Klaus: arquitectura, cómic e crítica (I)

De acuerdo con su reseña biográfica más habitual,

‘Klaus es un caricaturista frustrado que vive en un viejo castillo y Europa.’

En realidad, tras el pseudónimo Klaus se esconde un arquitecto, urbanista y profesor de Historia de la Arquitectura particularmente interesado en las relaciones entre la arquitectura y los mass media, que lleva desde 2009 siendo el azote del ‘star system’ arquitectónico. Publicadas periódicamente en Klaustoon’s Blog, las viñetas de Klaus ofrecen una visión satírica y crítica, a veces ácida pero en general divertida sobre la arquitectura, presente y pasada, su historia, sus tics, y muy especialmente, sus creadores. Fuera de los confines de la blogosfera, los dibujos e ilustraciones de Klaus han sido publicados en numerosos medios especializados, como las revistas Uncube, Arquine y A10, de forma continuada, así como en Architectural Review, Arqa, eVolo, Clog, Harvard Design Magazine, MAs Context, STUDIO, PRAXIS, Volume, y otras tantas.

Fotografía de Klaus para el proyecto Ri-Tratti (Napoli, 2013), copyright Simone Florena
Fotografía de Klaus para el proyecto Ri-Tratti (Napoli, 2013), © Simone Florena

Explícanos, ¿cómo y por qué surge Klaus?

‘Klaus’ es un anagrama de mi nombre resultante de combinar las diferentes abreviaturas con las que he firmado a lo largo de los años… pero necesitaría lápiz y papel para explicártelo convenientemente. Como seudónimo comienzo a utilizarlo en 2005 o 2006, que es el momento en que comienzo a publicar unas tiras cómicas en una revista del gremio. Como muchos de mi generación y las anteriores, yo aterricé en la arquitectura casi por eliminación. En mi época, si te interesaban el dibujo y las matemáticas, pero la ingeniería te dejaba frío, arquitectura era la opción por defecto. En realidad, yo siempre había pensado en dedicarme a dibujar, pero la voz de la sabiduría familiar intervino con el tan conocido mantra

“tú primero estudia una carrera, y luego dedícate a lo que quieras…”.

Y yo me decidí por la arquitectura. Ya desde joven era evidente que la estrategia no era lo mío.

¿Y cómo encaja Klaus en todo esto?

Bueno, una vez infectado por el virus de la arquitectura es difícil encontrar tiempo para nada más. Así que aunque nunca abandoné el dibujo, sí es cierto que orienté mis inquietudes gráficas hacia el ámbito profesional, una vez que descubrí el poder de fascinación que ejerce saber dibujar tanto en colegas como en clientes. Pero por pura casualidad, conversando con el editor de una revista hoy desaparecida, surgió la idea de continuar una tira cómica que había incluido en algunos números, pero con la que no sabía muy bien qué hacer. La tira era una parodia que seguía las desventuras de un arquitecto primerizo, al estilo de las posteriores Architexts, ‘Arch’, de Maiik, o, en un entorno más cercano, Lexcursó. Así que le llevé una propuesta que no pareció convencerle por excesivamente diferente, y lo dejé estar. Poco después, la revista desaparecería, así que cuando desde una nueva publicación me solicitaron material, les envié lo que ya tenía preparado, y así comenzó la vida de la tira ‘El Corbu’, que duraría unos dos años. Decidí publicarlo con un anagrama de mi verdadero nombre para separarlo de mi -entonces muy incipiente- actividad académica y -menos incipiente- vida profesional.

¿Era muy diferente de lo que haces ahora?

Sí, era bastante más gremial y mucho más cercano a las tiras cómicas tradicionales que al humor gráfico. En cierto modo, era una especie de cruce entre ‘Dilbert’ y ‘Calvin y Hobbes’. También era bastante más inocente y, pese a lo satírico, más optimista que lo que hago ahora. Mirando atrás, es inquietante lo cínico y amargo que me volví en apenas un par de años.

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Algunas muestras de la desaparecida tira 'El Corbu', centradas en las desavenencias entre arquitectos y clientes.
Algunas muestras de la desaparecida tira ‘El Corbu’, centradas en las desavenencias entre arquitectos y clientes.

¿Y cómo y por qué surge el ‘Klaus’ actual y más conocido?

La historia de cómo todo surge de un camilosestiano momento de ‘Ya no puedo más’ durante una conferencia-conversación entre Preston Scott Cohen y Ben van Berkel la he contado ya cientos de veces, entre otras, en esta conversación con Fredy Massad, así que creo que está de más repetirla. Resumiendo mucho, esta segunda y más próspera vida de Klaus surge al final de mi estancia -fantásticos tres años- en el GSD [Harvard Graduate School of Design], un jugoso caldo de cultivo de arquitecturas, egos y discursos diversos que ofrecía incomparables posibilidades para la fina ironía (de la que sé poco) y la sátira idiota (en la que me muevo con más destreza). Tras la defunción de las dos revistas para las que había trabajado, había decidido que aquello había decidido que aquello había sido un espejismo, y que tendría que esperar a mi jubilada senectud para resurgir, transformado en simple hobby. Pero hacer crónicas de la vida en el GSD resultaba muy seductor por sencillo: había muchísimo material parodiable, un público claro, y unos canales de comunicación mucho más sencillos e inmediatos a través de la web. Recordemos que aquella era la época de eclosión de los blogs. Así que publiqué unas pocas tiras online sobre conferencias en la escuela. Después Rem Koolhaas vino a participar en el congreso Ecological Urbanism, y tras ser debidamente caricaturizado, Kazys Varnelis lo utilizó en su blog, así que decidí salirme de los confines del GSD y arremeter contra Koolhaas con ‘Hope’, que acabó expandiéndose por toda la Red y… hasta ahora.

"On the Sources of Form: MOS’s Ps.1", una de las varias tiras pertenecientes a la etapa de Klaus en el GSD que arrojan una mirada irónica a la propuesta ganadora de MOS para el concurso del MoMA Ps1 de 2009.
“On the Sources of Form: MOS’s Ps.1”, una de las varias tiras pertenecientes a la etapa de Klaus en el GSD que arrojan una mirada irónica a la propuesta ganadora de MOS para el concurso del MoMA Ps1 de 2009.

¿Te encontraste con muchas dificultades?

No, en absoluto. Al contrario, más bien. En algún momento, alguien definió lo que hago como ‘viñetas políticas’, pero ‘para arquitectos’. Y creo que ahí está la clave de por qué funcionan tan bien. Al principio tenía mis reservas sobre si podían conllevar represalias por parte de los caricaturizados, y sin embargo, la reacción general ha sido más bien la contraria, dándome acceso a gente a la que de otro modo me resultaría difícil llegar. Muchos de ellos me han contactado para tratar de conseguir los originales, o incluso para ofrecerme trabajo (¡!).

¿Y los han conseguido?

No, por hora no. Y eso que en algún caso, por la posición del caricaturizado, habría sido ciertamente interesante… para mi cuenta bancaria, claro. Pero por ahora prefiero seguir almacenándolos en carpetas. En el futuro, ¿quién sabe?

Hablabas de que son como viñetas políticas.

Sí, decía que creo que esta es una de las razones por las que no me han dado problemas. Mis viñetas usan un humor bastante ‘blanco’, generalmente más orientado al absurdo. Crítico, por supuesto, y algo mordaz en ocasiones, seguro, pero poco ofensivo. En algún momento tendré que sacar a la luz la parte más corrosiva, pero hasta ahora no me ha hecho falta para divertirme. Y al final, las viñetas que aparecen en los periódicos caricaturizan a figuras importantes del momento: la monarquía, los políticos, empresarios, nombres propios de la cultura (estos últimos las menos de las veces)… aparecer en ellas es una cuestión de estatus. Por eso, las víctimas se sienten más halagadas que ofendidas. Es especie de variante ególatra del síndrome de Estocolmo. Al poco de empezar, la viñeta sobre Koolhaas ya estaba colgada en la cantina de OMA.

¿Qué referencias maneja Klaus a la hora de realizar sus viñetas?

Cuando comenzaba, me circunscribí bastante a la cotidianeidad del GSD, ya que era algo para consumo interno, y había poco en cuestión de referencias. Todo era muy contextual. Es una pena, porque le tengo mucho cariño a aquella época, y me divertía mucho haciendo aquellas tiras. Se resolvían muy rápido, con lo que no daba tiempo a que me aburriera. Muchas quedaron inconclusas, y al estar tan asociadas a un marco temporal y a un contexto tan concretos, ya no tiene sentido terminarlas. En cierto modo, pasa lo mismo con las tiras de ‘El Corbu’. Tenía bocetos para unas doscientas, divididas entre las que se referían a su actividad profesional, y otras en las que volvía a su época de estudiante y aprovechaba para criticar el funcionamiento de las escuelas de arquitectura. Pero la escuela que criticaba en aquellas era la que yo había vivido, y ya no existe. Han quedado obsoletas.

¿Tienes muchos proyectos de viñetas abandonados en el cajón?

En general, tengo muchas ideas que no he llegado a realizar; en algunos casos, porque estaba manejando varias opciones para un encargo, y elegí otra diferente, en otras porque el hecho al que se referían ya pasó. Pero sí, también tengo bocetos, e incluso tiras casi terminadas que se quedaron en un cajón. También tengo otras que están simplemente esperando su oportunidad para ser convenientemente recicladas.

Volviendo al tema de los referentes, una vez dejé atrás el reducido ámbito temático del GSD, los temas pasaron a ser los de la actualidad de la arquitectura, mezclados con guiños a la actualidad en general (la viñeta de ‘Hope’ es un buen ejemplo). Sin embargo, tampoco estaban limitados por ella. En aquel momento me dedicaba a esto por el puro placer de hacerlo, así que no tenía por qué censurarme, ni por miedo a ofender, ni por necesidad de que el lector fuera capaz de entender lo que leía. Mis viñetas, entonces y en general, son básicamente un volcado de mis obsesiones, entremezcladas y cosidas por juegos -muchas veces muy idiotas- de referencias cruzadas, dobles sentidos, metáforas (visuales o no)… Si repasas unas cuantas verás que hay referencias a rincones de lo más variado de la historia -y la teoría- de la arquitectura, con una cierta preferencia por los años 60 y todo lo que les rodea: Peter Eisenman, Reyner Banham, Archigram, la arquitectura visionaria, utopía y megaestructuras… pero también muchísimo cine, ciencia ficción en general, y cómic, desde los superhéroes a la escuela francobelga, que es donde nos educamos los que fuimos niños a finales de los 70 y en los primeros 80.

'Banham Style', muestra la mezcla de una de las particulares obsesiones del autor (Reyner Banham) y del 'Gangnam Style' que copaba todos los canales mediáticos del momento. La figura situada en el centro no es Psy, sino Jiménez Lai, arquitecto taiwanés-canadiense que publicó una recopilación de sus relatos en forma de cómic en Citizens of No Place (Princeton Architectural Press, 2012)
‘Banham Style’, muestra la mezcla de una de las particulares obsesiones del autor (Reyner Banham) y del ‘Gangnam Style’ que copaba todos los canales mediáticos del momento. La figura situada en el centro no es Psy, sino Jiménez Lai, arquitecto taiwanés-canadiense que publicó una recopilación de sus relatos en forma de cómic en Citizens of No Place (Princeton Architectural Press, 2012)

O sea, que tus viñetas se inscriben más en el comentario cultural que en la crítica propiamente dicha. ¿Cómo surgen las temáticas que abordas en tus viñetas? ¿Qué finalidad tienen tus viñetas?

Supongo que se podría decir eso. En realidad, lo que me gusta es contar historias, recrearme en lo anecdótico, dibujar mis intereses del momento. Gran parte de lo que hago proviene en muchos casos de una simple inquietud gráfica. El argumento es a menudo una excusa para poder dibujar lo que me apetece; da igual lo muy cogido por los pelos que tenga que ser el planteamiento. La serie de viñetas dedicadas a los Pritzker, por ejemplo, surgió de una conversación con Lars Müller. Estaba yo tratando de venderle una idea para publicar parte de mi investigación académica, y él, que no podía estar menos interesado, no hacía más que hablarme de las viñetas, y de que debería hacer una sobre Peter Zumthor, que por fin recogía su tan ansiado Pritzker tras la decepción de años anteriores. Nunca le pregunté qué le pareció la viñeta. A Zumthor me imagino que gracia, lo que se dice gracia, le haría entre poca y ninguna.

Pritzker 2012: Who they gonna call? (Febrero de 2012). Souto de Moura, ganador del año precedente, frente a Peter Eisenman, eterno olvidado.
Pritzker 2012: Who they gonna call? (Febrero de 2012). Souto de Moura, ganador del año precedente, frente a Peter Eisenman, eterno olvidado.

Sin embargo, sí que arrojas una mirada ácida hacia el mundo de los arquitectos estrella, que parece uno de tus temas predilectos. La conocida viñeta sobre Koolhaas/Obama se llamaba precisamente ‘On Starchitecture’.

Bueno, sí, por supuesto. Es que resulta difícil ser indiferente a todo este fenómeno de vedettes envueltas en papel celofán. Mirar las páginas de las revistas generalistas sobre arquitectura -ya sean impresas o digitales- es como leer el ‘Hola!’. Es nuestro papel couché. Recuerdo que hace tiempo me comentaba un colega que la información deportiva en los telenoticieros -básicamente el fútbol- era el equivalente masculino de la prensa rosa tradicionalmente orientada a las mujeres (si se me permite la grosera simplificación). Los arquitectos estrella son nuestros Cristiano Ronaldo, nuestros Messi (ahí está Santiago Calatrava). Mejor aún, son nuestras folklóricas. Y digo esto porque también son responsables en gran medida de la fijación de la sociedad, y sobre todo de los políticos -que claramente no entran en la categoría anterior- por los aspectos más folklóricos de la arquitectura. Me refiero a todas esas ‘hamburguesas arquitectónicas’ que fueron apareciendo en la etapa post- Guggenheim, esas ‘arquitecturas representativas’ que si lo son de algo, es de su propia vaciedad.

La caricatura de Rem Koolhaas en On Starchitecture (Abril de 2009) se ha convertido en uno de los sellos de identidad de su autor, que ha revisitado el tema en numerosas ocasiones. Debajo: Rapid Eye Movement, Mayo de 2009; Koolhaas Receives Golden Lion Award, Julio de 2010; More Starchitecture (en “Tell me more!” – Article for Conditions magazine “#10: Gossip”, Agosto de 2012), y …Meanwhile at the Biennale (Habemus Papam), Marzo de 2013.

Esta posición bastante militante es la que mostrabais al hilo del congreso ‘Arquitectura y sociedad’, cuyo seguimiento vía twitter prácticamente secuestrasteis hace un par de semanas…

Hombre, ‘secuestrar’ me parece un poco excesivo. Digamos que ‘hicimos notar nuestra presencia’. Sin embargo es muy representativo que aquellos mensajes que fueron más celebrados fueran precisamente los que hacían parodia del congreso. Es muy representativo del contrasentido del mismo. Recuerdo que hace unos años, cuando comenzaron a celebrarse estos congresos, que son como cenas privadas de un ‘Gentlemen’s Club’ del XIX, en la página satírica ‘Masters of Concrete’, que es como el ‘Karma Dice’ de la arquitectura (cómo estoy hoy con las analogías), publicaron una falsa entrevista a Mangado. El titular era:

‘Patxi Mangado: “Los congresos espectáculo están acabados”‘.

Me recuerdo a mí mismo llorar de risa. Resulta muy difícil bautizar ‘Arquitectura: Cambio de Clima’ (finísimo doble sentido; sutil, muy sutil) a una conferencia que más parece un concierto de Rock tipo BBK Live, con Rem Koolhaas y Bjarke Ingels como invitados. ¿Estos son los que representan el cambio de clima? Debe de ser porque vienen del norte, y allí hace más frío.

Lo peor es que ni siquiera es un fenómeno nuevo. Como comentaba al principio, en 2009, estando yo aún en el GSD, Rem Koolhaas vino a dar una conferencia dentro del congreso ‘Ecological Urbanism’. El tema de la conferencia era sostenibilidad, y la sensación general, al margen del poco sentido que tenía invitar a Koolhaas, fue, al finalizar: ‘se está riendo de nosotros’ (En realidad, yo le estoy muy agradecido, porque la viñeta que hice a raíz de esto fue, para mí, el comienzo de esta etapa). Tres años después, volvería al GSD a dar una conferencia titulada ‘Current Preoccupations’. En esta ya introdujo las referencias al campo (‘countryside’), en un ejercicio que me provocó un cierto dejá vu, así que reutilicé la viñeta de tres años antes, adaptándola levemente -que es lo que él había hecho en su discurso. Creo que a día de hoy, que diría aquel, sigue siendo el post que más visitas ha recibido en un solo día.

Cuatro años después, el discurso es el mismo, y resulta cada vez más estrafalario ver a Koolhaas envolviéndose en una bandera que no queda claro cuál es, pero que desde luego, no le pertenece. Y ante tanta impostura, haces una crónica paródica de este masaje colectivo que fue el congreso, y la gente lo agradece. También te diré que si hubiéramos hecho esto mismo en la época de oro del star system, nos habrían abucheado. Porque entonces, la arquitectura estaba de moda, y todos queríamos ser Rem Koolhaas.

Rem Koolhaas volvería al GSD en 2012 con su conferencia Current Preoccupations, para la que Klaus reciclaría la primera viñeta que hizo del arquitecto holandés en 2009 [“Si Koolhaas recicla sus discursos, ¿por qué no puedo hacer yo lo mismo con las viñetas?”]. En las diferentes iteraciones, aparecen referencias variadas a los Monty Python o The Muppets Show.

Continuará….

Klaus: arquitectura, cómic y crítica | Klaus
Agosto 2016

Entrevista realizada por Ana Barreiro Blanco y Alberto Alonso Oro. Agradecer a Koldo su tiempo y predisposición con este pequeño espacio.

Arquivado en: Alberto Alonso Oro, Ana Barreiro Blanco, baliza

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