IniciobalizaEsteban Pardo Calderón, arquitecto en Play Arquitectura

Esteban Pardo Calderón, arquitecto en Play Arquitectura

Esteban Pardo, arquitecto en Play Arquitectura DA-CA
Esteban Pardo, arquitecto en Play Arquitectura

La arquitectura biopasiva representa la síntesis perfecta entre la eficiencia energética extrema y el respeto por la salud de los usuarios y el medio ambiente. En este ámbito, Esteban Pardo y su estudio Play Arquitectura se han consolidado como referentes nacionales, demostrando que es posible elevar los estándares de la edificación pública mediante el uso de la madera y el estándar Passivhaus. Su enfoque, que prioriza el bienestar y la sostenibilidad real, ha sido recientemente galardonado con el Premio Nacional de Construcción Sostenible, situando a su equipo en la vanguardia de la arquitectura contemporánea española.

En esta entrevista, profundizaremos en la trayectoria de Esteban Pardo Calderón, desde su formación como arquitecto hasta su especialización como certificador Passivhaus. Analizaremos la filosofía de Play Arquitectura, un estudio que ha sabido integrar la bioconstrucción en el 90% de su actividad profesional. Finalmente, exploraremos los detalles de la Escuela Infantil en Parque Venecia (Zaragoza), una obra premiada que destaca por su estructura de madera industrializada y su capacidad para ofrecer un entorno saludable y eficiente para los más pequeños, convirtiéndose en el caso de estudio central de su participación en el 6º Fórum Internacional de Construcción con Madera en Pamplona.

Usted fundó Play Arquitectura en 2006, pero fue en 2010 cuando comenzó a integrar el estándar Passivhaus. ¿Qué experiencia o reflexión personal le llevó a entender que la arquitectura debía ser, ante todo, eficiente y saludable?

En el año 2009 nos encontrábamos trabajando en planeamiento urbanístico para varios municipios. Analizando sus impactos medioambientales llegamos a la conclusión de que debíamos impulsar desde el planeamiento el uso de estándares edificatorios mucho más sostenibles que el CTE. Empezamos a estudiar estándares edificatorios a nivel internacional y nos topamos con el estándar Passivhaus. Fue un descubrimiento maravilloso, se trataba de uno de los estándares constructivos más exigentes del mundo, basado en física de la construcción y muy comprometido con la sostenibilidad y la salud. Durante el año 2010 viajamos por Europa y por España para visitar edificios de todo tipo certificados con el estándar Passivhaus. La experiencia de sus usuarios parecía ciencia ficción, en lo relativo a confort, salud y consumo energético. En el último viaje que realizamos ese año visitando la región de Bolzano, pudimos pernoctar en el 2º Hotel certificado Passivhaus del mundo y confirmar en primera persona las experiencias del estándar. Ese viaje marcó definitivamente nuestro compromiso de diseñar y construir las edificaciones con el mejor conocimiento disponible en cuanto a sostenibilidad, salud y confort que actualmente representa el estándar Passivhaus.

Como Passivhaus Designer y Certifier, usted tiene una visión técnica muy rigurosa. ¿Cómo equilibra esa exigencia métrica con la parte más emocional y creativa del diseño arquitectónico?

Es una muy buena pregunta. La formación arquitectónica nos moldea en el ámbito profesional primando la faceta emocional y creativa del diseño arquitectónico, que en la arquitectura contemporánea se traduce habitualmente en soluciones volumétricas, espaciales o constructivas que frecuentemente desdeñan los principios más básicos de la eficiencia energética. Sin embargo, existen tipologías constructivas y criterios de diseño que nos permiten aunar la faceta emocional y creativa de la profesión con su visión más técnica propia de la física de la construcción sobre la que se fundamenta el estándar Passivhaus. Un claro ejemplo es la construcción con madera, ya que se trata de un material con unas prestaciones térmicas y mecánicas excepcionales y que a su vez dispone de un potencial expresivo y creativo sin límites.

Esteban Pardo, arquitecto en Play Arquitectura 4
Doctores Castroviejo | Play Arquitectura
A menudo utiliza el término «arquitectura biopasiva». ¿Podría explicarnos qué añade el prefijo «bio» al estándar Passivhaus y por qué es tan relevante para usted?

Una de las críticas que se le hace al estándar Passivhaus es que está abierto a todas las tipologías constructivas sin entrar a evaluar la sostenibilidad de los materiales constructivos ni su afección al ambiente interior. Desde Play Arquitectura, por la formación complementaria en Baubiologie y nuestro compromiso con la sostenibilidad, consideramos que debemos construir edificios bajo estándar Passivhaus con materiales más naturales, con menor energía incorporada y sin afecciones para la calidad del ambiente interior de manera que las edificaciones sean saludables en todos los niveles.

Tras casi dos décadas de práctica profesional, ¿cuál considera que ha sido su mayor aprendizaje respecto a la relación entre el arquitecto y el clima?

Considero que nuestra profesión debe encaminarse a diseñar y construir edificios que inviertan el proceso de calentamiento global, fomentando la autosuficiencia energética e hídrica, y creando espacios habitables, resilientes, confortables y saludables. Para que ello sea posible, el arquitecto debe conocer perfectamente el clima en el que se emplazará el proyecto y sus principales parámetros como son las temperaturas medias y extremas, las orientaciones solares y sus niveles de radiación, los vientos dominantes y sus intensidades, la pluviometría y las humedades absolutas y relativas. Esta información es fundamental porque son las condiciones de contorno a las que se someterá la envolvente térmica para mantener las condiciones de confort interior durante todo el año y determinarán el diseño compositivo y constructivo de la fachada, de la cubierta y de los elementos en contacto con el terreno.

¿Cómo ha influido su labor como certificador en su propia forma de proyectar? ¿Le hace ser más autocrítico o más audaz en sus soluciones?

El trabajo de certificador permite entrar en contacto con muchos compañeros y profesionales del sector generando un flujo bidireccional de intercambio de información y de soluciones que es muy enriquecedor para todas las partes. Una de las facetas que a mi particularmente más me ha enriquecido ha sido el contacto con los fabricantes de soluciones constructivas para su certificación Passivhaus. Este proceso nos ha permitido entrar en el detalle de la fabricación de componentes y en su análisis físico para garantizar el cumplimiento de los criterios de salud, confort y eficiencia, aportándonos un conocimiento más profundo y audaz de las soluciones constructivas.

Play Arquitectura tiene su sede en Logroño, pero sus proyectos tienen un alcance nacional. ¿Cómo ha logrado un estudio riojano convertirse en un referente de la arquitectura Passivhaus en toda España?

Nuestra inquietud por la sostenibilidad nos permitió acumular pronto una solvencia técnica en edificaciones certificadas bajo el estándar Passivhaus y BREEAM que nos abrió caminos en todo el territorio nacional para poder licitar la redacción de proyectos tanto privados como públicos. En ese camino hemos tenido la suerte de coincidir con magníficos técnicos de la administración pública y empresas constructoras muy cualificadas y comprometidas con los que compartimos la misma visión por la sostenibilidad, hecho que nos ha permitido trabajar en equipo y cumplir los retos de la certificación Passivhaus.

Esteban Pardo, arquitecto en Play Arquitectura 3
Doctores Castroviejo | Play Arquitectura
El 90% de su actividad actual se rige por el estándar Passivhaus. ¿Cómo ha sido el proceso de especialización del equipo para que la eficiencia energética no sea un «añadido», sino el ADN del estudio?

A partir del año 2011 todo el equipo de Play Arquitectura inició el proceso de formación Passivhaus cursando las formaciones oficiales de Designer o Tradesperson según su cualificación profesional. Los nuevos miembros que se fueron incorporando también realizaron la formación correspondiente y se convirtió en un ritual del estudio acudir todos a los ensayos Blower Door, a las jornadas de puertas abiertas y a algunas de las conferencias nacionales para ver la evolución del estándar a nivel nacional.

En sus proyectos suelen colaborar con diversos especialistas. ¿Cómo gestiona Play Arquitectura la coordinación de un equipo multidisciplinar para que el resultado final sea una obra biopasiva coherente?

La mayoría de los especialistas que trabajan en el proyecto forman parte de Play Arquitectura que actualmente cuenta con 3 Arquitectos, 3 arquitectos técnicos y 2 ingenieros industriales. La metodología que seguimos es muy colaborativa y solemos consensuar las soluciones de diseño, constructivas y de los sistemas activos. En proyectos de mayor envergadura cuando tenemos que colaborar con especialistas externos solemos incidir en las cuestiones específicas del estándar relativas a hermeticidad y eficiencia de los sistemas.

¿Qué importancia le dan a la comunicación y a la pedagogía con el cliente, especialmente cuando se trata de administraciones públicas que no siempre conocen las ventajas de la madera?

Al principio de nuestras andanzas nos costaba mucho convencer a algunas administraciones sobre las bondades del estándar Passivhaus y de la construcción en madera por la novedad y el riesgo tecnológico que veían implícitos. Para superarlo llevábamos proponíamos la participación de la parte técnica y política a jornadas técnicas o divulgativas del estándar Passivhaus o de sistemas de construcción en madera para que normalizasen la experiencia a través de casos de éxito de otros clientes o administraciones. A través de la plataforma de edificación Passivhaus (PEP) se creó una red de administraciones públicas que suscribieron una serie de compromisos respecto al estándar y que compartían entre ellas casos de éxito facilitando la adopción del estándar. Actualmente gracias al amplio desarrollo del estándar Passivhaus y de la construcción en madera en todo el territorio nacional es francamente mucho más sencillo porque todo el mundo los conoce.

¿Hacia dónde se dirige Play Arquitectura en los próximos años? ¿Hay algún nuevo material o tecnología que estén empezando a explorar para llevar la sostenibilidad un paso más allá?

Nuestra vocación por la sostenibilidad siempre nos dirige hacia nuevos horizontes… Actualmente trabajamos cada vez más con edificios balance neto y en ellos estamos analizando sistemas de generación de hidrógeno mediante energía renovable con el objetivo de intentar solucionar la problemática del almacenamiento a largo plazo de energía renovable. En relación con sistemas constructivos hemos empezado a explorar las posibilidades de la madera microlaminada y del hormigón de cal.

Esteban Pardo, arquitecto en Play Arquitectura GuarderiaPVenecia 1
Escuela Infantil Passivhaus en Parque Venecia © Clara Larrea Quemada
La Escuela Infantil en Parque Venecia ha recibido el Premio Nacional de Construcción Sostenible. ¿Qué cree que ha valorado más el jurado de este edificio frente a otras propuestas de equipamiento público?

Es difícil de decir porque todos los proyectos que llegan a la final de estos premios tienen un nivel de sostenibilidad excepcional que los hace a todos merecedores del premio. En nuestra edición, en la fase final nos pidieron grabar un video de un minuto en el que debíamos explicar los puntos fuertes del proyecto. Yo lo resumí en tres hitos que definen el reto que supuso el proyecto y su construcción: El edificio se tenía que construir en 7 meses, debía cumplir el estándar Passivhaus e incorporar los principios de Baubiologie. Los tres hitos se cumplieron y 3 meses después de la finalización de su construcción la escuela infantil cumplió otro hito inesperado aguantando sin problemas una inundación que sufrió todo el barrio. Creo que el jurado valoró la conjunción de todas estas circunstancias junto con el sistema constructivo en el que se fundamenta y la calidad espacial que se genera. Por otra parte también considero que se trata de una experiencia piloto de gran interés para las administraciones públicas.

El uso de un sistema de entramado ligero de madera industrializado fue clave en este proyecto. ¿Por qué eligieron esta solución técnica y qué ventajas reales aportó en los plazos de ejecución en Zaragoza?

El sistema del entramado ligero fue clave por permitir una envolvente térmica muy robusta que nos garantizase el cumplimiento del estándar Passivhaus y un sistema constructivo industrializado que nos permitió finalizar la construcción de casi 2.000 m2 de guardería en 7 meses.

Diseñar para niños de 0 a 3 años implica una responsabilidad enorme respecto a la calidad del aire interior. ¿Cómo garantiza la combinación de madera y Passivhaus un ambiente más saludable para los alumnos?

La madera interior más visible es la de la carpintería que se combina puntualmente con la estructural, así como con algunos tableros de revestimiento de OSB. Todos ellos llevan como acabado un lasur ecológico sin emisiones COV. Las pinturas interiores de techo y paredes también se eligieron de tipo ecológico sin emisiones de COV. La elección de estos revestimientos es clave porque sin perjuicio de que el edificio disponga de un sistema de ventilación mecánica de doble flujo con recuperación de calor de alta eficiencia, la tasa de renovación de aire es muy baja y el nivel de hermeticidad es muy alto. Por ello es fundamental que los revestimientos en contacto con el ambiente interior tengan las menores emisiones posibles.

Esteban Pardo, arquitecto en Play Arquitectura GuarderiaPVenecia 2
Escuela Infantil Passivhaus en Parque Venecia © Clara Larrea Quemada
El revestimiento exterior de pino Douglas con autoclave gris es una de las señas de identidad del edificio. ¿Cómo responde este material al clima extremo de Zaragoza y qué mantenimiento requiere a largo plazo?

El acabado de autoclave gris se eligió especialmente porque disimula muy bien la decoloración que sufre la madera natural expuesta a la intemperie. En la última visita que hicimos al centro hace menos de un mes, pudimos apreciar que la fachada que ya dispone de una antigüedad superior a los 4 años se encuentra en perfecto estado y no acusa el paso del tiempo. En cualquier caso se recomienda que cada 4 años se limpie y se aplique aceite para madera exterior con pigmento UV de poro abierto.

Esta escuela es el primer equipamiento público Passivhaus de Zaragoza. ¿Qué lecciones de este proyecto espera que calen en los asistentes al 6º Fórum para que la madera industrializada sea la norma y no la excepción en la obra pública?

Se puede afirmar con rotundidad que la construcción industrializada es el único camino en el sector de la construcción que permitirá superar la problemática de la falta de mano de obra y encarecimiento de precios que sufre el sector. Si la construcción industrializada se realiza en madera se obtiene el axioma de la construcción sostenible, tratándose probablemente del único camino en el sector de la construcción que nos permitirá volver a una situación de equilibrio con el planeta y elevar la experiencia del usuario al nivel que corresponde.

Esteban Pardo · Arquitecto en Play Arquitectura
Abril, 2026

Entrevista realizada por Ana Barreiro Blanco y Alberto Alonso Oro. Agradecer a Esteban su tiempo y predisposición con este pequeño espacio.

Alberto Alonso Oro
Alberto Alonso Orohttps://hbdos.wordpress.com/
Arquitecto y editor en veredes, arquitectura y divulgación. A veces escribo en Fundacion Arquia y en Madera y Construcción. Doctorando en Universidad de Alcalá de Henares. Invernalia es un buen lugar.
ARTÍCULOS RELACIONADOS
ARTÍCULOS DEL AUTOR
0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme
guest
0 Comments
Los más recientes
Los más viejos Los más votados
Inline Feedbacks
Ver todos los comentarios

Espónsor

Síguenos

23,683FansMe gusta
5,321SeguidoresSeguir
1,844SeguidoresSeguir
23,782SeguidoresSeguir

Promoción

También:

feedly

Columnistas destacados

Íñigo García Odiaga
87 Publicaciones0 COMENTARIOS
Antonio S. Río Vázquez
57 Publicaciones0 COMENTARIOS
José del Carmen Palacios Aguilar
53 Publicaciones0 COMENTARIOS
Aldo G. Facho Dede
50 Publicaciones0 COMENTARIOS