Núm. 6, Las precursoras, diciembre de 2021
Críticas de arquitectura
Las precursoras de la proximidad: genealogía feminista de la ciudad de los 15’
The Precursors of Proximity: A Feminist Genealogy of the 15-Minute City
La proximidad, entendida como cualidad urbana que facilita la gestión y el desarrollo de las diferentes actividades de la vida cotidiana, ha sido desde hace décadas una reivindicación del urbanismo feminista y con perspectiva de género.1
En los años setenta académicas procedentes de diferentes disciplinas comenzaron a analizar el vínculo entre la conformación y uso de los espacios y las relaciones y los roles de género. Desde entonces, se ha desarrollado una crítica consistente a la configuración androcéntrica de la ciudad, al tiempo que se han elaborado propuestas y criterios para repensar los espacios desde una perspectiva de género.
La proximidad como cualidad urbana es una cuestión recurrente de estos trabajos, conectando la necesidad de una cercanía física, con los recorridos poliédricos vinculados con los cuidados, que, todavía hoy, siguen llevando a cabo principalmente las mujeres (Fig. 1).

Aunque son muchas las autoras que han contribuido a reconocer la proximidad como un criterio del urbanismo con perspectiva de género o feminista, nos parece importante destacar las aportaciones de algunas autoras.
Las feministas italianas hacen una contribución fundamental en los años 80, al introducir la perspectiva de género en el estudio de la vida cotidiana, enfatizando la relación entre la gestión pública del tiempo y el género. Siguiendo esta línea, Teresa Boccia reflexiona sobre cómo el tiempo social está estrechamente interrelacionado con el régimen de horarios, y también con la organización del espacio sobre el cual los horarios se estructuran y, por lo tanto, la disposición morfológica y la estructura urbanística de la ciudad.2
Por su parte, las feministas escandinavas desarrollan a comienzos de los años ochenta el proyecto de Nueva Vida Cotidiana. Liisa Horelli, Christine Booth y Rose Gilroy señalan que esta noción incorpora una visión más armoniosa de la sociedad en la que las personas están en el centro de todas las preocupaciones, y es un modelo de acción para reorganizar las tareas básicas de la vida cotidiana en los barrios de una manera más integrada.3
Estas autoras definen que el concepto central del proyecto de Nueva Vida Cotidiana es el nivel intermedio, que es una estructura entre los sectores público y privado y los hogares, cuya función es asumir las numerosas tareas cotidianas, que actualmente están dispersas en el espacio, por ejemplo, en los proyectos de co-housing, en los que se comparte el cuidado de la infancia o que el cuidado de personas mayores que no son totalmente independientes puede desarrollarse en equipamientos de barrio para que permita a la persona mayor permanecer en contacto con su entorno conocido y crear un contacto más fácil con sus amigos y familiares (Fig. 2).

El concepto de “proximidad”, entendido en su dimensión física y temporal, se analiza y define a partir de los usos sociales del tiempo y de una movilidad facilitadora de las actividades diarias. Los recorridos cotidianos estructuran el territorio entretejiendo las diferentes escalas (metropolitana-ciudad-barrio) y produciendo una fuerte implicación entre las características espaciales del lugar de residencia y la vida cotidiana.
La proximidad está vinculada a entornos urbanos con ciertas características morfológicas como la compacidad, que permite acceder en una menor distancia a una mayor cantidad de servicios.4
En la misma línea, Anna Bofill señala la necesidad de mejorar las relaciones de proximidad, procurando integrar los usos y las funciones como la vivienda, el lugar de trabajo, el comercio y los servicios para facilitar la gestión de la vida cotidiana.5 Por su parte, Sánchez de Madariaga defiende que para favorecer la vida cotidiana los equipamientos actuales necesitan estar imbricados en el tejido residencial para favorecer el acceso.6
Si analizamos los desplazamientos próximos a 5, 10 o 15 minutos a pie de la vivienda nos encontramos con que son los desplazamientos que mayoritariamente realizan las mujeres y las personas cuidadoras.7 Es por ello la importancia de que esta escala de proximidad se aborde desde una perspectiva feminista interseccional para asegurar que las calles que forman parte de la red cotidiana sean accesibles y seguras y que estos recorridos permitan llegar a los diferentes equipamientos y espacios públicos de forma autónoma, conectando con otros modos de movilidad sostenible (Fig. 3).

Hablar de la ciudad próxima o de los 15 minutos, sin nombrar a las autoras pioneras del urbanismo con perspectiva de género, es usurpar el conocimiento de las genealogías feministas.
Notas
- 1↩
Col·lectiu Punt 6. Urbanismo Feminista. Barcelona: Virus Editorial, 2019.
- 2↩
Teresa Boccia, “El tiempo y el espacio de las ciudades: la experiencia italiana”, Segundo Seminario Internacional Sobre Género y Urbanismo. Infraestructuras para la Vida Cotidiana, 27 y 28 de mayo de 2002, Universidad Politécnica de Madrid.
- 3↩
Christine Booth, Rose Gilroy y Liisa Horelli. The EuroFEM toolkit for mobilizing women into local and regional development. Hämeenlinna: EuroFem, 1998.
- 4↩
Col·lectiu Punt 6. Urbanismo Feminista. Barcelona: Virus Editorial, 2019.
- 5↩
Anna Bofill Levi, Guia per al planejament urbanístic i l’ordenació urbanística amb la incorporació de criteris de gènere. Barcelona: Generalitat de Catalunya, Institut Català de les Dones, 2008.
- 6↩
Inés Sánchez de Madariaga, “Infraestructuras para la vida cotidiana y calidad de vida”, Ciudades: Revista del Instituto Universitario de Urbanística de la Universidad de Valladolid 8 (2004): 101-133.
- 7↩
Adriana Ciocoletto y Col·lectiu Punt 6, Espacios para la vida cotidiana. Auditoría de Calidad Urbana con perspectiva de Género. Barcelona: Editorial Comanegra, 2014.
Cómo citar
Valdivia Gutiérrez, Blanca, Adriana Ciocoletto, Sara Ortiz Escalante, Roser Casanovas y Marta Fonseca Salinas. “Las precursoras de la proximidad: genealogía feminista de la ciudad de los 15’”. VAD. Veredes, arquitectura y divulgación, n.º 6 (2021): 130-132.
© 2021 Blanca Valdivia Gutiérrez, Adriana Ciocoletto, Sara Ortiz Escalante, Roser Casanovas y Marta Fonseca Salinas. CC BY-NC-SA 4.0.