En 1928 AlvarAalto gana el concurso de viviendas de verano convocado por la revista Aitta. Una de las tres casas propuestas por Aalto, a mi juicio supone un punto de inflexión en su obra. Se trata de la casa “Merry-go-round”. Aún encerrada en una geometría clásica, rompe la estructura en planta circular (una rareza en él) para abrirse a un patio presidido por un árbol. Las estancias se disponen radialmente (estar, cocina, cuarto para el servicio, dormitorios y sauna). Sin embargo el hecho significativo es la Incorporación del espacio de estancia exterior al conjunto por vaciado del centro de la planta y la concentración de toda la expresividad volumétrica en la propia ausencia del volumen circular.
Javier Echepare

