Aparcamiento Materno y Oncológico | Díaz+Díaz – Rafael Ángel Otero Mosquera

Aparcamiento Materno y Oncológico Díaz+Díaz - Rafael Ángel Otero Mosquera o4

Este edificio es el resultado de ganar un concurso público convocado por EMVSA en el año 2013.

Las premisas del concurso:

1. Crear un edificio con presencia. En un principio el concurso planteaba las opciones de poder hacer un edificio enterrado u oculto en el talud. Nuestra opción fue crear un edificio visible, orgulloso de si mismo y que contribuyese a mejorar las condiciones urbanísticas de su entorno.

2. Un edificio exento y reversible, que se relacione con la cantera existente. Con una estructura prefabricada, que teniendo en cuenta que se trata de una concesión administrativa (75 años) permita en un futuro reutilizar la parcela de una forma sencilla dejando la cantera a la vista.

3. Plantear el núcleo de comunicaciones verticales exento al edificio aparcamiento para poder ser utilizado por los usuarios y por todos los peatones las 24 horas del día, resolviendo un problema de accesibilidad actual en la zona.

4. Crear una plaza pública en la cubierta con excelentes vistas a la Ría del Burgo para dotar a la zona de espacios públicos que en la actualidad no gozaban de ellos.

5. Conectar el aparcamiento con el hospital que está al otro lado de la autovía de acceso a la ciudad. Salvando así una barrera que históricamente dificultaba la conexión del Hospital de Maternidad con esta zona de la ciudad, y que generaba un problema para la gente con movilidad reducida y familias con carros de bebés.

6. Crear un edificio eficiente, para ello se plantea un edificio exento con todas sus fachadas ventiladas evitando así las extracciones forzadas de humos y resolviendo del mismo modo la iluminación natural.

7. Desarrollar un sistema constructivo de muy bajo coste pensando en la viabilidad de la inversión, para ello se proyectó un edificio modular de hormigón prefabricado con crujías de 7.50 m y unas fachadas de tubos de aluminio lacado y galvanizado.

8. Un edificio de bajo coste de mantenimiento, para ello se emplean materiales como el aluminio lacado con junta de neopreno para evitar pares galvánicos y barandillas de tramex galvanizado debido al ambiente salino y una fachada mediante paneles de hormigón prefabricado.

Formando parte de una periferia urbana sometida a fuertes tensiones y en proceso de degradación, pero también situada en un lugar privilegiado frente a la Ría del Burgo, la parcela destinada a la implantación de un edificio para subsanar el grave déficit de plazas de aparcamiento de dos hospitales públicos supuso, al mismo tiempo, un reto y una oportunidad.

El reto de obtener un edificio radicalmente funcional que se adaptara a los fuertes desniveles que la topografía imponía, y la oportunidad de poner en valor el singular emplazamiento con una propuesta arquitectónica que, por sus características, pudiera constituirse en pieza fundamental para la regeneración urbanística y medioambiental del entorno de As Xubias.

En efecto, la parcela era un espacio residual, un gran talud de roca y vegetación generado por el vial que comunica dos zonas a diferente cota, con un desnivel total de hasta 15.00 m. El vial rodea la parcela desde el extremo sureste, que es su punto más bajo, bordeándola por el este, norte y oeste, hasta llegar a su punto más alto en el extremo suoreste.

En la zona superior está situado el Centro Oncológico, y en la inferior el Hospital Materno Infantil, al otro lado de la Avenida del Pasaje (AC-12), una de las principales arterias de tráfico de acceso a A Coruña.

El aspecto fundamental de la propuesta consistió en ocupar el espacio del talud en toda su altura, que es sustituido por el nuevo edificio, de tal manera que la planta superior, que es también la cubierta, queda a cota del tramo superior del vial, y su planta inferior queda a cota del tramo inferior. En estas condiciones, el edificio abre su fachada orientada a este a las magníficas vistas de la Ría del Burgo. Que toda la excavación necesaria fuese en roca facilitó la ejecución y permitió dejar el corte vertical y visto. De hecho, el edificio no toca la roca, creándose un espacio vacío que contribuye decisivamente al saneamiento y a la ventilación natural del aparcamiento.

El contacto del vial ascendente permitió la integración natural con el mismo, y plantear accesos rodados diferenciados de entrada y salida desde el este (zona inferior, plantas 0 y 2) y el oeste (zona superior, planta 5). Al mismo tiempo, se reajustaron las conexiones con la red viaria circundante, racionalizándola para mejorar la seguridad y comodidad en el tráfico, disponiendo carriles de deceleración y espera.

También se actuó en el espacio exterior para adecuar el entorno a la existencia del nuevo aparcamiento, proporcionando recorridos peatonales seguros y atractivos hasta los dos centros sanitarios, permitiendo una cómoda comunicación entre los mismos. El planteamiento ha sido integrar el núcleo sur de escalera y ascensor, que es también un mirador, como espacio público que completa y dota de condiciones de accesibilidad y seguridad a los recorridos de tránsito peatonal de la zona. El nuevo edificio no sólo resuelve las necesidades de aparcamiento, sino que mejora sustancialmente la movilidad urbana, convertido en una pieza de sutura entre dos ámbitos cuya comunicación era, hasta entonces, problemática.

El acceso peatonal desde el Centro Oncológico se realiza a través de una nueva plaza pública que se crea entre éste y el aparcamiento, que comunica con la planta superior, con paso directo a la escalera y ascensor del núcleo sur. El acceso peatonal al Hospital Materno Infantil se realiza ahora desde la planta 2 del mismo núcleo, a través de una pasarela que, salvando el vial de acceso, se conecta con el paso elevado sobre la Avenida del Pasaje.

Esta medida, tan necesaria debido a la topografía del entorno, con fuertes pendientes, resulta fundamental para elevar sustancialmente la seguridad y comodidad en el tráfico peatonal. No olvidemos que los usuarios de los dos centros sanitarios son pacientes oncológicos, niños y madres, es decir, una población sanitaria para la que el uso de sillas de ruedas, carritos e impedimentos varios es más abundante que en otros casos.

El edificio consta de cinco plantas (0, 1, 2, 3, 4), todas ellas de forma rectangular y con el mismo esquema distributivo. La superior es la cubierta (4), también destinada a aparcamiento. En estas condiciones, el lado oeste del edificio queda en situación de sótano, contra la zona de excavación vertical en roca, sin llegar a tocarla, pero el lado este es una fachada abierta en toda su altura al paisaje de la Ría. Así, el edificio disfruta de excelentes vistas y de una completa ventilación natural cruzada, que hace innecesaria la ventilación mecánica.

Las plantas se dividen, por el eje longitudinal del edificio, en dos niveles con una diferencia de cota de 1.60 m, creándose así un sistema de medias plantas escalonadas, con 3.20 m de altura entre ellas. En ese eje longitudinal, salvando la diferencia de cota entre las medias plantas, se sitúan las rampas para vehículos en la zona de aparcamiento y las escaleras peatonales en los núcleos de comunicación vertical.

El edificio consta de un gran cuerpo central que alberga el aparcamiento propiamente dicho, situándose en sus extremos opuestos los núcleos de comunicación vertical para peatones. Entre ambos núcleos y el aparcamiento, patios abiertos en toda la altura completan la ventilación natural y ordenan espacialmente el conjunto.

La comunicación entre núcleos verticales y aparcamiento se realiza a través de pasarelas que atraviesan los patios abiertos y que son, a su vez, miradores sobre la Ría.

El aparcamiento se diseña de acuerdo a un esquema canónico de calle central y plazas en batería a ambos lados, con óptima ratio m2/plaza. Todas las plazas son de 5.00 2.50 m, contando las PMR y familiares con los sobreanchos normativos. Se cuenta con un total de 266 plazas, de las cuales 38 son PMR y 20 familiares.

La circulación de vehículos queda racionalizada al ser idéntica en todas las plantas, permitiendo en todo momento la perfecta orientación de los usuarios y la localización de las salidas. EL tránsito peatonal por la zona de aparcamiento está completamente señalizado y reconocible, igual en todas las plantas y conectado con claridad a los núcleos de escaleras. En el núcleo sur, al ser el más cercano a ambos centros sanitarios, se sitúan el ascensor y los aseos, así como los cuartos de servicios e instalaciones. También contiguas a este núcleo se agrupan las plazas de aparcamiento PMR y familiares en todas las plantas. EN la planta superior, con el aparcamiento al aire libre, la circulación peatonal queda protegida por una visera a lo largo de todo su recorrido. El edificio, en su totalidad, tiene una superficie útil de 9890 m2 y una superficie construida de 10675 m2.

La fachada expresa la volumetría y la funcionalidad del edificio, y busca la integración visual en el talud que le sirve de emplazamiento. A las dos plantas inferiores de aparcamiento, que absorben la inclinación del vial, se les da un tratamiento de zócalo, con un cerramiento a base de paneles prefabricados de hormigón, con un acabado superficial ranurado. Para el resto de la fachada se disponen celosías ligeras, que permiten ver de dentro a fuera para disfrutar del paisaje y tamizan las vistas desde el exterior hacia el interior, ocultando los vehículos, y manteniendo las condiciones de ventilación natural-

La celosía principal se compone de perfiles tubulares de sección rectangular, de aluminio lacado en diferentes colores, montados en sentido vertical de forjado a forjado. Para la celosía y barandillas en zonas de pasarelas, rampas, escaleras y terrazas, se dispone de un tramex de acero galvanizado. En ambos casos se proporciona a la fachada la adecuada protección para ambiente marino.

Este edificio es la consecuencia de la adjudicación de un concurso público convocado con un bajo presupuesto, y su construcción se ha desarrollado durante una etapa de crisis. Partiendo de la modesta dotación presupuestaria, se ha intentado hacer de la necesidad, virtud, de manera que la economía de la obra no fuese un obstáculo, sino un estímulo, para lograr una calidad arquitectónica que se apoya en la racionalidad, en la funcionalidad a ultranza, en la cuidadosa elección de materiales, en la armonía volumétrica y en la voluntad de regeneración medioambiental.

Obra: Aparcamiento Materno y Oncológico.
Situación: A Coruña, Galicia, España
Autores: Díaz y Díaz Arquitectos [Lucas Díaz Sierra, Gustavo Díaz García] con Rafael Ángel Otero Mosquera
Fecha: 2015
Tipología: Equipamiento.
Cliente: EMVSA. Empresa municipal de vivienda, servicios y actividades, S.A
Área: 10000 m²
Fotografías: Héctor Santos-Díez | BISimages
+ diazydiazarquitectos.com

Archivado en: arquitectura, equipamiento dotacional, equipamiento sanitario, espacio publico, obras

Tags: , , , , , , , , , , , , , , ,