InicioartículosÒpera Prima. Superposición de estados. | Arnau TiñenaÒpera Prima. Superposición de...

[:es]Òpera Prima. Superposición de estados. [Jujol sin apuntador] | Arnau Tiñena[:gl]Òpera Prima. Superposición de estados. [Jujol sen apuntador] | Arnau Tiñena[:en]Òpera Prima. Overlapping condition. [Jujol without prompter] | Arnau Tiñena[:]

[:es]

Òpera Prima. Superposición de estados. [Jujol sin apuntador] | Arnau Tiñena
Teatro Metropol, 1930. Jujol © Arnau Tiñena

Inventarse un paisaje, petrificar la gravedad, estirar el espacio de una parcela, salpicar de luz una pared, girar la ciudad para entrar al teatro… todo en un instante, un instante lento y vivo, un instante fuera del tiempo.

Un instante breve que se dilata sin final, un proceso siempre inacabado… Arquitectura de gestos intuitivos, frescos, de ideas flotantes ejecutadas in situ que se transforman continuamente… mutan, juegan, se intercambian, se mezclan… colecciones de ocurrencias congeladas, catálogos de manchas, colores y agujeros, remolinos de energías informes.

La primera obra de un arquitecto que empieza a navegar en solitario.

Las ideas parecen no existir, Jujol parece proyectar por superposición, por acumulación de episodios… No es posible hacer una lectura lineal del proyecto, no encontramos un concepto que guía su desarrollo… es la relación directa entre un hombre y la manipulación de la materia. Jujol opera por superposición de estados contradictorios para explotar los contrastes y encontrar situaciones únicas y peculiares: Rápido y lento, enorme e insignificante, sólido y líquido (y alguna vez gaseoso), en tres posibles actos de una misma ópera prima: Tiempo, espacio, materia en la transformación del Teatro del  Patronato Obrero de Tarragona, conocido desde 1930 como Teatro Metropol.

Òpera Prima. Superposición de estados. [Jujol sin apuntador] | Arnau Tiñena
Teatro Metropol, 1930. Jujol © Arnau Tiñena
 1er ACTO

Jujol abandonó su Tarragona natal, dónde nació en 1879, y se trasladó a Barcelona en 1886, dónde inició sus estudios de arquitectura en 1901. Su habilidad en el dibujo le abrió las puertas para trabajar con grandes arquitectos del momento como Gallissà, desde 1901, Font y Gumà, desde 1903, y Gaudí, desde 1906, (justo el año en que obtenía el título de arquitecto), con quien nunca dejó de trabajar. Jujol iniciaría su viaje en solitario sobre el 1908, compaginando las colaboraciones con sus propios trabajos. Un viaje que gravitaría entre el Camp de Tarragona, el territorio que lo vio nacer, y Barcelona, la ciudad donde estudió e inició la actividad profesional.

Fue este mismo año cuando Jujol recibió, en pleno debate entre partidarios y detractores, el encargo del Patronato obrero de Tarragona, que entonces pertenecía en la red asociativa confesional, de construir un teatro en el solar que ocupaba el jardín de su local social situado en el número 46 de la Rambla Nova de Tarragona. El proyecto había sido propuesto inicialmente a Gaudí, probablemente a petición Francesc Vidal y Barraquer, entonces fiscal eclesiástico del arzobispado, con la intención de

“elevar el nivel cultural, moral y religioso de los obreros”.

Gaudí cedió el encargo a un joven Jujol, que tras dos años de intensas colaboraciones, se había ganado su confianza.

El proyecto del teatro Metropol se inicia en 1908, pero la fuerte oposición de un sector del Patronato dificulta su finalización. La vida del teatro no será sencilla, experimenta continuos derribos y transformaciones… Las bombas del ejército franquista durante la guerra civil y una serie de reformas para la conversión del teatro en sala de cine en 1939 desvirtuaron la magia del delirio plástico de Jujol, que no fue recuperada hasta la curosa intervención de Josep Llinàs, muy entrados los noventa, en un ejercicio de arqueólogo cirujano que mereció un premio FAD en 1996.

Y es que las obras de Jujol se mueven habitualmente en la comodidad del tiempo elástico que se estira y se contrae, se acelera y retrocede. Se dilatan en el tiempo, se desarrollan y se construyen lentamente, se transforman, se degradan, se pervierten y se recuperan, pero a la vez consiguen conservar la inmediatez y la fugacidad del momento, el gesto de la mano que los dibuja y los construye… algo que Jujol transmitirá y ejecutará personalmente siempre en su arquitectura.

Gestos, trazas, marcas de los procesos, colores improvisados encontrados “in situ” inundan obsesivamente techos, suelos y paredes, quizás hechas en el silencio de la noche de una construcción a medias.

Òpera Prima. Superposición de estados. [Jujol sin apuntador] | Arnau Tiñena
Teatro Metropol, 1930. Jujol © Arnau Tiñena
 2o ACTO

Pensar este teatro como un proyecto de superposiciones… Arrítmico y fragmentado, concebido como un sistema de agregaciones… la coherencia, finalmente, llega en último término, si es que tiene que llegar. Un conjunto de ideas cruzadas, vivas, que todavía hoy se siguen cruzando y mezclando para formar atmósferas diversas, autónomas… lo justo y necesario en cada momento, sin prejuicios ni cortesías. Todo es posible, por qué no?

Esta actitud inclusiva, sumatoria, que algunos han querido diferenciar de la tendencia a la continuidad de Gaudí, más preocupado por la homogeneidad formal de los proyectos, permite entender el Teatro como un conjunto de pequeños proyectos, pequeños escenarios que Jujol teje y yuxtapone… la sala, el acceso, el patio, las escaleras, los techos, las ventanas…. cada elemento merece ser repensado. Los espacios y los elementos colisionan, a veces son contradictorios y a veces conviven, no es importante. Se pisan los unos a los otros, se empujan y se pelean por la luz… Dada la pequeña dimensión del solar, El proyecto del Teatro Metropol es un ejercicio de introversión, de exploración del mundo interior, de recreación en los detalles, que lejos de ser meras estrategias decorativas, son capaces de organizar el espacio y reestructurar los sistemas de fuerzas multiplicacando el espacio físico de los accesos y la sala principal.

La pequeña sala es un óvulo preparado para ser fertilizado por los espectadores, que, accediendo desde la Rambla Nova, atraviesan un complejo y estrecho camino tangencial ocasionalmente bañado por la luz de un patio interior, que hoy es la terraza de la cafetería del teatro. Este paseo ceremonial previo al espectáculo es el punto más intenso del proyecto y se desarrolla en diferentes plataformas a varios niveles, que conducen a platea y anfiteatros.

Espacio dinámico y movimiento, quizás un proyecto concebido a partir de flujos… espectadores como corrientes de agua… Ligereza, fragilidad, transparencia y luz… barandillas caladas, escaleras ligeras, estructura metálica explícita, muros perforados y visuales profundas para dilatar el espacio.

Òpera Prima. Superposición de estados. [Jujol sin apuntador] | Arnau Tiñena
Teatro Metropol, 1930. Jujol © Arnau Tiñena
3er ACTO

Si bien es cierto que hereda un cierto bagaje visual y metodológico de sus primeros maestros, y no es posible entender Jujol sin Gaudí, Gallissà, y Font Gumà, y sin Ruskin, Horta o Olbrich, y sin la visita a las iglesias barrocas de Roma o su profunda fe cristiana y su arraigo al Campo de Tarragona, Jujol es, por encima de todo, un amante de la materia.

Cualquier material es una oportunidad. Jujol multiplica su abanico de posibilidades desnudándolos de sus significantes habituales para encontrar su contenido vital. Reciclar, reutilizar… Los junta, los dobla, los recorta, los une, los agujerea… en operaciones plásticas más cercanas a la escritura fragmentada de Tristan Tzara, o a las acciones de Dubuffet, Matta Clark, Pollock o Duschamp.

La consigna es siempre incluir, siempre adherir, nunca rechazar.

Contacto del cuerpo con las superficies, caligrafias y rastros que se despliegan sobre las epidermis de objetos que se encuentran como de manera casual en una fiesta de disfraces… olas, peces, caracolas, quizás un edificio bajo el agua… La materia toma vida y se transforma, los techos se deshacen, la pintura resbala y la piedra se vuelve líquida…

Dejar espacio al azar y a las primeras intuiciones… Jujol se despista, se desvía y se entretiene. Afronta cada problema de manera local y referencial… un pasamano, un escalón, un banco, un pomo…

Volver a ver las cosas como si las viéramos por primera vez. Inventar.

Òpera Prima. Superposición de estados. [Jujol sin apuntador] | Arnau Tiñena
Teatro Metropol, 1930. Jujol © Arnau Tiñena

Muchos consideran el Teatro Metropol como aquella primera obra que contiene la secuencia genética de buena parte de su obra posterior. En el Metropol hay un fragmento de Manyac, de la Torre de la Creu, de Bofarull, de Negre, de Planelles… y también de Batlló, Milà y Güell… Un proyecto hecho de muchos proyectos… un inicio de muchos finales.

Arnau Tiñena . arquitecto
barcelona. abril de 2012

Notas:
– C. Flores, J.M. Jujol, J.F. Ràfols. La arquitectura de J.M, Jujol. Archivo histórico de urbanismo y diseño.  Publicaciones del coac. 1974.
Montserrat Duran y Albareda. Josep M. Jujol, la Arquitectura escondida. Ed. Meteora. 2003.
Asociación catalana de arquitectas. Josep Maria Jujol, arquitecto. 1879-1979. Colegio de arquitectos de Cataluña. 1989.
Ignasi de Solà Morales. Jujol. Ed. Polígrafa. 1990.

[:gl]

Inventarse unha paisaxe, petrificar a gravidade, estirar o espazo dunha parcela, salpicar de luz unha parede, virar a cidade para entrar ao teatro… todo nun instante, un instante lento e vivo, un instante fose do tempoUn instante breve que se dilata sen final, un proceso sempre inacabado… Arquitectura de xestos intuitivos, frescos, de ideas flotantes executadas in situ que se transforman continuamente… mutan, xogan, intercámbianse, mestúranse… coleccións de ocorrencias conxeladas, catálogos de manchas, cores e buracos, remolinos de enerxías informes.

A primeira obra dun arquitecto que empeza a navegar en solitario.

As ideas parecen non existir, Jujol parece proxectar por superposición, por acumulación de episodios… Non é posible facer unha lectura lineal do proxecto, non atopamos un concepto que guía o seu desenvolvemento… é a relación directa entre un home e a manipulación da materia. Jujol opera por superposición de estados contradictorios para explotar os contrastes e atopar situacións únicas e peculiares: Rápido e lento, enorme e insignificante, sólido e líquido (e algunha vez gaseoso), en tres posibles actos dunha mesma ópera prima: Tempo, espazo, materia na transformación do Teatro do Patronato Obreiro de Tarragona, coñecido desde 1930 como Teatro Metropol.

1er ACT

Jujol abandonou o seu Tarragona natal, onde naceu en 1879, e trasladouse a Barcelona en 1886, onde iniciou os seus estudos de arquitectura en 1901. A súa habilidade no debuxo abriulle as portas para traballar con grandes arquitectos do momento como Gallissà, desde 1901, Font e Gumà, desde 1903, e Gaudí, desde 1906, (xusto o ano en que obtiña o título de arquitecto), con quen nunca deixou de traballar. Jujol iniciaría a súa viaxe en solitario sobre o 1908, compaxinando as colaboracións cos seus propios traballos. Unha viaxe que gravitaría entre o Camp de Tarragona, o territorio que o viu nacer, e Barcelona, a cidade onde estudou e iniciou a actividade profesional.

Foi leste mesmo ano cando Jujol recibiu, en pleno debate entre partidarios e detractores, o encargo do Patronato obreiro de Tarragona, que entón pertencía na rede asociativa confesional, de construír un teatro no solar que ocupaba o xardín do seu local social situado no número 46 da Rambla Nova de Tarragona. O proxecto fora proposto inicialmente a Gaudí, probablemente a petición Francesc Vidal e Barraquer, entón fiscal eclesiástico do arzobispado, coa intención de “elevar o nivel cultural, moral e relixioso dos obreiros”. Gaudí cedeu o encargo a un mozo Jujol, que tras dous anos de intensas colaboracións, gañouse a súa confianza.

O proxecto do teatro Metropol iníciase en 1908, pero a forte oposición dun sector do Patronato dificulta o seu finalización. A vida do teatro non será sinxela, experimenta continuas derribas e transformacións… As bombas do exército franquista durante a guerra civil e unha serie de reformas para a conversión do teatro en sala de cine en 1939 desvirtuaron a maxia do delirio plástico de Jujol, que non foi recuperada ata a curosa intervención de Josep Llinàs, moi entrados os noventa, nun exercicio de arqueólogo cirujano que mereceu un premio FAD en 1996.

E é que as obras de Jujol móvense habitualmente na comodidade do tempo elástico que se estira e contráese, acelérase e retrocede. Se dilatan no tempo, desenvólvense e constrúense lentamente, transfórmanse, se degradan, se pervierten e recupéranse, pero á vez conseguen conservar a inmediatez e a fugacidad do momento, o xesto da man que os debuxa e constrúeos… algo que Jujol transmitirá e executará personalmente sempre na súa arquitectura.

Xestos, trazas, marcas dos procesos, cores improvisadas atopados “in situ” inundan obsesivamente teitos, chans e paredes, quizais feitas no silencio da noite dunha construción a medias.

2o ACTO

Pensar este teatro como un proxecto de superposiciones… Arrítmico e fragmentado, concibido como un sistema de agregaciones… a coherencia, finalmente, chega en último término, si é que ten que chegar. Un conxunto de ideas cruzadas, vivas, que aínda hoxe se seguen cruzando e mesturando para formar atmosferas diversas, autónomas… o xusto e necesario en cada momento, sen prejuicios nin cortesías. Todo é posible, por que non?

Esta actitude inclusiva, sumatoria, que algúns quixeron diferenciar da tendencia á continuidade de Gaudí, máis preocupado pola homogeneidad formal dos proxectos, permite entender o Teatro como un conxunto de pequenos proxectos, pequenos escenarios que Jujol tece e yuxtapone… a sala, o acceso, o patio, as escaleiras, os teitos, as fiestras…. cada elemento merece ser repensado. Os espazos e os elementos colisionan, ás veces son contradictorios e ás veces conviven, non é importante. Písanse os uns aos outros, empúxanse e peléxanse pola luz… Dada a pequena dimensión do solar, O proxecto do Teatro Metropol é un exercicio de introversión, de exploración do mundo interior, de recreación nos detalles, que lonxe de ser meras estratexias decorativas, son capaces de organizar o espazo e reestruturar os sistemas de forzas multiplicacando o espazo físico dos accesos e a sala principal.

A pequena sala é un óvulo preparado para ser fertilizado polos espectadores, que, accedendo desde a Rambla Nova, atravesan un complexo e estreito camiño tangencial ocasionalmente bañado pola luz dun patio interior, que hoxe é a terraza da cafetería do teatro. Este paseo cerimonial previo ao espectáculo é o punto máis intenso do proxecto e desenvólvese en diferentes plataformas a varios niveis, que conducen a platea e anfiteatros.

Espazo dinámico e movemento, quizais un proxecto concibido a partir de fluxos… espectadores como correntes de auga… Ligereza, fragilidad, transparencia e luz… barandillas caladas, escaleiras lixeiras, estrutura metálica explícita, muros perforados e visuales profundas para dilatar o espazo.

3er ACTO

Aínda que é certo que herda un certo bagaje visual e metodológico dos seus primeiros mestres, e non é posible entender Jujol sen Gaudí, Gallissà, e Font Gumà, e sen Ruskin, Horta ou Olbrich, e sen a visita ás igrexas barrocas de Roma ou a súa profunda fe cristiá e a súa arraigo ao Campo de Tarragona, Jujol é, por encima de todo, un amante da materia.

Calquera material é unha oportunidade. Jujol multiplica o seu abanico de posibilidades espíndoos das súas significantes habituais para atopar o seu contido vital. Reciclar, reutilizar… Os xunta, dóbraos, recórtaos, úneos, fúraos… en operacións plásticas máis próximas á escritura fragmentada de Tristan Tzara, ou ás accións de Dubuffet, Matta Clark, Pollock ou Duschamp.

Consígnaa é sempre incluír, sempre adherir, nunca rexeitar.

Contacto do corpo coas superficies, caligrafias e rastros que se despregan sobre as epidermis de obxectos que se atopan como de xeito casual nunha festa de disfraces… olas, peces, caracolas, quizais un edificio baixo a auga… A materia toma vida e transfórmase, os teitos desfanse, a pintura escorrega e a pedra vólvese líquida…

Deixar espazo ao azar e ás primeiras intuicións… Jujol se despista, desvíase e entretense. Afronta cada problema de xeito local e referencial… un pasamano, un chanzo, un banco, un pomo…

Volver ver as cousas coma se vísemolas por primeira vez. Inventar.O

Moitos consideran o Teatro Metropol como aquela primeira obra que contén a secuencia xenética de boa parte da súa obra posterior. No Metropol hai un fragmento de Manyac, da Torre da Creu, de Bofarull, de Negre, de Planelles… e tamén de Batlló, Milà e Güell… Un proxecto feito de moitos proxectos… un inicio de moitos finais.

Arnau Tiñena . arquitecto
barcelona. abril de 2012

Notas:
– C. Flores, J.M. Jujol, J.F. Ràfols. La arquitectura de J.M, Jujol. Archivo histórico de urbanismo y diseño.  Publicaciones del coac. 1974.
– Montserrat Duran y Albareda. Josep M. Jujol, la Arquitectura escondida. Ed. Meteora. 2003.
– Asociación catalana de arquitectas. Josep Maria Jujol, arquitecto. 1879-1979. Colegio de arquitectos de Cataluña. 1989.
– Ignasi de Solà Morales. Jujol. Ed. Polígrafa. 1990.

[:en]

A landscape to be invented, to petrify the gravity, to stretch the space of a plot, to splash with light a wall, to turn the city to enter to the theatre … everything in an instant, a slow and alive instant, an instant out of the time.

A brief instant that is expanded without end, a process always unfinished … Architecture of intuitive, fresh gestures, of floating ideas executed in situ that transform constant … mutate, play, are exchanged, there are mixed … collections of frozen occurrences, catalogues of spots, colors and holes, whirlpools of formless energies.

The first work of an architect who starts sailing in solitarily.

The ideas seem not to exist, Jujol seems to project for overlapping, for accumulation of episodes… It is not possible to do a linear reading of the project, we do not find a concept that guides his development … it is the direct relation between a man and the manipulation of the matter. Jujol operates for overlapping of contradictory conditions to exploit the contrasts and to find the only and peculiar situations: Rapid and slow, enormous and insignificant, solid and liquid (and at some time gaseous), in three possible acts of the same prime opera: Time, space, matter in the transformation of the Theatre of the Working Patronage of Tarragona, known from 1930 like Theatre Metropol.

1st ACT

Jujol left his natal Tarragona, where it was born in 1879, and moved to Barcelona in 1886, where it initiated his studies of architecture in 1901. His skill in the drawing opened the doors him to work with big architects of the moment as Gallissà, from 1901, Font and Gumà, from 1903, and Gaudí, from 1906, (I joust the year in which it was obtaining the architect’s title), with whom it never stopped working. Jujol would initiate his trip in solitarily on 1908, arranging the collaborations with his own works. A trip that would gravitate between the Camp of Tarragona, the territory that saw it to be born, and Barcelona, the city where it studied and initiated the professional activity.

It was the same year when Jujol received, in plenary session he debates between supporters and detractors, the order of the working Patronage of Tarragona, which at the time concerned in the associative denominational network, of constructing a theatre in the lot that was occupying the garden of his social place placed in the number 46 of the Ravine Nongoes of Tarragona. The project had been proposed initially to Gaudí, probably to request Francesc Vidal and Barraquer, ecclesiastic district attorney at the time of the archbishopric, by the intention of » raising the cultural standard, morally and religiously of the workers «. Gaudí yielded the order to a young person Jujol, who after two years of intense collaborations, had gained his confidence himself.

The project of the theatre Metropol begins in 1908, but the strong opposition of a sector of the Patronage impedes his ending. The life of the theatre will not be simple, it experiences continuous demolitions and transformations… The bombs of the pro-Franco army during the civil war and a series of reforms for the conversion of the theatre in cinema in 1939 spoilt the magic of Jujol’s plastic delirium, that there was not recovered up to the curosa Josep Llinàs’s intervention, very entered the nineties, in an archeologist’s exercise surgeon who deserved a prize FAD in 1996.

And it is that Jujol’s works move habitually in the comfort of the elastic time that stretches and contracts, hastens and moves back. They expand in the time, develop and are constructed slowly, transform, degenerate, are perverted and recover, but simultaneously they manage to preserve the immediacy and the fleetingness of the moment, the gesture of the hand that draws them and constructs them … something that Jujol will transmit and execute personally always in his architecture.

Gestures, traces, brands of the processes, unexpected opposing colors «in situ» flood obsessively ceilings, soils and walls, probably done in the silence of the night of a construction by half.

2nd ACT

To think this theatre as a project of overlappings… Arrhythmic and fragmented, conceived as a system of aggregations … the coherence, finally, comes in last term, if it is that it has to come. A set of crossed, alive ideas, which still today continue crossing and mixing to form diverse, autonomous atmospheres … the just and necessary thing in every moment, without prejudices or comities. Is everything possible, why not?

This inclusive attitude, sumatoria, that some of them have wanted to separate from the trend to Gaudí’s continuity, more worried by the formal homogeneity of the projects, allows to understand the Theatre as a set of small projects, small scenes that Jujol weaves and juxtaposes … the room, the access, the court, the stairs, the ceilings, the windows …. every element deserves to be rethought. The spaces and the elements clash, sometimes they are contradictory and sometimes they coexist, it is not important. Some are trodden to others, are pushed and fight for the light … Given the small dimension of the lot, The project of the Theatre Metropol is an exercise of introversion, of exploration of the interior world, of recreation in the details, which far from being mere decorative strategies, are capable of organizing the space and of restructuring the systems of forces multiplicacando the physical space of the accesses and the principal room.

The small room is an ovum prepared to be fertilized by the spectators, that, acceding from the Ravine It Nongoes, they cross a complex and narrow tangential way occasionally bathed by the light of an interior court, which today is the terrace of the cafeteria of the theatre. This ceremonial walk before the spectacle is the most intense point of the project and develops in different platforms to several levels, which they lead to orchestra and amphitheatres.

Dynamic space and movement, probably a project conceived from flows … spectators like water currents… Lightness, fragility, transparency and light … soaked deep rails, light stairs, metallic explicit structure, perforated and visual walls to expand the space.

3rd ACT

Though it is true that inherits a certain visual and methodological baggage of his first teachers, and it is not possible to understand Jujol without Gaudí, Gallissà, and Font Gumà, and without Ruskin, Horta or Olbrich, and without the visit to the baroque churches of Rome or his deep faith it christens and his rooting to the Field of Tarragona, Jujol is, over everything, a lover of the matter.

Any material is an opportunity. Jujol multiplies his range of possibilities undressing them of his significant habitual ones to find his vital content. To recycle, to re-use… It joins Them, doubles them, cuts them away, joins them, pierces them … in plastic operations nearer to Tristan Tzara’s fragmented writing, or to the actions of Dubuffet, Matta Clark, Pollock or Duschamp.

The slogan is always to include, always to adhere, to never reject.

Contact of the body with the surfaces, calligraphies and tracks that despliegan on the epidermis of objects that they find like in a chance way in a holiday of disguises … waves, fish, shells, probably a building under the water… The matter takes life and transforms, the ceilings fall apart, the painting slips and the stone becomes liquid…

To leave space at random and to the first intuitions… Jujol gets confused, turns aside and amuses itself. It confronts every problem of a local and referential way … a banister, a step, a bank, a handle…

To return to see the things as if we saw them for the first time. To invent.

Many consider to be the Theatre Metropol that first work that contains the genetic sequence of good part of his later work. In the Metropol there is a fragment of Manyac, of the Tower of the Creu, of Bofarull, of Negre, of Planelles … and also of Batlló, Milà and Güell… A made project of many projects … a beginning of many ends.

Arnau Tiñena. architect
barcelona. april,2012

Notes:
– C. Flores, J.M. Jujol, J.F. Ràfols. La arquitectura de J.M, Jujol. Archivo histórico de urbanismo y diseño.  Publicaciones del coac. 1974.
– Montserrat Duran y Albareda. Josep M. Jujol, la Arquitectura escondida. Ed. Meteora. 2003.
– Asociación catalana de arquitectas. Josep Maria Jujol, arquitecto. 1879-1979. Colegio de arquitectos de Cataluña. 1989.
– Ignasi de Solà Morales. Jujol. Ed. Polígrafa. 1990.

[:]

Arnau Tiñena Ramos
Arnau Tiñena Ramoshttps://www.nuaarquitectures.com/%20
Arquitecto por la ETSAB-UPC, Escola Tècnica Superior d’arquitectura de Barcelona, licenciado con Matrícula de Honor el 2010. Master de Investigación y doctorado en urbanismo, ETSAB-UPC, 2010-actualidad. Profesor ayudante urbanismo ETSAB, 2013. Estudios de arquitectura y urbanismo en Fakulteta za arhitekturo, Ljubljana, 2009. Premio en categoría de vivienda VIII Mostra d’Arquitectura del Camp de Tarragona.
ARTÍCULOS RELACIONADOS
ARTÍCULOS DEL AUTOR

475 COMENTARIOS

0 0 votos
Article Rating
Suscribirse
Notificarme
guest
475 Comments
Los más recientes
Los más viejos Los más votados

Espónsor

Síguenos

23,683FansMe gusta
5,321SeguidoresSeguir
1,844SeguidoresSeguir
23,782SeguidoresSeguir

Promoción

También:

feedly

Columnistas destacados

Íñigo García Odiaga
87 Publicaciones0 COMENTARIOS
Antonio S. Río Vázquez
57 Publicaciones0 COMENTARIOS
José del Carmen Palacios Aguilar
54 Publicaciones0 COMENTARIOS
Aldo G. Facho Dede
50 Publicaciones0 COMENTARIOS