
La obra Puedes esconder los cuadros, puedes evitar la música, del arquitecto y escritor David García-Manzanares, emerge como una propuesta literaria que trasciende la mera narrativa de ficción para adentrarse en un análisis profundo de la percepción humana y la interacción con el entorno construido. El título, sugerente y evocador, plantea una premisa central: la inevitabilidad del arte y la experiencia estética, incluso cuando se intenta ignorar. La colección consta de quince relatos que, si bien independientes, se entrelazan mediante una sensibilidad común hacia el espacio, el tiempo y la condición humana.
“David nos da herramientas para transmitir a todos la pasión por la arquitectura. Este libro nos hace reflexionar sobre nuestro trabajo y sobre cómo habitamos la ciudad y nuestros espacios cotidianos”.
José Antonio González Baos, presidente de la Demarcación
García-Manzanares, desde su formación como arquitecto, impregna cada relato de una meticulosa atención al detalle espacial y a cómo los seres humanos habitan, transforman y son transformados por los lugares. Los cuentos exploran la intersección entre la disciplina arquitectónica y la literatura, utilizando escenarios que van desde lo cotidiano hasta lo onírico.
“David sigue poniendo en valor la arquitectura y demuestra que una buena arquitectura cuida de quienes la habitan”.
Elena Guijarro, decana del COACM
Un tema recurrente es la dualidad entre lo visible y lo oculto, lo tangible y lo efímero. Los «cuadros» y la «música» del título funcionan como metáforas de las verdades incómodas, las pasiones incontrolables o la belleza intrínseca de la vida que persisten a pesar de los esfuerzos por confinarlas o silenciarlas. La narrativa se caracteriza por un tono reflexivo y, en ocasiones, melancólico, que invita al lector a una introspección sobre la naturaleza de la realidad y la memoria.
El libro combina análisis de obras reconocidas y espacios cotidianos, incluyendo edificios cercanos y personales, demostrando que la arquitectura, más allá de la técnica, es un arte que acompaña, envuelve y transforma.
El estilo del autor es pulcro y medido, reflejando quizás la precisión de su profesión principal. La prosa es accesible pero rica en matices, evitando florituras innecesarias para centrarse en la eficacia narrativa y la profundidad conceptual. La estructura de relatos cortos permite una inmersión rápida en diferentes atmósferas y dilemas, manteniendo un hilo conductor gracias a la coherencia temática y al uso de un lenguaje evocador.
David García Manzanares agradece el apoyo institucional y personal recibido, recordando que el título del libro se inspira en una frase de la presentación de la película El vientre de un arquitecto en el Festival de Cannes de 1987:
“Puedes esconder tus cuadros, puedes evitar la literatura, puedes -si eres ingenioso-, evitar escuchar música, pero no puedes evitar la arquitectura. La arquitectura es la más imperecedera de las artes y la más pública”.
Para el autor, esta frase refleja el hilo conductor de su obra: la pasión, no solo por la arquitectura, sino también por el arte y la belleza.
Puedes esconder los cuadros, puedes evitar la música es una obra que destaca por su originalidad temática y su ejecución competente. No es un libro para el consumo rápido, sino una lectura que recompensa la paciencia y la reflexión. Recomendable para lectores interesados en la literatura contemporánea con un trasfondo filosófico, así como para aquellos que aprecian la intersección entre las artes visuales, el diseño espacial y las humanidades. La capacidad del autor para unir la rigurosidad técnica de la arquitectura con la libertad creativa de la ficción resulta en una experiencia literaria cohesiva y gratificante.




