En clase de Juan Daniel Fullaondo (II) | arquitectamoslocos?

El otro día os conté cómo medio enmendé mi horrible primer proyecto. Voy a explicaros la entrega. Una vez pasada la segunda ronda de croquis, con el beneplácito (excesivo e inmerecido) de Fullaondo, me apliqué a dibujar ya en limpio las láminas que iba a presentar. En un grupo de grafistas virtuosos mis láminas fueron pobretonas: línea de tinta sobre papel vegetal. Por lo menos estaban dibujadas con cuidado y limpieza.

La Rendición de Breda, de DiegoVelázquez | arquitectamoslocos.blogspot.com.es

El do de pecho lo daba con la hoja final: una perspectiva cónica dibujada a tinta china a mano alzada (mi mano alzada) sobre papel de croquis. Me pareció que en ese papel áspero y basto quedaba gracioso el dibujo, y que dar lápiz de color por delante y por detrás creaba un efecto de profundidad, debido a la diferencia de intensidad y nitidez entre ambas caras, por la turbiedad del papel. Hasta le metí rotuladores. Yo creía que el efecto final era como de “cuidadoso descuido” o de “yo es que soy así de directo”, pero, recordado ahora, debió de ser como de alumno aventajado de taller ocupacional para mayores. Solo le faltaban los macarrones pegados y las bolitas de papel de plata. Pero lo peor era que, con todo, quedaba floja y tímida.

[...]

josé ramón hernández correa

+ artículo publicado en arquitectamos locos?

Archivado en: arquitectos, capturas, ensayo

Tags: , , , , ,