
Son los acervos, según las definiciones recogidas en los diccionarios, “conjuntos de bienes morales, culturales o materiales que pertenecen a una colectividad” (Espasa), “(…) acumulados por tradición o herencia” (RAE). Moliner y Larousse también definen el acervo como “Montón de cosas pequeñas y compartidas”. Sus derivados son muy expresivos: acerico=almohadilla para alfileres o Aceruelo= Albardilla para portar pequeñas cosas. Se trataba a menudo de conjuntos de bienes de consumo, los más preciados, como lentejas y trigo. Una definición que se ha ido extendiendo para abarcar patrimonios formados por los bienes, materiales o no, que reúne una comunidad, una institución, etc., para la puesta a disposición de todos sus miembros e incluso, a veces, del público en su acepción más amplia.
Los acervos, en efecto, nos acercan a los conjuntos: paisajes bioculturales y ciudades, entendidos como entramados de bienes de distinto tamaño, porte y naturaleza, no siempre relevantes en su individualidad, pero sí necesarios en la preservación del significado cultural del todo en el que se inscriben. Hablar de acervos, hoy, nos permite ahondar en el carácter transescalar del Patrimonio que reconocemos, por ejemplo, en el ámbito Ferroviario. Este comprende desde infraestructuras y bienes inmuebles de diversas dimensiones -como son los cúmulos de vías, estaciones, apeaderos, almacenes, talleres, aduanas, etc. -hasta elementos muebles y de menor tamaño como son las señales, agujas y relojes de estaciones, aquellos que por primera vez obligaron a unificar la hora entre provincias de un mismo Estado.
El acervo también nos remite a una concepción del Patrimonio que contempla su original diversidad y complejidad, además de la inclusión de aquello que se ha considerado, hasta escasas décadas, ajeno, otro, diverso. Es el caso de los cultivos y, en general, de la vegetación, espontánea o no, en la que se encuentra inmerso el bien y que a menudo debemos de considerar como parte de su misma esencia. Se considerará aquí, por ejemplo, como riqueza y parte de ese Patrimonio Ferroviario al que aludíamos anteriormente, las especies vegetales que circulan a lo largo de las vías, provenientes de lugares lejanos y que constituyen una peculiar rama de la botánica clasificada, precisamente, como ferroviaria.
Por todo ello, al convocar este número como continuación del anterior dedicado al Patrimonio en su sentido más general y amplio, pensamos en elementos patrimoniales aislados, pero también en calles, plazas y espacios libres; parques más que jardines; la vegetación, las esculturas, los grafitis, el mobiliario urbano, con la vista puesta en su utilización por parte del vecindario, los visitantes, los animales domésticos, y con su luz, música, colores, ruidos. Así introducimos el acervo en una geografía, con su topografía, sus cursos de agua, su clima y todos esos accidentes naturales que, junto a los artificiales, nos dan un paisaje determinado. El acervo, de hecho, al ser un conjunto de cosas, nos obliga a delimitar espacios homogéneos con un concepto de homogeneidad muy flexible, acorde a la diversidad y complejidad de la sociedad actual. Pero es imprescindible, si queremos aprender y aprehender los acervos como un bien cultural.
En ellos encontramos la belleza de la singularidad de elementos naturales y antrópicos, así como de la repetición de los mismos, prestándose a diferentes lecturas y aproximaciones de carácter metodológico para su comprensión, clasificación, catalogación y, en definitiva, acción dirigida hacia su preservación.
También encontramos vida, y por tanto modificaciones constantes, debidas al paso del tiempo y a los cambios de uso que exigen una reflexión acerca de posibles medidas de conservación de los acervos y de su puesta en valor. De todo ello se deduce la obligación de transmitirlos, puesto que parten de la tradición. La palabra tradición, de hecho, proviene del latín traditio, que a su vez deriva del verbo tradere, cuyo significado es entregar o transmitir de generación en generación. De aquí la dimensión de colectividad que entendemos inherente a los acervos.
El reúso, en este sentido, se perfila hoy como una práctica patrimonial necesaria. A diferencia de otras, tradicionalmente ligadas a la Restauración de Monumentos, que ponen el acento en el objeto patrimonial, el reúso – del inglés adaptive reuse– antepone el interés de los usuarios al contemplar acciones miradas a asegurar su funcionalidad compatible con los valores patrimoniales. La valoración, a su vez, no está exenta de un inevitable grado de interpretación por parte de los agentes llamados a intervenir, tanto desde la administración pública como a nivel particular. Su subjetividad deberá cuanto menos respetar la legislación vigente y los principios básicos de las Cartas Internacionales que han marcado avances significativos en los últimos años.
Por último, se quiere aquí abogar en favor de una mayor educación patrimonial, profundamente arraigada en la sociedad desde los niveles más básicos. El Plan Nacional de Educación Patrimonial impulsado por el Ministerio de Cultura a través del Instituto de Patrimonio de España (IPCE) a partir de 2013 y finalizado en 2023, hace esperar un futuro mejor, aunque mucho queda por hacer en este campo. Se trata de un reto que afecta directamente a las Escuelas de Arquitectura, llamadas a formar profesionales comprometidos con nuestros acervos.
Los profesores Fernando Vela Cossío y Guendalina Salimei firman, respectivamente, el Editorial y la sección de Coyunturas de este número, aportando una perspectiva contemporánea desde el ámbito académico y profesional. En el caso de la arquitecta italiana Salimei, la elaboración de este monográfico coincide con su comisariado del Pabellón Italia en la Bienal de Arquitectura de Venecia de 2025, Terrae Aquae, dedicado a las franjas costeras del Mediterráneo, como conjunto patrimonial que reúne diversas escalas, culturas y significados.
Con todo ello, se aboga desde aquí por los acervos como una oportunidad para la sociedad que no puede ser asociada únicamente al turismo. Nos gustaría por ello imaginarlos desprovistos de su valor económico y confiar al Arte y a la Arquitectura la trasmisión de los valores éticos y morales de la materia que los constituye ¿Es eso posible?
SUMARIO
Entrevista
– Entrevista a Linarejos Cruz Pérez. Graziella Trovato
Prólogo
– Los acervos. Graziella Trovato
Editorial
– El patrimonio cultural, concepto dinámico. Fernando Vela Cossío
Artículos de investigación
– Patrimonio (in)material: El espacio de la fiesta en la música electrónica de baile. Javier Marcuello López
– Paisaje Agavero y antiguas instalaciones industriales del tequila: De la patrimonialización a la mercantilización. José Pedro Sánchez Victoria | Francisco Covarrubias Villa
– Conflictos no resueltos: El patrimonio inmaterial, identidades y reconstrucciones. Guillem Carabí-Bescós
– El estatuto del lugar como instrumento para la identificación y preservación del patrimonio territorial en la costa norte peruana. Raúl Gálvez | José Luis Perleche | Jorge I. Guerrero
– El patrimonio y legado cultural del plan de construcción de los Hogares Rurales del Frente de Juventudes durante la posguerra franquista. Javier Caballero Chica
– Etnohistoria del patrimonio arquitectónico maya. Daniela Sánchez Aroche
– Habitar el paisaje biocultural marítimo: Chipperfield y Siza entre el territorio y el agua. Mª Pura Moreno Moreno | Javier de Esteban Garbayo
Artículos de crítica
– Coyunturas: ¿De qué estamos hablando los arquitectos en Italia? Guendalina Salimei | Anna Riciputo
– El museo sin muros: Resignificar el patrimonio inmaterial a través de la museografía. Diana Maján | Gema Ramírez | Ángel Luis Rocamora
– De raíces a etiquetas: La pérdida del sentido del patrimonio como legado vivo. Ángel Daniel Ramírez Herrera | José de Jesús Ceja Buenrostro
– Cuando el patrimonio es un prodigio. Karen Takano Valdivia
– Acervos vivos en Santiago: Los parques urbanos gestionados por el Estado. Pía Gamboa Wallberg
Reseñas
– Manuel Trillo de Leyva. Obra completa 1964–2005. VV. AA. Pedro Mena Vega
– Open Heritage. Community-driven Adaptive Reuse in Europe: Best Practice. VV. AA. Israel Nagore Setién
– Guía de alojamiento ecológico: Recomendaciones de diseño adaptadas al entorno de la provincia de Ourense. Mol Arquitectura. Abigail Ballesteros Teixeira
– Les «Constructions» de l’Imagerie d’Épinal Pellerin 1862-1995. Dieter Nievergelt (ed.). Fernando Jiménez Parras




