Por lo que fácilmente deducimos que las noticias que seguimos por Internet y en cualquier otro medio, son efímeras. Y que los mensajes que lanzamos en las redes sociales, también lo son. Los leemos, los intentamos asimilar muy rápidamente (¿por qué todo ha de ser tan rápido?) y pasamos al siguiente. Sólo nos queda grabado aquello que nos impacta, lo que nos sorprende o emociona, lo que compartimos… Escribir (y leer) en un blog también se puede considerar efímero, a excepción de alguno posts que pueden ser leídos muchas veces, por el interés que pueden despertar.
En todo caso, y hablando de la arquitectura ¿se puede considerar efímera? Si la arquitectura es el “arte de proyectar y construir edificios”. Y un edificio es una “construcción fija, hecha con materiales resistentes, para habitación humana o para otros usos”, pareciera que lo fijo y lo resistente debería de ser duradero, permanecer en el tiempo, envejecer bien y con dignidad, para albergar al ser humano que lo habita. Es decir, lo contrario a lo efímero. Así lo aprendimos en las Escuelas de Arquitectura. Así nos lo han enseñado nuestros maestros…
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Cristina García-Rosales

