Los croquis iniciales y la obra gruesa | vitruvius

Progresivamente nos sumergimos en la irrealidad.

Empezamos de a poco milenios atrás con las palabras. Hay en la palabra una transposición de una esfera a otra: de una sensación (visual, táctil, olfativa o cualquiera otra)a un sonido. Las palabras son metafóricas. Metáforas útiles claro está, ya que dar nombre a algo es darle existencia e identificación. Cuando se habla de biodiversidad por ejemplo, el tema se centra en la extinción de las especies. Pero tiene igual importancia descubrir y nombrar nuevas especies. Se calcula que existen alrededor de 4 millones de ellas, de las cuales solo 1,5 millones están descritas. Entre el 2000 y el 2009 se descubrieron 166.000 nuevas especies. Ponerles nombre fue reconocer formalmente su existencia y ayudar a su conservación (1).

Ampliando el tema al conjunto del lenguaje, también es una construcción metafórica. El lenguaje como material, no procede en la esencia de las cosas sino que describe las cosas. Pero el hombre posee este impulso innato hacia la formación de metáforas, porque tenemos enorme dificultad de penetrar en la esencia de las cosas.

Croquis con observaciones para concurso. Enrique Browne. 2013 | vitruvius.es

Que el lenguaje es una convención,es fácil de probar. Se evidencia en la existencia de numerosos idiomas paralelos para nombrar las mismas ideas y cosas. Además se podría inventar otrosnombres para las cosas, como propone el antipoeta chileno Nicanor Parra en “Cambio de nombre”(2)

“A los amantes de las bellas letras
Hago llegar mis mejores deseos
Voy a cambiar de nombre algunas cosas.
. . .
Con qué razón el sol
Ha de seguir llamándose sol?
¡Pido que se llame Micifuz!
El de las botas de cuarenta leguas”

Obvio. Parra puede cambiarle el nombre al sol, siempre y cuando el resto de los hispanoparlantes estén de acuerdo. Y logre que la Academia de la Lengua lo acepte.

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Enrique Browne Covarrubias

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