InicioartículosLa naturaleza del cambio. The nature of change has changed | Miquel...

[:es]La naturaleza del cambio. The nature of change has changed | Miquel Lacasta[:en]The nature of the change. The nature of change you have changed | Miquel Lacasta[:gl]A naturaleza do cambio. The nature of change has changed | Miquel Lacasta[:]

[:es]

Seguramente no puede decirse que todo ocurriera en la década de los 60, pero sí puede afirmarse que esta fue una década de grandes cambios, de grandes transformaciones sociales, cambios, que hoy podemos observar cómo están más vivos que nunca. Mirando hacia atrás, es fácil reconocer transformaciones significativas que tienen su origen en esos años y que llegan a nuestros días en plena actividad. Sin lugar a dudas, la década de los 60 representa una de las épocas de todo el siglo XX que de manera pacífica en general, los parámetros por los que el mundo se medía, sufren una convulsión capaz de poner patas arriba usos y costumbres, proyectos y anhelos de un mundo que abandona el proyecto moderno para adentrarse en otra época, quizás más confusa, quizás más abierta a interpretaciones, quizás más indefinida, pero sin duda más compleja, mucho más compleja.

Para entender cómo en este punto de la historia arranca un proceso de transformación que podríamos definir como el paso de una lógica del orden a una lógica de la complejidad, basta repasar someramente los acontecimientos de orden social, económico, cultural, tecnológico y político que irán transformando de manera radical nuestra sociedad y darnos cuenta como en cada acontecimiento implica un nuevo nivel de complejidad, cada transformación deja descrito un nuevo límite, como va tejiéndose una madeja más y más tupida de realidades relacionadas las una con las otras. Una característica de esta década es que se amplía enormemente el ámbito de lo posible, creando así unas nuevas reglas de juego.

El gran éxito que han obtenido los cambios ocurridos en los 60, la aparición de una conciencia de transformación y el enorme abanico de disciplinas afectadas por estos, hace pensar que de todo el siglo XX, es en esta década donde se produce la mayor concentración de transformaciones de fondo, impulsadas por una sociedad con una enorme necesidad de cambio, de evolución, de rotura de esquemas hacia una nueva liberación, unos nuevos ideales. Quisiera clarificar antes de seguir, que cuando hablamos de cambios, me refiero fundamentalmente a cambios profundos en la mentalidad de la sociedad y de los individuos, cambios que conllevarán la aparición de nuevas tecnologías, de nuevos órdenes políticos, de nuevos posicionamientos culturales, de nuevas estrategias económicas y nuevos perfiles sociales.

Evidentemente todas estas transformaciones no ocurren en una década, sino que se van desgranando durante años y años hasta nuestros días, se van decantando, van cogiendo forma a medida que la sociedad entera, en todos los puntos del planeta, va madurando. O dicho de otro modo, los cambios que década a década van sucediéndose desde entonces, tienen en gran medida su origen en la cadena de acontecimientos que arranca en la década de los años 60.

Existe en ese momento la confianza ciega de que una nueva sociedad era posible y necesaria, una energía imparable impulsaba a miles de personas a luchar intelectualmente la mayor de las veces, por una nueva sociedad que tan sólo 5 ó 10 años antes hubiera resultado difícil de creer. La atmósfera de las sociedades occidentales se volvió electrizante y un ímpetu desconocido se apoderó de muchísimos jóvenes y no tan jóvenes que movidos como por un resorte imaginario se levantaban cada mañana con el ánimo de cambiar la sociedad de cabo a rabo.

Una reflexión sobre las características de esas transformaciones, nos lleva a detectar que tienen en común tres vectores de cambio, en mayor o menor medida similares en sus comportamientos, es decir estos cambios se rigen por un patrón aplicable a cada una de las pequeñas revoluciones que conforman los revoltosos 60 y que la característica de estos patrones han favorecido el hecho de que los cambios ocurridos en los 60 hayan tenido una influencia definitiva en décadas posteriores.

Vector Velocidad

Los cambios se producen a una velocidad inusual, la propagación de los factores que estos cambios inducen son asumidos a un ritmo tan vertiginoso que impulsan a la sociedad a una tendencia natural a la pérdida de orden, a una cierta entropía. Por la novedad que estos cambios introducen y a su vez por su velocidad de propagación, los efectos que generan provocan una especie de aturdimiento y una clara sensación de desorden, de pérdida de referencias y paralelamente de manifestaciones de angustia o de explosiva creatividad en diversos ámbitos de la sociedad. Si un cambio ya supone una desestabilización poderosa de los cimientos sobre el que un sujeto se asienta, un cambio a gran velocidad provoca una auténtica sensación de cataclismo personal. En aquellos casos en que una persona se adhiere a la corriente de estos cambios, las dosis de entusiasmo y energía se multiplican de manera exponencial. En la década de los 60, aquellos que asumieron un rol en estos procesos de transformación, tenían una autoconfianza arrolladora, se sentían inmersos en una revolución de consecuencias enormes y se convertían en una máquina de generar ideas, acciones y adeptos.

Vector Escala

El ámbito territorial de estos cambios se hace global. Ya sea por implantación, como por reacción a estos cambios, estos nunca son de escala local sino que la profundidad de estas transformaciones se da en términos globales, a una escala planetaria. Por primera vez los cambios se difunden por todos los continentes, afectarán a millones de personas y en aquellos casos en los que se produce una reacción adversa a los cambios, generan un “ruido de fondo” en amplias capas de la sociedad que más pronto o más tarde acaban saliendo a la luz y desarrollando todo su potencial.

Igualmente la escala conceptual de estos cambios es enorme, no hay tabú que quede sin revisar, el armazón intelectual con el que están constituidas las nuevas ideas pone patas arriba todos los valores imperantes, desde la religión a la política, pasando por la sexualidad, los usos sociales, las costumbres más básicas, etc. Un infinito reguero de “verdades” asumidas, se pone en cuestión, se debaten y se combaten en distintos puntos del planeta.

Vector Transversal

Unido a la magnitud territorial de estos cambios, está asociada la transversalidad de los mismos. Los cambios y transformaciones son de amplio espectro. Ni las clases sociales poderosas, ni las clases más desfavorecidas quedarán inmunes a la profundidad y radicalidad de la transformación que los nuevos paradigmas generan. En todo caso la solidez de una nueva clase media se verá especial e irremediablemente afectada por estos vectores de transformación y a su vez esta clase media constituirá el objetivo de la aplicación de estos cambios. Sin embargo, quizás por primera vez en la historia, las transformaciones son de naturaleza “interclase”, diferentes estratos sociales se encuentran en la misma trinchera intelectual. Este aspecto hace que los cambios tengan mayor repercusión y transcendencia. El hermanamiento entre diferentes espectros sociales favorece enormemente la sensación de cambio global, de transformación radical y de advenimiento de una nueva realidad. Estudiantes y obreros, intelectuales y funcionarios, amas de casa e hijos de las clases acomodadas se encuentran y se mezclan en debates, manifestaciones y todo tipo de acciones de protesta.

The nature of changes has changed

«Constant change has been the backdrop to our lives. But the nature of changes has changed.»

Peter Buchanan empieza así de contundente un ensayo reciente publicado en The Architectural Review.Sin duda e marco conceptual del texto de Buchanan se sitúa en la profunda recesión global que estamos viviendo, entrados de lleno en la segunda década del siglo XXI. Pero una atenta lectura del texto de Buchanan no deja de dar la impresión de que el viejo dicho “de aquellos polvos vienen estos lodos” vuelve a cumplirse. La argumentación de Buchanan acaba con una acertada afirmación:

«The conceptual thinking still conforms to the paradigm of modernity. But as Einstein pointed out, a problem cannot be solved with the same level of thinking as created it.»

Es decir, ya va siendo hora que asumamos que para mirar hacia adelante deberíamos dejar de mirar por el retrovisor. La velocidad, la escala y la transversalidad de los cambios contemporáneos han mutado de naturaleza y ya no son una contraprogramación a la modernidad. Bien es cierto que el origen de todos los cambio lo podemos encontrar en la década de ruptura que supuso los años 60, pero también es cierto que la lógica evolutiva de estos cambios ha acabado por modificar su estructura profunda y urge replantear una respuesta veloz, escalable y transversal acorde con la magnitud de los cambios actuales de una forma totalmente liberada de la modernidad y también como no, de la tan cacareada postmodernidad.

Se impone un espíritu de superación de etapas precedentes para confrontarnos con valentía y una cierta dosis de optimismo militante a un fluir constante de transformaciones que hoy ya pueden empezar a ser explicados desde sí mismos, desde su consistencia y densidad, sin la necesidad de recorrer a culpabilizar una modernidad, hoy totalmente amortizada, ni a una postmodernidad totalmente superada por su propio sentido del sarcasmo.

Abramos bien los ojos, respiremos hondo y preparémonos para un viaje incesantemente exigente, indudablemente necesario y programáticamente liberador: el viaje de los cambios del cambio.

Para entender cómo en este punto de la historia arranca un proceso de transformación que podríamos definir como el paso de una lógica del orden a una lógica de la complejidad, basta repasar someramente los acontecimientos de orden social, económico, cultural, tecnológico y político que irán transformando de manera radical nuestra sociedad y darnos cuenta como en cada acontecimiento implica un nuevo nivel de complejidad, cada transformación deja descrito un nuevo límite, como va tejiéndose una madeja más y más tupida de realidades relacionadas las una con las otras.

Miquel Lacasta. Doctor arquitecto
Barcelona, mayo 2012

Notas:

BUCHANAN, Peter, The Big Rethink. Towards a Complete Architecture. The Architectural Review, Londres, Diciembre 2011.

[:en]

Surely it cannot be said that everything should happen in the decade of the 60, but yes one can affirm that this one was a decade of big changes, of big social transformations, changes, that today we can observe how they are more alive than never. Looking backward, it is easy to recognize significant transformations that have his origin in these years and that come to our days in full activity. No doubt, the decade of the 60 represents one of the epochs of all the 20th century that in a pacific way in general, the parameters for which the world was measuring up, suffer a convulsion capable of putting topsy-turvy uses and customs, projects and longings of a world that leaves the modern project to enter in another epoch, probably more confused, probably more opened interpretations, probably more indefinite, but undoubtedly more complex, much more complex.

To understand how in this point of the history it starts a process of transformation that we might define as the step of a logic of the order to a logic of the complexity, coarse sewing to revise someramente the events of social, economic, cultural, technological and political order that will be transforming in a radical way our company and realize since in every event it implies a new level of complexity, every transformation makes a new limit described, since it goes one more hank being woven and thicker of related realities one with others. A characteristic of this decade is that the area of the possible thing is extended enormously, creating this way a few new rules of game.

The great success that there have obtained the changes happened in the 60, the appearance of a conscience of transformation and the enormous range of disciplines affected by these, makes think that of all the 20th century, it is in this decade where there takes place the major concentration of transformations of bottom, stimulated by a company with an enormous need of change, of evolution, of break of schemes towards a new liberation, the new ideal some.  It wanted to clarify before continuing, that when we speak about changes, I refer fundamentally to deep changes in the mentality of the company and of the individuals, changes that will carry the appearance of new technologies, of new political orders, of new cultural positionings, of new economic strategies and new social profiles.

Evidently all these transformations do not happen in a decade, but they are falling during years and years to the present day, are praised, are taking form as the company informs, in all the points of the planet, it is maturing. Or said differently, the changes that decade to decade they go happening since then, they have to a great extent his origin in the chain of events that starts in the decade of the 60s.

There exists in this moment the blind confidence of which a new company was possible and necessary, an unstoppable energy was stimulating thousands of persons to fight intellectually the major one of the times, for a new company that only 5 ó 10 years before had turned out to be difficult to believe. The atmosphere of the western companies turned electrizante and an unknown impetus got hold of many young persons and not so young that moved since for an imaginary spring were getting up every morning with the intention of changing the company of end to tail.

A reflection on the characteristics of these transformations, leads us to detecting that they have jointly three vectors of change, in major or minor measure similar in his behaviors, that is to say these changes are ruled by a boss applicable to each of the small revolutions that the rebellious ones shape 60 and that the characteristic of these bosses have favored the fact that the changes happened in the 60 have had a definitive influence in later decades.

Vector Speed

The changes take place to an unusual speed, the spread of the factors that these changes induce they are assumed to a pace so dizzy that they stimulate to the company to a natural trend to the loss of order, to a certain entropy. For the innovation that these changes introduce and in turn for his speed of spread, the effects that they generate provoke a species of stun and a clear sensation of disorder, of loss of references and parallel of manifestations of distress or of explosive creativity in diverse areas of the company.  If a change already supposes a powerful destabilization of the foundations on that one agrees a subject, a change great speed provokes an authentic sensation of personal cataclysm. In those cases in which a person sticks fast to the current of these changes, the doses of enthusiasm and energy multiply in an exponential way. In the decade of the 60, those that assumed a role in these processes of transformation, had a sweeping autoconfidence, were feeling immersed in a revolution of enormous consequences and were turning into a machine of ideas, actions and followers generated.

Vector Climbs

The territorial area of these changes becomes global. Already be for implantation, since for reaction to these changes, these are never on a large scale local but the depth of these transformations is given in global terms, to a planetary scale. For the first time the changes spread for all the continents, they will affect million persons and in those cases in which an adverse reaction takes place to the changes, they generate a «background noise» in wide caps of the company that more soon or later end up by going out to the light and developing all his potential.

Equally the conceptual scale of these changes is enormous, there is no taboo that stays without checking, the intellectual framework with which the new ideas are constituted puts topsy-turvy all the commanding values, from the religion to the politics, happening for the sexuality, the social uses, the most basic customs, etc. An infinite stream of assumed «truths», it puts in question, they are debated and fight in different points of the planet.

Transverse vector

Joined the territorial magnitude of these changes, the transversalidad of the same ones is associated. The changes and transformations are of wide spectrum. Neither the social powerful classes, nor the most disadvantaged classes will remain immune to the depth and radicalidad of the transformation that the new paradigms generate. In any case the solidity of a new middle class will be seen special and irremediably affected by these vectors of transformation and in turn this middle class will constitute the aim of the application of these changes. Nevertheless, probably for the first time in the history, the transformations are of nature “interclass”, different social strata are in the same intellectual trench. This aspect does that the changes have major repercussion and significance. The brotherhood between different social spectra favors enormously the sensation of global change, of radical transformation and of advent of a new reality. Students and working, intellectual and civil servants, housewives and children of the well-off classes are and are mixed in debates, manifestations and all kinds of actions of protest.

The nature of changes has changed

«Constant change has been the backdrop to our lives. But the nature of changes has changed.»

Peter Buchanan begins this way of forceful a recent test published in The Architectural Review.1 Undoubtedly and conceptual frame of Buchanan’s text places in the deep global recession through that we are living, entered squarely in the second decade of the 21st century. But an attentive reading of Buchanan’s text does not stop giving the impression of which the above mentioned old man “from those powders these muds come” it returns to be fulfilled. Buchanan’s argumentation finishes with a guessed right affirmation:

«The conceptual thinking still conforms to the paradigm of modernity. But as Einstein pointed out, a problem cannot be solved with the same level of thinking as created it.»

That is to say, already it is time that we assume that to look ahead we should stop looking for the rear-view mirror. The speed, the scale and the transversalidad of the contemporary changes have mutated of nature and already they are not a counter programming to the modernity. Well it is true that the origin of all I change we can find in the decade of break that he supposed the 60s, but also it is true that the evolutionary logic of these changes has ended for modifying his deep structure and to be urgent to restate a fast, scalable and transverse response according to the magnitude of the current changes of a form totally liberated of the modernity and also like not, of such a boasted postmodernity.

There is imposed a spirit of overcoming of previous stages to confront with valor and a certain dose of politicallly active optimism one to flow constant of transformations that today already can start being explained from yes same, from his consistency and density, without the need to cross to culpabilizar a modernity, today totally amortized, not a postmodernity totally overcome by his own sense of the sarcasm.

Let’s open well the eyes, let’s breathe depth and preparémonos for an incessantly demanding, undoubtedly necessary and programmatically liberating trip: the trip of the changes of the change.

To understand how in this point of the history it starts a process of transformation that we might define as the step of a logic of the order to a logic of the complexity, coarse sewing to revise someramente the events of social, economic, cultural, technological and political order that will be transforming in a radical way our company and realize since in every event it implies a new level of complexity, every transformation makes a new limit described, since it goes one more hank being woven and thicker of related realities one with others.

Miquel Lacasta. PhD arquitecto
Barcelona, may 2012

Notas:

1 BUCHANAN, Peter, The Big Rethink. Towards a Complete Architecture. The Architectural Review, Londres, Diciembre 2011.

[:gl]

Seguramente non pode dicirse que todo ocorrese na década dos 60, pero si pode afirmarse que esta foi unha década de grandes cambios, de grandes transformacións sociais, cambios, que hoxe podemos observar como están máis vivos que nunca. Mirando cara atrás, é fácil recoñecer transformacións significativas que teñen a súa orixe neses anos e que chegan aos nosos días en plena actividade. Sen dúbida, a década dos 60 representa unha das épocas de todo o século XX que de xeito pacífico en xeral, os parámetros polos que o mundo medíase, sofren unha convulsión capaz de poñer patas para arriba usos e costumes, proxectos e anhelos dun mundo que abandona o proxecto moderno para penetrarse noutra época, quizais máis confusa, quizais máis aberta a interpretacións, quizais máis indefinida, pero sen dúbida máis complexa, moito máis complexa.

Para entender como neste punto da historia arrinca un proceso de transformación que poderiamos definir como o paso dunha lóxica da orde a unha lóxica da complejidad, basta repasar someramente os acontecementos de orde social, económico, cultural, tecnolóxico e político que irán transformando de xeito radical nosa sociedade e darnos conta como en cada acontecemento implica un novo nivel de complejidad, cada transformación deixa descrito un novo límite, como vai tecéndose unha madeja máis e máis tupida de realidades relacionadas as unha coas outras. Unha característica desta década é que se amplía enormemente o ámbito do posible, creando así unhas novas reglas do xogo.

O gran éxito que obtiveron os cambios ocorridos nos 60, a aparición dunha conciencia de transformación e o enorme abanico de disciplinas afectadas por estes, fai pensar que de todo o século XX, é nesta década onde se produce a maior concentración de transformacións de fondo, impulsadas por unha sociedade cunha enorme necesidade de cambio, de evolución, de rotura de esquemas cara a unha nova liberación, uns novos ideais. Quixese clarificar antes de seguir, que cando falamos de cambios, refírome fundamentalmente a cambios profundos na mentalidad da sociedade e dos individuos, cambios que conllevarán a aparición de novas tecnoloxías, de novas ordes políticas, de novos posicionamientos culturais, de novas estratexias económicas e novos perfís sociais.

Evidentemente todas estas transformacións non ocorren nunha década, senón que se van desgranando durante anos e anos ata os nosos días, vanse decantando, van collendo forma a medida que a sociedade enteira, en todos os puntos do planeta, vai madurando. Ou devandito doutro xeito, os cambios que década a década van sucedéndose desde entón, teñen en gran medida a súa orixe na cadea de acontecementos que arrinca na década dos anos 60.

Existe nese momento a confianza cega de que unha nova sociedade era posible e necesaria, unha enerxía imparable impulsaba a miles de persoas a loitar intelectualmente a maior das veces, por unha nova sociedade que tan só 5 ó 10 anos antes resultase difícil de crer. A atmosfera das sociedades occidentais volveuse electrizante e un ímpetu descoñecido apoderouse de muchísimos novos e non tan novos que movidos como por un resorte imaxinario levantábanse cada mañá co ánimo de cambiar a sociedade de punta a cabo.

Unha reflexión sobre as características desas transformacións, lévanos a detectar que teñen en común tres vectores de cambio, en maior ou menor medida similares nos seus comportamentos, é dicir estes cambios réxense por un patrón aplicable a cada unha das pequenas revolucións que conforman os revoltosos 60 e que a característica destes patróns favoreceron o feito de que os cambios ocorridos nos 60 haxan ter unha influencia definitiva en décadas posteriores.

Vector Velocidade

Os cambios prodúcense a unha velocidade inusual, a propagación dos factores que estes cambios inducen son asumidos a un ritmo tan vertiginoso que impulsan á sociedade a unha tendencia natural á perda de orde, a unha certa entropía. Pola novidade que estes cambios introducen e á súa vez pola súa velocidade de propagación, os efectos que xeran provocan unha especie de aturdimiento e unha clara sensación de desorde, de perda de referencias e paralelamente de manifestacións de angustia ou de explosiva creatividade en diversos ámbitos da sociedade. Si un cambio xa supón unha desestabilización poderosa dos cimentos sobre o que un suxeito aséntase, un cambio a gran velocidade provoca unha auténtica sensación de cataclismo persoal. Naqueles casos en que unha persoa adhírese á corrente destes cambios, as doses de entusiasmo e enerxía multiplícanse de xeito exponencial. Na década dos 60, aqueles que asumiron un rol nestes procesos de transformación, tiñan unha autoconfianza irresistible, sentíanse inmersos nunha revolución de consecuencias enormes e convertíanse nunha máquina de xerar ideas, accións e adeptos.

Vector Escala

O ámbito territorial destes cambios faise global. Xa sexa por implantación, como por reacción a estes cambios, estes nunca son de escala local senón que a profundidade destas transformacións dáse en términos globais, a unha escala planetaria. Por primeira vez os cambios difúndense por todos os continentes, afectarán a millóns de persoas e naqueles casos nos que se produce unha reacción adversa aos cambios, xeran un “ruído de fondo” en amplas capas da sociedade que máis pronto ou máis tarde acaban saíndo á luz e desenvolvendo todo o seu potencial.

Igualmente a escala conceptual destes cambios é enorme, non hai tabú que quede sen revisar, a armazón intelectual co que están constituídas as novas ideas pon patas para arriba todos os valores imperantes, desde a relixión á política, pasando pola sexualidade, os usos sociais, os costumes máis básicos, etc. Un infinito reguero de “verdades” asumidas, ponse en cuestión, debátense e combátense en distintos puntos do planeta.

Vector Transversal

Unido á magnitude territorial destes cambios, está asociada a transversalidad dos mesmos. Os cambios e transformacións son de amplo espectro. Nin as clases sociais poderosas, nin as clases máis desfavorecidas quedarán inmunes á profundidade e radicalidad da transformación que os novos paradigmas xeran. En todo caso a solidez dunha nova clase media verase especial e irremediablemente afectada por estes vectores de transformación e á súa vez esta clase media constituirá o obxectivo da aplicación destes cambios. Con todo, quizais por primeira vez na historia, as transformacións son de natureza “interclase”, diferentes estratos sociais atópanse na mesma trinchera intelectual. Este aspecto fai que os cambios teñan maior repercusión e transcendencia. O hermanamiento entre diferentes espectros sociais favorece enormemente a sensación de cambio global, de transformación radical e de advenimiento dunha nova realidade. Estudantes e obreiros, intelectuais e funcionarios, amas de casa e fillos das clases acomodadas atópanse e mestúranse en debates, manifestacións e todo tipo de accións de protesta.

The nature of changes has changed

«Constant change has been the backdrop to our lives. But the nature of changes has changed.»

Peter Buchanan empeza así de contundente un ensaio recente publicado en The Architectural Review.1 Sen dúbida e marco conceptual do texto de Buchanan sitúase na profunda recesión global que estamos vivindo, entrados de cheo na segunda década do século XXI. Pero unha atenta lectura do texto de Buchanan non deixa de dar a impresión de que o vello devandito “daqueles pos veñen estes lodos” volve cumprirse. A argumentación de Buchanan acaba cunha acertada afirmación:

«The conceptual thinking still conforms to the paradigm of modernity. But as Einstein pointed out, a problem cannot be solved with the same level of thinking as created it.»

É dicir, xa vai sendo hora que asumamos que para mirar cara a adiante deberiamos deixar de mirar polo retrovisor. A velocidade, a escala e a transversalidad dos cambios contemporáneos mutaron de natureza e xa non son unha contraprogramación á modernidad. Ben é certo que a orixe de todos os cambio podémolo atopar na década de ruptura que supuxo os anos 60, pero tamén é certo que a lóxica evolutiva destes cambios acabou por modificar a súa estrutura profunda e urge reformular unha resposta veloz, escalable e transversal acorde coa magnitude dos cambios actuais dunha forma totalmente liberada da modernidad e tamén como non, da tan cacareada postmodernidade.

Imponse un espírito de superación de etapas precedentes para confrontarnos con valentía e unha certa dose de optimismo militante a un fluír constante de transformacións que hoxe xa poden empezar a ser explicados desde si mesmos, desde a súa consistencia e densidad, sen a necesidade de percorrer a culpabilizar unha modernidad, hoxe totalmente amortizada, nin a unha postmodernidad totalmente superada polo seu propio sentido do sarcasmo.

Abramos ben os ollos, respiremos fondo e preparémonos para unha viaxe incesantemente esixente, indudablemente necesario e programáticamente liberador: a viaxe dos cambios do cambio.

Para entender como neste punto da historia arrinca un proceso de transformación que poderiamos definir como o paso dunha lóxica da orde a unha lóxica da complejidad, basta repasar someramente os acontecementos de orde social, económico, cultural, tecnolóxico e político que irán transformando de xeito radical nosa sociedade e darnos conta como en cada acontecemento implica un novo nivel de complejidad, cada transformación deixa descrito un novo límite, como vai tecéndose unha madeja máis e máis tupida de realidades relacionadas as unha coas outras.

Miquel Lacasta. Doutor arquitecto
Barcelona, maio 2012

Notas:

1 BUCHANAN, Peter, The Big Rethink. Towards a Complete Architecture. The Architectural Review, Londres, o2011.

[:]

Miquel Lacasta Codorniu
Miquel Lacasta Codorniuhttps://axonometrica.wordpress.com/
Es cofundador en ARCHIKUBIK y también en @kubik - espacio multidisciplinario. Obtuvo un Ph.D. con honores (cum laude) en ESARQ Universitat Internacional de Catalunya UIC y también fue galardonado con el premio especial Ph.D (UIC 2012), M.arch en ESARQ Universitat Internacional de Catalunya, y se graduó como arquitecto en ETSAB Universitat Politècnica de Catalunya . Miquel es profesor asociado en ESARQ desde 1996. Anteriormente, fue profesor en Elisava y Escola LAI, y también en programas de postgrado en ETSAB y La Salle. Fue arquitecto en la oficina de Manuel Brullet desde 1989 desde 1995. Ha sido galardonado en "Taller Barcelona'96. El TGV, una oportunidad por estructurar la periferia ". Fue codirector del taller "Territorio Virtual, Límite Urbano" en ITSEM Guadalajara, México en 2000 y también codirector del taller "Ravalizar Barcelona" en ITSEM Guadalajara, México, y CCNY, Nueva York, EE. UU. En 2002, 2003 y 2004. Ganó el premio A + en 2010 por Sunion School en el Best Educational Building, The International Architecture Award 2008 en The Chicago Athenaeum por Colin's House y el primer premio en Corian Prize en 2006. Su obra ha sido expuesta en Barcelona , Madrid, Florencia, Cannes y en Le Pavillon de l'Arsenal en París. Varias publicaciones han sido reconocidas por su trabajo como Quaderns, ON, Arquitectura Plus, Piso, Arquitectura y Diseño, El País, ABC, La Vanguardia, Clarín, Sole 24 Ore, y otros. Recientemente realizó conferencias en ITSEM Guadalajara, México, Facolta di Architettura di l'Alghero, Italia, msa Münster School of Architecture, Münster Alemania, IBM Think Tank en París, Francia, y varias universidades y organizaciones en España. Recientemente fue galardonado con el ZAC RN5 en el concurso Vitry-sur-Seine, un Eco-distrito de 255 residencias sociales y privadas y una residencia de estudiantes en Ivry, y 32 apartamentos asistidos para personas mayores en Olesa de Montserrat.
ARTÍCULOS RELACIONADOS
ARTÍCULOS DEL AUTOR

1 COMENTARIO

0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme
guest
1 Comment
Los más recientes
Los más viejos Los más votados

Espónsor

Síguenos

23,683FansMe gusta
5,321SeguidoresSeguir
1,844SeguidoresSeguir
23,782SeguidoresSeguir

Promoción

También:

feedly

Columnistas destacados

Íñigo García Odiaga
87 Publicaciones0 COMENTARIOS
Antonio S. Río Vázquez
57 Publicaciones0 COMENTARIOS
José del Carmen Palacios Aguilar
54 Publicaciones0 COMENTARIOS
Aldo G. Facho Dede
50 Publicaciones0 COMENTARIOS