suizo fusiona en un acto límite, su estimada lectura, y la memoria de un ser amado en un solo objeto, a su vez inmensamente bello y siniestro. Le Corbusier forra el ejemplar manido y viejo de el Quijote con la piel de su fiel perro Pinceua, en una acción sublime. El purismo así, había sido sobrepasado por el simbolismo y el arte; Para Le Corbusier, esta acción resituará su búsqueda en aquello que sea capaz de emocionar el mismísimo fondo de la consciencia, situando el espíritu de la verdad, en esas mismas coordenadas.

Por cierto, vale decir aquí que Trías relaciona la doble categoría de lo bello y lo siniestro directamente con la noción de lo sublime, en tanto que en el límite de esa dualidad yuxtapuesta, reside la clave para la aparición de la categoría estética por antonomasia de lo sublime.

Esa y no otra es la lógica de la arquitectura como hecho estético. La voluntad de belleza y la asunción de la condición de lo siniestro que cosifica lo bello y lo lanza hacia lo sublime.

Qué lejos parece quedar esta actitud, la actitud del amor y la pasión desmedida, en parte de la arquitectura actual…

¡¡¡falta de actos simbólicos, apasionados, salvajes y profundamente bellos!!!

Miquel Lacasta. Doctor arquitecto
Barcelona, abril 2013

Notas:

1 .TRÍAS, Eugenio, Lógica del Límite, Editorial Destino, Barcelona, 1991

2 .Ver diagrama de la topología del límite en TRÍAS, Eugenio, Ciudad sobre Ciudad, Arte, religión y ética en el cambio de milenio, Editorial Destino, Barcelona, 2001

3 .Op. cit. TRÍAS, 2001 p. 86

4 .TRÍAS, Eugenio, Lo Bello y lo Siniestro, De Bolsillo Random House Mondadori, Barcelona, 2011. Una de las recientes reediciones del ensayo.

5 .Op. cit. TRÍAS, 2001 p. 173

6 .FERRÉ, Ernest en  tdx.cat

[:gl]

La imagen del post proviene de la tesis de Ernest Ferré, Text i Tectònica
La imagen del post proviene de la tesis de Ernest Ferré, Text i Tectònica

En zonas de confort, é dicir, en contornas coñecidas, parametrizados de antemán ou estructurados previamente na mente dos individuos, as dualidades opostas poden chegar a ter sentido. Refírome a dualidades do tipo cheo ou baleiro, negro ou branco, aberto ou pechado, etc. Estas dualidades opostas ou excluíntes, funcionan porque o receptor da información coñece previamente os matices e as singularidades escondidas nunha descrición tan primaria e sinxela. É dicir, todo o mundo asume esa dualidad como unha simplificación necesaria para entenderse de forma directa e rápida. Isto vale para a arquitectura, para a arte, o ensaio, pero tamén para múltiples situacións da vida, tanto a profesional, como a privada. En poucas palabras, sen necesidade de matices nin explicacións específicas, o emisor e receptor dese código binario, ou unha cousa ou a outra, poden entenderse grazas a un coñecemento compartido máis profundo do que unha mensaxe deste tipo encerra.

Obviamente cando saímos desa zona de confort, esta característica da mensaxe é totalmente insuficiente. Si a contorna é descoñecido, a necesidade de contextualizar e mostrar a paleta de cores intermedios entre dúas situacións é necesaria. Unha desas zonas de dis-confort por excelencia é o límite do coñecido, o campo do coñecemento fronterizo. Curiosamente, aínda que non sempre ocorre así, é posible seguir falando no territorio do ignoto e descoñecido de dualidades, pero a diferenza radical é que alí a oposición de categorías non é creíble. É máis, é case necesario o matiz da conjunción “e” para mostrar a capacidade de calquera espazo baseado na indeterminación, de que as categorías agrúpense, se complementen e ata se contradigan.

Obviamente cuando salimos de esa zona de confort, esta característica del mensaje es totalmente insuficiente. Si el entorno es desconocido, la necesidad de contextualizar y mostrar la paleta de colores intermedios entre dos situaciones es necesaria. Una de esas zonas de dis-confort por excelencia es el límite de lo conocido, el campo del conocimiento fronterizo. Curiosamente, si bien no siempre ocurre así, es posible seguir hablando en el territorio de lo ignoto y desconocido de dualidades, pero la diferencia radical es que allí la oposición de categorías no es creíble. Es más, es casi necesario el matiz de la conjunción “y” para mostrar la capacidad de cualquier espacio basado en la indeterminación, de que las categorías se agrupen, se complementen e incluso se contradigan.

Este tipo de recursos es magistral en la obra de Eugenio Trías, recientemente fallecido. Sus innumerables escritos acerca de la estética, como es Lógica del límite1, se anuncia un espacio relacional entre centro y periferia, entre dentro y frontera, que el filósofo desarrolla incluso como espacio topológico.2 En el espacio entre el cerco Hermético y el cerco del Aparecer, Trías sitúa el cerco Fronterizo, allí donde el cerco fronterizo, lugar de mediación, es también el lugar fundacional… En él se aloja el ser del límite.3

Nese espazo eminentemente fronteirizo, nesa condición de límite á que asigna un carácter de demarcación, e ao que chega a invocar como o lugar contemporáneo por excelencia en tanto que somos seres do límite, habitantes entre o ser e a nada, unha fronteira que nos conforma ao seu xeito, imprimindo a súa propia lóxica, Trías sitúa a dualidade do belo e o sinistro. No belo e o sinistro (referíndose ao seu coñecido libro do mesmo nome),4 impónseme, por vez primeira, case sen darme conta, a idea de límite.

E segue:

afirmo alí que o sinistro é a condición e o límite do belo. A inmediatez e patencia do sinistro destrúe todo posible efecto estético. Pero a pura e simple represión dese fondo escuro fai á súa vez imposible que o efecto estético prodúzase. Logo, o sinistro é á vez condición e límite. Sen referencia indirecta ao sinistro o obxecto estético carece de forza e vitalidade (é dicir de beleza)? O misterio debe manterse como tal”.5

En palabras máis mundanas, o belo e o sinistro é indisociable do feito estético e por tanto da arquitectura, a arte, a literatura, o cinema, etc. Aínda me atrevería a dicir máis, o belo e o sinistro é como categoría, unha dualidade non oposta, indiscernible de toda aspiración vital. Algo consustancial ao ser humano.

No ámbito de reflexións que aquí se dan, un marco ampliado da noción da arquitectura con relacións directas coa filosofía, a xeografía, a socioloxía, e un longo etc., diría que o belo e o sinistro como categoría estética é consustancial do feito urbano. O modo de produción do urbano, en sentido amplo e xeneroso, debe mediarse entre o sinistro como límite e o belo como reificador, como cosificador da realidade.

Unha das imaxes máis impactantes que se sitúan no límite, valla a redundancia, do sinistro e o belo, como algo máis alá do arquitectónico, como un inmenso e á vez brutal acto de amor, aprendino da tese doutoral de Ernest Ferré Text i Tectònica,6 defendida o ano pasado, e da que tiven o pracer de formar parte do tribunal.

Na tese relátase como Le Corbusier posuía un exemplar do Quixote que durante longos períodos da súa vida lía diariamente, ata considerar Ferré que a relación con ese exemplar chégase a converter non tanto nun obxecto de reacción poética, senón máis ben de culto poético. Á súa vez, tamén se relata na tese o amor de Le Corbusier polo seu can Pinceau, o seu fiel escudeiro a modo do seu Sancho Panza particular.

Á morte de Pinceau, o 6 de novembro de 1945, nunha reacción emocional básica e instintiva, por encima de calquera consideración, reacción ou emoción intelectual, o arquitecto suízo fusiona nun acto límite, a súa estimada lectura, e a memoria dun ser amado nun só obxecto, á súa vez inmensamente belo e sinistro. Le Corbusier forra o exemplar manido e vello do Quixote coa pel do seu fiel can Pinceua, nunha acción sublime. O purismo así, fora excedido polo simbolismo e a arte; para Le Corbusier, esta acción resituará a súa procura naquilo que sexa capaz de emocionar o mismísimo fondo da consciencia, situando o espírito da verdade, nesas mesmas coordenadas.

Por certo, vale dicir aquí que Trías relaciona a dobre categoría do belo e o sinistro directamente coa noción do sublime, en tanto que no límite desa dualidade yuxtapuesta, reside a clave para a aparición da categoría estética por antonomasia do sublime.

Esa e non outra é a lóxica da arquitectura como feito estético. A vontade de beleza e a asunción da condición do sinistro que cosifica o belo e lánzao cara ao sublime.

Que lonxe parece quedar esta actitude, a actitude do amor e a paixón desmedida, en parte da arquitectura actual… falta de actos simbólicos, apaixonados, salvaxes e profundamente belos!!!

Miquel Lacasta. Doutor arquitecto
Barcelona, abril 2013

Notas:

1 .TRÍAS, Eugenio, Lógica del Límite, Editorial Destino, Barcelona, 1991

2 .Ver diagrama da topoloxía do límite en TRÍAS, Eugenio, Cidade sobre Cidade, Arte, relixión e ética no cambio de milenio, Editorial Destino, Barcelona, 2001

3 .Op. cit. TRÍAS, 2001 p. 86

4 .TRÍAS, Eugenio, O Belo e o Siniestro, De Bolsillo Random House Mondadori, Barcelona, 2011. Unha das recientes reedicións do ensaio.

5 .Op. cit. TRÍAS, 2001 p. 173

6 .FERRÉ, Ernest en tdx.cat

[:en]

La imagen del post proviene de la tesis de Ernest Ferré, Text i Tectònica
The image of the post comes from the Ernest Ferré´s thesis, Text i Tectònica

In zones of comfort, that is to say, in known environments, parametrized in advance or structured before in the mind of the individuals, the opposite dualities can manage to make sense. I refer to dualities of the type full or empty, black or white, opened or enclosure, etc. These opposite or exclusive dualities, there work because the recipient of the information knows before the shades and the singularities hidden in such a primary and simple description. That is to say, the whole world assumes this duality as a simplification necessary to understand itself of direct and rapid form. This costs for the architecture, for the art, the test, but also for multiple situations of the life, both professional, and the private road. Briefly, without need of shades or specific explanations, the issuer and recipient of this binary code, or a thing or other one, they can be understood thanks to a shared knowledge deeper than a message of this type encloses.

Obviously when we go out of this zone of comfort, this characteristic of the message is totally insufficient. If the environment is not known, the need of contextualizar and to show the palette of intermediate colors between two situations is necessary. One of these zones of excellent dis-comfort is the limit of the known, the field of the frontier knowledge. Curiously, though not always it happens this way, it is possible to continue speaking in the territory of the unknown and unknown of dualities, but the radical difference is that there the opposition of categories is not credible. It is more, the shade of the conjunction is almost necessary “and” to show the capacity of any space based on the indetermination, of which the categories gather in crowds, complement each other and even be contradicted.

This type of resources is magisterial in Eugenio Trías’s work, recently deceased. His innumerable writings it brings over of the aesthetics, since it is A Logic of the limit1, a relational space promises to be between center and periphery, between inside and border, which the philosopher develops even as space topológico.2 In the space between the Hermetic fence and the fence of to Appear, Trías places the Frontier fence, there where the frontier fence, place of mediation, is also the place fundacional … In him the being of the limit lodges.3

In this eminently frontier space, in this condition of limit to the one that assigns a demarcation character, and whom it manages to invoke as the contemporary excellent place while we are beings of the limit, inhabitants between the being and nothing, a border that shapes us to his image and similarity, stamping his own logic, Trías places the duality of the beautiful thing and the sinister thing. In the beautiful thing and the sinister thing (refiriéndose I free his acquaintance of the same name),4 there am imposed I, for the first time, almost without realizing, the idea of limit.

And it continues:

I affirm there that the sinister thing is the condition and the limit of the beautiful thing. The immediacy and patencia of the sinister thing it destroys any possible aesthetic effect. But the pure and simple repression of this dark bottom makes in turn impossible that the aesthetic effect takes place. Then, the sinister thing is simultaneously condition and limit. Without indirect reference to sinister the aesthetic object lacks force and vitality (it is to say of beauty) … The mystery must be kept as such”.5

In more mundane words, the beautiful thing and the sinister thing it is undissociable of the aesthetic fact and therefore of the architecture, the art, the literature, the cinema, etc. Still I would dare to say more, the beautiful thing and the sinister thing is like category, a not opposite, indistinct duality of any vital aspiration. Slightly consubstantial to the human being.

In the area of reflections that here are given, an extended frame of the notion of the architecture with direct relations with the philosophy, the geography, the sociology, and a length etc., he would say that the beautiful thing and the sinister thing like aesthetic category is consubstantial of the urban fact. The way of production of the urban thing, in wide and generous sense, one must happen between the sinister thing as limit and the beautiful thing as reificador, since cosificador of the reality.

One of the most striking images that place in the limit, costs the redundancy, of the sinister thing and the beautiful thing, as something beyond the architectural thing, as the immense one and simultaneously brutal act of love, I it learned of Ernest Ferré’s doctoral thesis Text i Tectònica,6 defended last year, and of that I had the pleasure of forming a part of the court.

In the thesis is reported how Corbusier was possessing a copy of the Cuisse that during long periods of his life he was reading every day, up to considering I covered that the relation with this copy manages to turn not so much into an object of poetical reaction, but rather of poetical worship. In turn, also Le Corbusier reports in the thesis the love of for his dog Pinceau, his faithful page like his particular Sancho Panza.

To Pinceau‘s death, November 6, 1945, in an emotional basic and instinctive reaction, over any consideration, reaction or intellectual emotion, the Swiss architect fuses in an act limit, his estimated reading, and the memory of a being loved in an alone object, in turn immensly beautiful and sinister. Le Corbusier lines the stale and old copy of the Quijote with the skin of his faithful dog Pinceua, in a sublime action. The purism like that, it had been exceeded by the symbolism and the art; For Le Corbusier, this action will re-place his search in that one that is capable of thrilling the very same bottom of the conscience, placing the spirit of the truth, in the same coordinates.

Certainly, it is worth saying here that Selections it relates the double category of the beautiful thing and the sinister thing directly to the notion of the sublime thing, while in the limit of this juxtaposed duality, the key resides for the appearance of the aesthetic category par excellence of the sublime thing.

This and not other one is the logic of the architecture as aesthetic fact. The will of beauty and the assumption of the condition of the sinister thing that cosifica the beautiful thing and it throws towards the sublime thing.

What distant view seems to stay this attitude, the attitude of the love and the excessive passion, partly of the current architecture … lack of symbolic, passionate, wild and deeply beautiful acts!!!

Qué lejos parece quedar esta actitud, la actitud del amor y la pasión desmedida, en parte de la arquitectura actual… ¡¡¡falta de actos simbólicos, apasionados, salvajes y profundamente bellos!!!

Miquel Lacasta. PhD architect
Barcelona, april 2013

Notes:

1 .TRÍAS, Eugenio, Lógica del Límite, Editorial Destino, Barcelona, 1991

2 .Seeing graph of the topología of the limit in TRÍAS, Eugenio, Ciudad sobre Ciudad, Arte, religión y ética en el cambio de milenio, Editorial Destino, Barcelona, 2001

3 .Op. cit. TRÍAS, 2001 p. 86

4 .TRÍAS, Eugenio, Lo Bello y lo Siniestro, De Bolsillo Random House Mondadori, Barcelona, 2011. One of the recent reissues of the test.

5 .Op. cit. TRÍAS, 2001 p. 173

6 .FERRÉ, Ernest en tdx.cat

[:]

Miquel Lacasta Codorniu
Miquel Lacasta Codorniuhttps://axonometrica.wordpress.com/
Es cofundador en ARCHIKUBIK y también en @kubik - espacio multidisciplinario. Obtuvo un Ph.D. con honores (cum laude) en ESARQ Universitat Internacional de Catalunya UIC y también fue galardonado con el premio especial Ph.D (UIC 2012), M.arch en ESARQ Universitat Internacional de Catalunya, y se graduó como arquitecto en ETSAB Universitat Politècnica de Catalunya . Miquel es profesor asociado en ESARQ desde 1996. Anteriormente, fue profesor en Elisava y Escola LAI, y también en programas de postgrado en ETSAB y La Salle. Fue arquitecto en la oficina de Manuel Brullet desde 1989 desde 1995. Ha sido galardonado en "Taller Barcelona'96. El TGV, una oportunidad por estructurar la periferia ". Fue codirector del taller "Territorio Virtual, Límite Urbano" en ITSEM Guadalajara, México en 2000 y también codirector del taller "Ravalizar Barcelona" en ITSEM Guadalajara, México, y CCNY, Nueva York, EE. UU. En 2002, 2003 y 2004. Ganó el premio A + en 2010 por Sunion School en el Best Educational Building, The International Architecture Award 2008 en The Chicago Athenaeum por Colin's House y el primer premio en Corian Prize en 2006. Su obra ha sido expuesta en Barcelona , Madrid, Florencia, Cannes y en Le Pavillon de l'Arsenal en París. Varias publicaciones han sido reconocidas por su trabajo como Quaderns, ON, Arquitectura Plus, Piso, Arquitectura y Diseño, El País, ABC, La Vanguardia, Clarín, Sole 24 Ore, y otros. Recientemente realizó conferencias en ITSEM Guadalajara, México, Facolta di Architettura di l'Alghero, Italia, msa Münster School of Architecture, Münster Alemania, IBM Think Tank en París, Francia, y varias universidades y organizaciones en España. Recientemente fue galardonado con el ZAC RN5 en el concurso Vitry-sur-Seine, un Eco-distrito de 255 residencias sociales y privadas y una residencia de estudiantes en Ivry, y 32 apartamentos asistidos para personas mayores en Olesa de Montserrat.
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Alberto Alonso Oro
Alberto Alonso Oro
9 years ago

La tesis Text i Tectònica consta de tres partes. En la primera [capítulo
1] se ofrece un marco teórico sintético sobre la necesidad de la
concepción holística o globalizante de la percepción de la arquitectura
como necesidad de proponer un cambio cultural.

La segunda parte [capítulos 2 y 3] comprende el desarrollo de la
investigación empírica realizada mediante el método comparativo
especulativo de la obra escrita de Le Corbusier, en dos textos, Vers une
Architecture (1923), y UNITÉ (1948). Los
resultados obtenidos se han organizado en conceptos arquitectónicos,
bajo una estructura iconostàsica (en retablo) que el propio Le Corbusier
ya previó en ese período.

En la tercera parte [capítulo 4], se pretende validar la estructura
iconòstàsica de Le Corbusier como método de aprendizaje artístico o
arquitectónico. La primera validación viene de la teoría del lenguaje,
la segunda de la teoría poética, y la última del campo filosófico o
también llamado arquitectónica filosófica.

Finalmente, en el [capítulo 5] el autor hace una propuesta concreta para
iniciar un proceso global donde las conclusiones de la investigación y
la metodología validada de acuerdo con el tema estudiado se nos muestran
como un germen de cambio de esta posibilidad de percepción
http://www.tdx.cat/handle/10803/83922

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