InicioobrasartePersianas cerradas: Ferrol 2014 | Ana AmadoPersianas cerradas: Ferrol 2014 | Ana...

Persianas cerradas: Ferrol 2014 | Ana AmadoPersianas cerradas: Ferrol 2014 | Ana AmadoClosed blinds: Ferrol 2014 | Ana Amado

Cerca del 40% de los bajos comerciales del centro de Ferrol están vacíos. Y ocurre en otras ciudades, otros centros históricos del país. Entre la debacle mundial  y la crisis de la industria astillera, algunos lugares parecen auténticos pueblos fantasma. He aquí un ejemplo.

Es bastante más que un tercio de los bajos comerciales. ¡Casi un 40%! Algo más de una quinta parte de éstos fueron, en otra vida, negocios dedicados a la hostelería. Personas que entran, que salen, que piden su café o su tapa. Ahora, los rostros que pasean por el trazado cuadriculado de la ciudad bien se parecen a los anónimos paseantes dublineses de Joyce, o de Simmel. Este último, sociólogo alemán, entendía la ciudad –y, en concreto, el centro urbano– como lugar de creación e intercambio social, económico y cultural. La ciudad como mercado, como proceso de compra y venta. Pero cuando el mercado está vacío, afloran otras preguntas. Sampedro lo definía muy bien. Si entendemos la sociedad como democracia, y la democracia como un mercado libre, el día que no tengamos dinero, todo se irá al traste.

Del progresivo deterioro del centro histórico y el masivo éxodo hacia las ciudades dormitorio como instantánea resultado de las dos últimas décadas –teniendo como punto álgido, los años previos a la actual crisis mundial–, deriva, como tónica nacional, el abandono del casco urbano histórico. La arquitectura tradicional mantenida de otras épocas y otras vidas nos dice poco en el día a día en cualquier ciudad española. El constante abandono tanto de ciudadanos, que buscan mantenerse en sus ya abultadas hipotecas de la periferia, como del institucional, que hace más caro e inviable restaurar y rehabilitar lo que en otro tiempo fue un techo sobre el que cobijarse, produce un tejido empresarial del pequeño comerciante inestable.

Caras lánguidas, silencio espectral, vacío espacial, cielo gris y otra terminología frecuente en la literatura pueden servir para describir lo que los precursores de la sociología urbana querían superar. Esos recursos manidos y trillados explican grosso modo el ahora, la consecuencia, pero no la causa. Una ciudad muy dependiente de dos grandes astilleros europeos –y, en su día, internacionales–, una industria pesada en constante transformación y caída que no permite márgenes de error: de los diez mil puestos de trabajo –sin contar los indirectos– que mantenían los astilleros hace tres décadas, a los constantes despidos masivos que acaban en apenas en más de dos mil. Y con los problemas de los nuevas cargas de trabajo con Pemex y su filial viguesa más asequible, las cifras irán bajando. De las cifras poblacionales, otro dato: Ferrol ha perdido más de 7.000 habitantes en la última década, acercándose a la barrera de los 70.000 habitantes, con un paro un punto más alto que la población activa (situada en el 32%). Lejos quedaron las cien mil vidas que poblaban este enclave gallego en la década de los ochenta.

Los más de trescientos locales comerciales vacíos –según una estadística de elaboración propia*– dejan un panorama desolador que ha calado en la población local. La proyección inmediata en las esferas públicas no se ha hecho esperar. El ayuntamiento ferrolano propone un plan para dinamizar el comercio en el barrio a una consultoría externa (Auren Consultores SA) por una suma que asciende a más de 46.000 euros. Con ello, pretende buscar nuevos empresarios, y por cada nuevo inversor, el incentivo variará entre los dos mil y los cuatro mil euros. Sin embargo, las cuantías de los alquileres no han bajado lo que se espera, y la previsión de los resultados está por publicarse en este mes de enero. Por contra, en el mismo ayuntamiento ferrolano se abre Parque Ferrol, un centro comercial de la promotora Santiago Sur que invierte 50 millones para edificar 23.000 metros cuadrados. Las empresas Carrefour, MediaMarkt o Bricodepot inauguran en noviembre del pasado 2013 y tienen clientes que superan los cien mil en pocos días. En tal panorama se suman las cifras del ayuntamiento colindante, Narón, que ha crecido en la última década en más de ocho mil habitantes, y la vida comercial despunta, teniendo su máxima expresión en el centro comercial Odeón.

Muy ciertas son las palabras de Simmel sobre el urbanita ferrolano, cuya actividad llena de contrastes podría resumirse aquí:

“El fundamento psicológico sobre el que se alza el tipo de individualidades urbanitas es el acrecentamiento de la vida nerviosa”.

Obra: La serie fotográfica «Persianas cerradas: Ferrol 2014» forma parte de la exposición colectiva  Espacio público / Espacio privado, comisariado por Mónica Maneiro, que puede visitarse actualmente en el ferrolano Centro Cultural Torrente Ballester hasta febrero de 2015
Texto: Rober Amado, sociólogo y periodista. *Estadística elaborada por Roberto Amado Castro.
Emplazamiento: Ferrol, Galicia, España
Fotografías: Ana Amado
Año: 2014
+ anaamado.eu


Near 40 % of the low commercial ones of Ferrol’s center they are empty. And it happens in other cities, other historical centers of the country. Between the world debacle and the crisis of the industry astillera, some places look like authentic peoples ghost. Is here an example.

It is enough more than a third than the low commercial ones. Almost 40 %! Slightly more of fifth one part of these they were, in another life, business dedicated to the hotel and catering business. Persons who enter, that go out, that ask for his coffee or his lid. Now, the faces that walk along the squared tracing of the city well look like the anonymous walkers dublineses of Joyce, or of Simmel. The latter, German sociologist, understood the city – and, in I make concrete, the urban center – as place of creation and social, economic and cultural exchange. The city like market, as process of purchase and sale. But when the market is empty, other questions show. Sampedro was defining it very well. If we understand the company as democracy, and the democracy as a free market, the day that we do not have money, everything will go away to the fret.

Of the progressive deterioration of the historical center and the massive exodus towards the cities bedroom as instantaneous proved of last two decades – having as culminating point, the years before the current world crisis-, it derives, as national keynote, the abandon of the historical urban area. The traditional architecture supported of other epochs and other lives says to us little in day after day in any Spanish city. The constant one I retire so much of citizens, who seek to be kept in his already bulky mortgages of the periphery, since of the institutional one, which it makes more expensive and unviable to restore and to rehabilitate what in another time was a ceiling on the one that to hide, produces a managerial fabric of the small unstable merchant.

Languid faces, spectral silence, spatial emptiness, gray sky and another frequent terminology in the literature can serve to describe what the predecessors of the urban sociology wanted to overcome. These stale and trite resources explain grosso modo now, the consequence, but the reason. A city very dependent on two big European shipyards – and, in his day, international-, an industry weighed in constant transformation and fallen that does not allow margins of mistake: of ten thousand working places – without the indirect ones tell – that they were supporting the shipyards three decades ago, to the constant massive dismissals that end in scarcely in more than two thousand. And with the problems of new loads of work with Pemex and his subsidiary viguesa more attainable, the numbers will be going down. Of the population numbers, another information: Ferrol has lost more than 7.000 inhabitants in the last decade, approaching the barrier of 70.000 inhabitants, with an unemployment a point higher that the population activates (placed in 32%). Far there stayed hundred thousand lives that were populating this Galician enclave in the decade of the eighties.

More than three hundred empty business premises – according to a statistics of production propia* – leave a distressing panorama that has sunk in into the local population. The immediate projection in the public spheres has not made wait. The town hall ferrolano proposes a plan to stir the trade into action in the neighborhood to an external consultancy (Auren Consultores SA) for a sum that ascends to more than 46.000 Euros. With it, it tries to search new businessmen, and for every new investor, the incentive will change between the two thousand and four thousand Euros. Nevertheless, the quantities of the rents have not lowered what is waited, and the forecast of the results is for be publishing in this January. For against, in the same town hall ferrolano there opens itself Park Ferrol, a mall of the promoter Santiago South that invests 50 millions to build 23.000 square meters. The companies Carrefour, MediaMarkt or Bricodepot inaugurate in November of last 2013 and have clients who overcome the hundred thousand in a few days. In such a panorama there add the numbers of the adjacent town hall, Narón, which has grown in the last decade in more than eight thousand inhabitants, and the commercial life appears, having his maximum expression in the Odeón mall.

Very certain they are Simmel’s words on the urbanita ferrolano, whose activity fills of contrasts it might be summarized here:

“The psychological foundation on the one that raises the type of individualities urbanitas is the increase of the nervous life”.

Work: The photographic series «Closed Blinds: Ferrol 2014» forms a part of the collective exhibition public Space/ private Space, comisariado for Mónica Maneiro, who can visit nowadays in the ferrolano Cultural Center Torrent Ballester until February, 2015

Text: Rober Amado, sociologist and journalist. *Estadística elaborated by Roberto Amado Castro.

Emplacement: Ferrol, Galicia, Spain

Photographs: Ana Amado

Year: 2014

+ anaamado.eu

Preto do 40% dos baixos comerciais do centro de Ferrol están baleiros. E acontece noutras cidades, outros centros históricos do país. Entre o desastre mundial e a crise da industria astillera, algúns lugares parecen auténticos pobos fantasma. Velaquí un exemplo.

É bastante máis que un terzo dos baixos comerciais. Case un 40%! Algo máis dunha quinta parte destes foron, noutra vida, negocios dedicados á hostalaría. Persoas que entran, que saen, que piden o seu café ou a súa tapa. Agora, os rostros que pasean polo trazado cuadriculado da cidade ben parécense aos anónimos paseantes dublineses de Joyce, ou de Simmel. Este último, sociólogo alemán, entendía a cidade -e, en concreto, o centro urbano- como lugar de creación e intercambio social, económico e cultural. A cidade como mercado, como proceso de compra e venda. Pero cando o mercado está baleiro, afloran outras preguntas. Sampedro definíao moi ben. Se entendemos a sociedade como democracia, e a democracia como un mercado libre, o día que non teñamos diñeiro, todo se irá ao traste.

Da progresiva deterioración do centro histórico e o masivo éxodo cara ás cidades dormitorio como instantánea resultado das dúas últimas décadas -tendo como punto álxido, os anos previos á actual crise mundial-, deriva, como tónica nacional, o abandono da zona urbana histórica. A arquitectura tradicional mantida doutras épocas e outras vidas dinos pouco no día a día en calquera cidade española. O constante abandono tanto de cidadáns, que buscan manterse nas súas xa avultadas hipotecas da periferia, coma do institucional, que fai máis caro e inviable restaurar e rehabilitar o que noutro tempo foi un teito sobre o que abeirarse, produce un tecido empresarial do pequeno comerciante inestable.

Caras lánguidas, silencio espectral, baleiro espacial, ceo gris e outra terminoloxía frecuente na literatura poden servir para describir o que os precursores da socioloxía urbana querían superar. Eses recursos manidos e trillados explican grosso modo o agora, a consecuencia, pero non a causa. Unha cidade moi dependente de dous grandes estaleiros europeos -e, no seu día, internacionais-, unha industria pesada en constante transformación e caída que non permite marxes de erro: dos dez mil postos de traballo -sen contar os indirectos- que mantiñan os estaleiros hai tres décadas, aos constantes despedimentos masivos que rematan en apenas en máis de dous mil. E cos problemas dos novas cargas de traballo con Pemex e a súa filial viguesa máis alcanzable, as cifras irán baixando. Das cifras poboacionais, outro dato: Ferrol perdeu máis de 7.000 habitantes na última década, achegándose á barreira dos 70.000 habitantes, cun paro un punto máis alto que a poboación activa (situada no 32%). Lonxe quedaron as cen mil vidas que poboaban este enclave galego na década dos oitenta.

Os máis de trescentos locais comerciais baleiros -segundo unha estatística de elaboración propia*- deixan un panorama desolador que calou na poboación local. A proxección inmediata nas esferas públicas non se fixo esperar. O concello ferrolano propón un plan para dinamizar o comercio no barrio a unha consultoría externa (Auren Consultores SA) por unha suma que ascende a máis de 46.000 euros. Con iso, pretende buscar novos empresarios, e por cada novo investidor, o incentivo variará entre os dous mil e os catro mil euros. Non obstante, as contías dos alugueres non baixaron o que se espera, e a previsión dos resultados está por publicarse neste mes de xaneiro. Pola contra, no mesmo concello ferrolano se abre Parque Ferrol, un centro comercial da promotora Santiago Sur que inviste 50 millóns para edificar 23.000 metros cadrados. As empresas Carrefour, MediaMarkt ou Bricodepot inauguran en novembro do pasado 2013 e teñen clientes que superan os cen mil en poucos días. En tal panorama súmanse as cifras do concello lindante, Narón, que creceu na última década en máis de oito mil habitantes, e a vida comercial despunta, tendo a súa máxima expresión no centro comercial Odeón.

Moi certas son as palabras de Simmel sobre o urbanita ferrolano, cuxa actividade chea de contrastes podería resumirse aquí:

“O fundamento psicolóxico sobre o que se alza o tipo de individualidades urbanitas é o acrecentamento da vida nerviosa”.

Obra: A serie fotográfica «Persianas pechadas: Ferrol 2014» forma parte da exposición colectiva Espazo público / Espazo privado, comisariado por Mónica Maneiro, que pode visitarse actualmente no ferrolano Centro Cultural Torrente Ballester ata febreiro de 2015

Texto: Rober Amado, sociólogo e periodista. *Estadística elaborada por Roberto Amado Castro.

Emprazamento: Ferrol, Galicia, España

Fotografías: Ana Amado

Ano: 2014

+ anaamado.eu

veredes
veredeshttps://veredes.es/
Surge enero de 2009 como búsqueda de satisfacer el conocimiento de la actividad arquitectónica y tangentes que se generan. La idea es crear un espacio para divulgar los diversos proyectos en busca de nueva inspiración y de intercambio.
ARTÍCULOS RELACIONADOS
ARTÍCULOS DEL AUTOR
0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme
guest
0 Comments
Los más recientes
Los más viejos Los más votados

Espónsor

Síguenos

23,683FansMe gusta
5,321SeguidoresSeguir
1,844SeguidoresSeguir
23,782SeguidoresSeguir

Promoción

También:

feedly

Columnistas destacados

Íñigo García Odiaga
87 Publicaciones0 COMENTARIOS
Antonio S. Río Vázquez
57 Publicaciones0 COMENTARIOS
José del Carmen Palacios Aguilar
54 Publicaciones0 COMENTARIOS
Aldo G. Facho Dede
50 Publicaciones0 COMENTARIOS