El automóvil, como nueva máquina, cautivó a un gran número de arquitectos, que encabezados por Le Corbusier, no dudaron en incorporarlo a su arquitectura, integrando sus radios de giro y dimensiones entre los parámetros del diseño de sus propuestas más audaces. Más tarde, no dudaban en fotografiar sus edificios con un automóvil en primer plano, como signo de modernidad. Algunos incluso, se atrevieron a diseñar un automóvil, como el Dymaxion de Buckmister Fuller o la Voiture Maximum de Le Corbusier.
En Muuratsalo, en la región de los lagos de Finlandia, Alvar Aalto construye su casa de verano, y en su puerta una embarcación llamada “nemo propheta in patria”, sustituye al automóvil de sus colegas.
Aalto podía haber adquirido una lancha como sus vecinos, pero no desperdicia la ocasión y diseña un bote de líneas estilizadas, que pueda atracar en un muelle o desembarcar en la orilla, y que le permita disfrutar de paseos y excursiones por el lago.
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Javier Echepare

