El hombre es un ser de su tiempo. Nace y vive dentro de los márgenes determinados de un proceso histórico. Pertenece a una etapa con vivencias y experimentaciones propias, concretas y específicas. Ante el pasado es un ser de reflexión y análisis, con problemas distintos que atender y nuevas incógnitas que despejar de un panorama en ritmo evolutivo. Su existir equivale a la expresión de un todo dentro de un minuto especial de universo. Es un tiempo y un espacio humanos, sobre un semejante tiempo y un semejante espacio cosmológicos.
El mundo contemporáneo trae al campo de la historia un cambio fundamental en todos los dominios del ser, del conocer y del actuar. Ante la actitud falsamente romántica y sentimental de etapas anteriores, el hombre vuelve a descubrir desde nuevos planos el equilibrio esencial de la naturaleza. Libre de manifestaciones puramente emocionales halla un nuevo sentido de sinceridad. Abandona las formas exteriores en su expresión escuetamente epidérmica y decorativa para tomarlas como productos de un fondo en comunicación con la sustancia. Olvida los convencionalismos académicos de un todo social jerarquizado en simple actitud de superficie, y se revela tocado de una angustia vital decididamente metafísica. Es decir, vuelve a encontrarse como valor humano primordial.
Entre el mundo de ayer y el mundo de hoy, se ha establecido el origen de la experiencia más honda de la historia; la génesis de un hombre nuevo y la elaboración de su mensaje. El arte, como medio de manifestación integral y vivencia más propia de la naturaleza humana, resume e integran casi su totalidad la comunicación del ser contemporáneo y se realiza para definirlo. En él se desarrolló todo un proceso espiritual y material, ya no como la historia objetiva y narrativa de un simple transcurrir de normas, sino como la realización cuidadosamente elaborada de estos procesos, por la actitud del hombre frente a ellos. El arte no expresa una forma en sí o por sí, sino el total de una experiencia humana ante los esenciales valores que integran el campo dinámico del ser.
La revolución está iniciada a grandes distancias históricas por figuras extrañas al sentir de sus tiempos, pero llega a resolverse sólo en la segunda mitad del siglo XIX. El arte post-romántico, no es la terminación y cierre de un proceso ajeno y opuesto al modo de concepción actual; es el comienzo de una nueva etapa. En las resoluciones y extrañas inquietudes que continuaron la era del romanticismo, incidieron Manet, Cézanne, Debussy, Ravel, Rimbaud y tantos otros situados en el plano divisional de dos sensibilidades antagónicas, buscando los elementos y en cierto modo los ejes funcionales que luego plasmarían una actitud definitiva a través de las obras de Picasso, Bracque, Gris, Joyce, Gilde, Vallejo, Archipencko, Maillol, Stravinsky, Bartok, Berg, Claudel, O’Neill y el resto de figuras ya específicamente contemporáneas.
La arquitectura, como arte de síntesis, producto de todos los conceptos básicos y primordiales de un tiempo a través de formas y volúmenes, ha sido-en el proceso actual-,el último de los valores estéticos en revolucionarse. No obstante, este retraso ha obedecido a una razón categórica de esencia. Era necesario que la metamorfosis se realizara plenamente en todos los planos asequibles al hombre, para que la arquitectura concretase en sí, la formula total de un nuevo tiempo. Habían transcurrido caso doscientos años de falsificación y copia del pasado. Los estilos de los siglos XVIII y XIX no fueron sino combinaciones arbitrarias y alteraciones perfectamente irresponsables de las esencias arquitectónicas antiguas. Un anti-arte; en el que lo decorativo, lo accesorio, lo intrascendente y lo superficial, sirvieron de base a mistificaciones vagas, como concepto de un estatismo objetivado, vacío de interior y de resoluciones. Contra esta temática de exteriorismos y esta adulteración de ideas y conceptos, reacciona violentamente la arquitectura actual. El problema reside siempre al interior. Su planteamiento y su eliminación de incógnitas se traducen en un sentido verificado en el espacio, sólo como manera de enunciar la fórmula encontrada y definir en él a las esencias. De ahí el funcionalismo de la arquitectura de hoy. De ahí su existencia al margen de predeterminados estilos académicos. De ahí su proyección hacia el futuro, como encuentro de una concreta manifestación total, partiendo de las bases y expresando las íntimas sustancias.
La arquitectura contemporánea es índice fundamental de un tiempo. Resume los factores de un nuevo concepto universal. Ha vuelto a encontrarse con el hombre total liberándose del hambre fracción que la mistifica.
El esfuerzo de creadores como Le Corbusier, Gropius, Van der Rohe, Niemeyer, Neutra, Lloyd Wright y otros arquitectos actuales, se realiza ya en un tiempo y en un espacio dados, como esencia fundamental y origen del ser contemporáneo.
Desgraciadamente el Perú -más que cualquier otro país del mundo o acaso al lado de los que forman la zaga universal-, permanece indiferente, sin mayor inquietud ni iniciativa, al margen de los trascendentes actos de la revolución contemporánea. El hombre es expresión de su tiempo. Debe resumir en sí y en su obra, cualquiera que ella sea, la ansiedad, las inquietudes, los problemas y las resoluciones de su etapa. En el Perú, debemos afirmarlo, la desorientación y la apatía toman contornos alarmantes. Los artistas que deben ser conductores y guías de generación, se pierden aún en una temática folklórica (narrativa y escuetamente objetivada) o evolucionan a destiempo siguiendo la huella de antiguos y ya superados revolucionarios. Una que otra figura contemporánea y esencial, aislada y quizás perdida en nuestro panorama estético, no significa absolutamente nada en función total para el Perú, como pueblo y como idea. Las revoluciones son desplazamientos y evolución de masas, no actitud de seres específicamente individuales. Un hombre puede ser un revolucionario pero nunca una revolución.
En cuanto a nuestro problema arquitectónico, no cabe siquiera aludir a individualidades. Los esfuerzos de algunos pocos arquitectos por dignificar la arquitectura en el Perú, han quedado anulados antes de verificarse, por la incomprensión total y la existencia de tribunales arbitrarios al resguardo de la adulteración arquitectónica.
Emplear nuevos materiales y disponerlos de acuerdo a un “nuevo estilo”, no es realizar arquitectura actual. Mucho menos, combinar aspectos de arquitectura nacidas en anteriores épocas sobre el mismo suelo, aunque estas alquimias y extrañas amalgamas lleven prefijos de novedad supuesta. Con profundo dolor pero al mismo tiempo con una fecunda esperanza en el futuro, debemos declarar que en el Perú y en relación al panorama universal contemporáneo, no existe arquitectura. En nuestro medio, ésta ha permanecido inalterable a toda inquietud renovadora, agotándose en un régimen tenaz y absurdo de mistificación, en donde la enseñanza y el realizarse arquitectónicos creían vivir cuando en realidad morían en cada remedo obstinado. A más de 30 años del nacimiento de una arquitectura racional y viviente, en el Perú este arte sigue reducido a mero oficio de aplicar estilos. Que del “greco-romano” o del “renacentista académico”, hayamos trasladado nuestras preferencias al llamado “colonial”, no suma ni resta absolutamente nada al problema específico de superar la etapa de una arquitectura como simple aplicación de elementos estilísticos.
Nuestro consciente respecto a las generaciones que trabajaron en anteriores etapas de la historia para lograr una expresión auténtica de sus conceptos, y nuestra afirmación concreta y categórica sobre un hombre nos lleva a la realización de un movimiento artístico y especialmente arquitectónico, que en este manifiesto hace sincera y libre expresión de sus principios. Trabajaremos por una arquitectura actual, como fórmula del hombre redescubierto en lo contemporáneo.
Lucharemos por eliminar todas las trabas en contra de esta exigencia básica del tiempo.
Formaremos una conciencia arquitectónico-social, identificada a las necesidades del nuevo habitante de lo humano.
Daremos al hombre nuevo su nueva residencia. La residencia funcional, auténtica, fórmula de los postulados esenciales de la época, libre de todo estilo y anécdota accesoria.
Nuestro movimiento, bajo el denominativo “AGRUPACIÓN ESPACIO” hace un llamado a todos los arquitectos que sientan en sí la manifestación de un nuevo ser, y extiende esta invitación a todos los artistas que trabajan de acuerdo con las firmes esencias de la época, en el convencimiento de un mismo fin común y un mismo anhelo de realización humana.
Lima, 15 de mayo de 1947.
ARQUITECTOS Y ALUMNOS DE ARQUITECTURA
Luis Miró Quesada, Paul Linder, Adolfo Córdova V., José Polar Zegarra, José M. Sakr S., Carlos Williams, Gabriel Tizón Ferreyros, Juan F. Benites, Miguel Bao Payba, Mario Gilardi, Enrique Oyague M., Roberto S. Wakeham, Oscar Vargas Méndez, Luis Vásquez, Wenceslao Sarmiento, Luis Dorich, Renato Suito, Eduardo Neira Alva, Jorge Garrido Lecca, Ricardo de J. Malachowski Benavides, Alberto Seminario, Guillermo Proaño, Luis Maurer F., Fernando Sánchez Griñán P., Ramón Venegas Deacón, Jorge de los Ríos, Gerardo Lecca del O., Teodoro Scheuch, Henry Biber, Juan José Dávila L., Hilde Scheuch, Raúl Morey, Alberto H. Aranzaens.
ADHERENTES AL MANIFIESTO
Samuel Pérez Barreto, César de la Jara, Xavier Abril, Jorge Eduardo Eielson, Javier Sologuren, Sebastián Salazar Bondy, Fernando de Szyszlo, Jorge Piqueras, Raúl Deustua, Carlos Alejandro Espinoza, Emilio Herman S., Leopoldo Chariarse, Miguel Grau Schmidt, Joao Luiz Pereira, Luis León Herrera.
NOTA.- Durante las reuniones preliminares, de elaboración del manifiesto y de acuerdo a un programa, la “AGRUPACIÓN ESPACIO” ha determinado las siguientes actividades inmediatas:
1.- Realización de una serie de charlas íntimas sobre distintos problemas y cuestiones acerca del mundo y el ser contemporáneo.
2.- Estructuración de un plan de conferencias en locales abiertos de esta capital a cargo de profesores y especialistas en diferentes campos y categorías del conocimiento. Entre los títulos de estas conferencias figuran: “Panorama Actual del Arte”, “Trayectoria de la Arquitectura en el Perú”, “Panorama de la Filosofía Contemporánea”, “Concepto del Regionalismo en la Arquitectura”, “Evolución Actual de la Pintura”, “La Estructura en la Arquitectura Actual”, etc.
3.- Planeamiento de un ciclo de charlas radiales en torno a la idea: “El Hombre y el Arte Contemporáneo”.
Fernando Freire Forga · Doctor Arquitecto
Lima · agosto 2013 · Autor del Blog La Forma Moderna en Latinoamérica
El hombre es un ser de su tiempo. Nace y vive dentro de los márgenes determinados de un proceso histórico. Pertenece a una etapa con vivencias y experimentaciones propias, concretas y específicas. Ante el pasado es un ser de reflexión y análisis, con problemas distintos que atender y nuevas incógnitas que despejar de un panorama en ritmo evolutivo. Su existir equivale a la expresión de un todo dentro de un minuto especial de universo. Es un tiempo y un espacio humanos, sobre un semejante tiempo y un semejante espacio cosmológicos.
The contemporary world brings to the field of the history a fundamental change in all the domains of the being, of to know and of to act. Before the falsely romantic and sentimental attitude of previous stages, the man returns to discover from new planes the essential balance of the nature. Free of purely emotional manifestations it finds a new sense of sincerity. It leaves the exterior forms in his succinctly epidermal and decorative expression to take them as products of a bottom in communication with the substance. He forgets the academic conventions of the quite social one organized into a hierarchy in simple attitude of surface, and there is revealed haido of a vital distress firmly metaphysical. That is to say, it returns to be as human basic value.
Between the yesterday world and the today world, there has been established the origin of the deepest experience of the history; the genesis of a new man and the production of his message. The art, as way of integral manifestation and more own experience of the human nature, summarizes and they integrate almost his totality the communication of the contemporary being and it is realized to define it. In him there developed the whole spiritual and material process, already not as the objective and narrative history of the simple one to pass of procedure, but as the accomplishment carefully elaborated of these processes, for the attitude of the man opposite to them. The art does not express a form in yes or for yes, but the whole of an experience humanizes before the essential values that integrate the dynamical field of the being.
The revolution is initiated to big historical distances by strange figures on having felt of his times, but it manages to be solved only in the second half of the XIXth century. The post-romantic art, it is not the completion and closing of a foreign and opposite process like current conception; it is the beginning of a new stage. In the resolutions and strange worries that continued the age of the romanticism, there affected Manet, Cézanne, Debussy, Ravel, Rimbaud and so many people others placed in the plane divisional of two antagonistic sensibilities, looking for the elements and in certain way the functional axes that then would form a definitive attitude across the works of Picasso, Bracque, Grey, Joyce, Gilde, Vallejo, Archipencko, Maillol, Stravinsky, Bartok, Berg, Claudel, O’Neill and the rest of already specifically contemporary figures.
The architecture, as art of synthesis, product of all the basic and basic concepts of a time across forms and volumes, has been in the current process-, the last one of the aesthetic values to be revolutionized. Nevertheless, this delay has obeyed a categorical reason of essence. It was necessary that the metamorphosis was fulfilling fullly in all the attainable planes the man, in order that the architecture was making concrete in yes, the total formula of a new time. They had passed case two hundred years of falsification and copy of the past. The styles of the XVIIIth and XIXth century were not but arbitrary combinations and perfectly irresponsible alterations of the architectural ancient essences. An anti-art; in that the decorative thing, the incidental thing, the not transcendental thing and the superficial thing, they used as base to vague mystifications, as concept of a statism objetivado, emptily as interior and as resolutions. Against this subject matter of exteriorismos and this adulteration of ideas and concepts, the current architecture reacts violently. The problem resides always to the interior. His exposition and his elimination of mysteries are translated in a sense verified in the space, only as way of enunciating the opposing formula and of defining in him to the essences. Of there the funcionalismo of the today architecture. Of there his existence to the margin of predetermined academic styles. Of there his projection towards the future, as meeting of a concrete total manifestation, departing from the bases and expressing the intimate substances.
The contemporary architecture is a fundamental index of a time. It summarizes the factors of a new universal concept. It has returned to meet the total man there being liberated of the hunger fraction that mystifies her.
The effort of creators like Le Corbusier, Gropius, Goes der Rohe, Niemeyer, Neutral, Lloyd Wright and other current architects, it is realized already in a time and in a space given, as fundamental essence and origin of the contemporary being.
Unfortunately Peru – more than any other country than the world or chance next to those who form the universal rear-, it remains indifferent, without major worry or initiative, to the margin of the transcendent acts of the contemporary revolution. The man is an expression of his time. It must summarize in yes and in his work, anyone that it should be, the anxiety, the worries, the problems and the resolutions of his stage. In Peru, we must affirm it, the disorientation and the apathy take alarming contours. The artists who must be drivers and guides of generation, get lost still in a folklore subject matter (narrative and succinctly objetivada) or they evolve at the wrong time following the fingerprint of ancient and already overcome revolutionaries. One that another contemporary and essential, isolated figure and probably lost in our aesthetic panorama, it does not mean absolutely anything in total function for Peru, as people and as idea. The revolutions are displacements and evolution of masses, not attitude of specifically individual beings. A man can never be a revolutionary but a revolution.
As for our architectural problem, it is not necessary to allude even to individualities. The efforts of some few architects for dignifying the architecture in Peru, have remained annulled before happening, for the total incomprehension and the existence of arbitrary courts to the security of the architectural adulteration.
To use new materials and to arrange them in agreement to a » new style «, it is not to realize current architecture. Much less, to combine aspects of architecture born in previous epochs on the same soil, though this alchemy and strange amalgams take prefixes of supposed innovation. With deep pain but at the same time with a fecund hope in the future, we must declare that in Peru and in relation to the universal contemporary panorama, architecture does not exist. In our way, this one has remained inalterable to any reinnovating worry, becoming exhausted in a tenacious and absurd regime of mystification, where the education and to be realized architectural they were thinking about living when actually they were dying in every obstinate imitation. To more than 30 years of the birth of a rational and living architecture, in Peru this art remains reduced to mere trade of applying styles. That of the «Greek – Roman one» or of the «Renaissance academician», we have moved our preferences to the so called «colonial one», it neither adds up nor reduces absolutely anything to the specific problem of overcoming the stage of an architecture as simple application of stylistic elements.
Our conscious one with regard to the generations who were employed at previous stages of the history to achieve an authentic expression of his concepts, and our concrete and categorical affirmation on a man takes to us to the accomplishment of an artistic and specially architectural movement, that in this manifest it does sincere and free expression of his beginning. We will work for a current architecture, as formula of the man re-discovered in the contemporary thing.
We will fight to eliminate all the hobbles in opposition to this basic exigency of the time.
We will form an architectural – social conscience identified to the needs of the new inhabitant of the human thing.
We will give his new residence to the new man. The functional, authentic residence, formula of the essential postulates of the epoch, frees of any style and incidental anecdote.
Our movement, under the denominative one “AGRUPACIÓN ESPACIO” it does the called one to all the architects who sit in yes the manifestation of a new being, and extends this invitation to all the artists who work in agreement with the firm essences of the epoch, in the conviction of the same common end and the same longing of accomplishment it humanizes.
Lima, 15 de mayo de 1947.
ARCHITECTS AND PUPILS OF ARCHITECTURE
Luis Miró Quesada, Paul Linder, Adolfo Córdova V., José Polar Zegarra, José M. Sakr S., Carlos Williams, Gabriel Tizón Ferreyros, Juan F. Benites, Miguel Bao Payba, Mario Gilardi, Enrique Oyague M., Roberto S. Wakeham, Oscar Vargas Méndez, Luis Vásquez, Wenceslao Sarmiento, Luis Dorich, Renato Suito, Eduardo Neira Alva, Jorge Garrido Lecca, Ricardo de J. Malachowski Benavides, Alberto Seminario, Guillermo Proaño, Luis Maurer F., Fernando Sánchez Griñán P., Ramón Venegas Deacón, Jorge de los Ríos, Gerardo Lecca del O., Teodoro Scheuch, Henry Biber, Juan José Dávila L., Hilde Scheuch, Raúl Morey, Alberto H. Aranzaens.
ADHERENTS TO THE MANIFEST
Samuel Pérez Barreto, César de la Jara, Xavier Abril, Jorge Eduardo Eielson, Javier Sologuren, Sebastián Salazar Bondy, Fernando de Szyszlo, Jorge Piqueras, Raúl Deustua, Carlos Alejandro Espinoza, Emilio Herman S., Leopoldo Chariarse, Miguel Grau Schmidt, Joao Luiz Pereira, Luis León Herrera.
NOTE. During the preliminary meetings, from production of the manifest and of agreement to a program, the “AGRUPACIÓN ESPACIO” has determined the following immediate activities::
1.- Accomplishment of a series of intimate chats on different problems and questions brings over of the world and the contemporary being.
2.- Structuración of a plan of conferences in places opened of this capital at the expense of teachers and specialists in different fields and categories of the knowledge. Between the titles of these conferences they figure: «Current Panorama of the Art», «Path of the Architecture in Peru», «Panorama of the Contemporary Philosophy», «Concept of the Regionalism in the Architecture», «Current Evolution of the Painting», «The Structure in the Current Architecture «, etc.
3.- Planning of a cycle of radial chats concerning the idea: » The Man and the Contemporary Art «.
Fernando Freire Forga · Doctor Architect
Lima · august 2012 · Author of the Blog La Forma Moderna en Latinoamérica
O home é un ser do seu tempo. Nace e vive dentro das marxes determinadas dun proceso histórico. Pertence a unha etapa con vivencias e experimentaciones propias, concretas e específicas. Ante o pasado é un ser de reflexión e análise, con problemas distintos que atender e novas incógnitas que despexar dun panorama en ritmo evolutivo. O seu existir equivale á expresión dun todo dentro dun minuto especial de universo. É un tempo e un espazo humanos, sobre un semellante tempo e un semellante espazo cosmológicos.
O mundo contemporáneo trae ao campo da historia un cambio fundamental en todos os dominios do ser, do coñecer e do actuar. Ante a actitude falsamente romántica e sentimental de etapas anteriores, o home volve descubrir desde novos planos o equilibrio esencial da natureza. Libre de manifestacións puramente emocionais acha un novo sentido de sinceridad. Abandona as formas exteriores na súa expresión escuetamente epidérmica e decorativa para tomalas como produtos dun fondo en comunicación coa sustancia. Esquece os convencionalismos académicos dun todo social jerarquizado en simple actitude de superficie, e revélase tocado dunha angustia vital decididamente metafísica. É dicir, volve atoparse como valor humano primordial.
Entre o mundo de onte e o mundo de hoxe, estableceuse a orixe da experiencia máis fonda da historia; a xénese dun home novo e a elaboración da súa mensaxe. A arte, como medio de manifestación integral e vivencia máis propia da natureza humana, resume e integran case a súa totalidade a comunicación do ser contemporáneo e realízase para definilo. Nel desenvolveuse todo un proceso espiritual e material, xa non como a historia obxectiva e narrativa dun simple transcorrer de normas, senón como a realización coidadosamente elaborada destes procesos, pola actitude do home fronte a eles. A arte non expresa unha forma en si ou por si, senón o total dunha experiencia humana ante os esenciais valores que integran o campo dinámico do ser.
A revolución está iniciada a grandes distancias históricas por figuras estrañas ao sentir dos seus tempos, pero chega a resolverse só na segunda metade do século XIX. A arte post-romántica, non é a terminación e peche dun proceso alleo e oposto ao modo de concepción actual; é o comezo dunha nova etapa. Nas resolucións e estrañas inquietudes que continuaron a era do romanticismo, incidiron Manet, Cézanne, Debussy, Ravel, Rimbaud e tantos outros situados no plano divisional de dúas sensibilidades antagónicas, buscando os elementos e en certo modo os eixes funcionais que logo plasmarían unha actitude definitiva a través das obras de Picasso, Bracque, Gris, Joyce, Gilde, Vallejo, Archipencko, Maillol, Stravinsky, Bartok, Berg, Claudel, O’Neill e o resto de figuras xa especificamente contemporáneas.
A arquitectura, como arte de síntese, produto de todos os conceptos básicos e primordiais dun tempo a través de formas e volumes, ten sido-no proceso actual-,el último dos valores estéticos en revolucionarse. Non obstante, este atraso obedeceu a unha razón categórica de esencia. Era necesario que a metamorfose se realizase plenamente en todos os planos alcanzables ao home, para que a arquitectura concretase en si, formúlaa total dun novo tempo. Transcorreran caso douscentos anos de falsificación e copia do pasado. Os estilos dos séculos XVIII e XIX non foron senón combinacións arbitrarias e alteracións perfectamente irresponsables das esencias arquitectónicas antigas. Unha anti-arte; no que o decorativo, o accesorio, o intranscendente e o superficial, serviron de base a mistificacións vagas, como concepto dun estatismo obxectivado, baleiro de interior e de resolucións. Contra esta temática de exteriorismos e esta adulteración de ideas e conceptos, reacciona violentamente a arquitectura actual. O problema reside sempre ao interior. A súa formulación e a súa eliminación de incógnitas tradúcense nun sentido verificado no espazo, só como xeito de enunciar a fórmula encontrada e definir nel ás esencias. De aí o funcionalismo da arquitectura de hoxe. De aí a súa existencia á marxe de predeterminados estilos académicos. De aí a súa proxección cara ao futuro, como encontro dunha concreta manifestación total, partindo das bases e expresando as íntimas substancias.
A arquitectura contemporánea é índice fundamental dun tempo. Resume os factores dun novo concepto universal. Volveu encontrarse co home total liberándose da fame fracción que a mistifica.
O esforzo de creadores como Le Corbusier, Gropius, Van der Rohe, Niemeyer, Neutra, Lloyd Wright e outros arquitectos actuais, se realiza xa nun tempo e nun espazo dados, como esencia fundamental e orixe do ser contemporáneo.
Desgraciadamente o Perú -máis que calquera outro país do mundo ou acaso ao lado dos que forman a zaga universal-, permanece indiferente, sen maior inquietude nin iniciativa, á marxe dos transcendentes actos da revolución contemporánea. O home é expresión do seu tempo. Debe resumir en si e na súa obra, calquera, que ela sexa, a ansiedade, as inquietudes, os problemas e as resolucións da súa etapa. No Perú, debemos afirmalo, a desorientación e a apatía toman contornos alarmantes. Os artistas que deben ser condutores e guías de xeración, pérdense aínda nunha temática folclórica (narrativa e concisamente obxectivada) ou evolucionan a destempo seguindo a pegada de antigos e xa superados revolucionarios. Unha que outra figura contemporánea e esencial, illada e quizais perdida no noso panorama estético, non significa absolutamente nada en función total para o Perú, como poboo e como idea. As revolucións son desprazamentos e evolución de masas, non actitude de seres especificamente individuais. Un home pode ser un revolucionario pero nunca unha revolución.
En canto ao noso problema arquitectónico, non cabe sequera aludir a individualidades. Os esforzos dalgúns poucos arquitectos por dignificar a arquitectura no Perú, quedaron anulados antes de verificarse, pola incomprensión total e a existencia de tribunais arbitrarios ao resgardo da adulteración arquitectónica.
Empregar novos materiais e dispoñelos de acordo a un «novo estilo», non é realizar arquitectura actual. Moito menos, combinar aspectos de arquitectura nacidas en anteriores épocas sobre o mesmo chan, aínda que estas alquimias e estrañas amálgamas leven prefixos de novidade suposta. Con profunda dor pero ao mesmo tempo cunha fecunda esperanza no futuro, debemos declarar que no Perú e en relación ao panorama universal contemporáneo, non existe arquitectura. No noso medio, esta permaneceu inalterable a toda inquietude renovadora, esgotándose nun réxime tenaz e absurdo de mistificación, onde o ensino e realizarse arquitectónicos crían vivir cando en realidade morrían en cada remedo obstinado. A máis de 30 anos do nacemento dunha arquitectura racional e vivente, no Perú esta arte segue reducida a mero oficio de aplicar estilos. Que do «greco-romano» ou do «renacentista académico», trasladásemos as nosas preferencias ao chamado «colonial», non suma nin resta absolutamente nada ao problema específico de superar a etapa dunha arquitectura como simple aplicación de elementos estilísticos.
O noso consciente respecto ás xeracións que traballaron en anteriores etapas da historia para lograr unha expresión auténtica dos seus conceptos, e a nosa afirmación concreta e categórica sobre un home nos leva á realización dun movemento artístico e especialmente arquitectónico, que neste manifesto fai sincera e libre expresión dos seus principios. Traballaremos por unha arquitectura actual, como fórmula do home redescuberto no contemporáneo.
Loitaremos por eliminar todas as trabas en contra desta esixencia básica do tempo.
Formaremos unha conciencia arquitectónico-social, identificada ás necesidades do novo habitante do humano.
Daremos ao home novo a súa nova residencia. A residencia funcional, auténtica, fórmula dos postulados esenciais da época, libre de todo estilo e anécdota accesoria.
O noso movemento, baixo o denominativo «AGRUPACIÓN ESPACIO» fai un chamado a todos os arquitectos que sintan en si a manifestación dun novo ser, e estende este convite a todos os artistas que traballan de acordo coas firmes esencias da época, no convencemento dun mesmo fin común e un mesmo anhelo de realización humana.
Lima, 15 de maio de 1947.
ARQUITECTOS e ALUMNOS DE ARQUITECTURA
Luis Miró Quesada, Paul Linder, Adolfo Córdova V., José Polar Zegarra, José M. Sakr S., Carlos Williams, Gabriel Tizón Ferreyros, Juan F. Benites, Miguel Bao Payba, Mario Gilardi, Enrique Oyague M., Roberto S. Wakeham, Oscar Vargas Méndez, Luis Vásquez, Wenceslao Sarmiento, Luis Dorich, Renato Suito, Eduardo Neira Alva, Jorge Garrido Lecca, Ricardo de J. Malachowski Benavides, Alberto Seminario, Guillermo Proaño, Luis Maurer F., Fernando Sánchez Griñán P., Ramón Venegas Deacón, Jorge de los Ríos, Gerardo Lecca del O., Teodoro Scheuch, Henry Biber, Juan José Dávila L., Hilde Scheuch, Raúl Morey, Alberto H. Aranzaens.
ADHERENTES o MANIFESTO
Samuel Pérez Barreto, César de la Jara, Xavier Abril, Jorge Eduardo Eielson, Javier Sologuren, Sebastián Salazar Bondy, Fernando de Szyszlo, Jorge Piqueras, Raúl Deustua, Carlos Alejandro Espinoza, Emilio Herman S., Leopoldo Chariarse, Miguel Grau Schmidt, Joao Luiz Pereira, Luis León Herrera.
NOTA. – Durante as reunións preliminares, de elaboración do manifesto e de acordo a un programa, a «AGRUPACIÓN ESPAZO» determinou as seguintes actividades inmediatas:
1.- Realización dunha serie de charlas íntimas sobre distintos problemas e cuestións acerca do mundo e ser contemporáneo.
2.- Estruturación dun plan de conferencias en locais abertos desta capital a cargo de profesores e especialistas en diferentes campos e categorías do coñecemento. Entre os títulos destas conferencias figuran: «Panorama Actual da Arte», «Traxectoria da Arquitectura no Perú», «Panorama da Filosofía Contemporánea», «Concepto do Rexionalismo na Arquitectura», «Evolución Actual da Pintura», «a Estrutura na Arquitectura Actual», etc.
3.- Plan dun ciclo de charlas radiais en torno á idea: «O Home e a Arte Contemporánea».
Fernando Freire Forga · Doutor Arquitecto
Lima · agosto 2013 · Autor do Blogue La Forma Moderna en Latinoamérica






Lineas de tiempo en la arquitectura peruana | habitar [ambiente+arquitectura+ciudad]
Por Jorge Sánchez Herrera, arquitecto
Una reciente convocatoria de arquitectos jóvenes nos hace pensar en qué lugar deben ubicarse.
El grupo de difusión cultural Espacio 24 ha querido, con su más reciente evento A.35, darle espacio y voz a una naciente generación de arquitectos. Interesante iniciativa que servirá también para ubicarse en el espacio y en el tiempo. Sin embargo, para tomar una posición hay que primero conocer las precedentes.
En un artículo aparecido en 1985 en la Revista Caretas, un aún estudiante Juan Carlos Doblado analizaba con este propósito a la generación de arquitectos anterior en un momento de “(…) trascendental importancia, donde la arquitectura había adquirido una nueva presencia en el debate cultural del país (…)”. En un momento similar y para no extender la línea de tiempo en el recuerdo, retomemos donde Doblado lo dejó.
A comienzos de los 70´s una nueva Escuela de Arquitectura irrumpía en la escena, como alternativa a la tradicional FAUA, de la Universidad Nacional de Ingeniería. Luego de una década y una reforma que daría pie al sistema de enseñanza vigente comenzaron a surgir, quizás en los momentos más difíciles de nuestra historia reciente, dos grupos representativos de la época.
[…]
http://goo.gl/RrqoFJ