[:es]
Después de la “carta de un estudiante de arquitectura” que publicamos hace poco; os animamos a echar un ojo a esta nueva “carta de un arquitecto cabreado”.
Mi nombre y apellidos, no importan. En este caso solo importa que soy arquitecto y creo que hablo en nombre de muchos otros arquitectos con las palabras que vienen a continuación. Aviso de antemano que escribo cabreado, así que lo mismo digo algo que no debiera, pero como vengan las palabras, así saldrán.
Vaya por delante que, soy el primero que reconoce que la sociedad no nos ha entendido ni valorado, en gran parte, por nuestra propia culpa. Unos cuantos arquitectos se vendieron al mejor postor, políticos e inmobiliarios, y construyeron la mayoría de los metros cuadrados de la burbuja. Arquitectos que no hacían arquitectura, sino que levantaban ladrillos uno detrás de otro.
Otros compañeros, han explotado a jóvenes arquitectos, haciendo que las palabras “falso autónomo” sonasen con normalidad. Así, mucha mano de obra barata hacía competitivos a determinados estudios de arquitectura, con todo lo que ello supone. A su vez, profesores de más de una escuela han tirado de alumnos en prácticas para sus estudios, no para que aprendieran lo que era ser arquitecto, sino para tener todavía más barata (cero euros) mano de obra, y así presentarse a infinidad de concursos. Esto hace que detrás de mucha buena arquitectura hay muy poca ética profesional.
Consecuencia de todo ello: muchos “Llaneros solitarios” y pequeños estudios no hemos podido competir en igualdad de condiciones. Se suponía que los concursos de arquitectura, eran la mejor y más justa manera de repartir el trabajo. ¡¡Pero no se decía entre quienes!!
También estoy cabreado con los colegios de arquitectos; no con todos, pero sí con muchos. Más de uno, pequeños reinos de taifas, con señores que no escuchan, defendiendo sus intereses a capa y espada. Un visado, de dudosa valía ha sido durante años fuente de financiación y estandarte de los mismos.
La defensa de la arquitectura, ha brillado por su ausencia y la de los propios arquitectos, en demasiadas ocasiones, también. Respecto al consejo, mejor ni hablo. Solo con el gol que nos metieron con el CTE, se necesitaba dimisión en pleno. Mucha más responsabilidad y trabajo para nuestro colectivo, a cambio de nada o casi nada.
¡¡Ah!!¡¡La responsabilidad!! Esto es de locos. Los arquitectos hemos asumido unas reglas totalmente injustas. Nos han endosado un sistema en el que estamos en “libertad condicional” a partir de nuestra primera firma como autores del proyecto. Por muy bien que esté el proyecto, nunca se podrán definir todos los elementos del mismo, pero como tengas un problema en la obra y el perito vea que no está dibujado justo ese detalle constructivo, estás jodido.
Respecto a la obra, mucho peor. En qué cabeza cabe que se puede controlar todo lo que ocurre en la misma, ni aunque vayas todo los días. Algo siempre se escapa y ese “algo”, seguramente, será lo que con el tiempo pueda dar problemas. Como seas coordinador de seguridad y salud, que Dios te pille confesado.
Pero eso sí, si sucede cualquier desperfecto, nuevamente, estas frito. El juez no tendrá piedad, incluso si no ve el tema muy claro. En caso de duda: responsabilidad solidaria. Nuestros seguros que, normalmente, son los más altos, le hacen decidirse a su señoría por que nuestra cabeza ruede, sí o sí.
Seguros que ahora, con una crisis de caballo y sin que seguramente vuelva a firmar un proyecto en años, tendré que seguir pagando religiosamente, porque siempre habrá algún abogado aburrido que encuentre algo donde rascar en una de mis obras.
Pero bueno, no nos vamos a preocupar ahora del dinero, ¿no? si los arquitectos estamos forrados y ¡¡hemos ganado lo que no está en los escritos!! Pues no, no señor. La sociedad pensará que es así, pero nada más lejos de la realidad. Como he dicho al principio, miles de compañeros se conformaron, durante años, con poco más de 1000 euros, sin contrato, sin vacaciones, sin seguro y con un “hasta nunca” en cuanto las cosas se pusieron complicadas. A la mayoría de los arquitectos, cobrando unos honorarios dignos por proyecto, nos ha dado para vivir con normalidad, pero nada más. Bueno… los macizadores y las “estrellas” de la arquitectura sí que se han forrado, pero ¿cuántos eran estos?
No puedo desaprovechar estas líneas para decir mi opinión sobre las Escuelas de arquitectura. Si los colegios de arquitectos son dinosaurios, éstas son por lo menos elefantes. Sistemas oxidados y lentos, anclados en los años ochenta, que se mantienen en pie por la ilusión y entusiasmo de jóvenes y estupendos profesores que ven como la suela de muchos catedráticos se dirige hacia ellos cuando se les ve demasiado.
Por último, quisiera agradecer al Ministerio de Economía que nos quiera poner la puntilla. ¡Lo que hay que ver! Por favor, que ya estamos moribundos sin que nos aprieten más!! Dios aprieta pero no ahoga, o por lo menos eso dicen. No sean ustedes más despiadados que él!!
Si los ingenieros no han estudiado arquitectura, pues no pueden hacer arquitectura. Se cae por su propio peso. Si esto sale adelante será algo tremendo, tan malo como si a mi, por saber proyectar las instalaciones de una casa, me ponen al mando de la NASA. Mal, ¿no? pues aquí pasa lo mismo, pero al revés #NoalaLSP
Pero bueno, no hay que alterarse, ni preocuparse; esto dicen nuestros dirigentes, que ellos en los despachos sabrán sacarnos de esta!! Seguramente, igual que nos libraron del maldito CTE.
Hasta aquí hemos llegado. Yo no doy más de mi; amo la arquitectura con todas mis fuerzas, he disfrutado como nadie con mis clientes, entiendo mi profesión como un servicio a la sociedad, incluso, a pesar de todo, recuerdo mis años de la Universidad con gran cariño, pero ya no tengo fuerzas.
Seguramente, no es el momento de llorar, sino de proponer; pero hoy, a modo de desahogo, quería expresar mi cabreo. Mañana prometo ser más positivo, pero antes de avanzar, a veces, conviene ver cómo está el patio, para ver cuanto tiempo se necesita para barrerlo.
Stepienybarno_Agnieszka Stepien y Lorenzo Barnó, arquitectos
Estella, enero 2013
[:en]
After the “letter of a arquitecture student” that we publish it does little; we encourage you to have a look to this new «letter of an infuriated architect «.
My name and surnames, they do not matter. In this alone case it is important if I am an architect and believe that I speak in name of many other architects with the words that come later. I warn in advance that I write infuriated, so I say the same thing something that had not to, but since they avenge the words, this way they will go out.
Go ahead that, I am the first one that admits that the company has not understood us not valued, largely, by our own fault. A few architects sold at the best bidder, political and real-estate, and constructed the majority of the square meters of the bubble. Architects who were not doing architecture, but bricks were raising one behind other one.
Other companions, architects have exploited young women, doing that the words “false autonomous” were sounding with normality. This way, a lot of cheap workforce was doing competitive to certain studies of architecture, with everything what it supposes. In turn, teachers of more than one school have pulled pupils in practices for his studies, not in order that they were learning what was to be an architect, but to have even cheaper (zero Euros) workforce, and this way to appear to infinity of contests. This does that behind many good architecture there are very few professional ethics.
Result: many “Lone rangers” and small studies have not been able to compete on equal terms. Supposed that the competitions of architecture, were the best and fairest way to distribute the work. But it said among those who!!
Also I am infuriated by the architects’ colleges; not with all, but yes with many. More of one, small kingdoms of gangs, with gentlemen who do not listen, defending his interests to cap and sword. A visa, of doubtful value it has been for years financing source and banner of the same ones.
The defense of the architecture, it has shone for his absence and that of the own architects, in too many occasions, also. With regard to the advice, better I do not even speak. Only with the goal that they us put with the CTE, resignation was needed in plenary session. A lot of more responsibility and work for our group, in exchange for nothing or almost nothing.
Ah!! The responsibility!! This belongs to madmen. The architects we have assumed a few totally unjust rules. They have endorsed us a system in which we are in “conditional freedom” from our first signature as authors of the project. For very well that is the project, all the elements of the same one will never be able to be defined, but since have a problem in the work and the expert sees that is not drawn rightly this constructive detail, you are awkward.
With regard to the work, worse much. In what head it fits that it is possible to control everything what happens in the same one, not though you go quite the days. Something always escapes and this “a little“, surely, it will be what on the time could meet problems. Since you are a coordinator of safety and health, which God plunders from you confessed.
But it yes, if any damage happens, again, these doughnut. The judge will not have piety, even if it does not see the very clear topic. In case of doubt: solidary responsibility. Our insurances that, normally, are the highest, make him be decided to his lordship about which our head should roll, yes or yes.
Sure that now, with a crisis of horse and without surely it returns to sign a project in years, I will have to continue paying religiously, because always there will be some boring attorney who finds something where to itch in one of my works.
But good, do not we go away to worrying now of the money, not? If the architects we are lined and gained what is not in the writings!! So not, not gentlem. the company will think that it is like that, but not beyond at all of the reality. Since I have said initially, thousands of companions conformed, for years, to little more than 1000 Euros, without contract, without vacations, without insurance and to one “up to never” in all that the things became complicated. Receiving a few worthy fees for project, it us has given the majority of the architects to live with normality, but nothing more. Good … the macizadores and the «stars» of the architecture yes that have stuffed themselves, but how many were these?
I cannot fail to take advantage of these lines to say my opinion about the Schools of architecture. If the architects’ colleges are dinosaurs, these are at least elephants. Rusty and slow systems, anchored in the eighties, which are kept in foot for the illusion and enthusiasm of young and marvellous teachers that they see as the sole of many professors it goes towards them when one sees them too much.
Finally, it wanted to be grateful to the Department of Economy that us wants to put the tack. What it is necessary to see! Please, that already we are moribund without they press us more!! God is too tight but does not drowns, or at least they say it. Do not be you more merciless than him!!
If the engineers have not studied architecture, since they cannot do architecture. It falls for his own weight. If this goes out forward it will be tremendous something, so bad as if to my, for being able to project the facilities of a house, they put me supervised by the FISHNET. Badly, not? Since here the same thing happens, but upside-down #NoalaLSP.
But good, it is necessary neither to alter, nor to worry; this say our leaders, that they in the offices will be able to extract us of this one!! Surely, like they freed us of the damned CTE.
Hitherto we have come. I do not give any more of my; I love the architecture with all my forces, have enjoyed as nobody my clients, understand my profession as a service to the company, even, regardless, remember my years of the University with great fondness, but already I do not have forces.
Surely, it is not the moment to cry, but of proposing; but today, like alleviation, it wanted to express my vile temper. Tomorrow I promise to be more positive, but before advancing, sometimes, it suits to see how the court is, to see all the time needs to sweep it.
Seguramente, no es el momento de llorar, sino de proponer; pero hoy, a modo de desahogo, quería expresar mi cabreo. Mañana prometo ser más positivo, pero antes de avanzar, a veces, conviene ver cómo está el patio, para ver cuanto tiempo se necesita para barrerlo.
Stepienybarno_Agnieszka Stepien and Lorenzo Barnó, architects
Estella, january 2013
[:gl]
Logo da “carta dun estudante de arquitectura” que publicamos hai pouco; animámosvos a botar un ollo a esta nova “carta dun arquitecto encabuxado”.
O meu nome e apelidos, non importan. Neste caso só importa que son arquitecto e creo que falo en nome de moitos outros arquitectos coas palabras que veñen a continuación. Aviso de antemán que escribo encabuxado, así que o mesmo digo algo que non debese, pero como veñan as palabras, así sairán.
Vaia por diante que, son o primeiro que recoñece que a sociedade non nos entendeu nin valorado, en gran parte, por nosa propia culpa. Uns cantos arquitectos vendéronse ao mellor postor, políticos e inmobiliarios, e construíron a maioría dos metros cadrados da burbulla. Arquitectos que non facían arquitectura, senón que levantaban ladrillos uno detrás doutro.
Outros compañeiros, explotaron a novos arquitectos, facendo que as palabras “falso autónomo” soasen con normalidad. Así, moita man de obra barata facía competitivos a determinados estudos de arquitectura, con todo o que iso supón. Á súa vez, profesores de máis dunha escola tiraron de alumnos en prácticas para os seus estudos, non para que aprendesen o que era ser arquitecto, senón para ter aínda máis barata (cero euros) man de obra, e así presentarse a infinidade de concursos. Isto fai que detrás de moita boa arquitectura hai moi pouca ética profesional.
Consecuencia de todo iso: moitos “Chairegos solitarios” e pequenos estudos non puidemos competir en igualdade de condicións. Supoñíase que os concursos de arquitectura, eran o mellor e máis xusto xeito de repartir o traballo. ¡¡Pero non se dicía entre quen!!
Tamén estou cabreado cos colexios de arquitectos; non con todos, pero si con moitos. Máis dun, pequenos reinos de taifas, con señores que non escoitan, defendendo os seus intereses a capa e espada. Un visado, de dubidosa valía foi durante anos fonte de financiamento e estandarte destes.
A defensa da arquitectura, brillou pola súa ausencia e a dos propios arquitectos, en demasiadas ocasións, tamén. Respecto ao consello, mellor nin falo. Só co gol que nos meteron co CORRENTE, necesitábase dimisión en pleno. Moita máis responsabilidade e traballo para o noso colectivo, a cambio de nada ou case nada.
¡¡Ah!!¡¡A responsabilidade!! Isto é de tolos. Os arquitectos asumimos unhas regras totalmente inxustas. Endosáronnos un sistema no que estamos en “liberdade condicional” a partir da nosa primeira firma como autores do proxecto. Por moi ben que estea o proxecto, nunca se poderán definir todos os elementos deste, pero como teñas un problema na obra e o perito vexa que non está debuxado xusto ese detalle construtivo, estás fodido.
Respecto á obra, moito peor. En que cabeza cabe que se pode controlar todo o que acontece nesta, nin aínda que vaias todo os días. Algo sempre se escapa e ese“algo”, seguramente, será o que co tempo poida dar problemas. Como sexas coordinador de seguridade e saúde, que Deus che pille confesado.
Pero iso si, se sucede calquera dano, novamente, estas frito. O xuíz non terá piedade, mesmo se non ve o tema moi claro. En caso de dúbida: responsabilidade solidaria. Os nosos seguros que, normalmente, son os máis altos, fanlle decidirse a súa señoría por que a nosa cabeza rode, si ou si.
Seguros que agora, cunha crise de cabalo e sen que seguramente volva asinar un proxecto en anos, terei que seguir pagando relixiosamente, porque sempre haberá algún avogado aburrido que encontre algo onde resgar nunha das miñas obras.
Pero ben, non nos imos preocupar agora do diñeiro, ¿non? se os arquitectos estamos forrados e ¡¡gañamos o que non está nos escritos!! Pois non, non señor. A sociedade pensará que é así, pero nada máis lonxe da realidade. Como dixen ao principio, miles de compañeiros conformáronse, durante anos, con pouco máis de 1000 euros, sen contrato, sen vacacións, sen seguro e cun «ata nunca» en canto as cousas se puxeron complicadas. Á maioría dos arquitectos, cobrando uns honorarios dignos por proxecto, deunos para vivir con normalidade, pero nada máis. Bo… os macizadores e as “estrelas” da arquitectura si que se forraron, pero ¿cantos eran estes?
Non podo desaproveitar estas liñas para dicir a miña opinión sobre as Escolas de arquitectura. Se os colexios de arquitectos son dinosauros, estas son polo menos elefantes. Sistemas oxidados e lentos, ancorados nos anos oitenta, que se manteñen en pé pola ilusión e entusiasmo de novos e estupendos profesores que ven como a sola de moitos catedráticos se dirixe cara a eles cando se lles ve demasiado.
Por último, quixera agradecer o Ministerio de Economía que nos queira poñer a puntilla. ¡O que hai que ver! ¡¡Por favor, que xa estamos moribundos sen que nos aperten máis!! Deus aperta pero non afoga, ou polo menos iso din. ¡¡Non sexan vostedes máis desapiadados ca el!!
Se os enxeñeiros non estudaron arquitectura, pois poden facer arquitectura. Cae polo seu propio peso. Se isto sae adiante será algo tremendo, tan malo coma se ao meu, por saber proxectar as instalacións dunha casa, me poñen ao mando da NASA. Mal, ¿non? pois aquí pasa o mesmo, pero ao revés #NoalaLSP.
Pero ben, non hai que alterarse, nin preocupar; isto din os nosos dirixentes, ¡¡que eles nos despachos saberán sacarnos desta!! Seguramente, igual que libráronnos do maldito CTEE.
Ata aquí chegamos. Eu non dou máis do meu; amo a arquitectura con todas as miñas forzas, gocei como ninguén cos meus clientes, entendo a miña profesión como un servizo á sociedade, mesmo, a pesar de todo, recordo os meus anos da Universidade con gran cariño, pero xa non teño forzas.
Hasta aquí hemos llegado. Yo no doy más de mi; amo la arquitectura con todas mis fuerzas, he disfrutado como nadie con mis clientes, entiendo mi profesión como un servicio a la sociedad, incluso, a pesar de todo, recuerdo mis años de la Universidad con gran cariño, pero ya no tengo fuerzas.
Seguramente, non é o momento de chorar, senón de propoñer; pero hoxe, a xeito de desafogo, quería expresar o meu cabreo. Mañá prometo ser máis positivo, pero antes de avanzar, ás veces, convén ver como está o patio, para ver canto tempo se necesita para varrelo.
Stepienybarno_Agnieszka Stepien e Lorenzo Barnó, arquitectos
Estella, enero 2013
[:]






Carta a un arquitecto expatriado · arquitectitis
Ayer por la noche me hice esta pregunta, ¿por qué estudié arquitectura?, cuando
llegué a casa con una tortícolis de caballo, con ojeras hasta las orejas
y con ganas de irme a mi casa…Sí, a mi casa, que no es donde vivo ahora.., mi casa está a tres horas de avión, en Madrid.
Yo soy una de
los muchos arquitectos expatriados que tuvimos que hacer las maletas
porque en nuestro país no hay trabajo…Y yo juro que intenté salir adelante allí, con todas mis ganas.
Estuve dos años
intentando trabajar como freelance, incluso monté mi propia empresa de
visitas guiadas para arquitectos…Sí, sí, todo el mundo me decía que
era muy buena idea…, pero no tuve más que problemas…Aunque tengo que
decir que disfruté mucho haciendo las visitas por mi ciudad y
explicando su arquitectura a gente que de verdad estaba interesada. Pero
no me daba para vivir.
http://goo.gl/3xCYaH