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Thoughts on the Everyday | Miquel Lacasta

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Fragmento de la obra maison de poupées del fotógrafo Francis Meslet
Fragmento de la obra maison de poupées del fotógrafo Francis Meslet

En 1997, Deborah Berke, profesora de Yale publica el texto Thoughts on the Everyday dentro del libro Architecture of the Everyday,1 editado por Steven Harris y ella misma. El texto es un alegato contra la influencia de los media en la arquitectura, la usurpación de la publicidad diaria en nuestras vidas y por extensión, la emergencia de arquitectos/marca y de edificios firmados por ellos. Básicamente desarrolla un posicionamiento contra lo que poco después llamaríamos los star-architects.

Como contraposición a estos productos arquitectónicos de perfil publicitario, Berke advoca por una arquitectura del día a día, implicada en las realidades telúricas de la disciplina, es decir, un planteo de la arquitectura basada en sus ocupantes, por la vía de considerar principalmente el programa y la materialidad. Una vuelta a las esencias, por así decirlo.

Berke va desgranando en el texto una serie de categorías de lo que entiende por una arquitectura del día a día, como son lo genérico, lo vulgar, lo común. En relación a lo común, un concepto que ha resurgido en diferentes ámbitos de la reflexión arquitectónica últimamente, Berke dice …

una arquitectura de cada día, debe ser banal o común. No debe buscar ninguna distinción en intentar ser extraordinaria, que en la mayoría de los casos resulta una falsificación o un sustituto de lo verdaderamente extraordinario. A cambio del hecho de que esta arquitectura rechace decir “mírame”, al menos no te dice lo que tienes que pensar. Permite proveerte de sus propios significados.

En la recámara del texto de Berke, no deja de sonar el eco de Robert Venturi y Denise Scott Brown y su plegaria por una arquitectura fea y ordinaria.2 Es decir, un torpedo direccionado en ambos casos a la línea de flotación de los pontífices de la belleza, la estética y la tendencia en forma de críticos, comisarios y arquitectos borrachos de sí mismos. Si la arquitectura debe encontrar lo común, puede ser simplemente ordinaria e incluso fea, ya no hay nada que señalar, ni que reseñar por parte del sistema.

Sin embargo hay una diferencia sustancial entre el texto de Berke y los textos de la saga Venturi/Scott Brown. En el caso de los segundos, al igual que anteriormente en los textos de Alison y Peter Smithson una década antes, la inspiración para vislumbrar una reflexión activa y crítica de la sociedad provenía de la fascinación por la cultura popular, principalmente por el papel de la publicidad, ya totalmente integrada en ella. Es decir, el medio y la manera de acceder a los registros esenciales de la sociedad de los 60’s y 70’s era a través de los medios publicitarios, debido a la creencia, que estos enmarcaban perfectamente el espíritu y los deseos de la sociedad del momento. Contrariamente, Berke, rechaza de plano la equidad inherente al posicionamiento anterior de que marqueting de éxito, equivale a cultura popular.

Beker se rebela contra el establecimiento galopante de la megalomanía arquitectónica y la dimensión cada vez más rampante de una cultural comercial. Igualmente se intuye que se aleja deliberadamente de la dimensión del arquitecto como artista, como gurú o como mesías.

En cierto sentido la propuesta escrita de Beker se podría resumir como un intento de plantear el hecho arquitectónico sin voluntad de trascendencia, centrándose en lo que podría llamarse una actitud de servicio. Es decir, despojar la arquitectura de toda su carga redentora y concentrarse en las mejores condiciones para que la arquitectura sirva a la gente.

Sin duda, el planteo, partiendo de que el texto responde a una preocupación genuina de la autora, es interesante, pero abre una serie de interrogantes de forma inmediata.

¿Qué pasa con la dimensión estética de lo arquitectónico? ¿Incorpora esta reflexión la dimensión emocional de la arquitectura? ¿Puede definirse la arquitectura desde una confrontación directa con conceptos como “lo genérico”, “lo común”, “lo banal”, “lo ordinario”, “lo anónimo”, “lo crudo”, “lo vulgar y visceral”, “lo sensual”?

Quizás el planteo de la autora deja finalmente insatisfecho, porque en realidad no aporta grandes soluciones, lo cual era de esperar. Me atrevería a decir, que la arquitectura de cada día, no resuelve precisamente el binomio entre trascendencia e intrascendencia, y su apuesta por lo estrictamente disciplinar, no permite abordar este tema, a mi parecer, tan central.

En el mejor de los casos, y visto con la perspectiva actual, la importancia de Thoughts on the everyday, reside en mostrar, o mejor, en demostrar que las dimensiones que podríamos llamar más emocionales o atmosféricas de la arquitectura, e igualmente los vectores trascendentes que necesariamente conviven con el hecho de proyectar arquitectura, no pueden dejarse a un lado. Me refiero a que en el contexto local Europeo, de crisis profunda y resaca, todavía más profunda, muchas voces están clamando por una cierta re-disciplina de la arquitectura.

Como apuntaba anteriormente, tanto en el lema de la 13 edición de la Biennale de Venecia de arquitectura, Common Ground, como en el lema del último congreso de la Fundación Arquitectura y Sociedad, lo común, se adivina esta voluntad de volver a lo básico. Hasta aquí nada que objetar. Sin embargo, creo que sería también interesante, re-explorar nuevas dimensiones estéticas en la arquitectura, una vez nos hemos desecho de la mugre comercial y vendedora que parecía haber colmatado todas las aspiraciones del arquitecto y la arquitectura media.

Quiero decir, por ejemplo, que por pura ley del péndulo, no vayamos a hacer de la austeridad una nueva categoría moral sin más. La arquitectura, por suerte o por desgracia, es mucho más compleja que una idea, que un concepto o que un movimiento cultural. Es abierta, dispar, multifactorial y constantemente ávida de nuevos inputs y outputs. Esta es una realidad que hay que saber ecualizar en todo momento y en su justa medida, para evitar posicionamientos cortoplacistas.

La arquitectura está intentando buscarse de nuevo, buscar sus múltiples facetas, sus apasionantes retos, unas veces hilvanando propuestas voluptuosas, porque la naturaleza del encargo así lo requiere, otras, quizás hoy una gran mayoría, trabajando sobre mínimos presupuestarios. Pero no confundamos la voluptuosidad con la irresponsabilidad, ni los mínimos presupuestarios con ambiciones mínimas.

Hay que volver a confiar en que los arquitectos, haciendo arquitectura cada día desde una buena entendida ambición, consigan realizar esa arquitectura de cada día, que Beker parece invocar.

Miquel Lacasta. Doctor arquitecto
Barcelona, septiembre 2012

Notas:

1 BERKE, Deborah, Thoughts on the Everyday, del libro Architecture of the Everyday, Steve Harris, Deborah Beker ed., Princeton Architectural Press, Nueva York, 1997

2 VENTURI, Robert, SCOTT BROWN, Denise, IZENOUR, Steven, Learning from la VegasMIT Press, Cambridge, 1977

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Fragmento de la obra maison de poupées del fotógrafo Francis Meslet
Fragmento da obra maison de poupées do fotógrafo Francis Meslet

En 1997, Deborah Berke, profesora de Iale publica o texto Thoughts on the Everyday dentro do libro Architecture of the Everyday,1 editado por Steven Harris e ela mesma. O texto é un alegato contra a influencia dos media na arquitectura, a usurpación da publicidade diaria nas nosas vidas e por extensión, a urxencia de arquitectos/marca e de edificios asinados por eles. Basicamente desenvolve un posicionamiento contra o que pouco despois chamariamos os star-architects.

Como contraposición a estes produtos arquitectónicos de perfil publicitario, Berke advoca por unha arquitectura do día a día, implicada nas realidades telúricas da disciplina, é dicir, un suscito da arquitectura baseada nas súas ocupantes, pola vía de considerar principalmente o programa e a materialidad. Unha volta ás esencias, por así dicilo.

Berke vai debullando no texto unha serie de categorías do que entende por unha arquitectura do día a día, como son o xenérico, o vulgar, ou o común. En relación ao común, un concepto que rexurdiu en diferentes ámbitos da reflexión arquitectónica ultimamente, Berke di …

unha arquitectura de cada día, debe ser banal ou común. Non debe buscar ningunha distinción en tentar ser extraordinaria, que na maioría dos casos resulta unha falsificación ou un substituto do verdadeiramente extraordinario. A cambio do feito de que esta arquitectura rexeite dicir “mírame”, polo menos non che di o que tes que pensar. Permite proverche dos seus propios significados.

Na recámara do texto de Berke, non deixa de soar o eco de Robert Venturi e Denise Scott Brown e a súa pregaria por unha arquitectura fea e ordinaria.2 É dicir, un torpedo direccionado en ambos os casos á liña de flotación dos pontífices da beleza, a estética e a tendencia en forma de críticos, comisarios e arquitectos bébedos de si mesmos. Se a arquitectura debe atopar o común, pode ser simplemente ordinaria e mesmo fea, xa non hai nada que sinalar, nin que apuntar por parte do sistema.

Con todo hai unha diferenza substancial entre o texto de Berke e os textos da saga Venturi/ Scott Brown. No caso dos segundos, do mesmo xeito que anteriormente nos textos de Alison e Peter Smithson unha década antes, a inspiración para albiscar unha reflexión activa e crítica da sociedade proviña da fascinación pola cultura popular, principalmente polo papel da publicidade, xa totalmente integrada nela. É dicir, o medio e a maneira de acceder aos rexistros esenciais da sociedade dos 60’s e 70’s era a través dos medios publicitarios, debido á crenza, que estes enmarcaban perfectamente o espírito e os desexos da sociedade do momento. Contrariamente, Berke, rexeita de plano a equidade inherente ao posicionamento anterior de que marqueting de éxito, equivale a cultura popular.

Beker rebélase contra o establecemento galopante da megalomanía arquitectónica e a dimensión cada vez máis rampante dunha cultural comercial. Igualmente intúese que se afasta deliberadamente da dimensión do arquitecto como artista, como gurú ou como mesías.

En certo sentido a proposta escrita de Beker poderíase resumir como un intento de expor o feito arquitectónico sen vontade de transcendencia, centrándose no que podería chamarse unha actitude de servizo. É dicir, desposuír a arquitectura de toda a súa carga redentora e concentrarse nas mellores condicións para que a arquitectura sirva á xente.

Sen dúbida, o expoño, partindo de que o texto responde a unha preocupación xenuína da autora, é interesante, pero abre unha serie de interrogantes de forma inmediata.

Que pasa coa dimensión estética do arquitectónico? Incorpora esta reflexión a dimensión emocional da arquitectura? Pode definirse a arquitectura desde unha confrontación directa con conceptos como “o xenérico”, “o común”, “o banal”, “o ordinario”, “o anónimo”, “o cru”, “o vulgar e visceral”, “o sensual”?

Quizais o expoño da autora deixa finalmente insatisfeito, porque en realidade non achega grandes solucións, o cal era de esperar. Atreveríame a dicir, que a arquitectura de cada día, non resolve precisamente o binomio entre transcendencia e intrascendencia, e a súa aposta polo estritamente disciplinar, non permite abordar este tema, ao meu parecer, tan central.

No mellor dos casos, e visto coa perspectiva actual, a importancia de Thoughts on the everyday, reside en mostrar, ou mellor, en demostrar que as dimensións que poderiamos chamar máis emocionais ou atmosféricas da arquitectura, e igualmente os vectores transcendentes que necesariamente conviven co feito de proxectar arquitectura, non poden deixarse ao carón. Refírome a que no contexto local Europeo, de crise profunda e resaca, aínda máis profunda, moitas voces están a clamar por unha certa re-disciplina da arquitectura.

En el mejor de los casos, y visto con la perspectiva actual, la importancia de Thoughts on the everyday, reside en mostrar, o mejor, en demostrar que las dimensiones que podríamos llamar más emocionales o atmosféricas de la arquitectura, e igualmente los vectores trascendentes que necesariamente conviven con el hecho de proyectar arquitectura, no pueden dejarse a un lado. Me refiero a que en el contexto local Europeo, de crisis profunda y resaca, todavía más profunda, muchas voces están clamando por una cierta re-disciplina de la arquitectura.

Como apuntaba anteriormente, tanto no lema da 13 edición da Biennale de Venecia de arquitectura, Common Ground, como no lema do último congreso da Fundación Arquitectura e Sociedade, o común, adivíñase esta vontade de volver ao básico. Ata aquí nada que obxectar. Con todo, creo que sería tamén interesante, re-explorar novas dimensións estéticas na arquitectura, unha vez habémosnos/habémonos refugallo da roña comercial e vendedora que parecía haber colmatado todas as aspiracións do arquitecto e a arquitectura media.

Quero dicir, por exemplo, que por pura lei do péndulo, non vaiamos facer da austeridade unha nova categoría moral sen máis. A arquitectura, por sorte ou por desgraza, é moito máis complexa que unha idea, que un concepto ou que un movemento cultural. É aberta, dispar, multifactorial e constantemente ávida de novos inputs e outputs. Esta é unha realidade que hai que saber ecualizar en todo momento e na súa xusta medida, para evitar posicionamentos cortoplacistas.

A arquitectura está a tentar buscarse de novo, buscar as súas múltiples facetas, os seus apaixonantes retos, unhas veces ganduxando propostas voluptuosas, porque a natureza do encargo así o require, outras, quizais hoxe unha gran maioría, traballando sobre mínimos orzamentarios. Pero non confundamos a voluptuosidad coa irresponsabilidade, nin os mínimos orzamentarios con ambicións mínimas.

Hai que volver confiar en que os arquitectos, facendo arquitectura cada día desde unha boa entendida ambición, consigan realizar esa arquitectura de cada día, que Beker parece invocar.

Miquel Lacasta. Doutor arquitecto
Barcelona, setembro 2012

Notas:

1 BERKE, Deborah, Thoughts on the Everyday, del libro Architecture of the Everyday, Steve Harris, Deborah Beker ed., Princeton Architectural Press, Nueva York, 1997

2 VENTURI, Robert, SCOTT BROWN, Denise, IZENOUR, Steven, Learning from la VegasMIT Press, Cambridge, 1977

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Fragmento de la obra maison de poupées del fotógrafo Francis Meslet
Fragment of the work maison of poupées of the photographer Francis Meslet

In 1997, Deborah Berke, Yale’s teacher publishes the text Thoughts on the Everyday inside the book Architecture of the Everyday,1 edited one by Steven Harris and her itself. The text is an allegation against the influence of the media in the architecture, the usurpation of the daily advertising in our lives and for extension, the emergency of architects / brands and of buildings signed by them. Basically it develops a positioning against what little later we would call the star-architects.

As contraposition to these architectural products of advertising profile, Berke advoca for an architecture of day after day, implied in the telluric realities of the discipline, that is to say, one I raise of the architecture based on his occupants, for the route to consider principally the program and the materiality. A return to the essences, for this way saying it.

Berke is peeling in the text a series of categories of what he understands for an architecture of day after day, since it are the generic thing, the vulgar thing, or the common thing. In relation to the common thing, a concept that has re-arisen in different areas of the architectural reflection lately, Berke says…

An architecture of every day, it must be banal or common. No distinction must look in trying to be extraordinary, that in most cases he turns out to be a falsification or a substitute of the really extraordinary thing. In exchange for the fact of which this architecture rejects to say “look at me”, at least he does not say to you what you have to think. It allows to provide you with his own meanings.

In the bedroom of Berke’s text, there does not stop sounding the echo of Robert Venturi and Denise Scott Brown and his prayer for an ugly architecture and ordinary.2 That is to say, a torpedo direccionado in both cases to the line of flotation of the pontiffs of the beauty, the aesthetics and the trend in the shape of critics, commissioners and drunk architects of yes same. If the architecture must find the common thing, it can be simply ordinary and even ugly, already it is neither anything to indicate, nor that to outline on the part of the system.

Nevertheless there is a substantial difference between Berke’s text and the texts of the saga Venturi/Scott Brown. In case of the second ones, as previously in the texts of Alison and Peter Smithson  a decade before, the inspiration to glimpse an active and critical reflection of the company was coming from the fascination for the popular culture, principally for the paper of the advertising, already totally integrated to she. That is to say, the way and the way of acceding to the essential records of the company of them 60’s and 70’s was across the advertising means, due to the belief, that these were framing perfectly the spirit and the desires of the company of the moment. By contrast, Berke, rejects flatly the equity inherent in the previous positioning of which marqueting of success, it is equivalent to popular culture.

Beker rebels against the galloping establishment of the architectural megalomania and the dimension increasingly rampant of the cultural commercial one. Equally there is felt that it moves away deliberately from the dimension of the architect as artist, as guru or as Messiah.

In a sense Beker’s written offer might be summarized as an attempt of raising the architectural fact without will of transcendency, centring what might be called an attitude of service. That is to say, to clear the architecture of all his redeeming load and on centering in the best conditions in order that the architecture serves the people.

Undoubtedly, I raise, departing that the text answers to a genuine worry of the authoress, it is interesting, but it opens a series of questions of immediate form.

What does happen with the aesthetic dimension of the architectural thing? Does this reflection incorporate the emotional dimension of the architecture? Can architecture be defined from a direct confrontation by concepts as “generic thing”, “common thing”, “banal thing”, “ordinary thing”, “anonymous thing”, “raw thing”, “vulgar and visceral thing”, “the sensual thing”?

Probably I raise of the authoress it stops finally unsatisfied, because actually there does not contribute big solutions, which was of waiting. I would dare to say, that the architecture of every day, it does not solve precisely the binomial between transcendency and insignificance, and his bet for strictly to discipline, it does not allow to approach this topic, to my to seem to be, so central.

At best, and I dress with the current perspective, the importance of Thoughts on the everyday, it resides in showing, or better, in demonstrating that the dimensions that we might call more emotional or atmospheric of the architecture, and equally the transcendent vectors that necessarily coexist with the fact of projecting architecture, cannot be left aside. I refer that in the local European context, of deep crisis and it distils, even deeper, many voices are crying out for a certain re-discipline of the architecture.

Since it was aiming previously, so much in the motto of 13 at edition of the Biennale of Venice of architecture, Common Ground, since in the motto of the last congress of the Fundación Arquitectura y Sociedad, the common thing, there is guessed this will to return to the basic thing. Hitherto nothing to object. Nevertheless, I think that it would be also interesting, to re-explore new aesthetic dimensions in the architecture, once us is waste of the commercial and selling dirt that there seemed to be colmatado all the aspirations of the architect and the architecture happens.

I want to say, for example, that for pure law of the pendulum, we should not be going to do of the austerity a new moral category ado. The architecture, thankfully or unfortunately, is much more complex than an idea, that a concept or that a cultural movement. It is opened, unlike, multifactorial and constant eager for new inputs and outputs. This one is a reality that it is necessary to know ecualizar at all time and in his measured joust, to avoid positionings cortoplacistas.

The architecture is trying to be sought again, to look for his multiple facets, his exciting challenges, a few times tacking voluptuous offers, because the nature of the order like that it needs, others, probably today a great majority, working on budgetary minimums. But let’s confuse the voluptuousness neither with the irresponsibility, nor the budgetary minimums with minimal ambitions.

It is necessary to return to trust that the architects, doing architecture every day from a good understood ambition, manage to realize this architecture of every day, which Beker seems to invoke.

Miquel Lacasta. PhD architect
Barcelona, september 2012

Notes:

1 BERKE, Deborah, Thoughts on the Everyday, del libro Architecture of the Everyday, Steve Harris, Deborah Beker ed., Princeton Architectural Press, Nueva York, 1997

2 VENTURI, Robert, SCOTT BROWN, Denise, IZENOUR, Steven, Learning from la VegasMIT Press, Cambridge, 1977

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Miquel Lacasta Codorniu
Miquel Lacasta Codorniuhttps://axonometrica.wordpress.com/
Es cofundador en ARCHIKUBIK y también en @kubik - espacio multidisciplinario. Obtuvo un Ph.D. con honores (cum laude) en ESARQ Universitat Internacional de Catalunya UIC y también fue galardonado con el premio especial Ph.D (UIC 2012), M.arch en ESARQ Universitat Internacional de Catalunya, y se graduó como arquitecto en ETSAB Universitat Politècnica de Catalunya . Miquel es profesor asociado en ESARQ desde 1996. Anteriormente, fue profesor en Elisava y Escola LAI, y también en programas de postgrado en ETSAB y La Salle. Fue arquitecto en la oficina de Manuel Brullet desde 1989 desde 1995. Ha sido galardonado en "Taller Barcelona'96. El TGV, una oportunidad por estructurar la periferia ". Fue codirector del taller "Territorio Virtual, Límite Urbano" en ITSEM Guadalajara, México en 2000 y también codirector del taller "Ravalizar Barcelona" en ITSEM Guadalajara, México, y CCNY, Nueva York, EE. UU. En 2002, 2003 y 2004. Ganó el premio A + en 2010 por Sunion School en el Best Educational Building, The International Architecture Award 2008 en The Chicago Athenaeum por Colin's House y el primer premio en Corian Prize en 2006. Su obra ha sido expuesta en Barcelona , Madrid, Florencia, Cannes y en Le Pavillon de l'Arsenal en París. Varias publicaciones han sido reconocidas por su trabajo como Quaderns, ON, Arquitectura Plus, Piso, Arquitectura y Diseño, El País, ABC, La Vanguardia, Clarín, Sole 24 Ore, y otros. Recientemente realizó conferencias en ITSEM Guadalajara, México, Facolta di Architettura di l'Alghero, Italia, msa Münster School of Architecture, Münster Alemania, IBM Think Tank en París, Francia, y varias universidades y organizaciones en España. Recientemente fue galardonado con el ZAC RN5 en el concurso Vitry-sur-Seine, un Eco-distrito de 255 residencias sociales y privadas y una residencia de estudiantes en Ivry, y 32 apartamentos asistidos para personas mayores en Olesa de Montserrat.
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