As Pontes de García Rodríguez contaba con el mayor yacimiento de lignito de España. Será a principios de los años cuarenta cuando la Empresa Nacional Calvo Sotelo, perteneciente al Instituto Nacional de Industria, comience la explotación de la mina y más tarde construya una central térmica de 32 megavatios (1949), una fábrica de fertilizantes (1959) y una central hidroeléctrica (1962). Para acoger a los trabajadores diseñará y construirá un poblado industrial dotado de todos los servicios: economato, iglesia, hospital, campos de deportes, piscina, complejo recreativo-cultural, cine, escuelas, y residencias de ingenieros y empleados, entre otras instalaciones.