{"id":81258,"date":"2021-01-25T00:01:19","date_gmt":"2021-01-24T23:01:19","guid":{"rendered":"https:\/\/veredes.es\/blog\/?p=81258"},"modified":"2022-11-09T11:16:06","modified_gmt":"2022-11-09T10:16:06","slug":"teoria-de-la-red-urbana-nikos-a-salingaros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/veredes.es\/blog\/teoria-de-la-red-urbana-nikos-a-salingaros\/","title":{"rendered":"Teor\u00eda de la Red Urbana | Nikos A. Sal\u00edngaros"},"content":{"rendered":"<p>https:\/\/veredes.es\/blog\/principios-de-estructura-urbana-nikos-a-salingaros\/<\/p>\n<h4><span style=\"color: #999999;\"><em><strong>Cap\u00edtulo 1 del libro \u00abPrincipios de la Estructura Urbana\u00bb, 2005, de Nikos A. Sal\u00edngaros<\/strong><\/em><\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #999999;\"><em>Este cap\u00edtulo identifica procesos fundamentales detr\u00e1s del dise\u00f1o urbano. Las reglas se derivan de principios conectivos en la teor\u00eda de complejidad, el reconocimiento de patrones, y la inteligencia artificial. Cualquier vecindad urbana se puede descomponer en nodos de la actividad humana y sus interconexiones. Las conexiones entonces se tratan como problema matem\u00e1tico (aqu\u00ed de una manera cualitativa). El dise\u00f1o urbano es m\u00e1s acertado cuando establece un cierto n\u00famero (m\u00ednimo) de conexiones entre los nodos de actividad. Las matem\u00e1ticas s\u00ed mismas dependen sobre establecer relaciones entre las ideas; esta capacidad es un componente central de la inteligencia de los seres humanos. La creaci\u00f3n del ambiente construido es conducida por las fuerzas an\u00e1logas a las que nos conduzcan a hacer matem\u00e1ticas.<\/em><\/span><\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">La arquitectura y el dise\u00f1o urbano han resistido hasta ahora una formulaci\u00f3n cient\u00edfica en parte debido a su complejidad subyacente. Las mismas razones retrasaron los fundamentos cient\u00edficos de la medicina, que hasta hace poco tiempo estuvieron basados tanto en la superstici\u00f3n como en la ciencia. Los esfuerzos del pasado de plantear el planeamiento urbano en t\u00e9rminos te\u00f3ricos \u2014 identificando los procesos que dan lugar a formas observadas \u2014 han tenido poco impacto en el desarrollo real. Existen tres notables y recientes acercamientos: (1) el trabajo pionero de <a href=\"https:\/\/veredes.es\/blog\/tag\/christopher-alexander\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Christopher Alexander<\/a> (Alexander, 1964; 1965; 1998; Alexander, Ishikawa et al., 1977; Alexander, Neis et al., 1987) que proporciona la espina dorsal de este escrito; (2) el marco de patrones urbanos como fractales acent\u00faa sus jerarqu\u00edas y micro-estructura ligadas (Batty y Longley, 1994; Batty y Xie, 1996); (3) la formulaci\u00f3n de preguntas urbanas en t\u00e9rminos de relaciones y movimientos que da luz a las fuerzas que gobiernan el crecimiento de una ciudad (Hillier, 1996; Hillier y Hanson, 1984). Aqu\u00ed nos centraremos en los procesos conectivos como base del tejido urbano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un componente central del intelecto humano es la capacidad de establecer conexiones. Las conexiones entre las ideas dan lugar a una mejor comprensi\u00f3n de la naturaleza. El reconocimiento de los patrones que se ocultan al observador ocasional es la llave del desarrollo cient\u00edfico. Estudios neurol\u00f3gicos demuestran que la mayor parte del cerebro est\u00e1 involucrado en la percepci\u00f3n visual, lo que sugiere que la inteligencia ha evolucionado para apoyar el proceso perceptivo (Fischler y Firschein, 1987). La capacidad de establecer conexiones se aplica tanto a la percepci\u00f3n visual y a procesos m\u00e1s abstractos, menos obvios, y se ha desarrollado hasta tal punto que marca la diferencia del \u00e9xito de la especie humana para dominar a las otras especies animales. Establecer\u00e9 una analog\u00eda entre las conexiones mentales y las conexiones entre los elementos urbanos que dan lugar a una ciudad o a una pieza de paisaje urbano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tejido urbano es una estructura de complejidad organizada que existe sobre todo en el espacio entre los edificios (Gehl, 1987). Cada edificio incluye y abarca uno o m\u00e1s nodos de actividad humana. Los nodos externos van desde los que est\u00e1n totalmente expuestos hasta los que tienen varios grados de resguardo parcial. La red urbana est\u00e1 conformada por todo el exterior y por los elementos conectivos como \u00e1reas peatonales y verdes, muros libres, sendas peatonales y caminos que van desde una ciclopista (ciclov\u00eda) hasta una autopista. Observaciones emp\u00edricas refuerzan el concepto de que mientras m\u00e1s fuertes son las conexiones y m\u00e1s subestructura tenga la red, una ciudad tiene m\u00e1s vida (Alexander, 1965, Gehl, 1987).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La exposici\u00f3n comienza estableciendo tres principios generales. Estos a su vez se desarrollan en una teor\u00eda de la red urbana, que proporciona reglas pr\u00e1cticas de aplicaci\u00f3n. Se discute la necesidad de diversos tipos de conexiones. Un resultado matem\u00e1tico en la irregularidad de las conexiones demuestra por qu\u00e9 las trayectorias rectas que parecen regulares en un plan son generalmente inadecuadas, y no funcionan por otras razones (figura 1). Un modelo usado en la biolog\u00eda molecular que organiza elementos por pares para alcanzar la uni\u00f3n se revisa despu\u00e9s. Esto demuestra que la red urbana no puede existir sin un m\u00ednimo (y muy grande) n\u00famero de conexiones.<\/p>\n<figure id=\"attachment_81260\" aria-describedby=\"caption-attachment-81260\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-81260\" src=\"https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.1-1024x912.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"570\" srcset=\"https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.1-1024x912.jpg 1024w, https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.1-300x267.jpg 300w, https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.1.jpg 1463w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-81260\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #999999;\">Figura 1. La posici\u00f3n de los nodos y las conexiones entre ellos deben ser optimizadas para la actividad humana. (a) Cuatro nodos se colocan de modo que parezcan \u201cregulares\u201d desde el aire; pero esta regularidad no permite m\u00e1s que las m\u00ednimas conexiones. (b) Conectividad m\u00faltiple entre los mismos cuatro nodos, vistos en planta.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s, se examina c\u00f3mo se logra la complejidad en una ciudad. Si no hay suficiente complejidad, la ciudad est\u00e1 muerta; si tiene complejidad sin la suficiente organizaci\u00f3n, una ciudad llega a ser ca\u00f3tica e invivible. Uno de los impulsos fundamentales de la humanidad a trav\u00e9s del tiempo ha sido elevar el nivel de complejidad organizada. Una de las ideas principales de este trabajo es que una ciudad imita los procesos humanos del pensamiento, y que ambas dependen de establecer conexiones. Esta analog\u00eda explica y hace menos misterioso por qu\u00e9 construimos cosas complejas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda mitad de este cap\u00edtulo enumera algunas aplicaciones de la teor\u00eda. Los caminos y las trayectorias son las conexiones de la red, y las examinamos a trav\u00e9s de su estructura y jerarqu\u00eda apropiada. Los consejos pr\u00e1cticos a los planificadores se enfocan a c\u00f3mo construir mejores colonias. Hay acciones que se pueden tomar para regenerar colonias existentes con un esfuerzo m\u00ednimo. Se menciona c\u00f3mo puede ser mejorada un \u00e1rea comercial al menudeo. Finalmente, se discute el uso apropiado de l\u00edmites. Existen muchas situaciones donde se necesita inhibir o controlar las conexiones en vez de establecerlas en todas las escalas. En una ciudad sana, es necesario desconectar dos regiones que se da\u00f1en mutuamente.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Principios estructurales de la red urbana<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">El proceso que genera la red urbana puede ser resumido en t\u00e9rminos de tres principios. Aunque no son exhaustivos, son completamente generales, y este escrito describir\u00e1 c\u00f3mo se traducen en reglas pr\u00e1cticas de dise\u00f1o para situaciones espec\u00edficas. Todo tiene que ver con conexiones y la topolog\u00eda de las mismas. Los tres principios pueden ser indicados de la manera siguiente:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\">(1) <strong>Nodos<\/strong>. La red urbana se basa en nodos de actividad humana cuyas interconexiones conforman la red. Existen distintos tipos de nodos: habitaci\u00f3n, trabajo, parques, tiendas, restaurantes, iglesias, etc. Los elementos naturales y arquitect\u00f3nicos sirven para reforzar los nodos de actividad humana y sus trayectorias de conexi\u00f3n. La red determina el espacio y la organizaci\u00f3n en planta de los edificios, no viceversa. Los nodos que est\u00e1n muy separados no se pueden conectar con una senda peatonal.<br \/>\n(2) <strong>Conexiones<\/strong>. Los pares de conexiones se forman entre los nodos complementarios, no entre nodos del mismo tipo. Las trayectorias peatonales consisten en tramos cortos y rectos entre los nodos; ninguna secci\u00f3n debe exceder cierta longitud m\u00e1xima. Para acomodar conexiones m\u00faltiples entre dos puntos, algunas trayectorias deben ser necesariamente curveadas o irregulares. Muchas conexiones que coinciden sobrecargan la capacidad del canal de conexi\u00f3n. Las trayectorias acertadas son definidas por el borde entre regiones planas que contrastan y forman a lo largo de los l\u00edmites.<br \/>\n(3)<strong> Jerarqu\u00eda<\/strong>. Cuando se permite, la red urbana se auto-organiza creando una jerarqu\u00eda ordenada de conexiones en muchos y diferentes niveles de escala. Se vuelve m\u00faltiplemente conectada pero no ca\u00f3tica. El proceso de organizaci\u00f3n sigue un estricto orden: empieza con las escalas menores (sendas peatonales), y progresa hacia escalas superiores (calles de capacidad creciente). Si no existe cualquiera de los niveles de conectividad, la red se vuelve patol\u00f3gica. Una jerarqu\u00eda rara vez se puede establecer toda al mismo tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos principios se sugieren por los resultados en matem\u00e1ticas. Los t\u00e9rminos no son nuevos (Lynch, 1960), pero su uso aqu\u00ed es m\u00e1s espec\u00edfico que en el trabajo de autores anteriores. Como resultado, las conclusiones son m\u00e1s fuertes y las soluciones permitidas est\u00e1n m\u00e1s restringidas. El crecimiento urbano ha seguido reglas similares a trav\u00e9s de casi toda la historia. La planeaci\u00f3n urbana en este siglo, sin embargo, incorpora reglas que son, en muchos casos, el opuesto a los principios descritos anteriormente. Mostrar\u00e9 c\u00f3mo la adopci\u00f3n de estilos arbitrarios de dise\u00f1o, que contradicen principios matem\u00e1ticos relevantes, destruye la red urbana (Batty y Longley, 1994).<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Conexiones en arquitectura y dise\u00f1o urbano<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">La arquitectura ata elementos y espacios estructurales para alcanzar la cohesi\u00f3n. Las conexiones en dise\u00f1o urbano ligan entre ellos a tres tipos distintos de elementos: elementos naturales, nodos de actividad humana y elementos arquitect\u00f3nicos. Ejemplos de elementos naturales incluyen r\u00edos, un grupo de \u00e1rboles, una grande roca ca\u00edda o un pedazo de pasto. Las actividades humanas definen nodos tales como un lugar de trabajo, una residencia, un conjunto de tiendas o un sitio para sentarse y beber una taza de caf\u00e9. Los elementos arquitect\u00f3nicos incluyen todo lo que los seres humanos construyan para conectar elementos naturales y refuercen sus nodos de actividad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Conectando nodos de actividad humana.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los nodos urbanos no est\u00e1n totalmente definidos por las estructuras como un gran edificio o un monumento. \u00c9stos pueden ser m\u00e1s ef\u00edmeros o modestos, como un puesto de tacos o una banca sombreada. Los nodos deben atraer a la gente por alguna raz\u00f3n, entonces, un edificio o un monumento ser\u00e1 un nodo solo si ah\u00ed existe una actividad bien definida. Los grandes edificios y los monumentos que tambi\u00e9n proveen un nodo para la actividad humana act\u00faan como foco para las trayectorias, y tienen \u00e9xito. En contraste, los sitios arquitect\u00f3nicos que no refuerzan la actividad humana, fracasan, se a\u00edslan ellos mismos de la red urbana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay que hacer una distinci\u00f3n entre las conexiones visuales y las trayectorias que conectan el movimiento f\u00edsico de las personas. Como enfatiz\u00f3 <a href=\"https:\/\/veredes.es\/blog\/tag\/kevin-lynch\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Kevin Lynch<\/a> (1960), y desarroll\u00f3 despu\u00e9s Bill Hillier (Hillier, 1996; Hillier y Hanson, 1984), las conexiones visuales son necesarias para la orientaci\u00f3n, y para la creaci\u00f3n de una imagen coherente del ambiente urbano. Sin embargo, como no siempre coinciden con las trayectorias y calles, no son el tema principal de este escrito. La interdependencia entre conexiones visuales y trayectorias es muy compleja y ser\u00e1 retomada en otra ocasi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El n\u00famero y tipo de conexiones entre nodos de actividad humana es (o deber\u00eda ser) incre\u00edblemente grande. Desde los a\u00f1os \u201840, los planeadores urbanos han seguido reglas cuyo objetivo es crear un plan con un mayor grado de regularidad geom\u00e9trica, al menos en los centros urbanos. (Alexander, 1965; Batty y Longley, 1994; Gehl, 1987). Esto est\u00e1 basado casi siempre en ideas estil\u00edsticas arbitrarias que frustran tanto a los nodos como a las conexiones. Concentr\u00e1ndose en la simplicidad visual de formas totales, los nodos humanos son ignorados hasta que es demasiado tarde para definirlos apropiadamente. Como resultado de esto, las actividades humanas tienen que encajar en una matriz construida previamente que nunca podr\u00e1 acomodarlas (ver figura 1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los elementos arquitect\u00f3nicos se conectan visualmente entre ellos a la distancia a trav\u00e9s de simetr\u00edas, similitudes y formas intermedias (Salingaros, 1995). Sin embargo, existe una diferencia b\u00e1sica entre las conexiones arquitect\u00f3nicas y las humanas. Las conexiones funcionales entre nodos de actividad humana no son favorables en t\u00e9rminos de simetr\u00edas porque esos patrones son sumamente complejos. Por esta raz\u00f3n, se tiende a ignorarlos siempre que una ciudad es planeada bas\u00e1ndose en t\u00e9rminos visuales. Lo que en realidad determina totalmente la forma de una red urbana funcional es la complejidad organizada y no los t\u00e9rminos visuales (ver figura 1). La organizaci\u00f3n combina la conectividad m\u00faltiple con el orden jer\u00e1rquico. Una pieza de red urbana puede verse organizada pero estar desconectada. Por el contrario, otra pieza puede verse desorganizada en planta, pero estar altamente conectada y ser funcional.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Las trayectorias de conectividad son m\u00faltiples e irregulares<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada elemento en un conjunto urbano tiene un significado en la medida que se relacione con las actividades humanas. Los diferentes nodos de una red urbana se conectan mediante un complejo proceso de organizaci\u00f3n. Las conexiones permiten llegar f\u00e1cilmente a cualquier punto, y preferentemente por muchas y distintas trayectorias; la imagen que da un barrio a los pasajeros de un avi\u00f3n es por mucho irrelevante. Un ambiente urbano ordenado que est\u00e1 fuertemente conectado casi siempre se ve irregular desde el aire (Gehl, 1987; Hillier, 1996) (Figuras 1 y 2). La regularidad geom\u00e9trica en planta, aunque es \u00fatil como principio de organizaci\u00f3n, no es necesariamente experimentada as\u00ed a nivel de piso (Batty y Longley, 1994).<\/p>\n<figure id=\"attachment_81261\" aria-describedby=\"caption-attachment-81261\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-81261\" src=\"https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.2-990x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"662\" srcset=\"https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.2-990x1024.jpg 990w, https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.2-290x300.jpg 290w, https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.2-1485x1536.jpg 1485w, https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.2.jpg 1839w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-81261\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #999999;\">Figura 2. Las concentraciones excesivas de nodos y conexiones crean una singularidad. (a) Los nodos est\u00e1n concentrados en tres conjuntos separados, y todas las conexiones est\u00e1n forzadas en dos canales. Estas conexiones exceden la capacidad de carga de los canales. (b) La misma cantidad de nodos son distribuidos con conexiones que trabajan mucho mejor.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un teorema matem\u00e1tico dice que dos puntos pueden estar conectados por una l\u00ednea recta s\u00f3lo de una manera, pero pueden estar conectados por l\u00edneas curvas en un n\u00famero infinito de formas. Si queremos el m\u00e1ximo posible de conexiones entre nodos urbanos, no podemos insistir en conexiones rectas en una ret\u00edcula Cartesiana (Hipod\u00e1mica). Como expuso Camilo Sitte, y puede ser verificado por cualquier observador, las calles curvas de las ciudades medievales son sumamente placenteras. Este efecto trat\u00f3 de imitarse en los desarrollos suburbanos con calles curvas, pero esos ejemplos recientes tienen conexiones insuficientes, tanto internas como externas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La idea modernista de separaci\u00f3n de funciones ha dejado como consecuencia, la distinci\u00f3n entre las regiones urbanas y suburbanas en lo que se refiere a apariencias estil\u00edsticas opuestas (y arbitrarias). La regularidad geom\u00e9trica es la regla en las regiones urbanas. El estilo opuesto se aplica a las \u00e1reas suburbanas. En los \u201860 se puso de moda la construcci\u00f3n de desarrollos habitacionales con calles curvas. Las conexiones se reducen en gran cantidad teniendo calles y callejones sin salida. Este enfoque tiene como meta el aislamiento de los nodos, que evita la formaci\u00f3n de la red urbana. Hemos imitado un estilo visual superficialmente (la irregularidad de los planes medievales) malentendi\u00e9ndolo y reproduci\u00e9ndolo perdiendo la esencia de la soluci\u00f3n original (alto grado de conectividad peatonal).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La teor\u00eda de la conectividad m\u00faltiple es motivada y respaldada por un resultado principal de f\u00edsica. En la formulaci\u00f3n de trayectoria-integral de la mec\u00e1nica qu\u00e1ntica de Feynman, la interacci\u00f3n entre dos objetos puede describirse como la suma de las interacciones sobre todas las trayectorias posibles. Para calcular la fuerza total de interacci\u00f3n, se consideran todas las posibles trayectorias que unen dos puntos, con un peso apropiado de acuerdo a la probabilidad de que ocurran. Despu\u00e9s se integran todas las trayectorias para obtener la fuerza total de interacci\u00f3n. Por analog\u00eda, si queremos que cada nodo de la red urbana est\u00e9 fuertemente conectado, s\u00f3lo es posible mediante la multiplicidad de trayectorias irregulares. (El metro de Tokio nos da un ejemplo claro de muchas redes en capas, superpuestas una encima de la otra).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, no es necesario ni deseable que todas las calles tengan curvas. En principio, no hay nada malo con un plan de ret\u00edcula regular, y provee obvias ventajas de organizaci\u00f3n. Lo que es criticable es la rigidez de su aplicaci\u00f3n m\u00e1s com\u00fan, que frecuentemente limita el n\u00famero de conexiones. Es posible sobreponer otra ret\u00edcula con un \u00e1ngulo para crear diagonales; esto proveer\u00e1 conectividad m\u00faltiple. Como se explica luego en este cap\u00edtulo, se debe permitir que las trayectorias se entrecrucen en una ret\u00edcula de calles rectangular.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se podr\u00eda conservar la claridad de una ret\u00edcula rectangular y disminuir la fineza de sus subdivisiones. El cortar en la ret\u00edcula con trayectorias paralelas (de veh\u00edculos o peatonales) crea conexiones en forma de cruz, y si son vehiculares, se disminuye el tama\u00f1o de la cuadra. En nuestros d\u00edas, las cuadras grandes en las ciudades y suburbios frustran la conectividad cruzada porque no permiten la creaci\u00f3n de trayectorias internas. En el caso de los grandes n\u00facleos comerciales, residenciales o complejos de edificios gubernamentales, es necesario cortar las trayectorias a trav\u00e9s de cada grupo, si no, esa regi\u00f3n estar\u00e1 aislada de la trama urbana. Las grandes planchas grises de estacionamiento son \u201ctierra de nadie\u201d para el peat\u00f3n, as\u00ed que las trayectorias deben ser protegidas por pavimentos elevados y baldaquinos. Las conexiones individuales a trav\u00e9s de una regi\u00f3n urbana est\u00e1n compuestas de muchos segmentos m\u00e1s peque\u00f1os y son m\u00faltiples e irregulares.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>La estabilidad contra la p\u00e9rdida de conexiones<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sugerencia puede basarse en que las ciudades funcionales complejas son las que tienen un alto grado de redundancia en el uso del concepto de la red. Si se consiguen cada vez m\u00e1s formas de atravesar una ciudad a trav\u00e9s de sus nodos, y despu\u00e9s se interrumpe alguna uni\u00f3n entre dos de ellos, la ciudad todav\u00eda trabaja. Esto funciona como el cerebro (Fischler y Firschein, 1987). Si se pierden algunas conexiones entre las neuronas (por una lesi\u00f3n, intervenci\u00f3n quir\u00fargica o como resultado natural de envejecimiento), el cerebro todav\u00eda trabaja en su mayor\u00eda. Esto sucede por la cantidad tan alta de redundancia que los mensajes encuentran a trav\u00e9s de \u00e9l. Si se pone esto en contraste con las m\u00e1quinas que se detienen totalmente cuando se da\u00f1a un circuito de menor importancia. Esta noci\u00f3n de estabilidad contra el hecho de cortar una red es complementaria a las ideas m\u00e1s recientes en el umbral de la complejidad. Ya existe investigaci\u00f3n sobre la estabilidad de las redes de comunicaci\u00f3n en donde cada l\u00ednea tiene cierta probabilidad de fallar, que se aplica directamente al tejido urbano.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Evitar la sobrecarga de los canales<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existen razones funcionales para la conectividad m\u00faltiple. Las trayectorias com\u00fanmente se unen dentro de un canal (ver figura 2). Cuando las conexiones son todas del mismo tipo, compiten entre ellas y exceden la capacidad de flujo del canal. La singularidad (cantidad matem\u00e1tica que se vuelve infinita) se manifiesta tanto en sentido peatonal como en un embotellamiento vehicular. En los casos donde coinciden conexiones de distintos tipos, las conexiones m\u00e1s d\u00e9biles desaparecen totalmente. Por ejemplo, las sendas peatonales o las ciclopistas no pueden coexistir con una avenida. Las conexiones de muy distintos niveles pueden cruzarse pero no coincidir.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>El \u201cmodelo de juguete\u201d de la biolog\u00eda evolutiva<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">La nueva ciencia de la complejidad sostiene nuestras propuestas de dise\u00f1o urbano. Como resultado de la teor\u00eda de los gr\u00e1ficos aleatorios aplicada en un modelo biol\u00f3gico evolutivo se ilustra lo que realmente pasa cuando se crea una red urbana organizada. \u00c9sta imita el proceso de la construcci\u00f3n en la historia. Suponiendo que se conectan todos los elementos de un escenario urbano. Se puede tratar de lograr la m\u00e1xima organizaci\u00f3n haciendo ajustes a los componentes: movi\u00e9ndolos y modific\u00e1ndolos de modo que los nodos y los elementos arquitect\u00f3nicos se conecten entre ellos en la distancia. El objetivo es siempre la creaci\u00f3n de conexiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La organizaci\u00f3n se puede estudiar en t\u00e9rminos de ligas por pares. Consideramos N elementos que son inicialmente independientes. Escoge cualquier par al azar y con\u00e9ctalos, repitiendo este proceso en todos los pasos. Cada vez se establece una conexi\u00f3n y de este modo se crean muchas cadenas peque\u00f1as. La longitud de la cadena m\u00e1s grande inicialmente ser\u00e1 muy peque\u00f1a e ir\u00e1 creciendo lentamente. En alg\u00fan punto, dos o m\u00e1s cadenas se unir\u00e1n. Hasta al paso N\/2, los elementos est\u00e1n ligados en su mayor\u00eda en pares que son independientes unos de otros. Cuando el n\u00famero de conexiones por pares excede el paso N\/2 , cadenas peque\u00f1as empiezan a conectarse entre ellas, y a un paso entre N\/2 y (N\/2)\u00a0lnN, muchos elementos estar\u00e1n unidos para formar una cadena gigante y m\u00faltiplemente conectada (Bollob\u00e1s, 1965; Kauffman, 1995) (Figura 3). Mientras m\u00e1s grande sea el sistema, la fusi\u00f3n ser\u00e1 m\u00e1s repentina. El sistema ha experimentado una transici\u00f3n de fase de un estado desorganizado a uno organizado. M\u00e1s adelante, el acoplamiento por parejas incrementar\u00e1 el tama\u00f1o de su cadena m\u00e1s grande, pero s\u00f3lo a trav\u00e9s de peque\u00f1os incrementos y hasta que haya conectado m\u00e1s del 80% de sus elementos (Bollob\u00e1s, 1985; Kauffman, 1995).<\/p>\n<figure id=\"attachment_81262\" aria-describedby=\"caption-attachment-81262\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-81262\" src=\"https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.3-1024x295.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"184\" srcset=\"https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.3-1024x295.jpg 1024w, https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.3-300x86.jpg 300w, https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.3-1536x443.jpg 1536w, https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.3.jpg 1915w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-81262\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #999999;\">Figura 3. Ilustraci\u00f3n simplificada de c\u00f3mo las conexiones al azar en parejas entre N nodos se ligan en un 80% de ellos despu\u00e9s del paso N\/2. Aqu\u00ed, 3 de los 4 nodos est\u00e1n unidos despu\u00e9s de 2 pasos.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este resultado se aplica al dise\u00f1o urbano de la siguiente manera. El proceso de planeaci\u00f3n puede realizarse en un modelo por computadora o puede desarrollarse gradualmente en la construcci\u00f3n a trav\u00e9s de los a\u00f1os. El incremento en la conexi\u00f3n de los nodos deriva un mejoramiento perceptible en la organizaci\u00f3n de toda la estructura. Lo que resulta es sorprendente y se relaciona a una transici\u00f3n de fase. El punto se alcanza cuando casi todo est\u00e1 fusionado: en este momento la organizaci\u00f3n ha sido alcanzada. De este momento en adelante, cada observador experimentar\u00e1 el conjunto como un todo unido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hablando de complejidad, siempre existe una transici\u00f3n de fase; en las ciudades, cuando el n\u00famero de conexiones entre distintos nodos o lugares adquiere cierto orden, una gran proporci\u00f3n del total de nodos se conecta de repente. Esta explicaci\u00f3n puede usarse para clasificar a las ciudades, y a ciertas de ellas idealizadas y su geometr\u00eda, y hasta podr\u00e1 relacionarse con la funci\u00f3n de la ciudad. Este modelo se parece, por supuesto, a un modelo de filtraci\u00f3n utilizado para el flujo del agua: cuando aparece el n\u00famero de hoyos adecuado en un medio poroso, el agua pasa de repente a trav\u00e9s de \u00e9l. Igualmente, cuando el n\u00famero suficiente de \u00e1rboles se une para formar un bosque y comienza un incendio forestal, el fuego se expande a trav\u00e9s del bosque. Existen resultados cuantitativos en esta transici\u00f3n de fase entre el flujo lento y el r\u00e1pido.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Complejidad organizada versus pureza vac\u00eda<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">La arquitectura y la planeaci\u00f3n urbana pueden ser entendidas como un proceso que incrementa el grado de complejidad organizada. Se ha escrito mucho acerca de la organizaci\u00f3n de la complejidad, especialmente desde el punto de vista biol\u00f3gico (Kauffman, 1995; Simon, 1962). La complejidad se genera cuando ocurren diferentes procesos al mismo tiempo; y si est\u00e1n organizados coherentemente, dan como resultado una complejidad organizada (Weaver, 1948). Cuando ocurren pocos procesos, la situaci\u00f3n no es suficientemente compleja para empezar. Si por otro lado, existe complejidad pero est\u00e1 desorganizada, nos enfrentamos a una situaci\u00f3n ca\u00f3tica. Esta situaci\u00f3n es incomprensible para la mente humana, porque va m\u00e1s all\u00e1 de nuestras habilidades perceptivas (Simon, 1962).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La humanidad se ha esforzado siempre por incrementar la complejidad organizada de su entorno, al mismo tiempo que desarrolla su inteligencia y mejora su comprensi\u00f3n de los sistemas naturales. Este siglo ha sido testigo de un retroceso deliberado en este proceso. Los arquitectos y planeadores urbanos se han encaprichado con la simplicidad visual y han ignorado el proceso fundamental de organizaci\u00f3n, que no es visualmente simple. Ahora contamos con muchos ejemplos de regiones urbanas en donde la complejidad ha sido eliminada a trav\u00e9s de la supresi\u00f3n de conexiones (Batty y Longley, 1994). La b\u00fasqueda de pureza visual en un plano ha coartado seriamente las actividades humanas que fueron las que condujeron inicialmente a la urbanizaci\u00f3n (figura 4).<\/p>\n<figure id=\"attachment_81263\" aria-describedby=\"caption-attachment-81263\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-81263\" src=\"https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.4-907x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"723\" srcset=\"https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.4-907x1024.jpg 907w, https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.4-266x300.jpg 266w, https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.4-1361x1536.jpg 1361w, https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.4-1815x2048.jpg 1815w, https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.4.jpg 1923w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-81263\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #999999;\">Figura 4. Conexiones m\u00ednimas en la Ville Radieuse. (a) Un edificio de oficinas se conecta por medio de un canal sobresaturado con un bloque de departamentos. (b) Una f\u00e1brica se conecta con un suburbio residencial. (c) Matem\u00e1ticamente ambos, (a) y (b), son equivalentes a los filamentos paralelos que no interact\u00faan y por lo tanto, no forman una red.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">El modelo principal de planeaci\u00f3n del siglo XX, la Ville Radieuse, no da lugar a las conexiones que forman la red urbana. Ese modelo s\u00f3lo permite conexiones en pares entre la casa y el trabajo, no m\u00e1s (ver figura 4). Lo que tenemos es un paquete singular de pares de nodos conectados pero que no interact\u00faan. Esto puede aplicarse tambi\u00e9n entre conjuntos de edificios de oficinas y de edificios de departamentos, y entre f\u00e1bricas y casas suburbanas: el patr\u00f3n est\u00e1 desconectado. El n\u00famero de conexiones por pares es igual a N\/2, que es el umbral antes de que empiecen a surgir las conexiones internas, explicado anteriormente en el \u201cmodelo de juguete\u201d. Un gr\u00e1fico completamente conectado necesita la mayor cantidad de conexiones (N \u2013 1)N\/2. El acoplamiento necesario para sostener la vida humana y sus actividades es ignorado deliberadamente en la Ville Radieuse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Kevin Lynch introdujo la imagen mental de una ciudad como medio para juzgar su \u00e9xito (Lynch, 1960). Bill Hillier enfatiz\u00f3 la inteligibilidad de una ciudad como la facilidad con la cu\u00e1l uno percibe la estructura de todas las trayectorias (Hillier, 1996). Aqu\u00ed se puede precisar la conexi\u00f3n crucial entre la organizaci\u00f3n jer\u00e1rquica y la simplificaci\u00f3n. Un proceso ca\u00f3tico es simplificado por la organizaci\u00f3n sin que pierda necesariamente algo de su contenido intr\u00ednseco. Los elementos complejos y diversos se agrupan juntos de forma que cooperen y, como resultado, formen un todo. En contraste, la purificaci\u00f3n es un proceso reductor que pierde mucha de la informaci\u00f3n inherente a un sistema. Desafortunadamente es muy f\u00e1cil confundir ambos procesos, con consecuencias catastr\u00f3ficas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora sabemos mucho m\u00e1s sobre los procesos perceptivos que traza la trama urbana en la mente humana. Los dos son muy semejantes, y consisten en la interacci\u00f3n de redes de conectividad en diversos niveles. Una idea o una trayectoria, se establecen por la uni\u00f3n de filamentos cercanos de una red. La necesidad de tener muchas alternativas de trayectorias, y de compararlas, es la clave del pensamiento razonado. Un planificador puede forzar todo movimiento en una trayectoria \u00fanica, pero esa no es la forma de trabajar de nuestras mentes; esa es la forma de trabajar de un robot (Fischler y Firschein, 1987). La b\u00fasqueda de inteligencia artificial en las m\u00e1quinas corresponde precisamente al intento de moverse de la simplicidad vac\u00eda hacia la complejidad organizada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El grado de organizaci\u00f3n de muchos sistemas complejos depende directamente del cociente del n\u00famero de conexiones entre el n\u00famero de nodos. La siguiente comparaci\u00f3n es instructiva. En las computadoras digitales convencionales, el n\u00famero de conexiones es comparable al n\u00famero de nodos (transistores), lo que es aproximadamente lo que encontramos en una gr\u00e1fica m\u00ednimamente conectada. En el cerebro, sin embargo, el n\u00famero de conexiones es casi cuatro \u00f3rdenes de magnitud m\u00e1s (i.e., 10,000 veces) m\u00e1s grande que el n\u00famero de nodos (c\u00e9lulas nerviosas). Las computadoras neuronales m\u00faltiplemente conectadas, que son exitosas en el reconocimiento de patrones, est\u00e1n localizadas en alg\u00fan n\u00famero en medio. La analog\u00eda mente-red revela lo enorme que debe ser la densidad de las conexiones en un tejido urbano exitoso.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Algunas aplicaciones de la teor\u00eda<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">El resto de este escrito discute situaciones pr\u00e1cticas. Los tres principios dan lugar a algunas reglas que sugieren nuevas t\u00e9cnicas para construir mejores colonias. Estas reglas son aplicables a la planeaci\u00f3n urbana en todas las escalas. Existen medidas que se pueden tomar para regenerar vecindades existentes. Se puede mejorar el funcionamiento de una regi\u00f3n de forma dr\u00e1stica, alterando y aumentando sus conexiones. Los trabajos de Alexander y sus colaboradores, (Alexander, 1998; Alexander, Ishikawa, et al., 1977; Alexander, Neis et al., 1987), Gehl (1987), y Greenberg (1995), describen detalles bastante completos de soluciones espec\u00edficas. El soporte te\u00f3rico se deriva de los resultados de investigaci\u00f3n de Batty (Batty y Longley, 1994) y de Hillier (Hillier, 1996; Hillier y Hanson, 1984), y sus colaboradores. En la parte siguiente de este cap\u00edtulo se demuestra c\u00f3mo las soluciones siguen a la discusi\u00f3n te\u00f3rica.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Las trayectorias conectan nodos complementarios<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos planeadores urbanos bien intencionados incluyeron sendas peatonales en su dise\u00f1o pero \u00e9stas no fueron utilizadas en la pr\u00e1ctica. Entonces concluyeron que las personas ya no quer\u00edan caminar, y en la siguiente oportunidad que tuvieron de construir, eliminaron estas sendas que entonces juzgaban como irrelevantes. Sin embargo, al rededor de todo el mundo, en ciudades y suburbios hist\u00f3ricos, y en regiones que no han sido destruidas por la planeaci\u00f3n insensible, la gente prefiere caminar, no solo por recreaci\u00f3n y ejercicio, sino por rutina diaria. Incre\u00edblemente, los planeadores han olvidado el concepto b\u00e1sico de locomoci\u00f3n humana, y la han frustrado con estructuras construidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">He planteado hasta el momento las razones por que las trayectorias predise\u00f1adas son raramente funcionales. En primer lugar, por el proceso conectivo en s\u00ed mismo: en general, las conexiones ocurrir\u00e1n solamente entre nodos contrastantes o complementarios. Esto surge de una ley b\u00e1sica de arquitectura (Salingaros, 1995), que descansa en s\u00ed misma sobre procesos f\u00edsicos (figura 5). El flujo el\u00e9ctrico ocurre solamente entre puntos con diferente potencial. La red urbana se crea por la necesidad de moverse a la escuela, a la casa, a un almac\u00e9n comercial, a una oficina o a un parque; hay mucho menos necesidad de ir de una casa a otra. Los amigos \u201cm\u00e1s cercanos\u201d generalmente residen en otras colonias y no son los vecinos inmediatos.<\/p>\n<figure id=\"attachment_81264\" aria-describedby=\"caption-attachment-81264\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-81264\" src=\"https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.5-1024x634.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"396\" srcset=\"https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.5-1024x634.jpg 1024w, https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.5-300x186.jpg 300w, https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.5-1536x951.jpg 1536w, https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.5.jpg 1931w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-81264\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #999999;\">Figura 5. Las conexiones se forman naturalmente solo entre nodos complementarios o contrastantes. Los diferentes tipos de nodos (residencial, escuelas, oficinas, tiendas) se muestran con distintos n\u00fameros. (a) Modo en que se establecen las conexiones entre casas 1 por medio de miscel\u00e1neas 2 y parques 3 cercanos. (b) Conjunto de conexiones utilizadas que se forman en una trayectoria \u00fatil.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las colonias funcionan solo si los nodos contrastantes est\u00e1n colocados de tal forma que propicien uniones activas entre nodos similares (ver figura 5). Esta es la clave para construir la red urbana: se establecen conexiones m\u00faltiples entre nodos complementarios, entonces se agrupan en trayectorias que tambi\u00e9n conectan nodos iguales. En contraste, las conexiones solo entre nodos iguales son demasiado d\u00e9biles para conformar una trayectoria. Esta es la raz\u00f3n principal por la que los suburbios est\u00e1n muertos. Se necesita un balance entre nodos iguales y opuestos. En la conjunci\u00f3n de conexiones m\u00faltiples en una trayectoria, es importante que el canal no se sobrecargue, pero esto solo se atiende en situaciones de alta densidad (ver figuras 2 y 4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin la suficiente densidad y variedad de nodos, las trayectorias funcionales (contrarias a las subutilizadas y puramente decorativas) no son posibles. Aqu\u00ed se establece una posici\u00f3n en contra de la segregaci\u00f3n y concentraci\u00f3n de funciones que han destruido la red urbana en nuestros tiempos (ver figura 4). Simplemente no existe un n\u00famero de nodos distintos en una regi\u00f3n urbana homog\u00e9nea que sea suficiente para formar una red. Aunque tenga posibilidades de existir, las conexiones son casi siempre bloqueadas por las mal dirigidas leyes de zonificaci\u00f3n. Los distintos tipos de elementos, como residenciales, comerciales y naturales, deben interactuar para catalizar el proceso de conectividad (Alexander, Ishikawa et al., 1977). Las ciudades disfuncionales concentran nodos del mismo tipo, mientras que las ciudades funcionales concentran pares acoplados de nodos complementarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parad\u00f3jicamente, las conexiones que se dan entre nodos complementarios son el principio en el que se basa y opera la planeaci\u00f3n urbana modernista. Sin embargo, este principio ha sido totalmente mal aplicado por los planeadores actuales que piensan estrictamente en las trayectorias del autom\u00f3vil e ignoran las que son mucho m\u00e1s importantes: las conexiones peatonales. El ordenamiento jer\u00e1rquico de distintos tipos de trayectorias es crucial para crear una red de conexiones, y ser\u00e1 analizado en las pr\u00f3ximas secciones. Analizando la importancia de las trayectorias cortas contra las largas, las dem\u00e1s conexiones de la red urbana \u2014 aquellas que no involucran al autom\u00f3vil \u2014 deben ser violadas en los desarrollos suburbanos modernos. Esto incluye la relaci\u00f3n auto-peat\u00f3n.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Escalas humanas y conexiones en tramos<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los peatones requieren cierto rango limitado de escalas, fuera de las cuales no pueden funcionar (Gehl, 1987). Por ejemplo, la gente no quiere caminar m\u00e1s all\u00e1 de una distancia m\u00e1xima entre nodos (que puede ser determinada emp\u00edricamente). Esto significa que todas las trayectorias peatonales \u00fatiles est\u00e1n conectadas por tramos: son continuas pero no lineales (figura 6). Las grandes plazas fracasan porque normalmente incluyen sendas peatonales muy largas; en la mayor\u00eda de los casos, esas sendas est\u00e1n expuestas o pobremente definidas, lo que las hace menos funcionales a\u00fan. Los suburbios en general carecen de suficientes trayectorias de distancia corta entre nodos que alcancen para formar una red.<\/p>\n<figure id=\"attachment_81265\" aria-describedby=\"caption-attachment-81265\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-81265\" src=\"https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.6-1024x436.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"273\" srcset=\"https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.6-1024x436.jpg 1024w, https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.6-300x128.jpg 300w, https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.6-1536x655.jpg 1536w, https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.6.jpg 1746w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-81265\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #999999;\">Figura 6. Las conexiones peatonales se forman por peque\u00f1as unidades rectas, cuya longitud m\u00e1xima es determinada dependiendo de la cultura y el lugar. Dos nodos pueden estar conectados mediante la introducci\u00f3n de nodos intermedios donde se requiera una unidad m\u00e1s peque\u00f1a. (a) Estos dos grupos de nodos no pueden conectarse. (b) Si se colocan dos nodos nuevos se puede establecer una conexi\u00f3n peatonal.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un resultado matem\u00e1tico establece la forma de los segmentos individuales de una trayectoria: la distancia m\u00e1s corta entre dos puntos es una l\u00ednea recta. Entonces, los peatones pueden ir de un nodo a otro a trav\u00e9s de la l\u00ednea lo m\u00e1s recta posible, evitando las esquinas, escaleras y cambios de nivel (Gehl, 1987). Este resultado s\u00f3lo puede aplicarse en la escala m\u00e1s peque\u00f1a. Como se ha discutido anteriormente, existe una necesidad de tener trayectorias m\u00faltiples curvas o irregulares en las escalas mayores. Esto no es una contradicci\u00f3n, porque las dos est\u00e1n relacionadas en otro resultado matem\u00e1tico: cualquier curva global es una recta en el l\u00edmite de su menor medida, es decir, una curva est\u00e1 formada por tramos rectos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo el proceso de planeaci\u00f3n comienza definiendo una conexi\u00f3n peatonal apropiada entre dos nodos de actividad. Si estas actividades est\u00e1n muy lejos una de la otra necesitamos introducir nodos adicionales a distancias intermedias, de otro modo, esta conexi\u00f3n no funcionar\u00e1 (ver figura 6). Los nodos necesitan estar conectados: esto crea trayectorias, sobre las cuales se crea la necesidad de otros nodos, requiriendo nuevas trayectorias, etc. De esta forma, la red urbana se genera a s\u00ed misma. Mientras m\u00e1s coherente sea la subestructura, la red es m\u00e1s estable.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Jerarqu\u00eda y fractales<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si observamos desde el aire a una ciudad que funciona, la imagen es obviamente la de un fractal (Batty y Longley, 1994). Esto no es solo una coincidencia visual; Michael Batty y su grupo de colaboradores han desarrollado rigurosamente la esencia natural fractal de la red urbana (Batty y Xie, 1996). En contraste, la imagen de una ciudad artificial, muerta, es mucho m\u00e1s regular en planta y no tiene una estructura a menor escala. Lo que vemos en el primer caso es una jerarqu\u00eda de redes, todas interrelacionadas y en diferentes escalas, desde una v\u00eda r\u00e1pida hasta una senda peatonal. La estructura de menor escala es lo que eventualmente garantiza la vitalidad humana de una ciudad; las conexiones en la gran escala solo facilitan el movimiento a mayor escala.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hillier y sus colaboradores (Hillier, 1996; Hillier y Hanson, 1984) han probado simulaciones por computadora de la forma en que la ciudad se genera. Entre muchos de los resultados obtenidos que son relevantes a nuestro tema, surge uno abrumador: la estructura espacial de las ciudades es el resultado desordenado de una larga historia de incrementos en los cambios de menor escala. Los patrones resultantes no son simples ni en geometr\u00eda ni en funci\u00f3n. El dise\u00f1o de un objeto global \u2014 la ciudad \u2014 surge en s\u00ed misma de acuerdo con un sistema localmente ordenado. Estos resultados no se analizar\u00e1n en este escrito pues ellos marcan la importancia de comenzar con la escala m\u00e1s peque\u00f1a y permitir su evoluci\u00f3n para que influencien las escalas mayores.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>El \u00e9xito de las \u00e1reas de comercios peque\u00f1os y las plazas<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mike Greenberg, un agudo observador de situaciones urbanas, analiza el rol que juegan las conexiones en el \u00e9xito de las \u00e1reas de peque\u00f1os comercios (Greenberg, 1995). Las caracter\u00edsticas de las sendas peatonales establecen una longitud m\u00e1xima pero no una m\u00ednima para cada segmento. Mientras m\u00e1s segmentada est\u00e9 la trayectoria (en virtud de tener m\u00e1s nodos intermedios) m\u00e1s fuerte y firme ser\u00e1 la estructura de la red. Las calles antiguas de comercios contienen nodos (tiendas) una al lado de la otra. La variedad y proximidad de las tiendas les permite estar ligadas a un distrito comercial. Los centros comerciales grandes van un paso m\u00e1s all\u00e1 y tambi\u00e9n incluyen conexiones peque\u00f1as entre los frentes opuestos de las tiendas, que generalmente no es posible en una ciudad porque los frentes de las tiendas est\u00e1n separadas por una v\u00eda vehicular (Greenberg, 1995) (Figura 7).<\/p>\n<figure id=\"attachment_81266\" aria-describedby=\"caption-attachment-81266\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-81266\" src=\"https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.7-707x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"927\" srcset=\"https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.7-707x1024.jpg 707w, https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.7-207x300.jpg 207w, https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.7-1061x1536.jpg 1061w, https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.7.jpg 1372w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-81266\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #999999;\">Figura 7. El \u00e9xito de una zona comercial est\u00e1 determinado por la densidad de sus conexiones peatonales, enlistadas en orden ascendente de efectividad. (a) Centros comerciales donde cada tienda est\u00e1 conectada solamente al estacionamiento. (b) Corredor comercial en una calle principal, con tiendas en cada lado de la calle. (c) Tiendas sobre un andador peatonal o un centro comercial a cubierto, donde existen muchas m\u00e1s conexiones que se refuerzan una a la otra.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">La misma soluci\u00f3n se aplica a una plaza bien planeada. Una zona peatonal no se crea por la simple prohibici\u00f3n del tr\u00e1fico vehicular; est\u00e1 definida por el traslape y entrecruzamiento de trayectorias peatonales. La peatonalizaci\u00f3n es recomendable si es imposible definirla con solo una o dos trayectorias que ordenen las conexiones peatonales. Seg\u00fan lo discutido anteriormente, las distintas trayectorias deben conectar puntos de inter\u00e9s complementarios. Una plaza que funciona se define por contener tipos opuestos de nodos en todo su alrededor. Si no existe tr\u00e1fico que les impida caminar a los peatones y si es posible que las trayectorias cubran casi toda el \u00e1rea, entonces es mejor convertirla en una zona peatonal en vez de crear muchas trayectorias separadas.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Una trayectoria como el borde de una regi\u00f3n<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las trayectorias son elementos matem\u00e1ticos lineares definidos por la diferenciaci\u00f3n entre regiones contrastantes o distintas. Una trayectoria que atraviesa un \u00e1rea uniforme, es ambigua, porque divide al \u00e1rea en componentes similares en ambos lados; \u00e9sta puede ser colocada donde sea dentro de ese \u00e1rea. (Es importante notar que una multiplicidad de trayectorias bien definidas es el opuesto de una sola trayectoria ambigua). Una trayectoria funciona solo si coincide con el l\u00edmite de un \u00e1rea, como el borde de un edificio (Gehl, 1987), as\u00ed se combina de forma esencial con dos elementos urbanos de Lynch: trayectorias y bordes (Lynch, 1960) (figura 8). En ausencia de un borde existente, un muro crea una divisi\u00f3n a lo largo de la cu\u00e1l se puede desarrollar una trayectoria. Mientras que Lynch denota que algunas veces las trayectorias se desarrollan a lo largo de los bordes, debemos insistir en que las trayectorias y los bordes son potencialmente una unidad. En la teor\u00eda de las gr\u00e1ficas, en lo que se propone como significado para el entendimiento de la red urbana, las trayectorias y los bordes son lo mismo.<\/p>\n<figure id=\"attachment_81267\" aria-describedby=\"caption-attachment-81267\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-81267\" src=\"https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.8-822x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"797\" srcset=\"https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.8-822x1024.jpg 822w, https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.8-241x300.jpg 241w, https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.8-1233x1536.jpg 1233w, https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.8.jpg 1379w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-81267\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #999999;\">Figura 8. Las trayectorias como bordes de regiones. (a) Nodos y trayectoria colocados de forma inefectiva; es imposible definir esta trayectoria sin crear otro l\u00edmite. (b) Un l\u00edmite natural ayuda a armar y sostener esta conexi\u00f3n.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para lograr m\u00e1xima estabilidad se requiere que cada elemento de la red urbana refuerce a todos y cada uno de los otros elementos. Si no, las fuerzas que se generan desequilibran o interrumpen el dise\u00f1o. Desde el punto de vista de la divisi\u00f3n de un \u00e1rea, una trayectoria modifica a la unidad original de ese \u00e1rea; es una intrusi\u00f3n, por lo tanto el \u00e1rea no la refuerza. Es muy diferente cuando se crea una trayectoria a lo largo de un borde entre dos \u00e1reas distintas. La trayectoria ahora apoya al borde y viceversa. Una ley en arquitectura define a las unidades por contraste (Salingaros, 1995): cualquier divisi\u00f3n debe realizarse dentro de un par complementario, no dentro de un par similar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existen datos psicol\u00f3gicos que refuerzan esta propiedad de las trayectorias. La gente no se siente c\u00f3moda caminando en medio de los espacios, con el mismo ambiente (o abierto y desprotegido; o sumamente encerrado) en ambos lados (Gehl, 1987). Esto es una expresi\u00f3n de sensaciones del subconsciente para protegerse del peligro; uno quiere estar cerca de algo s\u00f3lido, dando el frente hacia afuera. Las trayectorias necesitan ser protegidas por un borde. Esta es la raz\u00f3n por la cu\u00e1l una cerca no substituye a un muro, y por la que las grandes planchas de estacionamiento son tan deshumanizante. El otro extremo, en donde una trayectoria est\u00e1 encerrada entre muros en ambos lados, es claustrof\u00f3bico. Una plaza funciona mejor si proporciona un borde sustancial que rodee sus m\u00faltiples trayectorias.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Prioridad en la creaci\u00f3n de trayectorias peatonales<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">La red urbana est\u00e1 formada por redes de conexiones traslapadas. No hay raz\u00f3n para suponer, como muchos planeadores lo hacen, que las diferentes redes deben coincidir. Existen diferentes tipos de conexiones en las diferentes escalas, por lo tanto, matem\u00e1ticamente no pueden coincidir. La red tiene fuerza estructural s\u00f3lo cuando las redes de los distintos niveles se crucen y traslapen, propiciando la conectividad cruzada. Cuando las conexiones son forzadas a coincidir se vuelven singulares (muchas conexiones se concentran a lo largo de una trayectoria). Las conexiones singulares no funcionan porque sobrecargan la capacidad del canal (ver figuras 2 y 4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El n\u00famero de trayectorias peatonales en la red urbana debe ser mucho mayor al que existe hoy. Una tendencia desafortunada de los \u00faltimos 70 a\u00f1os ha sido la de limitar las sendas peatonales por la imposici\u00f3n arbitraria de una ret\u00edcula rectangular (o otra ret\u00edcula restrictiva) para todas las conexiones (Batty y Longley, 1994). El segundo error ha sido el de dar prioridad a las sendas vehiculares sobre las sendas peatonales. Alexander y asociados observaron el proceso del establecimiento de conexiones en las redes (Alexander, Neis et al., 1987). Concluyeron que existe una secuencia \u00f3ptima que puede seguirse: definir primero el espacio peatonal y verde, seguido por las conexiones peatonales, edificios y caminos, en ese orden (Alexander, Neis et al., 1987). Las mejores ciudades del pasado fueron construidas siguiendo esta secuencia. Un estudio cuidadoso de la red urbana muestra claramente que si se sigue el orden inverso, como se hace en estos d\u00edas, se elimina a las \u00e1reas peatonales y a las \u00e1reas verdes realmente utilizables.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los nodos de un barrio deben estar conectados mediante sendas peatonales funcionales. En nuestros d\u00edas esto ocurre s\u00f3lo en algunos barrios antiguos (anteriores a 1940). Los conjuntos de casas deben estar conectados tambi\u00e9n por ciclopistas. Esto no significa necesariamente la variedad de pavimento separado dedicado a la ciclopista, sino hacer un camino confiable para andar en bicicleta sin la necesidad de bajarse de ella o con el constante peligro que existe para un ciclista en una calle transitada. (Este concepto se debe a Greenberg (1995)). Cuando los conjuntos de casas est\u00e1n conectados solo por una calle local, las conexiones peatonales y de bicicletas se descuidan. En la mayor\u00eda de los casos, por otra parte, esta calle no es estrictamente local sino una avenida de doble sentido muy transitada, lo que hace que la situaci\u00f3n sea peor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las sendas peatonales no tienen que estar estrictamente distintas y separadas de las ciclopistas. Tampoco necesariamente distintas o separadas de las calles; todo depende de la densidad del tr\u00e1fico. De hecho, los peatones anhelan la conexi\u00f3n visual que proporciona una senda peatonal a lo largo de una calle. Esto incrementa los requerimientos de seguridad, pues las sendas peatonales desoladas son peligrosas. Mientras que el flujo vehicular no sea tanto que resulte inc\u00f3modo, una senda peatonal puede correr paralelamente y al lado de una calle. Las sendas peatonales pueden tambi\u00e9n coincidir con avenidas si se toman las medidas apropiadas para disminuir la velocidad vehicular (Gehl, 1987).<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Garantizar la funcionalidad de las trayectorias individuales<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las partes anteriores de este cap\u00edtulo hablan sobre establecer la mayor\u00eda de trayectorias posibles para conectar los nodos dentro de la red urbana. Sin embargo, hay un l\u00edmite para este proceso. Como en todos los sistemas naturales conectados, s\u00f3lo deben establecerse aquellas conexiones que funcionen; aquellas que sean verdaderamente necesarias para la conectividad m\u00faltiple. Existen algunas pautas que ayudan al juzgar cuando una conexi\u00f3n va a ser utilizada y cu\u00e1ndo no. Se recomienda evitar las conexiones que, por cualquier raz\u00f3n, no sean utilizadas, incluyendo debido a los factores que no se han discutido aqu\u00ed. Por ejemplo, haciendo m\u00e1s peque\u00f1o el tama\u00f1o de las cuadras \u2014 una soluci\u00f3n urbana com\u00fanmente propuesta \u2014 no siempre garantiza que las calles reci\u00e9n creadas ser\u00e1n utilizadas por el tr\u00e1fico suficiente. Es necesario justificar el costo adicional de su construcci\u00f3n y ofrecer seguridad contra el crimen (Hillier y Hanson, 1984).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otra situaci\u00f3n, cuando una ciudad lucha por el derecho de v\u00eda a trav\u00e9s de un lote comercial, esta trayectoria debe ser utilizada, de otro modo, el proceso se desacredita para futuras aplicaciones. El dise\u00f1ador urbano debe optimizar las condiciones para que una trayectoria tenga suficiente tr\u00e1fico para hacerla viable. Las no-trayectorias disfuncionales son producto del pensamiento en t\u00e9rminos de regularidad geom\u00e9trica; con esta forma de pensar, las trayectorias se conciben (equivocadamente) como una clase de simetr\u00eda visual dentro del plan. Aunque el modelo actual de la red urbana nos libera de este error en teor\u00eda, existe s\u00f3lo un peque\u00f1o l\u00edmite que distingue una trayectoria funcional de una que no funciona, y esto no se observa obvio en un plano. Tampoco son evidentes muchos de los factores que influencian el \u00e9xito de una trayectoria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunas personas inteligentes y perceptivas afirman que la ciudad peatonal est\u00e1 muerta, y s\u00f3lo podr\u00eda existir bajo condiciones que ya no pueden reproducirse. No estoy de acuerdo. El motivo de su pesimismo es que parece que las sendas peatonales ya no funcionan. Yo afirmo que muchas trayectorias actuales son artificiales, decorativas, que no pueden ser forzadas a funcionar. \u00c9stas corresponden a una l\u00ednea incorrecta en un bosquejo. Para reparar las regiones urbanas existentes, necesitamos borrar esas l\u00edneas equivocadas; es decir, se eliminan o transportan las trayectorias que son in\u00fatiles y de tipo frustrante. Si no pueden ser arregladas, las no-trayectorias existentes a\u00edslan al edificio de una trayectoria funcional cercana, lo que representa un impedimento para generar el tejido urbano. En muchas regiones, tales no-trayectorias han sustituido a las trayectorias \u00fatiles de tipo antiguo, estableciendo as\u00ed un patr\u00f3n da\u00f1ado que copiar\u00e1n los planeadores urbanos.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>El patr\u00f3n de las calles como principio de organizaci\u00f3n<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tr\u00e1nsito vehicular est\u00e1 dise\u00f1ado para facilitar la actividad humana. Despu\u00e9s de que se establezcan los elementos naturales, los arquitect\u00f3nicos y las conexiones peatonales, se pueden introducir las calles para organizar las conexiones dentro de una escala mayor (Alexander, Neis et al., 1987; Greenberg, 1995) (Figura 9). Es esencial establecer calles vehiculares en la jerarqu\u00eda apropiada. En cualquier sistema complejo, la organizaci\u00f3n debe establecerse desde la escala peque\u00f1a hacia la grande. Cada tipo de calle sirve diferentes densidades de tr\u00e1fico, y un solo tama\u00f1o no puede satisfacer las necesidades de todo. Muchas redes de conexi\u00f3n independientes tendr\u00e1n que intersectarse en puntos diferentes. Cada tipo de intersecci\u00f3n presenta un problema especial a resolver, de otro modo, la circulaci\u00f3n ser\u00eda interrumpida (Alexander, Ishikawa et al., 1977; Greenberg, 1995). (Los puntos de cruce no se analizan en este escrito).<\/p>\n<figure id=\"attachment_81268\" aria-describedby=\"caption-attachment-81268\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-81268\" src=\"https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.9-985x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"665\" srcset=\"https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.9-985x1024.jpg 985w, https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.9-288x300.jpg 288w, https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.9-1477x1536.jpg 1477w, https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.9.jpg 1578w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-81268\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #999999;\">Figura 9. Existen diferentes redes de trayectorias desde las peatonales, las ciclopistas y las vehiculares, todas con distintas capacidades. S\u00f3lo las conexiones que no son tan anchas y tienen diferentes flujos se pueden alinear o intersectar, y las conexiones m\u00e1s d\u00e9biles deben ser protegidas de las m\u00e1s fuertes. (a) Las trayectorias peatonales se cruzan y se conectan con una calle local. (b) Los caminos locales se alimentan por medio de la calle, con sendas peatonales y ciclopistas sobrepuestas.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existe hoy una gran cantidad de calles vehiculares de media densidad que tratan de satisfacer (con efectividad limitada) a muy distintos flujos de tr\u00e1fico. Las calles curvas y sin salida evitan el tr\u00e1fico en las nuevas subdivisiones suburbanas. Sin embargo, su aplicaci\u00f3n es parad\u00f3jica, porque tratan de reducir el flujo vehicular mientras su constituci\u00f3n en anchura y materiales son caracter\u00edsticas de una avenida de alta velocidad (Gehl, 1987). Esto ignora y corta las sendas peatonales y ciclopistas, que podr\u00edan cruzar efectivamente s\u00f3lo una calle de poca capacidad de flujo. Tambi\u00e9n, la red de conexiones debe continuar en todas direcciones, para que en cualquier lugar que se termine una cale, las sendas peatonales y la gente en bicicleta pueda continuar su camino sobre una trayectoria entre las casas. Las sendas peatonales y ciclopistas deben constituir redes totalmente independientes de los caminos locales (Alexander, Ishikawa et al., 1977) (ver figura 9).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este punto se llega a una observaci\u00f3n crucial de los sistemas complejos: la organizaci\u00f3n jer\u00e1rquica requiere que los componentes de distintos tama\u00f1os encajen perfectamente en el todo. Las piezas de la red urbana son simples, e interact\u00faan de forma sencilla; aunque su uni\u00f3n es muy compleja. El m\u00e9todo para colocarlas juntas debe respetar esta complejidad (Alexander, 1964; 1965). No se pueden resolver los problemas que son inherentes al proceso organizacional sobre un papel ni en un d\u00eda. Los sistemas jer\u00e1rquicos dependen de la interacci\u00f3n adecuada de los elementos conectados en muchos y distintos niveles, y requieren necesariamente un proceso din\u00e1mico para su crecimiento. Cualquier intento simplista de organizaci\u00f3n est\u00e1 limitado por faltar las conexiones que contribuyan a la estabilidad interna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el presente modelo no se ha desarrollado en el tema de c\u00f3mo la din\u00e1mica entre calles y sendas se relaciona con el funcionamiento de las ciudades. El l\u00f3gico interno de la ret\u00edcula desordenada de una ciudad se basa fundamentalmente en el movimiento, para que muchas de las propiedades del espacio urbano sean producto de sus conexiones (Hillier, 1996; Hillier y Hanson, 1984). Una fuente de literatura sobre space syntax \u2014 empezando por el trabajo de Hillier y sus colaboradores (Hillier, 1996; Hillier y Hanson, 1984) \u2014 es el peri\u00f3dico Environment and Planning B. Ese trabajo trata de asociar las redes peatonales y las redes de las calles con el crimen y la congesti\u00f3n, especialmente en los estados habitacionales. En este contexto, los encargados de modelar el tr\u00e1fico, asignan tr\u00e1fico de muchos or\u00edgenes y destinos a una cantidad reducida de trayectorias, espejeando las figuras 2 y 4. Esta simplificaci\u00f3n de la ret\u00edcula urbana de calles exacerba los problemas espec\u00edficos que se tratan de resolver.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Son necesarias las discontinuidades y la separaci\u00f3n<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">No todos los nodos de la red deben estar conectados unos con otros. Tomando como referencia a los sistemas biol\u00f3gicos, los diferentes \u00f3rganos podr\u00edan interferir entre sus funciones a menos que est\u00e9n separados localmente. Existen elementos en la red urbana que se pueden da\u00f1ar unos a otros a menos que se tenga cuidado de aislarlos. Algunos ejemplos son: una avenida de alta velocidad al lado de un complejo habitacional, una senda peatonal al lado de una avenida, industria pesada al lado de casas, un tugurio cerca de una zona residencial de nivel alto (figura 10). Todos estos son componentes necesarios de una ciudad, y usualmente est\u00e1n aislados unos de otros por alguna clase de barrera (Alexander, Ishikawa et al., 1977). Esto no es un enunciado sociol\u00f3gico, es s\u00f3lo una observaci\u00f3n de lo que realmente sucede. Lynch (1960) enfatiz\u00f3 el rol importante y necesario que juega un borde como un l\u00edmite.<\/p>\n<figure id=\"attachment_81269\" aria-describedby=\"caption-attachment-81269\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-81269\" src=\"https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.10-1024x792.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"495\" srcset=\"https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.10-1024x792.jpg 1024w, https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.10-300x232.jpg 300w, https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.10-1536x1189.jpg 1536w, https:\/\/veredes.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Teor\u00eda-de-la-Red-Urbana-I-Nikos-A.-Sal\u00edngaros-POUS-1.10.jpg 1556w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-81269\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #999999;\">Figura 10. Lo que no se puede conectar debe estar separado. Las barreras son necesarias para proteger las sendas peatonales de las calles de alta capacidad. (a) Una banqueta es inutilizable si est\u00e1 cerca de una avenida. (b) La avenida est\u00e1 flanqueada por un murete bajo con espacios vac\u00edos y \u00e1rboles, lo que protege las sendas peatonales y ciclopistas.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una banqueta colindante con una avenida de alta velocidad es peligrosa, y por lo tanto, es raramente utilizada. Sobrevive como un remanente anacr\u00f3nico de las peque\u00f1as ciudades con tr\u00e1fico de baja velocidad. \u00daltimamente no se ha pensado en la interacci\u00f3n entre peatones y autos. En esta situaci\u00f3n, una banqueta debe estar aislada por una barrera: ya sean secciones de un muro s\u00f3lido, o una amplia \u00e1rea verde con \u00e1rboles (ver figura 10). No hay necesidad de conexi\u00f3n (a excepci\u00f3n de la visual) entre peatones y tr\u00e1fico de alta velocidad. Cualquier calle en la que un auto no pueda pararse para recoger o descargar pasajeros est\u00e1 efectivamente aislada, y debe estar designada de ese modo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las funciones urbanas dispares y las vecindades tienden a coexistir en un equilibrio m\u00e1s sano cuando est\u00e1n separadas por una barrera (Alexander, Ishikawa et al., 1977). No se habla de separar las \u00e1reas comerciales de las residenciales, que tienen que interactuar, pero s\u00ed el uso de bordes como l\u00edmites constructivos. Las calles de alta densidad cortan con eficacia al tejido urbano. Otras soluciones incluyen una pared, un r\u00edo o un gran parque; todos estos elementos se encuentran en las viejas ciudades. En las nuevas urbanizaciones, los r\u00edos son excedentes de la ciudad y son cubiertos porque no encajan en la ret\u00edcula rectangular, y se pierde as\u00ed una excelente barrera natural. A menudo, una barrera existente ha conducido al crecimiento diferenciado de las \u00e1reas en sus lados. En otros casos, un l\u00edmite ha proporcionado estabilidad a largo plazo en una colonia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se mencionan los l\u00edmites porque ahora son colocados en los lugares equivocados. Matem\u00e1ticamente, todav\u00eda tenemos solo nodos de red y conexiones. Como se mencion\u00f3 anteriormente, los muros son ideales para reforzar las trayectorias y los caminos, pero en vez de eso ahora son utilizados para bloquear conexiones. Una barda s\u00f3lida necesita aberturas que permitan a las trayectorias pasar a trav\u00e9s de ella. Los elementos conectivos fuertes, como avenidas, necesitan ser introducidas a la ciudad en alg\u00fan punto. En vez de ser colocadas donde realmente se necesita una separaci\u00f3n, se colocan invariablemente de forma que atraviesan muchas conexiones existentes. Los elementos de conexi\u00f3n y de aislamiento son complementarios, y su mala aplicaci\u00f3n para un objetivo opuesto se basa en el mal entendimiento de la red urbana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El crimen local puede destruir tambi\u00e9n las conexiones en las vecindades que, hasta este punto, han estado trabajando bastante bien. Cuando el tejido urbano es amenazado, reacciona org\u00e1nicamente construyendo cercas para protegerse, en analog\u00eda a un tejido de cicatrizaci\u00f3n que se ensancha sobre la cicatriz de una herida biol\u00f3gica. Este acto singular reorganiza un espacio, separando las conexiones que provocan que sea una fuente de crimen. Si esa fuente no se localiza, cada nodo o grupo de nodos se aislar\u00e1 con una cerca, rasgando el tejido urbano. Una vecindad puede recuperarse del crimen local, pero el tejido urbano nunca puede recuperarse una vez que se bloquean las conexiones.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este cap\u00edtulo deriv\u00f3 una serie de principios de planeaci\u00f3n de consideraciones matem\u00e1ticas, sumadas al proceso conectivo que genera a la red urbana. Los principios se cumplen en todos los ambientes urbanos exitosos alrededor del mundo. Por otro lado, son violados en los ambientes urbanos que fallan, que no son amigables, que no son satisfactorios, que est\u00e1n aislados y que est\u00e1n deshumanizados. Con la aplicaci\u00f3n de las leyes de zonificaci\u00f3n que violan las necesidades conectivas, somos responsables de muchas de esas fallas. Sin embargo, es posible crear nuestras ciudades de acuerdo a los principios matem\u00e1ticos apropiados que est\u00e1n detr\u00e1s de las actividades humanas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mantenimiento de una gran variedad de trayectorias y espacios verdes es inevitablemente costoso. Todas las indicaciones, sin embargo, se refieren a que el costo para la sociedad es incomparablemente mayor si no se implementan estas soluciones. La interrupci\u00f3n de un barrio lleva a la alienaci\u00f3n e incremento del crimen; seguido por la huida a los suburbios y el decremento del sentido de pertenencia (y el valor inmobiliario). En t\u00e9rminos financieros, el resultado final del intento por ahorrar en la cuenta para alcanzar un balance adecuado de elementos urbanos podr\u00eda terminar en la p\u00e9rdida de la mayor parte de las \u00e1reas que recaudan ingresos fiscales. En t\u00e9rminos humanos, el resultado puede ser devastador. Estos \u00faltimos costos deben ser cuidadosamente considerados por los planeadores urbanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #999999;\"><strong>Reconocimientos.<\/strong><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">El autor se ha beneficiado de muchas discusiones sostenidas con Mike Greenberg.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #999999;\"><em>Primera publicaci\u00f3n in Journal of Urban Design, volume 3, 1998, p\u00e1ginas 53-71.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\"><em>Traducci\u00f3n: Nuria F. Hern\u00e1ndez Amador<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #999999;\"><em><strong>veredes, arquitectura y divulgaci\u00f3n<\/strong> est\u00e1 colaborando con el autor para publicar algunos cap\u00edtulos de su libro <strong>\u00ab<a href=\"https:\/\/amzn.to\/33wqXSN\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Principles of Urban Structure<\/a>\u00ab<\/strong> traducidos gratis en la red, para el beneficio de los estudiantes hispanohablantes en todo el mundo. El libro en versi\u00f3n inglesa est\u00e1 publicado en Holanda, los EEUU y Nepal.\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"rAVrVPWFNh\"><p><a href=\"https:\/\/veredes.es\/blog\/complejidad-y-coherencia-urbana-nikos-a-salingaros\/\">Complejidad y Coherencia Urbana | Nikos A. Sal\u00edngaros<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abComplejidad y Coherencia Urbana | Nikos A. Sal\u00edngaros\u00bb \u2014 veredes\" src=\"https:\/\/veredes.es\/blog\/complejidad-y-coherencia-urbana-nikos-a-salingaros\/embed\/#?secret=5KlqrW9zIW#?secret=rAVrVPWFNh\" data-secret=\"rAVrVPWFNh\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"color: #999999;\">Referencias.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #999999;\">Albert, R., Jeong, H-W. and Barab\u00e1si, A-L. (1999) \u201cDiameter of the World-Wide Web\u201d, Nature, Vol. 401, pp. 130.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Alexander, C. 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(2001) Emergence, New York: Scribner.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Kau\ufb00man, S. (1995) At Home in the Universe, New York: Oxford University Press.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Kaye, B. H. (1994) A Random Walk Through Fractal Dimensions, 2nd Edition, Weinheim, Germany: VCH Verlagsgesellschaft.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Krier, L. (1998) Architecture: Choice or Fate, Windsor, Berkshire, England: Andreas Papadakis. French translation: Architecture: Choix ou Fatalit\u00e9, Paris: Norma, 1996. Italian translation: Architettura: Scelta o Fatalit\u00e0, Roma-Bari: Editori Laterza, 1995.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Krier, R. (1979) Urban Space, New York: Rizzoli.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Kunstler, J. H. (1996) Home From Nowhere, New York: Simon &amp; Schuster.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Light, J. (1999) \u201cFrom City Space to Cyberspace\u201d. In: M. Crang, P. Crang, and J. May (eds.), Virtual Geographies, London: Routledge, 1999, pp. 109-130.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Lotka, A. J. (1926) \u201cThe Frequency Distribution of Scienti\ufb01c Productivity\u201d, J. Washington Academy of Sciences, Vol. 16, pp. 317-323.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Lotka, A. J. (1956) Elements of Mathematical Biology, New York: Dover.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Lozano, E. E. (1990) Community Design and the Culture of Cities, Cambridge: Cambridge University Press.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Lynch, K. (1960) The Image of the City, Cambridge, Massachusetts: MIT Press.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Madanipour, A. (1996) Design of Urban Space, Chichester, England: John Wiley.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Makse, H. A., Havlin, S. and Stanley, H. E. (1995) \u201cModelling Urban Growth Patterns\u201d, Nature, Vol. 377, pp. 608-612.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Mandelbrot, B. B. (1983) The Fractal Geometry of Nature, New York: Freeman.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Meha\ufb00y, M. W. and Salingaros, N. A. (2002) \u201cThe End of the Modern World\u201d, PLANetizen, January. &lt; http:\/\/www.planetizen.com\/node\/38&gt;. Reprinted by Open Democracy, February 2002.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Meier, R. L. (1962) A Communications Theory of Urban Growth, Cambridge, Massachusetts: MIT Press.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Mesarovic, M. D., Macko, D. and Takahara, Y. (1970) Theory of Hierarchical Multilevel Systems, New York: Academic Press.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Mikiten, T. M., Salingaros, N. A. and Yu, H. (2000) \u201cPavements as Embodiments of Meaning for a Fractal Mind\u201d, Nexus Network Journal, Vol. 2, pp. 63-74. Cap\u00edtulo 7 de: A Theory of Architecture, Solingen, Germany: Umbau-Verlag (2006).<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Miller, G. A. (1956) \u201cThe Magical Number Seven Plus or Minus Two: Some Limits on Our Capacity for Processing Information\u201d, The Psychological Review, Vol. 63, pp. 81-97.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Miller, J. G. (1978) Living Systems, New York: McGraw-Hill.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Moughtin, C. (1992) Urban Design: Street and Square, Oxford: Butterworth.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Moughtin, C, Oc, T. and Tiesdell, S. (1995) Urban Design: Ornament and Decoration, Oxford, England: Butterworth.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Newman, P. and Kenworthy, J. (1999) Sustainability and Cities, Washington D.C.: Island Press.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Nyikos, L., Balazs, L. and Schiller, R. (1994) \u201cFractal Analysis of Artistic Images: From Cubism to Fractalism\u201d, Fractals, Vol. 2, pp. 143-152.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Pareto, V. (1897) Cours d\u2019Economie Politique, Lausanne, Switzerland.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Parnas, D. L., Clements, P. C. and Weiss, D. M. (1985) \u201cThe Modular Structure of Complex Systems\u201d, IEEE Transactions on Software Engineering, SE-11, pp. 259-266.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Passioura, J. B. (1979) \u201cAccountability, Philosophy, and Plant Physiology\u201d, Search (Australian Journal of Science), Vol. 10 No. 10, pp. 347-350.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Paumier, C. B. (1988) Designing the Successful Downtown, Washington, DC: Urban Land Institute.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Peters, R. H. (1983) The Ecological Implications of Body Size, Cambridge: Cambridge University Press.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Portugali, J. (2000) Self- organization and Cities, Heidelberg: Springer-Verlag.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Pree, W. (1995) Design Patterns for Object-Oriented Software Development, Reading, Massachusetts: Addison-Wesley.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Ribeiro, G. (1997) \u201cAn Ecological Approach to the Study of Urban Spaces: the Case of a Shantytown in Brasilia\u201d, Journal of Architectural and Planning Research, Vol. 14, pp. 289-300.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Robertson, L. (1995) \u201cA New Theory for Urban Design\u201d, Urban Design Quarterly, Vol. 56, pp. 11-13.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Sahal, D. (1981) Patterns of Technological Innovation, Reading, Massachusetts: Addison-Wesley.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Salingaros, N. A. (1995) \u201cThe Laws of Architecture from a Physicist\u2019s Perspective\u201d, Physics Essays , Vol. 8, pp. 638-643. Cap\u00edtulo 1 de: A Theory of Architecture, Solingen, Germany: Umbau-Verlag (2006). Traducci\u00f3n en espa\u00f1ol: \u201cLas Leyes de la Arquitectura desde la Perspectiva de un F\u00edsico\u201d, El Hombre y la M\u00e1quina, No 16 (Abril de 2001) p\u00e1ginas 12-23. Republicado en: La Simetria (Febrero de 2002).<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Salingaros, N. A. (1997) \u201cLife and Complexity in Architecture From a Thermodynamic Analogy\u201d, Physics Essays, Vol. 10, pp. 165-173. Cap\u00edtulo 5 de: A Theory of Architecture, Solingen, Germany: Umbau-Verlag (2006).<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Salingaros, N. A. (1998) \u201cA Scienti\ufb01c Basis for Creating Architectural Forms\u201d, Journal of Architectural and Planning Research, Vol. 15, pp. 283-293. Cap\u00edtulo 2 de: A Theory of Architecture, Solingen, Germany: Umbau-Verlag (2006).<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Salingaros, N. A. (1999) \u201cArchitecture, Patterns, and Mathematics\u201d, Nexus Network Journal, Vol 1, pp. 75-85. Cap\u00edtulo 6 de: A Theory of Architecture, Solingen, Germany: Umbau-Verlag (2006).<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Salingaros, N. A. (2000) \u201cHierarchical Cooperation in Architecture, and the Mathematical Necessity for Ornament\u201d, Journal of Architectural and Planning Research, Vol. 17, pp. 221-235. Cap\u00edtulo 3 de: A Theory of Architecture, Solingen, Germany: Umbau-Verlag (2006).<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Salingaros, N. A. (2001) \u201cFractals in the New Architecture\u201d, Archimagazine. Reprinted in Katarxis No. 3 (September 2004). Traduzione in italiano: \u201cI Frattali Nella Nuova Architettura\u201d, Archimagazine (2001).<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Salingaros, N. A. (2004) \u201cCharles Jencks and the New Paradigm in Architecture\u201d, Part 2 of Anti-Architecture and Deconstruction, Umbau-Verlag, Solingen, 2004, pp. 41-55. Shortened version in Chaos &amp; Complexity Letters, Vol. 1, No. 2 (2004), pp. 101-106. Cap\u00edtulo 3 de: Anti-Architecture and Deconstruction, Solingen, Germany: Umbau-Verlag (2007).<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Salingaros, N. A. and Mikiten, T. M. (2002) \u201cDarwinian Processes and Memes in Architecture: A Memetic Theory of Modernism\u201d, Journal of Memetics\u2014Evolutionary Models of Information Transmission, Vol. 6. Reprinted in: DATUTOP Journal of Architectural Theory, Vol. 23 (2002), pp. 117-139. Cap\u00edtulo 10 de: A Theory of Architecture, Solingen, Germany: Umbau-Verlag (2006).<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Shannon, C. E. and Weaver, W. (1949) The Mathematical Theory of Communication, Urbana: University of Illinois Press.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Simon, H. A. and Ando, A. (1961) \u201cAggregation of Variables in Dynamic Systems\u201d, Econometrica, Vol. 29, pp. 111-138.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Simon, H. A. (1962) \u201cThe Architecture of Complexity\u201d, Proceedings of the American Philosophical Society, Vol. 106, pp. 467-482. Reprinted in: Herbert A. Simon, The Sciences of the Arti\ufb01cial, Cambridge, Massachusetts: MIT Press, 1969, pp. 84-118.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">S\u00f6rgel, H. (1918) Einf\u00fchrung in die Architektur-\u00c4sthetik, Munich: Piloty &amp; Loehle.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Steen, L. A. (1988) \u201cThe Science of Patterns\u201d, Science, Vol. 240, pp. 611-616.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Stringer, P. (1975) \u201cThe Myths of Architectural Creativity\u201d, Architectural Design, Vol. 45, pp. 634-635.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Van der Ryn, S. and Cowan, S. (1996) Ecological Design, Washington, D.C.: Island Press.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Ward, V. and Holtham, C. (2000) \u201cThe Role of Private and Public Spaces in Knowledge Management\u201d. In: Knowledge Management: Concepts and Controversies, 10-11 February 2000, University of Warwick, Coventry, UK.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Watts, D. J. and Strogatz, S. H. (1998) \u201cCollective Dynamics of \u2018Small-World\u2019 Networks\u201d, Nature, Vol. 393, pp. 440-442.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Weaver, W. (1948) \u201cScience and Complexity\u201d, American Scientist, Vol. 36, pp. 536-544.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">West, B. J. and Deering, W. (1994) \u201cFractal Physiology for Physicists: L\u00e9vy Statistics\u201d, Physics Reports, Vol. 246, Nos. 1&amp;2, pp. 1-100.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">West, B. J. and Deering, B. (1995) The Lure of Modern Science, Singapore: World Scientific.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">West, B. J. and Salk, J. (1987) \u201cComplexity, Organization and Uncertainty\u201d, European J. Operations Research, Vol. 30, pp. 117-128.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">West, B. J. and Shlesinger, M. (1990) \u201cThe Noise in Natural Phenomena\u201d, American Scientist, Vol. 78, pp. 40-45.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Whyte, W. H. (1980) The Social Life of Small Urban Spaces, Washington, D.C.: The Conservation Foundation.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Wiedenhoeft, R. (1981) Cities for People, New York: Van Nostrand Reinhold.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Willis, J. C., (1922) Age and Area: A Study in Geographical Distribution and Origin of Species, Cambridge, England: Cambridge University Press.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #999999;\">Zipf, G. K. (1949) Human Behavior and the Principle of Least Effort, Cambridge, Massachusetts: Addison-Wesley. <\/span><\/p>\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>https:\/\/veredes.es\/blog\/principios-de-estructura-urbana-nikos-a-salingaros\/ Cap\u00edtulo 1 del libro \u00abPrincipios de la Estructura Urbana\u00bb, 2005, de Nikos A. Sal\u00edngaros Este cap\u00edtulo identifica procesos fundamentales detr\u00e1s del dise\u00f1o urbano. 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